Archivos para el tag ‘Salvatore Settis’

Laocoonte

Manuel Gregorio González | 3 de septiembre de 2014 a las 16:12

Laocoonte y sus hijos. Agesandro, Polidoro y Atenodoro de Rodas. 40-20 A.C.

Entre el descubrimiento de la escultura del Laocoonte, en enero de 1506, y Della Novíssima Iconología de Ripa (1625), donde la estética -donde la pathética- de la Contrarreforma adquiere ya su completa y madura corpulencia, media un paso que bien pudieran ser Las antigüedades de Roma de Andrea Palladio. Un paso, por otra parte, que no incluye propiamente al arquitecto paduano, pero sí las leyendas recogidas anteriormente en las Mirabilia Urbe Romanae, y de las cuales Palladio se hace eco. Tales leyendas, como la de la Taberna Meritoria, inoculan retrospectivamente en el cuerpo del Imperio el germen, el auspicio, la vigorosa semilla del cristianismo.

Laocoonte. El Greco. 1609

Quiere decirse que la devoción y el asombro que suscitan las ruinas de Roma desde el XV/XVI, su insistente reproducción pictórica, tienen mucho de recordatorio, como señala Warburg, de aquel triunfo de la fe cristiana sobre los dioses de la Antigüedad. A partir de ahí, el nacimiento de Dios se representará con frecuencia -en singular anacronismo-, entre columnas devoradas por la maleza y la incuria.

La adoración de los magos. Botticelli. 1475

Sin embargo, el Laocoonte no es sólo el recordatorio de un esplendor otro. Es también, y principalmente, el modelo que seguirán la pintura y la escultura que han salido de Trento, para doblegar la iconoclastia de Lutero. La pasión de los Cristos, el temblor de los santos, la congoja febril e innumerable de los mártires, tendrán el gesto y el acento de una escultura de Rodas. A esto cabe añadirle un velado fantasma, que vagará desde entonces por la cultura europea. Ese fantasma es la nostalgia de Grecia. Sobre él, sobre su presentísima ausencia, se ha construido el siglo XVIII.

San Sebastián atendido por Santa Irene. José de Ribera. 1630-40.


Laocoonte. Fama y Estilo. Salvatore Settis. Vaso Roto. Madrid, 2014