La señorita Pepis en el Ateneo

Carlos Navarro Antolín | 26 de julio de 2012 a las 20:42

Ya tenemos reyes magos y portada de la Feria en una misma semana, la que empezó el 23 de julio y terminará el 29 con Velá de Santa Ana incluida. Han leído bien. Sólo falta que el Consejo de Cofradías nombre mañana al pregonero de la Semana Santa. Cuánta premura en dar a conocer quién será el Gran Visir, la Palas Atenea y el rey Gaspar, que por cierto será un republicano convencido: José Luis Escañuela. Debe ser cosa de las sublimes y cacareadas contradicciones de Sevilla. Lo mejor de todo es la nota de prensa del Ateneo y sus comentarios sobre algunas de las augustas designaciones. Del heraldo se dice que es una “joven mujer del siglo XXI trabajadora y vitalista”. De la Estrella de la Ilusión que “sus conocidos la definen como amante de la cultura y el arte, honesta, responsable y deportista”. Y del Gran Visir que entre sus aficiones “están el cine, el teatro, el arte, las antigüedades y el mundo de las cofradías”. Debe ser que el Ateneo ya no se fía de nadie tras aquella agria polémica de Melchor en la que casi le ruegan al sacristán de San Andrés el favor de que se subiera al trono, por lo que le han debido pedir a los interesados un certificado de antecedentes penales, la partida de bautismo y una suerte de declaración jurada de ser buenas personas. ¿No se requiere ser español, católico y buena persona para ser maestrante y que no te echen las bolas negras? Pues ya saben que para formar parte de la cabalgata en puesto destacado hay que ser vitalista, sociable, gustarte las antigüedades y otras pamplinas más de redacción escolar. Lo de las antigüedades debe ser porque polillas en el Ateneo hay para montar un puesto ambulante, ¿no? Que sólo hay que ver el chaqué de alguno para pedir presupuesto en el IAPH para el pasado a nuevo paño. El Ateneo está como la Junta de Andalucía de los años de derroche en publicidad institucional: imparable. Ya sabemos que los magos se eligen en julio, pero están todo el año atornillados en el sillón de la calle Orfila. Porque sólo con la magia se entiende que algunos sean capaces de aguantar el bochorno que llevan soportado y encargar notas de prensa del quimicefa o de la señorita Pepis. Para estar en la junta del Ateneo lo que parece que hay que tener es estómago (agradecido) y menos sentido del ridículo que un mosquito (echa aután, que pican). Lo dicho: imparables.
Coda: ¿No estaba en el Ateneo el tío que mandaba jamones para ser pregonero de la Semana Santa? Pican, pican los mosquitos…


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber