Carlos Navarro Antolín | 24 de mayo de 2011 a las 13:05
Cree el cojo del desfile que los demás son los que llevan el paso cambiado. Pero no lo piensa porque sea cojo, sino porque es soberbio. Creen los socialistas que se han pegado el batacazo por la crisis. La crisis es como el niño chico, que siempre interesa que haya uno para echarle la culpa del jarrón roto. La humildad es el primer requisito para salir de todo agujero. Nos decepcionó enormemente que Juan Espadas aludiera la misma noche electoral a que “en un año se verá cómo gestiona la derecha”, por lo que anunció que el PSOE ganará las elecciones autonómicas. Alguien debió decirle al candidato que no era el momento de hablar de la herencia, sino de velar al muerto. Espadas tiene buena imagen, recursos, labia de sobra, simpatía y hasta muchas mujeres le tienen por guapo. Pero cuando te han metido una goleada de espanto y vas a pasar a la historia como el candidato socialista que ha perdido en Este, Alcosa, Torreblanca, Macarena, San Pablo y Santa Justa, por poner los ejemplos más dolorosos, es el momento de ser humilde, quedarte callado y esperar a que pasen los cien primeros días para comenzar a ejercer la oposición con la correspondiente carga crítica que todos esperamos. Tiempo habrá entonces de sacar la artillería y de empezar a recordarle a Zoido su rosario de promesas. Espadas no se ha enterado, no ha sabido ver la jugada o no le interesa ver que determinados planteamientos como esa derecha presentada como el coco ya no cuelan, como ya no vende esa izquierda revestida de superioridad moral a la que tanto se le ha llenado la boca (“Los barrios son nuestros”).
Hagamos un pequeño repaso de algunos hechos recientes. La puesta de largo del candidato fue aplazada sorpresivamente de noviembre a enero porque algún lumbrera la puso el día del partido entre el Barcelona y el Real Madrid. ¡Un cabeza de lista de una gran capital presentado a tan sólo cuatro meses de las elecciones! La lista electoral fue contestada en las urnas por el propio partido. ¿Recuerdan aquellos 50 votos en contra en el Cerro, donde el PP no la olía y donde ahora ha ganado casi diez puntos? La fuerza de convocatoria de Guerra se redujo a 120 personas en Alcosa en la precampaña. ¿Se acuerdan de aquella bulla interna y de la bronca que Rodríguez Villalobos le dedicó a Ramón Díaz, responsable de organización del partido en ese distrito? A Felipe le tuvieron que recortar el escenario en el Cerro para no dejar en evidencia a todo un símbolo del socialismo. El candidato se ha perdido días y días hablando del urbanismo energético y de la Gran Sevilla, temas que nunca han vendido nada electoralmente, pero que se aceptaban en tiempos de bonanza económica. Cuando hay cinco millones de parados resulta grosero hablar de la Gran Sevilla y otros chiringuitos propios de una fábrica de humo. Y en Bellavista te montan una alternativa al aparato orgánico con las urnas abiertas. Lo nunca visto en un PSOE en el que nadie se podía mover porque se quedaba sin salir en la foto.
El enfermo sangra por la boca, le fallan los riñones, se le para el hígado y hay quien sigue diciendo que la culpa es de la cena del día anterior y que en breve estará el tío para correr los mil metros. Todo parece diseñado por el principal asesor de Zoido, el mismo que dijo en febrero: “Espero que el PSOE mantenga este equipo electoral, porque me da hecha la mitad del trabajo”.
Todo tiene ese tufo de padre a cuyo hijo le han suspendido cuatro asignaturas y arremete contra el profesor. La víctima termina siendo el niño, gravemente perjudicado por la falta de perspectiva de su progenitor. Sigan, sigan con el urbanismo energético y la Gran Sevilla, temas de los que se oye hablar en los bares de Pino Montano, el Zodiaco y Amate todas las mañanas…por las que hilan. Y el tío que le miraba el culo a las papeleras (Guerra ‘dixit’) logrando mientras veinte concejales. ¡El coco, que viene el coco!
Coda: las camisetas que lucieron los peperos en la noche electoral que aludían a la imposibilidad de que el PP lograra la mayoría absoluta estaban dedicadas al socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que se ha hartado estos meses de explicar que era matemáticamente imposible tal resultado. Pero es justo reconocer que Celis jamás hubiera cometido ciertos errores de manual observados en el equipo de Espadas. Eso seguro.
