Nostalgia

Fernando Ollero | 5 de abril de 2016 a las 11:45

Milagrosa

museo

cerro

monserrat

soledad

Fotos: Milagrosa, Museo, y Soledad de los Servitas de Pilar Alferez Desamparo y Abandono de Maeva, y Montserrat de Juanca Martin

Como hemos cambiado: bullas, cangrejeros, y sillitas

Fernando Ollero | 4 de abril de 2016 a las 8:00

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Siempre cuentan la misma historia: las Semanas Santas que recordamos no son mas que una ensoñación producto de una idealización en nuestras mentes. No se cansan quienes piensan que hacia falta cirugía -sic-  para atajar ciertos males, que eso de la cultura de la bulla se perdió en la noche de los tiempos, y tal, y tal. En realidad hubo alguna época en la que el publico en muchas calles era escaso, llamando la atención las fotos del Santo Entierro grande de 1965 con calles desiertas por completo, en contraste con los de 1992 y 2004. El arranque de la década de los 80 del pasado siglo supuso un boom en todos los sentidos.

Video del canal de la hermandad de la Sagrada Cena de Sevilla

La cofradía de la Sagrada Cena el Domingo de Ramos de 1993. En la primera secuencia el paso de misterio esta dando la vuelta en Martín Villa a Orfila. Se puede ver gente caminando hacia el paso, cangrejeros, la banda de cornetas y tambores de las Cigarreras con otro sonido, y muchos menos miembros. y desde luego ni rastro de sillitas de los chinos, acampadas, picnics, etc. Fíjense que el publico llega casi a la parroquia de San Ándres.

Por aquellos años daba sus primeros pasos en Sevilla el fenómeno del botellón, aunque todavía estaba muy localizado. Había más litroneo y porros a mansalva. Las noche de los fines de semana no era raro ver coches con la música a toda pastilla. Este era uno de los problemas que había en la Plaza de la Gavidia. Se terminó con el tema a base de retirar los coches mal aparcados con la grúa municipal, la instalación de un puesto de la Cruz Roja, y mayor presencia policial.

En la Semana Santa del año 1994 hubo un conflicto entre el consejo de cofradías, y la gerencia de urbanismo del ayuntamiento de Sevilla. Hubo protestas porque las vallas fijas instaladas en la plaza Virgen de los Reyes llevaban incorporadas un panel superior de gran altura que impedían la visibilidad en el pasillo que bordeaba la plaza desde Placentines hacia la plaza del Triunfo. La gerencia de urbanismo ordenó al consejo que quitase esas mamparas al no estar autorizadas. Una de las cosas que se invocó para su retirada es el derecho a ver las cofradías. Por aquellos años el alcalde era Alejandro Rojas-Marcos.

En 1995 el consejo de cofradías, presidido aquellos años por Antonio Rios, aprueba para la Semana Santa el vallado de la plaza de la Campana, y decide diferenciar los sectores, teniendo los tickets diferente color según el sector donde se encontrase la silla. Se dividió también la calle Sierpes en sectores. Hasta aquel año era habitual ver a parte de los abonados de la carrera oficial cangrejeando delante de los pasos, y era mucho más fácil que hoy en día colarse en alguno de los cruces.

Volviendo al video que nos ocupa a partir del minuto 19:30 se puede ver la entrada de la Virgen del Subterraneo en la iglesia de los Terceros. No hay vallas, y hay desde luego una bulla formidable. La diferencia es que la gente era consciente que  ver cofradías era, y debe seguir siéndolo, tremendamente incomodo, eso y que había más respeto a la autoridad.

Viernes de Dolores

Fernando Ollero | 3 de abril de 2016 a las 0:32

¡Música maestro! ¿Nos estamos catetizando?

Fernando Ollero | 1 de abril de 2016 a las 12:05

Jesús Despojado

Foto: Juan Carlos Vazquez/Diario de Sevilla.

Si lo sé, el titulo esta puesto para llamar la atención, para despertar la curiosidad, alimentar el debate. Esta tomado de una expresión de un amigo que afirma que estamos viviendo una etapa cateta en lo musical. Como en tantas ocasiones cabe preguntarse si cualquier tiempo pasado fue mejor.

Me comentaba hace algunos años un costalero de la Amargura que recordaba viendo el misterio del Prendimiento de los Panaderos haber escuchado una marcha que parecía un calco de la canción del amigo Félix, si esa que cantaban Enrique y Ana. Los músicos veteranos de la hoy agrupación musical Virgen de los Reyes han comentado en alguna ocasión que una de las primeras marchas que dedicaron a Jesús Despojado la llamaban el Potax.

