Estampas de ayer: Tres Caídas

Fernando Ollero | 7 de marzo de 2017 a las 12:46

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Foto: Archivo David Barcáiztegui.

Mañana de Viernes Santo. El paso del Santísimo Cristo de las Tres Caídas ante una de las esquinas del mercado de entradores. Allí en tiempos estuvo la cárcel. La saeta que cantó uno de los presos sirvió a Manuel Font de Anta como inspiración para componer en 1918 una de las grandes marchas procesionales: Soleá dame la mano.

El misterio fue proyectado por Antonio Castillo Lastrucci en 1937, con 11 imágenes aprobándose su realización en cabildo general en 1938. La ejecución de las imágenes secundarias se retrasó al no haber obtenido el plácet de la comisión diocesana de arte. En 1940 dicha comisión indicó que el paso resultaría muy recargado, rechazando varias de las imágenes incluidas en el proyecto. La ejecución del misterio culminó con el estreno del romano a caballo –los populares Rafaé y Calamar– en 1942.

El canasto fue ejecutado en el taller de José Salvago y Compañía en 1894. En 1922 se le añadieron unos faroles sobre la visera y maniguetas barnizadas en su color. Para el nuevo misterio José Rodríguez Carrera amplía el canasto en 1939, realizando también los respiraderos. Fernando Quiles en 1941 amplía la tarima añadiendo una moldura y pequeñas ménsulas en 1941. El paso fue dorado por Antonio Sánchez González en 1943.

Conocido como el portaaviones, fue adquirido por la hermandad de la Vera Cruz de Utrera en 1971.

El azulejo con la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza es obra de Antonio Kiernam Flores en 1955. Y para acotar más la fecha en que se hizo la foto, el esclavo etíope fue suprimido cuando en 1962 Calamar y Rafaé fueron situados en la trasera del paso siguiendo la recomendación de José Sebastián y Bandarán, canónigo de la Catedral, y director espiritual de la hermandad de la Esperanza de Triana.


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