Carlos Navarro Antolín | 23 de mayo de 2011 a las 1:33
No se pueden sacar 20 concejales en Sevilla, empresa jamás conseguida por nadie, sin que te voten muchísimos de los otros. Los resultados demuestran que la estrategia de pedir los votos prestados ha sido todo un acierto. Como lo fue aquello de anunciar que si no gobernaba, se retiraría de la vida municipal. Una suerte de ahora o nunca, de puerta grande o de enfrenería. Al igual que lo de recurrir al notario. Los socialistas se llevaron días hablando del fedatario en lugar de invertir el tiempo en otros objetivos más provechosos. La relación de maniobras astutamente puestas en práctica ha sido larga. Sería cicatero atribuir todo el mérito de un resultado de ensueño al contexto de una crisis innegable. Veinte concejales no son únicamente consecuencia de la economía. Ha habido un trabajo bien hecho por quienes han ejercido la oposición como si de un sacerdocio se tratara: veinticuatro horas de dedicación exclusiva. El PP le ha pegado a los socialistas una cornada de libro, donde más duele, con una doble trayectoria (Sevilla y los barrios) que interesa a un partido al que no reconoce nadie (el PSOE). Un buen ejemplo de esto último lo tuvimos sorpresivamente ayer, cuando el secretario general de Bellavista anunció su presentación a la Secretaría Provincial del partido el mismo día y a la misma hora en que su partido se estaba desangrando en Este, Alcosa, Torreblanca, la Macarena… Lugares donde residen obreros, que le han prestado su voto a un alcalde de centro-derecha. A la crisis y al trabajo perseverante del equipo de Zoido hay que sumar los errores de manual de la candidatura de Juan Espadas, un buen candidato que ha resultado amortizado y que ni muchos menos tiene toda la culpa de la debacle. El PSOE se ha entretenido demasiado en cantar los goles del rival, subrayar torpemente sus propios fallos, eclipsar más de lo debido a su candidato, no tener claro quiénes deben ir a un debate secundario, perder el tiempo en denuncias absurdas ante la junta electoral, defender que había un empate la víspera de la publicación en un medio afín de una encuesta demoledora, etcétera. Cuando no eran errores, eran señales claras de que algo no funcionaba bien en el interior. Con este panorama, el PP no ha tenido más que levantar el pie del acelerador, dejar hacer y ni siquiera ha tenido que airear los trapos sucios hábilmente recogidos de algunos de los miembros de la candidatura socialista.
Carlos Navarro Antolín | 20 de mayo de 2011 a las 13:04
Si ya no hay bocadillos en los mitines del PSOE, tampoco hay ya muchas rubias teñidas en los del PP. No somos nadie. ¿Dónde quedó el espíritu del mitin de Aznar en el Parque de los Príncipes de 1993? ¿Nada queda, oh memoria en blanco y negro, de la estética de los mítines de Aznar en el auditorio de la Cartuja en 1996 y 2003? Tanto centrar el partido y nos hemos quedado sin la jet set local (risas en off) en los grandes encuentros de la derecha más a la derecha de la derecha (Griñán dixit en Pino Montano la otra tarde). Lo de ayer en Fibes fue la consagración del “Loli, son 14,90″ del tendero de Su Eminencia (Reverendísima). Este PP es de 14,90. No lo conoce nadie. Como ya no reconoce nadie a este PSOE. Miraba uno las tribunas de asientos donde estaba la gente de la provincia y veía caras más propias de la Casa del Pueblo que de un mitin del dóberman. Guau, guau. ¿Pero qué esta pasando? Una suerte de globalización confunde la estética de los dos grandes partidos. ¿Dónde están, no se ven, esos guapos del PP? Si no llega a ser por los animosos componentes del grupo Siempre Así, reserva espiritual de la estética pepera, salimos de Fibes sin saber bien dónde hemos estado. Qué fue de los “chicos de Derecho” con los que a Soledad Becerril le gustaba cafetear en sus campañas. Huuuuuum. Y las banderas de España se quedaron en los cajones de los armarios. Menudo desprecio a los símbolos: ni rubias, ni niñas de Derecho y casi ninguna señorona con las tardes libres procedentes de esas calles con nombres de vírgenes.
¿Y qué me dicen del discurso de Arenas? Se metió con los “jóvenes del PSOE”, a los que nombró uno a uno: Chaves, Rubalcaba, Pepiño,… Y de una tribuna se oyó un comentario socarrón a media voz: “¿Y tú, Javier? ¿Y tú?”. Guasa con tomate. Un poquito de piedad, hombre, que Hacienda lo daba por espichado hasta el otro día. El Fisco, qué poco corazón tiene… Si Hacienda somos todos, vamos a cerrarla, como dijo aquél, porque nos mata a la chita callando.