Tras los pasos de palio el panorama no era mucho mejor, marchas mutiladas, cuando no con arreglos sin sentido, y bandas que tocaban menos que los cupones. Había quien le gustaba más la Municipal, pese a que había adquirido la costumbre de tocar las marchas con los pasos arriados, y quien le gustaba más la música de la División, pese al ritmo acelerado con el que interpretaba las marchas, y que quien fue su director durante parte de los 80, y 90 del pasado siglo abusaba en las crucetas de las marchas compuestas por el mismo.

Las cosas que gustan a unos son echadas por tierra por otros, mención especial a la era de campanas tubulares en algunas formaciones, y el regreso de los platos a la banda de las Cigarreras más de 30 años después. Manolo Ruiz, amigo y compañero en la blogósfera comentaba ayer en su cuenta de twitter que nuestras cofradías tienen distinto criterio a la hora de marcar los repertorios musicales, respecto a otras cuestiones: talla, bordado, orfebrería, etc. donde si buscan calidad. En mi opinión hay de todo, como en botica. Todo siempre es mejorable, y está en continua evolución. Siempre hubo modas, en su momento se interpretaron hasta el hartazgo marchas como Requiem, La Saeta, Alma de Dios, Encarnación de la Calzada, Hermanos Costaleros, solo por poner algunos ejemplos; hoy están de moda otras piezas. De instrumentación mejor no hablamos, hay quien critica las flautas dulces, pero le parecen magnifico que se use en ocasiones las sordinas en las bandas cristeras.

En realidad hemos mejorado. Habría que ver el careto de algunos si tras los pasocristos se rescatasen los toques de retreta, o los pasodobles tras los palios. Y no solo en repertorios también en interpretación las bandas de música, cornetas y tambores, y agrupaciones musicales tienen un excelente nivel.

Dicho esto, echo de menos las bandas de cornetas y tambores que son eso, y no lleven campanas tubulares, echo de menos la fuerza que tenían algunas agrupaciones musicales, hoy en día alguna parece que toca nanas en vez de marchas procesionales, echo de menos a la banda de Arahal-el Domingo de Ramos suelo estar en otros menesteres-. No me gusta la marcha Margot, me resulta indigesta por cuestiones que no vienen al caso.

Algunos se quejan del frente kani-trompetero-silbamarchas, pero lo que vende es lo que vende. Ha sido saltar la noticia que la banda del Rosario de Cádiz tocará tras el Cristo de la Sed y ha subido hasta el pan.

Las cofradías y la lluvia: el año que vivimos peligrosamente

Fernando Ollero | 31 de marzo de 2016 a las 13:03

virgendelosdolores

Solo falta que el regalo estrella de Reyes sea Mereoronova, con barómetro, pluviómetro, radar en tiempo real, y hasta bola de cristal. Uno de los deportes favoritos de la Cuaresma ha sido consultar cada cinco minutos pronósticos meteorológicos. Los que han jugado a futurólogos volvieron a fallar sus quinielas, mientras aquellos que manejan pronósticos meteorológicos por temas profesionales, o por afición de años-no solo por cuestiones cofradieras- se mostraron más cautos, este año los primeros días fueron complicados.

A toro pasado es fácil emitir juicios sobre si las cofradías acertaron o no. A través de los tuits de los cofrades se pudo comprobar lo que ya habían anunciado los pronósticos meteorológicos lluvias aisladas, y por lo general débiles. En algunos momentos la suerte acompañó, librándose algunas cofradías de las precipitaciones que si cayeron en otros barrios de la ciudad

Pese a que pueda parecer lo contrario creo que tanto el lunes, como el martes santo las cofradías hicieron lo que se podía esperar de ellas, especialmente Santa Marta y Los Estudiantes con su cautela habitual cuando pintan bastos. El Domingo de Ramos se demostró que cuando quieren los que están al mando las cofradías se anda, y los horarios se cumplen casi a rajatabla.

doloresdelcerro2016

Una de las cosas que vemos visto es la capacidad que tienen las diputaciones mayores de gobierno para trazar planes alternativos cuando hace falta, quedando el cabildo de toma de horas en papel mojado, nunca mejor dicho: itinerarios alternativos, cambios de horarios, y de orden. Como todo tipo de facilidades por parte del Consejo de Cofradías.

