Reforzando lazos
A los amigos hay que cuidarlos. Así que por mucho trabajo que haya (que eso espero, que tal y como están las cosas se está convirtiendo en una fortuna ir a trabajar cada día) o por mucho que nos apriete la crisis, siempre es importante encontrar un huequito para tomarse algo con la gente a la que queremos. Y como estamos a sábado, qué mejor momento.
Para un sábado de cena, tapas, cine o lo que surja; podemos optar por un estilismo cómodo, que nos permita pasar el frío justo y necesario y que no desentone en caso de que empecemos con un cine pero acabemos liderando la noche. La mejor opción, sin duda, es de nuevo un vestido túnica con bolsillos laterales. Veamos cómo podemos lucirlo:
- La primera opción es la cándida. Aprovechamos el corte sencillo del vestido y lo potenciamos. Para ello, le metemos unas medias tupidas que contrasten. Por ejemplo, si el vestido es azul tinta, que sean rojas o mostaza. Si es verde, pues berenjena. Si es morado o de sus gamas, entonces verdes, mostaza o naranja. Los zapatos tienen que cerrar el conjunto, así que serán con pulsera y tacón, o sandalia de madera de inspiración charleston. El color tiene que armonizar con el conjunto, pero no uniformizarlo. Es decir, no ha de ser ni del color de la media ni del vestido. Los colores cuero son los más adecuados. Un bolso pequeño, de doble asa y al codo. Y si tengo manguitos de piel, es una buena ocasión para utilizarlos.
- La segunda opción es la atrevida. Si el rollo inocencia se te quedó en aquel ayer, entonces es mejor que tires de esta propuesta. Dale al vestido un sentido completamente opuesto. Para ello, medias tupidas con botín de tobillo, muy alto, y peep toe. Ponte sobre el vestido una americana esmoquin y píntate las uñas de algún color oscuro. Y si quieres darle un aire más 80’s, ponte unas medias de las llamadas “de cristal”, es decir, de 40 den (incluso de 20 den) en color negro.
Ahora sólo queda elegir el plan. Que a fin de cuentas, es lo que menos importa, siempre y cuando la compañía sea perfecta.
Seguid tan guapas.
No se te ocurra: si te decantas por medias de colores contrapuestos al vestido, ponerte zapatos acharalodos, con brillos variados y serpientes disecadas. Ya es suficiente con la fiesta del colorín.
En ninguno de los casos, los zapatos/botines/botas de punta con remaches, cremalleras, tacones de aguja y demás ornamentaciones más propias de Pamela Anderson que de una señorita.
Medias transparentes ni de rejilla. Ya no digo las razones…
Descuidar tu ropa interior. Por muy opacas que sean las medias, estos vestidos tan aireaditos pueden dar sorpresas. Así que no hagas la Britney Spears de la noche y ponte unas braguitas en condiciones.
En el primer caso, ponerte un abrigo a lo loco. Es un estilismo muy cuidado en el todo tiene que ir acorde. Así que busca un abrigo tres cuartos, de abotonadura delantera, botones grandes y corte baby doll. No te vayas a poner el de color camel, largo, con cinturón.
Lo encontrarás en: el vestido es de Maje para H.A.N.D. El look de la derecha, de Orla Kiely. Podéis encontrar sus colecciones en Hameväki.