Y Rajoy volvió a recurrir a sus diálogos con el público al estilo de la canción de Bob Esponja. ¿Quién ha recortado las pensiones y vive en el fondo del mar? ¡Bob Esponja! No, no, hombre, Zapatero. Ha sido Zapatero. Y los jóvenes del PP, que ya no usan el Patrico, venga a subirle el ácido úrico al camarada Torrijos con sones cubanos. Del guantanamera, guajira, guantanamera al paga las gambas, Torrijos, paga las gambas. Lo dicho, Loli, son 14,90. Y conste que Arenas está muy vivo. Salud al campeón. Y que sea por muchos años. Amén.
Carlos Navarro Antolín | 17 de mayo de 2011 a las 14:02
Ya no pasan cigarreras por la calle San Fernando, ni los mitineros del PSOE recogen el bocadillo al bajarse del autobús. Nada es ya lo que era. De aquel pabellón de San Pablo llenito hasta la bandera con Felipe González precedido por el grupo No me pieses que llevo chanclas, esos maravillosos años noventa, al mitin descafeinado de Miraflores de este lunes, con Zapatero más agresivo que nunca (se le pone el cuello como a la Patiño, bellacos, so bellacos) y con las colas para recoger las botellitas de agua, único obsequio para los asistentes. ¿De cuándo le han hecho falta los autobuses al PSOE para llenar las 1.476 sillas de plástico dispuestas en el Parque Miraflores? Ni que Miraflores fuera la zona nacional de Los Remedios, con las señoras apergaminadas en el funeral de Nova Roma, próximamente Los 100 montaditos.
El candidato Espadas abrió la intervención al estilo del mejor parlamentarismo español: “¡Hola, Pino Montano!” No lo supera ni Castelar. Recordó a Tom Martín Benítez en Canal Sur: “¡Hola andaluces!” Marchando una bien pasadita de buenismo. Zoido saluda hasta a los caballos. Y Espadas practica el buen rollito.
Carlos Herrera dice que “Zoido es el hombre que necesita Sevilla”. Ea, pues ya tenemos la réplica. Mercedes de Pablos asevera que “Sevilla merece a Juan Espadas”. Todos tranquilos. Hay para todos.
Zapatero perdió una gran oportunidad para quedarse callado. “Conozco a Espadas de dos o tres ocasiones. Es un hombre que siente lo que dice”. No, hombre, no. No diga usted eso. Haga el elogio directamente, pero no revele tan baja frecuencia de roce. De dos o tres veces no se conoce verdaderamente a nadie. Usted lo que ha dado es ojana. Eso se llama o-ja-na. Y Espadas le restó mérito a Manuel del Valle: “Tuviste como co-alcalde a Felipe González”. La gracia que le debió hacer el comentario al autor de la foto de la tortilla (con la cámara de Pablo Juliá).
¿Y qué me dicen del comentario de ZP tan grasioso? “Sevilla es una ciudad preciosa”. ¡Ole! Y de la tierra de María Santísima a la tierra de Felipe González. “¿Váis a dejar que gane la derecha en la tierra de Felipe González?” La Muy Noble, Leal, Heorica y Felipista Ciudad de Sevilla. Aceptamos biblioteca como reconocimiento al ex alto mandatario.
La derecha es el coco. Que viene, que viene… Menos mal que siempre nos quedará el recuerdo del aquel mitin con Los Chanclas. Bolillón, bolillón…
Carlos Navarro Antolín | 16 de mayo de 2011 a las 13:49
Decíamos que Monteseirín está decidido a volver a su puesto de trabajo a falta de otras propuestas. Tampoco es que le puedan ofrecer mucho, que este PSOE no está para hornear muchos bollos. Ni vienas. Así que no tiene más remedio que regresar al tajo de donde vino. Al menos tiene tajo al que retornar, que no todos los que vivaquean por la política tienen un agujero donde refugiarse. Y no nos referimos únicamente al PSOE. También nos tiramos al ruedo aseverando que el alcalde esbozaría una sonrisita si se confirman las encuestas de la euforia pepera (ojo, cuidado con las encuestas, que son como el tinto malo…). Sí, esa fue nuestra apuesta. Y en firme. Después de él, la derecha, la peor derecha. Y todo por no hacer caso de su plan sucesorio con el delfín Celis al frente, reciclado ahora en tareas del puerta a puerta y con su equipo de leales ayudando en el frente de Tomares. [Lo bien que da Cristina Pérez en las cámaras de La Nuestra, mucho mejor que en el feisbú]
Todo eso manteníamos cuando de pronto se hizo la luz, una luz cegadora que pretende hacernos entrar en razón, una suerte de Gran Hermano que se apiada del plumilla desorientado y lo reconduce hacia la senda correcta, un alma caritativa que mantiene la fe en los mejores valores de la condición humana. Porque otra política es posible. (Como con el Laredo, que otro tipo de Laredo hubiese sido posible, ¿no, alcalde?) Y tras la luz, se hizo una voz. La voz.