Da la impresión que el martes santo la lluvia nos libró de un buen problema en la plaza del Duque, de los que hubiesen dejado en pañales las historias de nazarenos a ciriazos. No deja de tener gracia la rigidez mostrada cuando luce el sol.

También se ha demostrado que hay que tener cuidado sobre los chistes y gracietas que se hacen a cuenta de la alergia que tienen algunas cofradías al agua. Recuerdo especial para el presentador que comentó algo de una imagen a la que habían bajado del paso, y un hermano mayor en babuchas. Tuvo la suerte que la Amargura, cofradía a la que se refería, salió y dio toda una lección de todo. La imagen de la Virgen volvió al altar mayor el martes de pascua, como es costumbre salga o no salga la cofradía. Con un Domingo de Ramos complicado la cofradía de San Juan de la Palma también hizo estación de penitencia en 2007 y 2012.

jesusdelsilencio2016

Fotos:Pilar Alferez y un servidor

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Mitos y lugares mificados

Fernando Ollero | 30 de marzo de 2016 a las 12:01

Una de las cosas que alimentan nuestras cofradías son ciertos mitos sobre sus estaciones de penitencia, preparando ciertas cosas: manta de marchas, saetas, vueltas eternas, petaladas, en algunas partes de su recorrido. El cofrade avanzado, si ese que forma parte de la elite que puede disfrutar plenamente,  sabe extraerle todo el jugo a una cofradía en la calle; El común de los mortales puede dejarse llevar por los lugares recomendados.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que el noventa por ciento del público que ve cofradías no tiene ni puñetera idea de cómo se organizan las mismas, de por qué un año tiran por una calle y al año siguiente por otra, todo lo más conocen dos o tres marchas, y le da igual detalles que a los jartibles les ponen de los nervios. Los géneros musicales cristeros los distingue si la banda toca Cristo del Amor, o Alma de Dios. Por lo general no va más allá de me gusta/no me gusta.

Visto el plan de seguridad que prepararon la delegación del gobierno y el ayuntamiento se pueden apreciar que la mayoría de los puntos calientes se concentran en la nueva carrera oficial, esto es las calles adyacentes al itinerario común que hacen todas las cofradías, que dicho sea de paso está abonado al cien por cien; esto no siempre fue así, en los tiempos en los que las sillas no eran gestionadas directamente por el consejo de cofradías existía la posibilidad de adquirir tickets para días sueltos.Este año se han visto menos sillitas de los chinos, la mayoría concentradas en puntos donde pasan varias cofradías cada jornada.

Visto en la cuesta del Bacalao el Jueves Santo de 2013.

Una de las razones por las que parte del público ve cofradías en ciertas calles es porque tocan muchas marchas, y las cuadrillas de costaleros se lucen. Parece que en esto hay cierta inercia con los lugares recomendados que aparecen en los programas de los años 70 y 80 del pasado siglo, años en los que efectivamente en muchos puntos los pasos iban a tambor, vámonos que nos vamos; las cuadrillas de costaleros tenían menos relevos, las fuerzas se reservaban para puntos clave, y las bandas mucho menos personal.

Tal vez de aquellos tiempos viene la costumbre de parte del público de concentrarse en las esquinas, dado que allí había más opciones de ver los pasos con música.

Actualmente puede ser complicado ver algunos pasos a tambor, como ver a algunas cuadrillas de costaleros cristeras hacer una chicotá entera sin cambios. Y sin embargo hay quien prefiere pegarse el plantón ante la capilla del Baratillo, delante de la de la Estrella, o pasarse toda la tarde comiendo pipas en la cuesta del Bacalao, o la del Rosario, para ver los cambios y marchas de algunos pasos. La carrera oficial paralela tiene ciertos efectos secundarios, entre ellos las incomodidades que sufren las cofradías menos bullangueras, en forma de ruido, y hasta protestas.

sillitas

Se comenta con frecuencia que se ha desaparecido el mito de la bulla sevillana, que la gente no sabe andar, del comportamiento del público, la falta de educación, etc. Esto es una verdad a medias. Hay que tener en cuenta, y así lo demuestras fotos e imágenes, que en los años post concilio Vaticano II y hasta principios de los años 80 del pasado siglo hay en general poco público viendo cofradías, calles hoy masificadas, como Orfila, eran entonces un páramo desierto, no digamos la plaza de la Encarnación. En otros tiempos con más público en las calles no es difícil datar las fotos en función de las fuerzas de orden público. Así no es raro ver a la guardia de asalto republicana rodeando los pasos en los cruces de algunas calles, tal como sucede hoy en día con la policía nacional, o a los grises en los tiempos del cuéntame formando cordones en algunas entradas multitudinarias.

