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Olympe de Gouges, el feminismo primigenio y heroico

Paco Cerrejón | 13 de diciembre de 2012 a las 13:27

Catel Y Bouquet firman este Olympe de Gouges en la misma estela de su Kiki de Montparnasse, ambas obras son una biografía de una mujer vital y única.

Si con Kiki retrataron el París de principios del siglo XX, un espacio de encuentro de artistas revolucionarios, en Olympe retratan la Francia y sobre todo el París de la revolución, un país y una ciudad  que viven un cambio radical como pocosse han producido en la historia. En medio de estos cambios surge la figura de lympe de Gouges, viuda, madre de un hijo e ilustrada, escritora de teatro y de panfletos políticos, una mujer que reclamó la abolición del aesclavitud y algo aún más difícil en la Francia revolucionara, la igualdad entre mujeres y hombres. Dicen algunos que ella fue la primera feminista, más allá de que lo fuera o no, lo cierto es que reclamo como ninguna hasta esa fecha los derechos de la mujer, incluso redacto una carta universal de los derechos de la mujer (que aparece en el cómic). Pudo influir en la eliminación de la esclavitud en la legislación francesa pero poco pudo conseguir por los derechos de la mujer, lo que refleja lo titánico y heróico de su tarea. Pero además del fracaso, su vocación política le costó pasar por la guillotina.

Catel y Buquet ofrecen un tebeo clásico en el mejor sentido del término.  Como hicieran en Kiki de Montparnasse, centran su trabajo en mostrar la vida de la protagonista, recalcando los hechos más significativos relacionados con aquello en lo que destacó, en este caso su vida política, sin olvidar el propio periplo vital de la protagonista.

Olympe de Gouges es un cómic ambicioso, casi 500 páginas, bien escirto y bien dibujado que nos acerca la vida y logros de una mujer injustamente ignorada. Más que recomendable.

 

 

Kiki de Montparnasse

Paco Cerrejón | 31 de mayo de 2012 a las 17:54

Aunque este cómic tiene algún tiempo, se publicó en Francia en 2008, ha sido ahora cuando he tenido el placer de leerlo. Este tebeo, escrito por José-Luis Bouquet y dibujado por Catel Muller narra la vida de Alice Prim musa de Man Ray y de buena parte de los artistas que inundaron el barrio parisino de Montparnasse durante buena parte de la primera mitad del siglo XX.

El cómic abarca desde su nacimiento hasta su muerte y todo él gira en torno a este personaje, amante de la vida y de la creación artística. Uno de los grandes aciertos de los auotres es que los grandes nombres de la historia del arte que la rodean, Man Ray, Picasso, Breton, Duchamp o Tzara entre otros no le roban protagonismo a Kiki, reina absoluta de la historia. Tampoco caen en tópicos o en aspectos más o menos escabrosos de la vida de la musa. El eje de todo el cómic es ella misma, su vida, su manera de entender el mundo que la rodea y su manera de enfrentarse a él y disfrutarlo. No hay moralismos ni lecciones de nada, los hechos de su vida están narrados con una cierta asepsia moral. Bouquet y Muller no tratan ni de defender lo defendible de su vida ni de atacar lo atacable, no buscan eso, la intención (o al menos la que yo adivino en el tebeo) es contar una vida plena e intensa, con sus alegrías y con sus tristezas, una vida consciente y alocada al mismo tiempo.

Uno de los grandes méritos del tebeo es su efectividad narrativa. Sus más de 400 páginas no se hacen pesadas en ningún momento, la lectura es ligera, ya cuenten alegrías o tristezas, aspectos emocionantes o menos interesantes. El control narrativo es más que efectivo en todo momento, creando un cómic que se lee con una facilidad pasmosa.

El apartado gráfico subraya todo lo señalado hasta ahora, Muller ofrece un dibujo sencillo y eficaz, sin artificios de ningún tipo, un dibujo al servicio de la narración y de la historia. Ambos autores tienen un objetivo claro al que rinden todas sus habilidades, contar una historia, una buena historia.

Así que este Kiki de Montparnasse es un tebeo altamente recomendable y más aún si te gusta el arte de la primera mitad del siglo XX, además cuenta en España con una edición magnífica a cargo de Sinsentido.