“Te aseguro que el alcalde está hoy más preocupado del futuro político de la ciudad que de su futuro político personal, porque su futuro profesional lo tiene asegurado. Al alcalde de Sevilla durante doce años le interesa más que nada la continuidad y la renovación del proyecto político que ha venido desarrollando y por ese objetivo viene trabajando desde el mismo día que anunció al secretario general de su partido, hace más de dos años, que no iba a ser candidato en 2011, cosa que se reveló mucho después por un teletipo. Monteseirín es el primer interesado, y con su actitud y con los hechos lo demuestra todos los días, en que Espadas sea alcalde. Parafraseándote, te diría que después de Monteseirín, un correligionario que continúe y renueve el modelo de ciudad que ha impulsado. Siempre lo ha reconocido: el mayor gusto para él será presenciar cómodamente en una silla el desfile de un alcalde socialista bajo los toldos de la Plaza de San Francisco el día del Corpus de 2011. Alfredo sabe que si Espadas es alcalde, mucha de su obra no se destruirá. Y si llegan los otros… Quienes conocen de verdad a Alfredo saben que esto es verdad. Estuvo en el arranque de campaña con Juan, la noche del jueves de Feria, estará en el mitin con Zapatero el lunes e incluso en el que se prepara el miércoles en el Polígono de San Pablo. Éstos son los verdaderos mensajes de Alfredo”.
La luz se fue. La voz se apagó. Volvieron las tinieblas. ¿Pero era o no era posible otro Laredo? Oh luz, vuelve.
Carlos Navarro Antolín | 12 de mayo de 2011 a las 19:03
EL alcalde ha dicho hoy en un acto público que después de las elecciones volverá a su plaza de inspector médico del SAS, pero que si le llega una oferta política se lo pensará. Y tanto que se lo pensará. Conclusión repentina sin necesidad de haber hecho un máster en San Telmo: no tiene nada. Al alcalde de Sevilla durante doce años lo mandan a paseo. Tal vez por eso el día que lo largaron mediante un teletipo tuvo que haber aplicado el ya estoy yo en mi casa. Pero puestos a especular sobre qué le podrían haber ofrecido, el abanico de opciones tenía y tiene muchas varillas rotas. Cualquer sillón hubiera sido por… un año como mucho. Más vale esperar en casa y después pedir un escaño en el Congreso. O en la Cámara Alta. La ex alcaldesa de Sevilla, Soledad Becerril, fue senadora y le encantaba viajar a Madrid en asiento individual del AVE. Pero Soledad tenía hilo directo con el entonces alto mando de la calle Génova. Y Monteseirín, como tantos, topa con el susanismo imperante.
También ha dicho el aún alcalde que los resultados de las elecciones serán el mejor balance de gobierno que se puede hacer. Vaya, vaya. Ahí la cosa tiene guasa. Monteseirín juega al equívoco. O no, que diría Rajoy. Todo el mundo sabe que el candidato más votado será el de la derecha carpetovetónica (Torrijos dixit). Monteseirín es el primer interesado en que Zoido sea alcalde. Cuestión elemental, miserias del ego. Después de mí, el tío de las farolas y las papeleras. Nunca lo va a reconocer, pero qué gusto le daría presenciar en el mullido sofá del salón un recuento de votos que le diera 17 concejales al PP.
Monteseirín regresa al SAS. El mayor peligro serán las tardes libres. Y Alfredo es hiperactivo en el mejor de los sentidos. No puede ni sabe quedarse quieto. Le hierve la sangre roja por muy bético que se tenga. Ojo.
