Fernando Ollero | 5 de abril de 2013 a las 9:00
Por si alguien aún no lo ha leído, enlazo el comunicado del hermano mayor de los Panaderos publicado en la web oficial de esta hermandad a cuenta del famoso incidente ocurrido el pasado miércoles santo entre la cofradía de la calle Orfila y la Lanzada.
No seré yo quien pida que rueden cabezas en una hermandad a la cual no pertenezco, ni tampoco que el arzobispado tome nota de cosas que pasan desde hace años, y que cualquiera puede ver en los vídeos que hay publicados en la red, y que no pocos cofrades han podido ver en vivo y en directo. Eso sí, quiero que demos un salto en el tiempo y veamos las consecuencias que en el pasado, no demasiado lejano, podían tener ciertas cosas.
Vamos primero al año 1969. A cuenta del incidente que comentaba en este mismo espacio hace un par de días, el arzobispado, a propuesta del Consejo de Hermandades y Cofradías, que no contó con un presidente seglar hasta 1975, dicta suspensiones temporales en sus cargos al diputado mayor de gobierno y al fiscal del paso de misterio de la hermandad de los Panaderos. Así mismo se obliga a esta cofradía en su estación de penitencia a volver a su sede canónica por la calle Cuna. También se suspende en sus funciones al diputado mayor de gobierno de las Siete Palabras, y a los fiscales de los dos pasos que por aquel entonces sacaba esta cofradía.
También fueron suspendidos temporalmente de sus cargos el diputado mayor de gobierno de la cofradía de la Hiniesta, el fiscal del paso de palio de María Santísima del Rosario de la cofradía de Montesión, y se amonesta por escrito a la cofradía del Cachorro por un retraso provocado a la cofradía de la Carretería, que dejó pasar a la de la calle Castilla, con advertencia de que reincidir se le señalará nuevo itinerario de vuelta a su sede canónica. Señalar que el Viernes Santo de aquel año llovió , el itinerario de la Carretería y la O fueron alterados sobre la marcha, el Cachorro se refugió en la Catedral, regresando esa misma noche a su sede canónica, el palio de la Virgen de Loreto se refugió en la capilla de los Panaderos, siguiendo su paso de Cristo desde el Duque, por Campana hacia las calles Villasís y Cuna para volver a su sede canónica, regresando más tarde el palio, la Mortaja se dio la vuelta en la calle Dueñas, y Montserrat no llegó a salir.
Siguiendo en nuestro viaje en el tiempo comentar que tras la Semana Santa de 1981, sin lluvia de por medio, la Vicaría Episcopal de laicos, también anomestó, o sancionó, a propuesta de la junta superior del Consejo de Hermandades y Cofradías, a nada menos que veintidós cofradías, por temas como conducción irregular de los pasos, retrasos injustificados, e interpretación de marchas inadecuadas, advirtiéndose que en caso de reincidencia las amonestaciones serán acumulativas. Estas amonestaciones y sanciones son dirigidas a juntas de gobierno al completo, no se impone ninguna gestora, diputados mayores de gobierno, fiscales, y hasta a un capataz.
Cuentan que el Miércoles Santo de aquel 1981 en la entrada de la cofradía del Baratillo, que fue presenciada por el entonces presidente del gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, la letra de una saeta causó cierto estupor entre el público, escuchándose algunos abucheos.
Vamos igualito que hoy en día. De momento tenemos un comunicado oficial de la cofradía de los Panaderos, gustara más o menos, una entrevista a Carlos Bourrellier concedida a una cadena premiada con el Demófilo –entrevista que curiosamente no se ha subido a la red–, y un par de encuentros televisados entre responsables de ambas hermandades, y alguna cosa más. Lo dicho, igualito…
P.D.: Dar de nuevo las gracias a Julio Gómez, por permitirme consultar sus interesantes artículos. Su blog La Cruz de la Cerrajería vuelve a tener acceso al publico en general.
Muchos de los datos aquí reflejados se pueden encontrar en las hemerotecas.
Fernando Ollero | 9 de octubre de 2012 a las 10:30
Curiosa declaración de intenciones de nuestro señor arzobispo. Es posible que tengamos una Cuaresma movidita con imágenes de aquí para allá, como si el calendario capillita no fuese lo suficientemente intenso con docenas de quinarios septenarios, triduos, Via Crucis, procesiones de todo tipo, y traslados varios.