No deja de tener cierta gracia que algunos cofrades estén encantados del vallado de docenas de calles, es muy cómodo estar delante y no varios metros detrás; y se guarda silencio sobre algunas cuestiones que pueden haber ayudado a esos problemas de seguridad. Es más difícil que el público arrolle a un cuerpo de nazarenos compacto que uno deshilachado con los pasos totalmente descolgados, la tendencia a recuperar itinerarios históricos con calles estrechísimas, las cofradías iban por esas calles porque no tenían antaño otro remedio. Un poco más de tambor, repertorios más clásicos, y un poquito más de frente en vez de tanto costero pueden hacer huir a ese público incómodo.

Una de las mejores medidas de seguridad que se realizan es baldear algunas de las calles y plazas de la carrera oficial paralela varias veces al día. Además de la limpieza, obliga al público sedente a levantarse y moverse. Pocas cosas hay peores que una discusión tipo “es que llevo tres horas aquí”, o abandonar a su suerte esas calles invadidas por los comedores de pipas.

No se engañen, una cofradía cuando quiere andar, anda, y vaya que si anda. No hay más que ver los videos de la Madrugá del 2013. Si, esa que la lluvia rompió al amanecer.

Nuestra particular des-memoria histórica

Fernando Ollero | 29 de marzo de 2016 a las 9:00

Para los rasgadores de vestiduras profesionales, este artículo no tiene nada que ver con la ley de memoria histórica, ni nada por el estilo; los que prefieran no seguir leyendo pueden darle al aspa que encontraran en la parte superior derecha de su navegador.

Continúan las palmas, abrazos, y el pase de manos por el lomo sobre el plan de seguridad puesto en marcha la Semana Santa que acaba de terminar. Voy a intentar desmontar, no es fácil el reto, algunas de las cuestiones que se van comentado por ahí dejando claro que los cuerpos y fuerzas de seguridad, ya sea del estado o locales, la Cruz Roja, y protección civil hacen lo que le indican desde instancias superiores, y que está claro que en una celebración que reúne a varios cientos de miles de personas planes de seguridad tiene que haber.

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Foto: blog oficial de la agrupación musical Santa María Magdalena de El Arahal. La citada banda tras el paso del Cristo de la Salud de San Bernardo el Miercoles Santo de 1981. En la esquina del banco de España hasta la fuente de Mercurio hay publico de pie, vean donde llegaban los palcos de la plaza de San Francisco por aquellos años.

Para empezar hay que comentar que la Carrera Oficial que conocemos ha ido evolucionando. A principios de los años 90 se vallo por completo a excepción de la calle Sierpes. Desde años antes el aforo venia aumentando año a año, y esto unido a la costumbre del cangrejeo ocasionaba problemas. Hasta entonces los días de Semana Santa por la mañana el transporte público hacia su recorrido normal por la Avenida de la Constitución desde la Puerta Jerez, y seguía por la Plaza Nueva hacia la calle Tetuán, Velazquez y O´Donnell . El engorde de la Carrera oficial dio lugar a que se redimensionaran los cruces para el público, estrechándolos cada vez más. Quien más y quien menos recuerda el pasillo que se dejaba en la Campana hacia Martin Villa, las sillas no llegaban a la calle Tarifa, y era de libre circulación la de Santa María de Gracia. En la Plaza de San Francisco hay muchos más palcos, la ampliación por la calle Granada se empezó a poner en 1991, y por el lado del banco de España el tope actual se alcanzó en 1993.

Uno de los saltos hacia delante de los planes de seguridad en Semana Santa se dio tras los famosos incidentes de la Madrugá del año 2000, desde entonces las vallas, los aforamientos, la presencia policial creció, unos años los dispositivos eran mayores, otros años tenían menos recursos. Se empezó a hacer una especial vigilancia en la Plaza del Duque, en el cruce de Francos con la Cuesta del Rosario, y en la salida de la Catedral, especialmente hacia la calle Placentines. He leído por ahí que el primer aforamiento fue el de la calle Santa Ángela de la Cruz en 2004. A otra escala ya se aforaban la calle Alcaicería al paso de la Cofradía del Cristo de Burgos, Cerrajería cuando pasa la cofradía del Valle, y también se hizo un seguimiento en 1991 cuando la Borriquita paso por Jovellanos.  Más tarde se empezó a cortar el callejón del Postigo a la calle Arfe, donde está el restaurante la Isla.

