Fernando Ollero | 19 de septiembre de 2012 a las 9:00
Foto cortesía de Eugenio Borrego Páez, tomada el 19 de septiembre de 1988.
Hoy, día de San Genaro, es una de las tres ocasiones en las que se produce la licuefacción de la sangre del santo. En Sevilla también tenemos nuestro pequeño “milagro”, es una de los dos días del año, en que el sol baña el rostro de María Santísima de la Amargura.
Tiene su pequeño truco, cuando se entra en San Juan de la Palma se puede ver el hueco de un pequeño vidrio en la hoja izquierda de la puerta interior, por donde se cuelan los rayos del sol. Depende también de que la imagen de la Dolosa este más o menos centrada en el camarín. Curiosamente esto es algo relativamente reciente, ya que la Amargura ocupa el camarín del altar mayor desde 1960.
El fenómeno se repite también un día impreciso de la segunda mitad del mes de marzo, pero su disfrute es más complicado, ya que en muchas ocasiones se da la circunstancia de que la Amargura, y San Juan Evangelista, ya está en el palio.
Una última curiosidad; en la foto la imagen de San Juan Evangelista viste un mantolín bordado por Rodríguez Ojeda estrenado en 1894, que hoy en día puede verse enmarcado en el pasillo que va de la iglesia al salón de la casa hermandad. Fue realizado para sustituir la capa que hasta entonces lucía el evangelista, destruida en el famoso incendio en la Plaza de San Francisco.
19 de septiembre de 2012 a las 3:09 pm | Enlace permanente
¿No será licuefacción?, preguntome atribulado
19 de septiembre de 2012 a las 4:53 pm | Enlace permanente
de nada
20 de septiembre de 2012 a las 5:07 pm | Enlace permanente
Es un cristal roto en el ventanal alto de la portada de calle Feria.