Sea cual sea el planteamiento, veremos una muestra más de la doble vara de medir que suelen utilizar últimamente en la plaza Virgen de los Reyes. Muchos recordarán la negativa al Via Crucis extraordinario solicitado por la hermandad de Torreblanca. ¿No será que al final se han reservado en exclusiva el derecho a jugar a los pasitos ?.
No juegue al despiste monseñor, que bastante perdido anda ya el personal.
P.D.: Parece que tendremos macro Via Crucis el primer domingo de Cuaresma. Hagan sus quinielas…
Fernando Ollero | 2 de febrero de 2012 a las 10:00
La posible incorporación de nuevas cofradías a la carrera oficial es uno de los temas de los que más habla, y se escribe estos días. Hace poco la hermandad de Pino Montano hizo pública su pretensión de hacer estación de penitencia a la Catedral, lo que hizo que desde el consejo de cofradías se lanzase un aviso a navegantes en forma de cerrojazo, más o menos explicito.
Desde hace tiempo da la impresión de que se quiere prolongar artificialmente un modelo de carrera oficial que ya no da más de sí. La falta de criterio en el reparto de los tiempos de paso hace que unas jornadas de la Semana Santa estén más apretadas que otras, en demasiadas ocasiones se muestra una obsesión con la Campana, cuando resulta que muchas cofradías se lucen mucho en otros puntos de su itinerario. Además parece que hay días intocables: Jueves Santo, Madrugá y Viernes Santo tarde.
Precisamente en el Jueves y Viernes Santo podría estar parte de la solución para acomodar a las nuevas cofradías, incluso teniendo en cuenta la aparente limitación que supone el horario de celebración de los oficios en la Catedral.
Se suele poner como excusa que las cofradías de estos dos días están muy consolidadas, y no les falta parte de razón a los que así piensan. Hace algún tiempo la cofradía de Veracruz mostro cierto interés en cerrar el Jueves Santo, dejando hueco en el Lunes para una posible incorporación.
Esta idea que a muchos les pareció disparatada, puede formar parte de una posible solución. No sería tampoco descabellada la idea de que alguna cofradía cambiase de sede canónica, ni que todos los nazarenos de cirio pasen de a tres por la carrera oficial.
Lo que parece claro es que se podrá dar largas, momentáneamente, a las nuevas cofradías, pero esto no hay quien lo pare, salvo que desde la plaza Virgen de los Reyes se limite el numero de cofradías que hacen estación de penitencia a la Catedral. ¿Un disparate?…pues no ya que en su día el cardenal Amigo Vallejo ya fijo un numero, suprimiendo posteriormente tal limitación. En cualquier caso debería ser el arzobispado, y no el consejo, el que dé luz verde a las nuevas cofradías. Claro que lo cómodo es pasar la patata caliente, que sea otro el malo de la película, y poner además como pretexto que hay cofradías regidas por un comisionado y no por una junta de gobierno.
Lo dicho, esto no hay quien lo pare, al menos de momento.
Fernando Ollero | 24 de enero de 2012 a las 9:00
No es de extrañar la reacción de Ricardo Blázquez a cuenta del nombramiento de la vicepresidenta primera del gobierno Soraya Sáez de Santamaría como pregonera de la Semana Santa de Valladolid. Las declaraciones del arzobispo pucelano están en la línea de lo que expresó en su día Juan José Asenjo al consejo de hermandades y cofradías de Sevilla hace algún tiempo. En todos lados cuecen habas.
El pecado de la vicepresidenta es estar casada por lo civil, cosa que no cuadra a la mitra. Podrá ser más o menos opinable. A buen seguro de hay quien piensa que la iglesia vive aún en las catacumbas y cosas por el estilo.
Lo que sí me llama más la atención es que mientras en Valladolid hay pregonera, aquí en Sevilla aún son dignas de mención cosas que deberían ser normales. Hace unos días salto la noticia de que Maruja Vilches es oficialmente hermana mayor de los Javieres, por la dimisión por enfermedad de Jesús Gutiérrez, con gran despliegue de titulares, galardón otorgado por la radio televisión publica andaluza incluido.
El caso es que en las reglas de las hermandades está fijado que una de las misiones del teniente, sea hombre o mujer, es la de sustituir al hermano mayor en caso de ausencia, enfermedad o dimisión.