En el entorno de la Plaza Virgen de los Reyes hemos visto de todo. Se cortó totalmente hace unos años el pasillo hacia la calle Placentines , se intentó derivar el flujo de público hacia la calle Don Remondo, se valló algún año todo desde la puerta de Palos hasta la embocadura de Conteros.En los últimos años no era raro ver policias apostados en las cubiertas del patio de los naranjos que dan a la calle Placentines, este año finalmente han optado por impedir el acceso por completo allí.

En la zona de la plaza del Duque desde hace unos años hay cortes selectivos en el cruce de Trajano con la calle San Miguel, así mismo se ha vallado por completo la parte que da a la calle Alfonso XII, rellenándola con sillas en las que aparentemente no se sienta nadie. También de forma puntual se valló por completo la plaza del Salvador, y se han ido realizando diversas pruebas en la plaza de la Alfalfa.

Además de todo esto se fue ampliando el puesto de la Cruz Roja en la plaza Nueva, se empezó a instalar otro puesto en la plaza de la Pescadería. Se fueron ampliando los cortes totales de tráfico en algunas zonas del centro, se ampliaron las zonas donde está prohibido el estacionamiento de vehículos, etc.

¿Qué es lo que ha sucedido este año? Que se han dotados los dispositivos de seguridad con más personal, y que el nivel de dureza con vallas y refuerzos policiales ha ido más allá del listón impuesto en 2001. Eso y que en algunos puntos se ha impedido acercarse al publico a menos de 15 metros de las cofradías.Y pese a que lo nieguen apenas se ha rectificado algunas de las medidas; en anteriores ocasiones a media que aumentaba el escándalo se aflojaba ostensiblemente la mano.

Desde hace 20 años entre una cosa y otra hay menos espacio en las calles del centro donde se pueda posicionar el público- ¿Alguien se acuerda cuando en la plaza del Salvador no había corralito para la cámara de cabeza caliente?- A lo que hay que unir las famosas sillitas de los chinos, este año se han visto menos fuera de la zona del triangulo de las bermudas (Catedral-Salvador-Alfalfa).

Ayer hablaba de la Semana Santa para las élites. Cuando queramos darnos cuenta toda una generación, la siguiente a la de las vallas, no habrá conocido otra cosa que no sea ver las cofradías como si estuviesen de picnic, y no sabrán como desenvolverse en el centro de Sevilla. Mientras los cofrades jartibles de verdad van haciendo incursiones en otros puntos de la provincia, saboreando otras sensaciones, y resguardándose de una puesta en escena que además de prefabricada resulta cada vez más incomoda.

Hay quien dice por ahí que todo el revuelo que se ha organizado en las RR.SS. esta provocado por gente cercana a Juan Ignacio Zoido, anterior alcalde de la ciudad. Yo pediría que no fuésemos tan simples, algunos recordarán el escándalo que se hubo hace más de dos décadas el primer año que se instalaron las vallas con panel superior para impedir la visión de las cofradías en los pasillos que rodean la plaza Virgen de los Reyes, y los que permiten la entrada a los establecimientos de la Campana y la Avenida. Por aquel entonces casi nadie tenia conexión de datos en su casa, y lo de las RR.SS no tenía, ni de lejos, la implantación que hoy conocemos

El próximo capítulo versará sobre los lugares mitificados, cofradíeramente hablando, y  como han evolucionado algunas de las cosas que rodean a las cofradías, y  otras cuestiones que pueden condicionar el comportamiento de cierta parte del público callejero.

P.D. :- “¡oiga, y usted solo sabe ponerle pegas a todo”

-Ya comentaré, para los más jartibles algunas pinceladas de Semana Santa de la güena.

Semana Santa para elites

Fernando Ollero | 28 de marzo de 2016 a las 9:00

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Antes de que se tire nadie a mi cuello. La otra fiesta de la ciudad, la Feria, es totalmente elitista, y para elites. O se tiene mucho arte, mucha cara, o las dos cosas, o hay que acudir al Real con una cartera generosa, y con caseta, o posibilidad de entrar en alguna. La Semana Santa va camino de convertirse en algo por el estilo: fiesta para elites, y quién sabe si también elitista.

