Repertorios musicales en la Amargura (y II)

Fernando Ollero | 5 de agosto de 2008 a las 20:39

Si ayer hablaba del repertorio de marchas que puede escucharse en el paso de misterio hoy comento algo sobre el del palio de la Virgen de la Amargura.

Alguno pueden preguntarse porqué la banda de música, en este caso la de Nuestra Señora del Aguila de Alcala de Guadaira, interpreta un repertorio poco variado y tocan muchas veces Amarguras. Las piezas a interpretar son seleccionadas por el cabildo de oficiales, al igual que sucede en el paso de misterio, dándose ademas la circunstancia de que a no pocos hermanos y a una parte del publico en general les gusta ver el palio precisamente con Amarguras. Se puede argumentar que existen muchas marchas de corte fúnebre que bien podrían oírse en la cofradía, todo es opinable y que para la banda puede resultar algo cansino tocar la marcha de Font de Anta una y otra vez. Es posible que no les falte razón, pero en esto como en tantas otras cosas hay que conocer que en lo que se piensa en la hermandad al respecto.

Durante mucho tiempo las marchas que se interpretaban se limitaban a cinco, dándose ademas el caso de que se prescinde de marchas dedicadas a la hermandad como Camino del Golgota, San Juan de la Palma, Jesús del Silencio y Amara entre otras.
¿Es posible que esto cambie? En principio yo diría que es poco probable, parece que hay poco debate interno al respecto, aunque es cierto que hay partidarios de que no se interprete La Madrugá, marcha que particularmente me gusta mucho para mi cofradia.

Punto y aparte merece el repertorio que las bandas del maestro Tejera y Nuestra Señora del Carmen de Salteras interpretaron el 21 de Noviembre de 2004 en la procesion de vuelta de la Catedral con motivo del cincuentenario de la coronación canónica.

Se pudieron escuchar opiniones para todos los gustos. Hubo quien no entendió el criterio por el que se tocaron unas marchas y otras no, e incluso hay quien piensa que no debió haberse cambiado para la ocasión el repertorio que se eligió para el Domingo de Ramos. No dejo indiferente la chicota que dio el palio entre los conventos de Santa Angela de la Cruz y las comendadoras del Espíritu Santo.

En 1979, también en la procesión de regreso de la Catedral esta vez con motivo del 25aniversario de la coronación canónica se tocaron marchas que no se habían interpretado nunca el Domingo de Ramos, caso de Coronación de la Macarena a la salida de la SIC y Rocio en la misma plaza de San Juan de la Palma.

Para terminar es posible que haya quien piense que resulta contradictorio el porque se eligen unas marchas y otras no. Puede ser que sea una mas de las contradicciones que se pueden observar en la cofradía, pero de eso hablaremos otro día.

Repertorios musicales en la Amargura (I)

Fernando Ollero | 4 de agosto de 2008 a las 20:23

Una de las cosas que llama la atención viendo la cofradía de la Amargura es el repertorio musical que se interpreta en ambos pasos. Unos dicen que es adecuado, otros que podría ampliarse e incluso hay quien lo recortaría aun mas.

Hoy vamos a hablar del que puede escucharse en el paso de misterio de Nuestro Padre Jesús del Silencio.

Desde hace lo menos un siglo la hermandad contrata una banda de ccytt para que lo acompañe musicalmente, regla no escrita que tuvo su excepción en el Santo Entierro Grande celebrado el Sábado Santo de 1965 en que fue acompañado por la Banda de la 2ª comandancia móvil de Eritaña, antecedente de lo que hoy en día se conoce como agrupaciones musicales.
Hasta que la recordada banda de la Policía Armada no monto las marchas procedentes del repertorio de la banda de los Bomberos de Malaga, puede decirse que las marchas que interpretaban las bandas de ccytt eran de origen militar.

Hasta 1991 parece que no hubo limitación alguna en el repertorio a interpretar, ese año, el ultimo que la banda del Maestro Patón acompaño al paso de misterio que venia haciendolo desde 1982, se pudieron escuchar en la Amargura las marchas Requiem e Y tu Estrella que procedían del repertorio de la banda de las Cigarreras.
La citada banda del Maestro Paton se disuelve y la hermandad contrata para acompañar al paso de Nuestro Padre Jesús del Silencio a la banda de ccytt Santísimo Cristo de las Tres Caídas de la hermandad de la Esperanza de Triana, y se le solicita que interprete solo 5 marchas, entre ellas Silencio Blanco dedicada unos años antes por Julio Vera.