Como somos tan noveleros en Sevilla, ya me imagino la que se formará el día en que una mujer suba al atril del Maestranza como pregonera, y la guasa a cuenta de si recibió el placet de Palacio. Más quisiéramos nosotros que alguien de la talla de una vicepresidenta del gobierno pregonara nuestra Semana Santa. Y no me quiero ni imaginar la que se puede liar cuando alguna mujer encabece una candidatura en las elecciones de cualquier cofradía de penitencia.
Parece que a la sombra de la Giralda los cofrades estamos en muchos aspectos anclados en el siglo XIX, siendo generosos.
Fernando Ollero | 28 de diciembre de 2011 a las 0:37
Durante los últimos días de diciembre suele hacerse balance de todo lo acontecido a lo largo del año. Los cofrades no somos una excepción y tendemos a recordar algunos de los episodios más memorables.
Si en 2011, cofradieramente hablando, hubo protagonistas principales sin duda entre ellos está la lluvia, nuestro arzobispo y el consejo de cofradías.
Las intensas lluvias nos dejaron para el recuerdo el traslado expres del Señor del Soberano Poder ante Caifás a la Catedral para el Vía Crucis del consejo, fustró la procesión extraordinaria del Cristo de la Salvación, dejo a muchas cofradías sin poder asomar su cruz de guía a la calle y un gran remojón a la de la Bofetá.
Nuestro querido arzobispo además de llevar a cabo en la capital una clara limitación a las procesiones extraordinarias, ha sido protagonista en episodios como el famoso lápiz rojo sobre el anteproyecto de estatutos del consejo y hasta la prohibición de un concierto en San Leandro para recaudar fondos para la restauración del convento.
En el consejo de cofradías ha cobrado protagonismo, a cuenta también de la redacción de sus nuevos estatutos, el reparto de los votos para la asamblea general y el reparto de la recaudación de las sillas de la carrera oficial.
Durante la Semana Santa, también llamo la atención el plan palio, con parcelas son sillas acotadas en algunos puntos, entre ellos las setas de la Encarnación.
Fernando Ollero | 5 de diciembre de 2011 a las 11:06
Foto: Victoria Hidalgo/Diario de Sevilla.
Es posible que solo sea una impresión mía, como toda opinión siempre subjetiva, pero parece que nos hemos acomodado intentando prolongar en el tiempo un modelo de Semana Santa, en lo que a las cofradías se refiere, anclado en el pasado. Puede parecer valido para algunos, pero visto el creciente numero de nuevas cofradías que se van fundando nos estamos demorando en coger el toro por los cuernos.
Sirvió como parche que las nuevas cofradías realizasen su estación de penitencia sin ir a la catedral antes del Domingo de Ramos, nos hemos acostumbrado a ver capirotes antes de tiempo, pero a nadie se le puede escapar que uno de los anhelos de toda cofradía con sus reglas recién aprobadas es entrar por la puerta de San Miguel.
No ayuda mucho nuestro consejo de cofradías, dando largas para ganar tiempo. No ayuda tampoco nuestro arzobispo mojándose poco, y mal. No es solo cuestión de horas en la calle, ni tampoco de la saturación que sufre nuestra carrera oficial, y visto lo visto en relación a los nuevos estatutos del consejo de cofradías cabe preguntarse si en el fondo es un problema económico.
Se intenta ganar tiempo, solo en apariencia por que al final lo que se esta haciendo es no buscar soluciones: numeros clausus, nazarenos de a tres por carrera oficial, acabar con algunas chicotas maratonianas en Campana… Pueden parecer medidas drásticas, preferibles a seguir dando largas y el que venga detrás se las apañe.
Resulta curioso que nuestro arzobispo se haya pronunciado alto y claro sobre el problema de la cofradía de la Resurrección, y sobre las nuevas cofradías parece que le ha pasado la patata caliente al consejo de cofradías.
Fernando Ollero | 2 de noviembre de 2011 a las 13:05
Mientras se habla, y mucho sobre el anteproyecto de nuevos estatutos para el consejo de cofradías, otros temas no menos interesantes pasan completamente desapercibidos.
Hace unos días el cabildo general de la hermandad de la Amargura aprobó, entre otras cuestiones, la propuesta presentada por su junta de gobierno para la financiación de unas obras en su sede canónica, con un coste económico importante, de nuevo en convenio con el arzobispado de Sevilla y la parroquia de San Pedro y San Juan de la Palma.
Cosas como esta deben llevar a un replanteamiento del arzobispado sobre las aportaciones que deben realizar las hermandades para el sostenimiento de la Iglesia Católica, con unas directrices claras, y de paso de obligado cumplimiento.
