De salones y otras hierbas

Paco Cerrejón | 24 de mayo de 2012 a las 12:05

A raíz del último Salón del Cómic de Barcelona se ha organizado dentro de una parte del sector del cómic en nuestro país una polémica sobre los fines y los modos del salón barcelonés. La polémica surge por un lado del protagonismo que en el evento han tenido otros medios aparte del cómic, como los video juegos, los robots o el cine y por otro por el poco peso que el cómic  español, especialmente sus autores tienen en las últimas ediciones. De la edición de este año no voy a opinar porque sencillamente no pude acudir y toda la información que tengo es de terceros.

El Salón del Cómic de Barcelona es, con sus 30 ediciones a sus espaldas, sin duda alguna el evento sobre cómic más importante del país, es el referente del sector, su punta de lanza hacia la sociedad y sobre todo hacia los medios. Y precisamente este hecho impone unas líneas de programación concretas en las que el cómic comercial ocupa la mayoría del protagonismo y decir cómic comercial en nuestro país es decir historieta extranjera, especialmente norteamericana (superheroica) y japonesa. Otro aspecto que marca la programación es el económico. Un evento del tamaño del barcelonés necesita una afluencia masiva de público para cuadrar sus cuentas y para que a los stands les sea rentable acudir, es decir estamos ante un evento en el que lo comercial, en su faceta económica y cultural, tiene casi todo el protagonismo. Y esto marca profundamente las decisiones de programación del Salón. Cualquier crítica o sugerencia que no tome estas consideraciones en cuenta tendrá muy poco valor, serán castillos en el aire. La programación de cualquier evento cultural no se hace en el vacio, se hace desde la realidad, partiendo de los condicionantes que  la situación financiera, el medio, las necesidades y los objetivos (muy posiblemente en este orden) ponen al evento.

Los críticos han pedido otro modelo de salón y modelos distintos ya los hay, están A Coruña, Avilés, el saloncito de Cáceres o el Encuentro de Sevilla, modelos que más cercanos o más alejado del tradicional Salón (stands, invitados, exposiciones) ofrecen alternativas al profesional y al público. Creo que no se busca otro modelo, se busca que el Salón de Barcelona cambie de modelo, pero sin dejar atrás el tamaño, el público en masa y la presencia meidática y eso es lo que creo sinceramente imposible.

Creo que como todos los eventos, y el Encuentro de Sevilla que dirigo el primero, el Salon de Barcelona es mejorable, se puede dar más atención a los autores españoles y se puede crear un espacio profesional (de hecho, Carles Santamaría, director del salón barcelonés ya está trabajando en ello), se pueden cuidar más las exposiciones e incluso publicar algún catálogo que de fe en el tiempo de las muestras de cada año. O sea, el salón puede evolucionar, modificar algunos de sus aspectos, pero creo imposible que de un giro de timón tan radical como el que algunos han reclamado clamando al viento.

Lo que si creo necesario es un cambio en el modelo de difusión y promoción del cómic en nuestro país, modelo que da un protagonismo casi único a los eventos tipo salón. Creo que lo que debemos hacer es ir hacia un modelo de promoción desde lo local, ofreciendo una batería de actividades integradas en la agenda cultural de cada territorio, con un evento de referencia si se quiere (tampoco es indispensable) pero con una serie de acciones a lo largo del año, propuestas que atiendan a los diferentes grupos de público (por edad, gustos, recursos, formación, etc…), acciones que hagan que el cómic esté presente de forma natural y activa en la vida cultural. Esto sería mucho más útil si lo que buscamos es la promoción y difusión de la historieta.

A veces nos dejamos llevar por la inercia, por la costumbre, pero para poder evaluar de forma efectiva y realista la situación de la promoción del cómic en nuestro país tenemos que coger distancia y tratar de ver la realidad cotidiana con otros ojos, asumir que lo hecho hasta ahora no es lo único que se puede hacer. Creo sinceramente que este es el camino para mejorar.

PD: Y ya que estamos, atentos a la programación del Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla de este año… llegan curvas!

 

  • Manuel Barrero

    Es que, insisto, esa alternativa no la han pedido “los críticos”. No nos llamemos a confusión, se trata de una petición gremial de los autores (de un autor que también es “crítico”). Es mi opinión. Como lo es que esa crítica no nos representa a la generalidad de los consumidores de tebeos.
    Es posible que necesitemos reformas en el Saló, pero también “otra crítica” (menos guiada por intereses personalistas y coyunturales, por ejemplo).
    Y ese tipo de encuentros «otro» ya existe, cosa distinta es que cierta parte de la crítica no los visite o valore.
    Y sí, hay que apoyar más los eventos locales, hacer más en cada localidad, diseminando esfuerzos y proponiendo alternativas.
    Pero hoy por hoy, rechazar la comercialidad es un suicidio para la historieta.

  • Paco Cerrejón

    Totalmente de acuerdo. Y cuando me refería a los críticos, me refería a los que han criticado, no al colectivo de críticos, me tendría que haber explicado mejor.
    Algo muy positivo a mi entender es el cada vez mayor peso de los cómics en las ferias del libro, como en la de Sevilla o la de Madrid.


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