Es a partir de este momento cuando el repertorio que puede escucharse tras el paso de misterio va sufriendo modificaciones dependiendo de un lado de las propuestas procedentes de la propia banda de las Tres Caídas en unos casos y en otros de las deliberaciones del cabildo de oficiales a propuesta del diputado mayor de gobierno. Se da la circunstancia de que marchas que son interpretadas por la banda unos años, no son autorizadas otros años, dependiendo del criterio que aplique la Junta de Gobierno que en esos momentos lleve las riendas de la hermandad.

Para los que no conozcan por dentro a la hermandad de la Amargura puede parecer paradójico esos cambios de criterio. Hay que tener en cuenta por una parte el carácter de la cofradía en la calle y por otro que dentro de la propia hermandad hay opiniones a favor y en contra de la inclusión de nuevas marchas fuera del repertorio que tenia la banda de la Policía Armada.  Podría alegarse que se han ido incluyendo marchas de nueva factura en el repertorio dedicadas a la hermandad caso de En Tus Lagrimas Amargura, Desprecio de Herodes y La Amargura, pero incluso estas marchas han generado diversidad de opiniones en el seno de la hermandad, y que sobre todo en el caso de las dos ultimas mencionadas haya hermanos que las ven poco apropiadas para acompañar a nuestra cofradía.

Tras el cabildo general de elecciones celebrado en la Amargura el pasado 26 de Junio en el que salio elegida la nueva junta de gobierno, la mayoría de los oficiales ya estuvieron en la presidida por Fernando Peinado, es de suponer que el repertorio que interprete el próximo Domingo de Ramos no difiera mucho del de 2008.

Amarguras

Fernando Ollero | 2 de agosto de 2008 a las 7:00

No podia faltar en este blog, su marcha. En este caso el guión que describe la misma.

Oyense los rumores del cortejo que conduce al Redentor;
Los primeros compases, que constituyen el tema fundamental de la obra describen la omnipotencia de Cristo

Escúchanse las trompetas anunciadoras de la comitiva que se aproxima.

Continua el poema con el con el desarrollo el tema inicial

Constituye el segundo motivo una frase de apacible dulzura, inspirada en las consoladoras palabras de San Juan a la Virgen.
Dicha frase es interrumpida por los apostrofes e imprecaciones lanzadas por las turbas al Redentor.
Esta segunda frase llega a su más alto grado de sonoridad

Seguidamente comienza el tercer motivo en forma de Coral, en “pianisimo”, evocador de los rezos de los creyentes
y es interrumpido varias veces por las trompetas romanas.
Continua el Coral en “fortissimo”. Aléjase el cortejo dejándose escuchar el nuevo tema base de la obra… el cortejo ha desaparecido

Oyense los comienzos de una saeta interrumpida por las campanas, saeta que queda sin terminar,
como invitando al pueblo para que la continue.

Seguidamente termina el poema con la frase en “fortissimo”, fundamento del mismo.

Historia de la hermandad de la Amargura (y III)

Fernando Ollero | 30 de julio de 2008 a las 7:00

amarguraUltima parte del texto publicado por palermoverde en el foro la Semana Mayor

Que las cofradías han sido celosas de su antigüedad es algo bien conocido y ha de considerarse como lógico, y por muchos conceptos. Y tal vez por esto muchas veces se buscan antigüedades donde no las hay, por mucho empeño que en ello se ponga, y ejemplos hay unos cuantos, a veces, pese a todo, lógicos, pero otras veces realmente risibles.

Para cualquier observador o estudioso del tema, es evidente que la única relación existente entre la actual hermandad de San Benito y la antigua y extinguida cofradía de la Sangre de Triana es el hecho de que ambas corporaciones hayan tenido como Titular a la misma imagen mariana, la Virgen de la Encarnación, pues el hecho de que luego la hermandad de la Calzada añadiera a sus titulares el del Cristo de la Sangre es un hecho sobrevenido a posteriori. Es más, si la actual hermandad de San Benito pudo contar desde sus orígenes con la talla de la Virgen de la Encarnación fue por hecho de que la antigua hermandad trianera se había disuelto, lo que permitió que la imagen fuera trasladada a la iglesia de San Benito desde Triana, de una punta a la otra de la Sevilla de aquel tiempo, desde el arrabal más occidental al más oriental, cruce del río incluido. Y sin embargo, y de forma más o menos evidente, de manera más o menos explícita, se viene en los últimos tiempos intentando enlazar una hermandad con la otra y se viene hablando de antigüedades que no corresponden y asumiendo historias que son de otros tiempos, de otra corporación y de otro barrio, olvidando al mismo tiempo que la mayor gloria y grandeza que puede tener la hermandad de San Benito es haber conseguido una espléndida hermandad, ligada por completo a su barrio, en un espacio bien corto de tiempo a base de sacrificio, constancia, trabajo y un evidente buen gusto.