Resulta curioso que una demostración de implicación en la vida parroquial de este calibre, quede después ensombrecido cuando se publican las aportaciones de las hermandades al fondo común diocesano. Da la sensación de que resulta más practico de cara a la galería dar un dinero al arzobispado, y después desentenderse de cualquier otro problema económico, mucho más en casos como el de la hermandad de la Amargura (hay otros) donde buena parte de su presupuesto anual no tiene nada que ver con estrenos, ni con la estación de penitencia, ni con procesión alguna.
Fernando Ollero | 13 de septiembre de 2011 a las 9:00
En una lectura rápida de las propuestas realizadas desde el arzobispado a los nuevos estatutos del consejo de cofradías da la impresión de que la intención del arzobispado es tener atadas en corto a las hermandades, cosa que cuadra con la actitud mostrada desde la plaza Virgen de los Reyes sobre otras cuestiones, ya sean las procesiones extraordinarias, o los planes de formación. No sería de extrañar que en el futuro terminase dando algunas recomendaciones sobre las estaciones de penitencia.
Hay que reconocer que hay cosas que los cofrades tenemos bien merecidas, D. Juan José Asenjo lleva ya el tiempo suficiente en nuestra diócesis como para que las hermandades, y el consejo de cofradías, se hayan dado cuenta de qué pie cojea y se preparen para capear el temporal. Nos guste o no es probable que lo tengamos con nosotros una buena temporada.
Ya puestos a regular las aportaciones económicas de las hermandades, y del consejo de cofradías, al fondo común diocesano, estaría muy bien presentarle a nuestro arzobispo una propuesta de ayuda para sostenimiento de la iglesia, que es a fin de cuentas de lo que se trata, en el que se incluyan las distintas aportaciones que actualmente realizan muchas hermandades.
Me temo que al final tendremos baculazo, como de costumbre, y cuando se vuelvan a publicar los datos de las aportaciones al fondo común diocesano volverá a parecer que hay hermandades que son un tanto tacañas, cuando la realidad es que están al servicio de la iglesia ayudando en lo que pueden a su parroquia.
Fernando Ollero | 31 de agosto de 2011 a las 16:30
Foto cortesía de Ricardo José Calvo León.
Los pasos de la cofradía de los Caballos, en la iglesia de Santa Catalina la mañana del Jueves Santo, 17 de abril para más señas, de 2003.
A finales del mes de mayo de 2004, saltó la noticia del inminente cierre de la iglesia debido al mal estado que presentaba. Las lluvias caídas sobre nuestra ciudad en el otoño de 2003 agravaron el estado que presentaban las cubiertas, ya restauradas.
Hace unos días nuestro arzobispo D. Juan José Asenjo comentaba que la iglesia de Santa Catalina no corre, en estos momentos, ningún riesgo y que es consciente de la crisis económica que padecemos.
Eso esta muy bien, pero cuando se decidió cerrar Santa Catalina no había crisis económica, si bien es cierto que por aquel entonces se estaba acometiendo el final de las obras de restauración de la parroquia de San Román. El caso es el Santa Catalina lleva más de 7 años cerrada, y visto lo visto la rehabilitación integral puede demorarse unos cuantos años más.
¿No hay otra fórmula para la restauración de Santa Catalina que no sea esperar a los fondos públicos? Si el arzobispado tiene una partida presupuestada para tal fin este año, ¿no se puede acometer la restauración por fases?
Fernando Ollero | 14 de junio de 2011 a las 9:00
Foto José Ángel Garcia /Diario de Sevilla.
El paso de misterio de la Sagrada Cena estará en el palacio arzobispal el 23 de junio presidiendo el altar que su hermandad suele montar para la procesión del Corpus Christi, tras la negativa del arzobispado a que formase parte del cortejo de forma extraordinaria. Ya en 1991,1993 y 2005 estuvo el misterio completo en el citado altar, y además formo parte del cortejo en 1919.
Esta bien que se ponga freno a fiebre en forma de procesiones extraordinarias que hemos sufrido en los últimos lustros, eso es una cosa y otra es decir no por sistema a las sugerencias de las hermandades.
En el pasado, cada vez más lejano, no era raro la incorporación de algunos pasos en la procesión del Corpus de forma extraordinaria. En alguna ocasión participo la hermandad de la Amargura con la imagen del niño Jesús, procedente de la Sacramental de San Juan de la Palma. También se integro en la procesión la desaparecida imagen de la Virgen de las Maravillas en 1927.