Criticando a los críticos que critican el cartel

Fernando Ollero | 22 de enero de 2017 a las 9:00

Repasando las opiniones tuiteras sobre el cartel de consejo de cofradías de la Semana Santa 2017, obra de José María Jiménez Pérez-Cerezal, hubo una que me hizo gracia especialmente “¿Ya habéis acabado con el hojaneo? ¡Que quiero comer croquetas!” Tal vez una muestra de ironía, tal vez de desdén ante las opiniones muy favorables que ha despertado la obra. Hay quien piensa que un plano cenital del Santísimo Cristo de la Expiración, El Cachorro, está muy visto, la realidad es que es un valor seguro.

Cartel-consejo-2017(2)

El cartel de José Cerezal es valiente, vista la tónica general para anunciar nuestra Semana Santa. Para las Glorias si hemos visto obras con toques modernos. Hay quien opina que se debería volver al cartel fotográfico; en realidad pasaría lo de costumbre: si la obra elegida es convencional se tacharía de más de lo mismo; si fuese algo rompedor, el personal se tiraría de los pelos. ¿Se imaginan algo parecido a las imponentes fotos de Josef Koudelka de los años setenta del pasado siglo anunciando la Semana Santa de Sevilla?

Nunca lloverá a gusto de todos. Ya paso en 1984 con el cartel de Semana Santa editado por el ayuntamiento de Sevilla obra de Rolando Campos.

Rolando Campos 1984

Estuvo rodeado de una fuerte polémica. Los concejales del grupo Popular pidieron que fuese retirado por violar los derechos de propiedad intelectual, ya que el autor utilizó en el collage fotos de Luis Arenas sacadas del libro Semana Santa de Sevilla, publicado en 1947. Hubo quien señalo que el cartel hería los sentimientos de los sevillanos, al ser una obra de vanguardia que se apartaba del cartel clásico de Semana Santa.

Por no hablar del cartel del consejo para la Semana Santa de 1999 obra de Antonio Agudo, del que se llegó a decir que era como pintar el caballo de Jesús Gil para Jerez, o un Cristo de Zamora para Sevilla. El propio autor cuando fue designado declaró que sin estar ninguna representada, estarían todas.

cartel_1999(2)

Cuando se presente el cartel de la Semana Santa de 2018 volveremos a las andadas, y a la critica velada si el pintor, o pintora, elegido no es de la cuerda. Eso si, lo que hace falta de verdad es que se abran puertas y ventanas y se deje entrar aire fresco. Así es el cartel de José Cerezal, un soplo de aire fresco.


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