Y es que la relación entre la hermandad de San Benito con la extinta de la Sangre de Triana es exactamente la misma que entre la hermandad de la Candelaria y la también extinguida cofradía de la Antigua, Siete Dolores y Compasión, puesto que como es bien sabido el Titular de la Candelaria, Ntro. Padre Jesús de la Salud, es la misma imagen que bajo la advocación de Jesús Nazareno era la titular de la antigua hermandad de San Pablo, cuya capilla propia era la que actualmente posee la hermandad de Montserrat. Una relación bien evidente, tan evidente como que se trata de dos cofradías bien distintas.

En otros casos, y más si las dos corporaciones, la extinguida y la nueva, radican en la misma iglesia y tienen la misma advocación mariana, la tentación de enlazar una corporación con la otra es aún más evidente y hasta más fácil. Pero que la tentación sea mayor y que el hacerlo sea más fácil no quiere decir que no sea lo mismo, porque lo es. Y es el caso que la antigua hermandad de la Iniesta no es la misma corporación que la actual hermandad de la Hiniesta. Que es su antecedente, es evidente, pero son dos corporaciones diferentes como bien lo demuestra el mismo proceso de la erección de la actual hermandad. Y es también evidente que aquella hermandad de la Iniesta es el inmediato antecedente de la hermandad de la Amargura.

Y es que la hermandad de la Amargura surge de entre los antiguos cofrades de la Iniesta y de los feligreses de San Julián que no aceptan la supresión de la estación penitencial y la conversión de la hermandad en corporación de gloria. Y por ello la nueva hermandad se erige en San Julián, y no pudiendo tener los mismos títulos que la de gloria escogerá para su Virgen uno que de alguna manera recuerde al anterior, y es que iniesta significa retama, mayormente una retama con un fruto amargo, y la nueva Titular se llamará Amargura. Luego las dificultades de convivencia en la misma iglesia de dos corporaciones que en la práctica se solapan, que además la nueva saca en procesión a la dolorosa que era de la antigua y la enemiga del párroco, harán que los cofrades de la Amargura se vean forzados a buscar un nuevo y menos problemático acomodo, y emigren a San Juan de la Palma y que la hermandad de la Amargura, como no podía ser de otro modo, terminara por desvincularse totalmente de San Julián y de su barrio, su iglesia y collación de origen y ello hasta tal punto que ahora pueda parecer raro que el Silencio Blanco, tan vinculado a su iglesia de San Juan de la Palma y al inicio de la calle Feria, naciera en San Julián y como continuación directa y muy explícita de la antigua hermandad de la Iniesta. Pero, pese a todo, pese a que pueda parecer extraño, pese a que ahora nos suene rarjesus del silencioo, ese fue su origen.

Y curiosidades de la vida, las dos cofradías, la que se fundara en San Julián y emigrara a San Juan de la Palma, y la que luego se fundara en el siglo XIX en San Julián, donde sigue residiendo, salen el mismo día, el Domingo de Ramos, y por muy poco, por muy poco, no van las dos consecutivamente, una detrás de la otra, y es que la Hiniesta se incorpora definitivamente al Domingo de Ramos en el año 1906, pero en el año 1902 lo hace la Esperanza de San Roque y la Estrella lo había hecho en el año 1898, aunque no ocuparía su actual lugar en el Domingo de Ramos ya de forma definitiva hasta el año 1908. Lo dicho, por muy poco.

Aquel año de 1828 hará estación con dos pasos en la tarde del Martes Santo, llevando túnicas blancas en la comitiva del Señor y negras en el de la Virgen. Y en 1829 ve aprobadas sus reglas por el Consejo de Castilla.

