Carlos Navarro Antolín | 25 de julio de 2012 a las 19:12
Mentiras, torpezas y faltas de rigor. La delegada de Hacienda está enojada con los chicos de la oposición. Sexo, mentiras y cintas de video. Así era la película. La oposición nos asusta, dice Asunción Fley. El coco, que viene el coco… Esta concejal se ha colocado las pinturas de guerra. Se acabó el buen rollito definitivamente. Estos independientes, salvo el catedrático Landa que lleva su curso aparte, terminan aprendiendo y cogiéndole el gusto a la maza (Jesús). Niña, cuando te arreen en el colegio, responde. Y después se lo dices a la ‘seño’. Pero tú arrea también no vayan a tomarte por tonta. Y Doña Tijeras se ha puesto a meter los codos en la melé de la Plaza Nueva, no sea que en el palomar piensen que se trata de la funcionaria hacendosa que no se gasta un euro público en un café y la tomen por inocente. Arreando que es gerundio. Y Doña Fley se ha soltado con vehemencia y un punto de brusquedad que cualquier día me la fichan para una tertulia y nos la quitan del Ayuntamiento después de que no se la pudo llevar Javier Arenas.
La verdad es que las facturas duplicadas que denuncia la oposición de PSOE e IU suenan y sonarán siempre al Distrito Macarena. Como los sellos impagados del coche suenan al que suena, ¿verdad Alfredo? Cuestión de percepciones, que suelen decir los expertos en comunicación política. Así que por mucho que lo intenten Espadas y Torrijos, alguien tendría que decirle que no vinculen tan a la ligera determinados conceptos (facturas y duplicidad) a no ser que los tengan muy amarrados, sobre todo porque ahora que llega agosto es cuando el grupo socialista se está mostrando más correoso y parece abandonar por fin el estado acomodado y reservón del primer año de mandato. Esta Fley que maneja las tijeras que da gusto ha sacado por fin el aguijón. El viernes hay Pleno. Tendrá enfrente al coco… O tal vez lo tenga al lado, en su misma bancada. Pero esa es otra lección de la política.