Fernando Ollero | 24 de enero de 2012 a las 9:00
No es de extrañar la reacción de Ricardo Blázquez a cuenta del nombramiento de la vicepresidenta primera del gobierno Soraya Sáez de Santamaría como pregonera de la Semana Santa de Valladolid. Las declaraciones del arzobispo pucelano están en la línea de lo que expresó en su día Juan José Asenjo al consejo de hermandades y cofradías de Sevilla hace algún tiempo. En todos lados cuecen habas.
El pecado de la vicepresidenta es estar casada por lo civil, cosa que no cuadra a la mitra. Podrá ser más o menos opinable. A buen seguro de hay quien piensa que la iglesia vive aún en las catacumbas y cosas por el estilo.
Lo que sí me llama más la atención es que mientras en Valladolid hay pregonera, aquí en Sevilla aún son dignas de mención cosas que deberían ser normales. Hace unos días salto la noticia de que Maruja Vilches es oficialmente hermana mayor de los Javieres, por la dimisión por enfermedad de Jesús Gutiérrez, con gran despliegue de titulares, galardón otorgado por la radio televisión publica andaluza incluido.
El caso es que en las reglas de las hermandades está fijado que una de las misiones del teniente, sea hombre o mujer, es la de sustituir al hermano mayor en caso de ausencia, enfermedad o dimisión.
Como somos tan noveleros en Sevilla, ya me imagino la que se formará el día en que una mujer suba al atril del Maestranza como pregonera, y la guasa a cuenta de si recibió el placet de Palacio. Más quisiéramos nosotros que alguien de la talla de una vicepresidenta del gobierno pregonara nuestra Semana Santa. Y no me quiero ni imaginar la que se puede liar cuando alguna mujer encabece una candidatura en las elecciones de cualquier cofradía de penitencia.
Parece que a la sombra de la Giralda los cofrades estamos en muchos aspectos anclados en el siglo XIX, siendo generosos.
24 de enero de 2012 a las 10:36 am | Enlace permanente
Los pucelano son en general más papistas que el papa, y tenian que demostrarlo con esta muestra de arcaicismo absurdo, pero bueno como bien diría Don Quijote: “Con la Iglesia hemos topado…” y con ella hemos de lidiar para hacerla avanzar entre todos.
24 de enero de 2012 a las 2:56 pm | Enlace permanente
EStimado Fernando:
En tdo esto habría que ver quien organiza el acto, que creo que es en la Catedral. Pero parece que se olvida que las hermandades son asociaciones de la Iglesia, que tiene sus normas, nos gusten más o menos, pero nadie nos obliga a estar dentro de ellas. Si el pregón lo organiza el Ayuntamiento pues es un acto civil,pero sí participan las Hermandades en su designación, como en SEvilla, no es lógico en coherencia con las “reglas de juego”. Al final se olvisa el fin de las Hermandades y que estamos ante asociaciones de la Iglesia. No es cuestión de ser retrogado, sino coherente.
Un abrazo. Eduardo
25 de enero de 2012 a las 9:40 am | Enlace permanente
Estimado Eduardo, en Castilla las reglas del juego son otras, en Valladolid la junta de cofradías propone unos cuantos pregoneros, y es el alcalde el que elige el definitivo. De hecho aquí el que paga decide, y recordemos que es el ayuntamiento ya que aquí el obispado no ayuda en nada a las cofradías, no sé allí pero le puedo asegurar que la semana santa vallisoletana y castellana sobrevive gracias a las subvenciones. Las hermandades grandes de nuestra castilla tienen doscientos hermanos y un patrimonio enorme que mantener y que no podría ser así de otra forma.
Por eso creo que no viene al caso criticar la elección, que se celebra en la catedral, pues efectivamente para una cosa en que echan una mano, porque aquí tampoco se hace estación de penitencia en el interior, esos días no se puede usar, y el famosísimo sermón de las Siete Palabras que terminaba en ella, fue invitado a no hacerlo y ahora termina en la plaza mayor en la cual el ayuntamiento coloca sillas y prepara la plaza.
Es por lo tanto más que merecido el hecho de que el alcalde elija pregonero, en este caso pregonera, y qué mejor que una vallisoletana que ha llegado a vicepresidente del gobierno y que pertenece a una de las cofradías de la ciudad. O hubiese sido mejor que esta muchacha hubiese obligado a un no creyente a casarse por la iglesia haciendo el paripé que a tantos les gusta, yo creo que su opción es tan o más repetable que la nuestra y creo que su elección es perfecta.
Saludos.
25 de enero de 2012 a las 4:54 pm | Enlace permanente
Estimado Trompeta-sangre:
De cuerdo contigo en todo, pero si hay una terna que da Al Ayuntamiento una asocíación de cofradías, nos guste o no que eso es otra historia, esta señora, cuyos méritos profesionales son más que evidentes, se encuentra fuera de la Iglesia para algunas cuestiones. Y claro está que cada uno es libre de tener sus creencias, ideas y casarse o no y por la forma que quiera, faltaría más, pero lo que no es lógico que desde instituciones religiosas se propongan a personas que están más o menos fuera de la Iglesia. Sí si se empleara ese criterio en muchas Juntas de Gobierno sobrarían muchos miembros…pero o se es o no se es y claro que el Alcalde es libre de elegir a quien quiera, lo qe no es lógico es integrar en la propuesta a personas ajenas a la “celebración”.
27 de enero de 2012 a las 8:26 pm | Enlace permanente
No os enteráis de nada.
El mitrado de Valladolid no ha dicho semejantes observaciones. Sólo ha insinuado que le gustaría ver la terna de candidatos a pregoneros. El periodista de turno ha visto carnaza, ha publicado la demagogia barata y a la hoguera con el Obispo.
3 de febrero de 2012 a las 12:04 pm | Enlace permanente
Perdoneme Antonio, pero el señor lo dijo y le dejo aqí algo a todos.
http://trompeta-sangre.blogspot.com/2012/02/el-mitrado-vallisoletano.html