En el año 1831 el asistente de la ciudad prohíbe las túnicas de nazareno, por lo que no hace estación ninguna hermandad, salvo la de la Amargura, que lo hace en la tarde del Miércoles Santo con sus hermanos vestidos de traje de calle. Evidentemente ha primado en la cofradía el hacer la estación, tal vez consciente de que sin salida no hay cofradía y que tras solo dos años saliendo el suspender la salida es un lujo que no se puede permitir, pero tal vez también su decisión sea reflejo de su composición social, muy relacionado ya con las clases medias y medias-altas sevillanas, más ligadas al poder político del momento. Sea como sea la hermandad sale aquel Miércoles Santo, 30 de Marzo, aunque tiene que dejar sus pasos en la catedral obligada por la lluvia, regresando en la mañana del día siguiente.

Una composición social y las relaciones con el poder político del momento que ello implica que tienen su reflejo en la inscripción como hermano de Fernando VII, que tiene lugar en el año 1832, por lo que la hermandad adquiere el título de Real.

Poco a poco la cofradía va incrementando su patrimonio. En el año 1836 la Virgen luce una corona de cobre dorado y en el año 1841 estrena un nuevo paso de misterio del denominado estilo corintio, es decir, neoclásico, aunque eso si, por no estar terminado para el Miércoles Santo, traslada la salida al Jueves Santo, día en el que también había salido en el año 1838. Aunque en ese cambio del día de salida del año 1841 se puede atisbar que la cofradía prefiere salir el Jueves Santo en vez del Miércoles y lucir su estreno en día más concurrido. Y en cualquier caso la hermandad cambia el día de salida, pese a sus reglas, al Domingo de Ramos al año siguiente, 1842.

Precisamente al año siguiente, 1843, estrenan el primer palio bordado en oro, así como un manto y una túnica, también bordada para el Señor. Y cinco años después estrenará un nuevo palio bordado, reflejo de una situación económica boyante, fiel reflejo a su vez de su composición social, aspecto en el que, pese a la reiteración es necesario insistir para poder comprender la evolución de la cofradía.

Historia de la hermandad de la Amargura (II)

Fernando Ollero | 29 de julio de 2008 a las 7:00

amarguraContinua el relato sobre la historia de la hermandad de la Amargura expuesto por palermoverde en el foro la Semana Mayor.

Pero no fue así, porque los hermanos de la feligresía de San Julián descontentos con la supresión de la estación de penitencia, renovándose a través de los años, siguieron con sus intentos de restablecerla, lo que cristalizó en tiempos del arzobispo D. Jaime de Palafox y Cardona, quien con fecha 2 de Junio de 1696 aprueba las Reglas de una nueva hermandad de penitencia, en las que se fija la tarde del Domingo de Ramos para su salida. Una salida que no pudieron efectuar hasta el año 1699, en la que llevaron dos pasos, el del Señor, cuya talla había realizado un año antes el escultor Pedro Roldán, y la de la Virgen de la Iniesta, ya que la cofradía no había podido aún adquirir una nueva. Eso si, se le obliga a la cofradía a que el título de su Virgen sea el de Amargura, lo cual, no vaya a pensarse, no estaba tan alejado del de Iniesta, porque aunque Iniesta signifique retama, popularmente se emplea para una clase determinada de sabor amargo, y del sabor amargo a la amargura hay una pasito bien pequeño, lo que nos puede indicar que los cofrades de San Julián se mantenían fieles a sus orígenes.

Pero la historia iba a dar una de esas vueltas extrañas que lleva a las cosas por derroteros no previstos.

No debía de ser fácil la vida de la nueva hermandad, que en el año 1715 decide no efectuar su estación y dedicar los fondos para confeccionarle un manto y una corona de plata a su Virgen, una Virgen que no sabemos si es ya la actual, o seguía siendo la antigua Virgen de la Iniesta. Y en el año 1718 hacen su última salida desde San Julián.

Si la situación económica no era boyante, tampoco debía ser plácida su estancia en la parroquia, donde podemos adivinar roces con los cofrades de la hermandad de gloria y en donde casi podemos palpar la enemiga del párroco, y tanto es así que en el mes de marzo de 1724, cuando los hermanos se encontraban reunidos para deliberar si efectuaban la salida, el cura de San Julián los expulsó de la iglesia. La hermandad, claro, determinó cambiar de aires, y se trasladó a la iglesia de San Juan Bautista, vulgo de la Palma, lo que llevaron a efecto en aquel año de 1724. A los veinticinco años justos, un cuarto de siglo, de existencia la hermandad se veía impelida a cambiar de ubicación.