Este año está en boca de todo el mundo el plan Aníbal González, preparado por la delegación del gobierno y el ayuntamiento de Sevilla. Hay que reconocer que el despliegue de medios ha sido impresionante, y que hay ideas que correctamente desarrolladas tienen largo recorrido. Hemos sufrido menos niñateo, menos voces en muchos sitios, y en general la percepción que se transmite es un éxito total. Es un éxito, o un fracaso de las cofradías, y de los cofrades veamos.

Para varias docenas de miles de personas el que  se vallen, aforen y siembren de policías nacionales y locales, y miembros de protección civil las calles les hace la vida más cómoda.  Los abonados de la carrera oficial, y los que disfrutan de balcones están siempre en su salsa. Para el pueblo llano puede ser una faena. Una cofradía cualquiera está ochenta y cinco minutos en la Carrera oficial, si a eso le añadimos que la calle Trajano ha estado aforada, así como todo lo que va de plaza Virgen de los Reyes a la plaza del Salvador. Ya me dirá donde se pueden ver cofradías como el Silencio, o los Panaderos, por poner solo dos ejemplos de cofradías de corto recorrido. No todo ha estado cortado, y desde luego quien conoce el callejero del centro de Sevilla, y sabe orientarse con la situación de las cofradías ha podido ingeniárselas para poder entrar en el triangulo de las bermudas- esa zona donde las cofradías desaparecen para el común de los mortales-.

A una parte del público hay que ponerle un gran suspenso. No ya solo porque lo ponga todo perdido, no se calle ni debajo del agua, use los carritos de niño chico como ariete de combate, sino que además seguimos con la costumbre de taponar las esquinas mientras el resto de la calle esta vacía. Esto es especialmente sangrante en la calle Trajano, y en la puerta del Arenal. Al fondo siempre hay sitio, las bandas están continuamente tocando, y resulta hermoso ver aparecer un paso y verlo marcharse. Pues nada el respetable pegado al respiradero en la esquina de turno.

Para formar parte de alguna de las elites que saborean toda la magia que desprende una cofradía al pasar hay que tener un estado físico muy aceptable, dados los pateos a realizar para esquivar las medidas de seguridad, como ya he comentado un conocimiento sobresaliente de callejero, y del programa de mano. Pero también saber colocarse para poder salir a buscar la siguiente cofradía.

Determinadas calles, desde plaza Virgen de los Reyes hasta la del Salvador parecen condenadas a ser refugio de los campamentos de sillitas. Hay quien habla de la ampliación de la carrera oficial-¡socorro!- pero de forma oficiosa el pueblo la amplió por su cuenta rescatando la configuración que tenía hasta los años veinte del pasado siglo .De muestra un botón: se llenó de improviso el pasado lunes santo la Cuesta del Bacalao tras saberse que las últimas del día salían. Caras desencajadas al comprobar que ninguna de las que salió pasaba por allí. Eso sí, nadie se atreve a cuestionar que haya cofradías que pasen por autenticas ratoneras, como la parte estrecha de Placentines, o  Córdoba, o la Alcaicería.

De premio honorifico son las declaraciones que afirman que sin vallas las procesiones son un desastre. Las vallas, y el que estuviese el tiempo chungo han obligado a las diputaciones mayores de gobierno a espabilar. Dile tu a algún cabeza pensante que con un cortejo con los nazarenos bien juntos es más complicado que el publico los arrolle. Y que las hordas cangrejeras están formadas en muchas ocasiones por gente de la propia cofradía. El plan de seguridad medio tapa algo que no es fácil que se reconozca: la organización de algunas cofradías es un verdadero desastre.

Para el siguiente capítulo dejaremos la no memoria histórica imperante. Es normal que haya dos generaciones que no hayan conocido más que vallas por todas partes, y sillas de la carrera oficial hasta en lo alto de algún naranjo. Parece que los veteranos no quieren enseñar a los jóvenes que hay otra forma de ver cofradías en la que no hace falta abrirse paso a empujones; y que parte del problema es que cada vez hay menos sitio para ver cofradías. Desde que se aforó la primera vez la calle Cerrajería, al paso de la Cofradía del Valle, y Alcaicería para el Cristo de Burgos hace más de dos décadas las vallas no han parado de multiplicarse.

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Calle El Silencio el Jueves Santo a las nueve menos veinte de la noche, Ya hay gente esperando la salida del Silencio.

Al caer la noche

Fernando Ollero | 26 de marzo de 2016 a las 12:35

De la tarde a la mañana

Fernando Ollero | 25 de marzo de 2016 a las 15:34