Carlos Navarro Antolín | 4 de agosto de 2012 a las 13:31
Está visto que al tonto contemporáneo le salen nuevas modalidades a la velocidad de las franquicias de los cien montaditos. El tonto contemporáneo tiene sucursales nuevas, novísimas, que marchan divinidamente. Un poner: la ginebra y los libros de Chaves Nogales han existido siempre, pero parece que hay quienes han ido a registrar la patente del enebro y de la biografía de Belmonte. El tonto premium no para ahora de dar la barrila con las modalidades de tónicas, como el tonto descubridor de Chaves Nogales te habla de sus obras y de los estudios de la profesora Cintas como si fueran de ayer. Novelero puro. En la política andaluza está el tonto de la capitalidad, modalidad monja pellizcadora, que es el alcalde de Málaga. A Zoido le ha salido un moscón desde el primer día con Francisco de la Torre, que empezó clamando las verdades desde Gibralfaro cuando nadie se atrevía (“Zoido tiene muchos cargos”), pero que ahora ha dicho una majadería supina hablando de los ingresos y beneficios que a Sevilla le genera el “turismo de manifestación”. Dice De la Torre en el manual apócrifo sobre el tonto de la capitalidad que el manifestante cortará el tráfico y provocará molestias, “pero al final consume, tiene que comer y beber algo, compra algo”. Y, claro, el alcalde de Málaga no está dispuesto a renunciar a los ingresos por bocadillos y botellas de agua. Y así llevamos…años. El pasado otoño triunfaron el tonto del gin tonic y el tonto de la Davis, con la Feria del Libro emergió el tonto de Chaves Nogales y el verano nos ha regalado una nueva edición del tonto de la capitalidad. Resulta que la clave estaba en los bocadillos de los manifestantes. El mar, idiota, el mar.
4 de agosto de 2012 a las 2:49 pm | Enlace permanente
(Parafraseando a mi abuela)Francisco de la Torre debería dedicarse a barrer y arreglar los rincones de su casa que tiene muchos, pero muchos, rincones que barrer y arreglar, como los más de 800 millones de euros que tiene de deuda el Ayuntamiento de Málaga.
5 de agosto de 2012 a las 11:56 am | Enlace permanente
Hombre, la barbaridad que dijo Zoido para justificar esa Ley de capitalidad, no le va a la zaga. Decir, que hay que pedir esa ley, porque las manifestaciones de los últimos meses han acarreado gastos adicionales al ayuntamiento, es de traca.
6 de agosto de 2012 a las 2:47 pm | Enlace permanente
Como está la cosa, hay que manifestarse con nevera y tupper ware….