Tampoco iba a ser fácil la vida de la hermandad en su nueva iglesia, pues se trataba de una corporación cuyos componentes pertenecían a otra collación y cuyo nivel social y económico era muy diferente, más humilde, que el de la feligresía de su nueva residencia canónica. Y estas dificultades lógicas de desarraigo y acoplamiento se intuyen en la vida de la cofradía a lo largo del siglo XVIII y principios del XIX. Y tampoco aquellos tiempos eran los mejores para la vida de las cofradías.

Por lo pronto, instalados en San Juan de la Palma en el año 1724 no hicieron estación hasta el año 1729, dedicando sus recursos en los años que median a la construcción de los altares precisos para colocar a sus imágenes en su capilla, una actitud bien diferente de las que ahora se estilan y usan. Y volverían a salir al año siguiente, 1730, para no volver a hacerlo en los siguientes treinta y un años, pues no volvería a salir hasta el año 1762.

Y mientras tanto, en el año 1750 adquieren la sacristía y salas de cabildos y labra nuevas dependencias, y en el año 1760 adquiere el San Juan, obra de Hita del Castillo. En 1786 sabemos que estrena un paso de misterio, cuya descripción se conserva, y en el que, además de la imagen del Señor, ya vestida de blanco, figuraban Herodes, dos fariseos y cuatro judíos armados, curioso anacronismo muy propio de aquellos tiempos, porque si fue Pilato quien remitió al reo a Herodes, la guardia, como es lógico, debía pertenecer a la cohorte de la guarnición romana. Pero bueno, del sitial o trono de Herodes también colgaban los haces del “imperium” romanos, que pintaban allí todavía menos. Aunque también cabe interpretarlo todo como pura alegoría, de quienes eran en realidad quienes acusaban, los judíos, y quienes eran de verdad los que mandaban y tenían la sartén por el mango, los romanos.

Pero el caso es que, aunque estrenara un nuevo paso, la hermandad entra bien pronto en decadencia, de forma que casi llega a la disolución, de la que intenta salir mediante una reorganización que pretende llevar a cabo en el año 1808. No era precisamente el mejor momento, porque es el año de la invasión francesa y del inicio de la Guerra de la Independencia. Pero pese a todo, pese a la penuria de los tiempos y a la ocupación de la ciudad por la francesada, la hermandad sobrevive.

Pero como es lógico sobrevive con dificultades, tantas que, expulsados ya los franceses, cuando se disponían a efectuar su estación en 1814 no pueden llevarla a cabo porque un acreedor les embarga la cera, justo en el momento de la salida, por el impago de deudas.

Hay quien dice que este golpe hizo que la cofradía entrara de nuevo en una grave crisis, pero yo creo que en realidad el embargo más bien respondía a una grave crisis y no era sino una manifestación de esta.

Sea como sea, lo cierto es que la corporación tiene a esas alturas ciento dieciocho años de vida y apenas ha hecho más de veinte o veinticinco estaciones a la catedral, lo que hoy en día nos sorprende sobremanera y sería casi inconcebible. Aunque eso si, tiene dos espléndidas imágenes titulares, tiene altares dignos y tiene en propiedad varias dependencias. Y ha sobrevivido al cambio de barrio y al terrible siglo XVIII y a los más terribles primeros años del siglo XIX. Y todo eso no es poco.

Hacia 1828 la hermandad toma nuevo impulso de la mano de jóvenes cofrades y les son aprobadas nuevas reglas en las que se fija la salida para la tarde del Martes Santo, y en caso de lluvia para el día siguiente, previsión al día de hoy absolutamente impensable. Y aún cuando establece las túnicas blancas para sus nazarenos, ello será cuando pueda, siendo provisionalmente negras.

Será esta reorganización ya la definitiva, pues la hermandad comenzará a hacer estación de forma regular y poco a poco irá, no sin dificultades, engrandeciendo su patrimonio. Han pasado cien años desde su llegada a San Juan de la Palma y podemos intuir que la corporación ha arraigado en su nuevo barrio y en el centro de Sevilla, olvidando sus orígenes en el popular y populoso barrio de San Julián.

Historia de la Hermandad de la Amargura (I)

Fernando Ollero | 28 de julio de 2008 a las 19:29

Aprovechando que en esta epoca del año la actividad cofrade practicamente se paraliza y para que alguno se de cuenta de las cosas que se pueden encontrar en los foros, trancribo un texto que encontre hace algun tiempo en uno de tematica cofradiera. El foro en cuestion se llama la Semana Mayor y en el post dedicado a la Hermandad de la Amargura de Sevilla uno de los foreros, palermoverde, expone una mas que interesante teoria sobre el origen de la hermandad y la evolucion de la misma. La exposicion queda interrupida en el año 1843, una lastima.

Hacia el año 1480 ya existía en lo que hoy es el barrio de San Julián una corporación de gloria bajo la advocación de la Iniesta, a la que el clérigo Luis Alfonso dejó unas casas a espaldas de San Marcos para que en ellas se hiciera un hospital bajo el título de la Virgen de la Iniesta y en el que esta corporación pudiera fijar su residencia.

Pasando el tiempo,hiniesta y tal y como hicieran muchas corporaciones, también esta se convirtió en hermandad de penitencia en el año 1560, fijándose su estación en la tarde del Jueves Santo.

En la reducción de hospitales del año 1587, tuvo esta corporación que cerrar el suyo, y pasó a establecerse en la parroquia de San Julián.

Figura esta hermandad entre las cuarenta hermandades de penitencia que concurrieron a la procesión del Corpus del año 1602, ocupando el lugar veintisiete, situándose entre las de la Esperanza de Triana y la de las Cruces de Jerusalén, la actual cofradía del Silencio.

Según parece hizo su última estación de penitencia en el año 1621, en el que, a pesar de que sus reglas, que ordenaban su estación en el Jueves, lo hizo en la tarde del Miércoles Santo desde la iglesia de San Julián. Y en la reducción de cofradías decretada en el año 1623 por el cardenal Niño de Guevara, se agregaron a ella las del Santo Sudario, antecedente de las actuales hermandades del Buen Fin y del Cristo de Burgos, la de Ntra. Sra. de la Presentación, antecedente de la actual cofradía del Calvario, y la de la Conversión del Buen Ladrón, la antigua hermandad de Montserrat.

Lo anteriormente indicado nos viene a decir, por una parte que las antiguas cofradías, o al menos muchas, no hacían estación con la absoluta regularidad con la que lo hacen en la actualidad, y por otra que la hermandad que nos ocupa contaba entonces, al menos a los ojos de la Autoridad Eclesiástica, con mejores perspectivas de futuro que las corporaciones que a ella se agregaban. No se equivocaba mucho la Autoridad Eclesiástica en cuanto al futuro comprometido de las tras cofradías antes nombradas, por cuanto todas y cada una de ellas terminarían por extinguirse en los años sucesivos.

Y por lo que respecta a la hermandad que nos ocupa, tampoco tendría una larga vida.

Se refiere el autor del texto a una antigua hermandad que se denominaba: “Cofradía de Nuestro Señor Jesucristo Crucificado, Nuestra Señora de la Iniesta y San Juan de Letrán”, que primero fue de gloria, luego de penitencia, que volvió a ser de gloria y terminó extienguiéndose. La nueva cofradía de la Hinista se fundó en el año 1879. Y esta cofradía de la que hablo es el antecedente inmediato de la hermanda de la Amargura y lejano de la actual cofradía de la Hiniesta.

Aunque los datos sucesivos solo hablan de los quebrantos que le causaría la peste declarada en Sevilla en el año 1649, epidemia que provocaría la muerte de un gran número de sus hermanos, lo cierto es que el hecho de que no hubiera vuelto a hacer estación desde veintiocho años anteriores nos indica que la cofradía se encontraba en una grave crisis y que la peste del año 1649 solo vino a agravarla.

Sea como fuere, el caso es que en el año 1671, veintidós años después de la epidemia, la corporación desanda el camino andado en el año 1560 y pasa a constituirse como corporación de gloria, argumentándose para ello el quebranto producido por la peste del año 1649 y la imposibilidad por ello de llevar a cabo la estación de penitencia. Pero esta aprobación de nuevas reglas en la que la corporación deja de efectuar su estación de penitencia no contó, ni mucho menos, con el beneplácito unánime de sus hermanos, y al menos seis de ellos se personaron ante la Autoridad Eclesiástica para manifestar su total y absoluta oposición. Pero pese a esta oposición las nuevas reglas son aprobadas con fecha 23 de Julio de 1671.

Aquí podría, y por pura lógica debería, haber acabado esta parte de la historia, que habría tenido su continuación lógica en la refundación, ya en el siglo XIX, de la nueva hermandad de penitencia de la Hiniesta.

Foros y blogs

Fernando Ollero | 27 de julio de 2008 a las 17:02

Hace unos días saltaba una noticia sobre el juicio celebrado a cuenta de algunas cosas escritas en el extinto foro “El Nazareno”. Me dejan perplejo algunas de las opiniones vertidas en algunas webs entorno a esta noticia. Para mi una cosa es denunciar algo en la red que sea ilegal o incluso delito, no es raro leer en la prensa actuaciones de la Policía Nacional, Autonómicas y la Guardia Civil al respecto, y otra muy distinta generalizar.

Desde alguna web se propone que los webmasters de los foros, en este caso de temática cofrade, pidan la identificación previa de los usuarios, incluso con certificado digital. Obvian que en muchos se ellos se exige registro previo y que todos los internautas dejan rastro de su paso por la red, que en muchos casos sirve para dar con aquellos que hubiesen cometido alguna falta o delito tipificado por las leyes. Ya podían tomar nota en esa web por que en ella se pueden dejar cometarios poniendo un pseudónimo y una cuenta de correo electrónico, de la que no se comprueba siquiera su existencia.

El anonimato en la red de redes es algo muy relativo y se estan dando muchos pasos en temas de legislación que ayudan a perseguir aquellos delitos cometidos en esto que llamamos ciberespacio. También hay que tener en cuenta que los usuarios van dejando un rastro a medida que navegan.

Bienvenida

Fernando Ollero | 25 de julio de 2008 a las 19:25


Dar la bienvenida a un nuevo blog “La vida en siete dias”. Suerte y al toro.

Uniformes bandas de ccytt y agrupaciones

Fernando Ollero | 7 de julio de 2008 a las 20:10


Foto: José Ángel García / Diario de Sevilla

Si hace unos días escribía sobre los repertorios de las bandas de cornetas y tambores, y agrupaciones musicales esta vez voy a tocar otro de los aspectos que también ha cambiado en los últimos años: los uniformes.

Hace algo más de dos décadas la banda del Sol estrenaba un uniforme, similar al que lucen hoy en día, en el que aportaban varias novedades, las principales el color del mismo, y el casco con plumas, lo que dio lugar en aquel entonces a todo tipo de comentarios.

Pues bien de unos años a esta parte la inmensa mayoría de las bandas vienen utilizando uniformes que pretenden ser una recreación de uniformes de gran gala e históricos de diversos cuerpos militares, en unos casos con más acierto que en otros, resultando que en ocasiones podemos ver uniformes surgidos de un batiburrillo de detalles tomados de aquí y allá. Algunos de los uniformes que se han podido ver a lo largo de los últimos años han dado lugar a algunos motes como los pinchaglobos y los cucarachas, cargados en unos casos de guasa y en otros de un poco de mala uva.

También algunas bandas han adoptado una curiosa costumbre que es utilizar en su hermandad un uniforme distinto al del resto de los compromisos, en unos casos cambia el color y en otros es completamente distinto. En Sevilla la banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas fue la primera en utilizar un uniforme distinto en su hermandad.

Junto a la nueva moda en los uniformes ha florecido toda una industria especializada. En la mayoría de los casos la indumentaria de las bandas incluye muchos detalles borbados a máquina, la tecnología actual permite utilizar el diseño por ordenador. También son habituales el uso todo tipo de complementos, desde cartucheras y hombreras hasta tricornios imitación de los que usa la guardia civil, botonaduras con el escudo de la banda, e incluso alguna incluye una especie de escolta que con sables o mosquetes y en algún caso hasta medallas distintas a la oficial de la hermandad.

Foto: Manuel Gómez / Diario de Sevilla

En Sevilla como en otros aspectos hay excepciones como la banda de la Centuria Macarena que utiliza un uniforme gris con gorra de plato, gala en verde, y trinchas blancas.

¿Hasta dónde llegará la moda de los uniformes? Quien sabe, a mí lo que me extraña es que a ninguna se le haya ocurrido encargar disfraces de romanos para sus contratos de semana santa y no me miren así, que a finales del siglo XIX hubo alguna centuria que acompañaba a varias hermandades.

El Silencio de Dios

Fernando Ollero | 5 de julio de 2008 a las 19:35

Foto cortesía de Manuel Ruiz Leal.