Carlos Navarro Antolín | 12 de mayo de 2011 a las 9:12
Ay, qué triste está la mañana en la Plaza Nueva sin los concejales en El Portón. El Ayuntamiento es un páramo, un lienzo titulado Legión de brazos caídos, una tropa callada, rumiante y a la espera. Estos días tienen mucho de paz de los cementerios. Faltarían los cipreses y el canto del ruiseñor. Si la expresión del Estado es el vacío, ¿cuál será la del desgobierno? Pues tal vez la de un tal Fran Fernández enredando todo lo que se puede enredar para aliviar su cabreo. O quizás las telarañas de las arcas de la Televisión Local bailando una canción de Georgie Dann. O el enésimo teletipo de una concejal imputada a la que parece que alguien se la ha jugado. O las maquiavélicas intenciones de algunos compañeros (y compañeras) que están deseando que la derecha acceda al poder para clavarle la daga al compañero. O el que no para de meter papeles en la trituradora. Sí, la expresión del desgobierno bien puede ser esta Plaza Nueva en manos de los ordenanzas en los días de una campaña electoral donde poco ha tardado en aparecer la estrategia del miedo a los viejecitos puesta en marcha por un PSOE que no se reconoce a sí mismo: “¡Zoido os quitará los talleres!” Un dóberman en versión local, famélico y de ladrido ronco.
Los concejales han abandonado los despachos. Dicen que están movilizando al electorado. A algunos les entran los nervios a última hora, como a los malos alumnos. Se acerca para colmo el denominado Día de la Ciudad, cuya conmemoración ahora a nadie le importa. El 30 de mayo tiene este año mucho de la celebración copera del Madrid. Póngame un descafeinado sin azúcar.
Nadie pregunta por el momento qué hay de lo mío porque te pueden responder “espera primero a que se aclare lo mío”. Al páramo sólo lo agita el seísmo con epicentro en Lorca. Gimnasiva pasiva, le llaman.
Carlos Navarro Antolín | 11 de mayo de 2011 a las 7:03
Pilar no quiere ni oír hablar de la llave. Qué malos recuerdos. Tanto se hablaba de que el PA tenía la llave de la ciudad que la situación acabó pasándole factura. Qué buena candidata si tuviera un buen partido. Ha recogido los rescoldos de una formación que se comenzó a acabar el día que Alejandro le entregó en Castelar las llaves de la ciudad (ay, las llaves, siempre las llaves) a Manuel Chaves a cambio del Metro, para lo cual se comprometió sobre la marcha al consejero Francisco Vallejo, al que un presidente andaluz arremangado telefoneó desde allí mismo. El poder por el poder, cueste lo que cueste. Y le costó. Al PA se le vio el plumero. Desde entonces, todo han sido males: una sucesión de resfriados, una gripe, una neumonía, un cáncer… Y la muerte en las elecciones de 2007, donde se desangraron por todos los barrios, especialmente por tres distritos poblados: Bellavista, Cerro-Amate y Este-Alcosa-Torreblanca. Por donde más duele. En total, 27.966 votos menos.
A aquella teoría de la llave se sumó la muy hábil del urbanismo bajo sospecha, que ahora el PSOE quiere recuperar a última hora dándole al tam-tam con la agenda oculta de Zoido. Todo un balón colgado al área a ver si cuela.
Pilar es una buena candidata. Ya la quisieran muchas formaciones. Da buena imagen. Habla bien. Aprovecha los escasos minutos de notoriedad, como hizo en la noche del lunes en el informativo del 24 horas de TVE, se escurre cuando le preguntan por los pactos, sabedora del daño que le hizo a su partido cambiar de pareja de baile con tal de seguir pisando la moqueta de la caracola uno de Urbanismo y, lo más importante, tiene capacidad de aguante. A veces no es que encaje con deportividad las críticas, que es su obligación, sino que tiene que soportar los zarpazos de la crueldad. Y eso es muy distinto.
Carlos Navarro Antolín | 9 de mayo de 2011 a las 19:02
Domingo por la tarde. La Feria agoniza. Hace calor. El vecino del Aljarafe no puede más. Siente la imperiosa necesidad de fumar. Todos los bares que conoce están chapados. Coge la moto y se acerca al Cinema, en el Manchón, un oasis en el páramo de la tarde. Abre la puerta y busca al camarero para que active la máquina. Su tabaco, gracias. Y cuando se da la vuelta, oh sorpresa, comprueba que en un velador se encuentra al conocido como el frutero de Tomares, segundo teniente de alcalde del municipio donde gobierna el PP de José Luis Sanz, con cuatro políticos socialistas. Encima de la mesa hay ordenadores portátiles. La cosa huele a reunión de pastores. Dos de ellos son concejales socialistas en la oposición tomareña. Pero los otros dos… Huuuuum. ¿Quiénes son esos dos chicos aún jóvenes? Sale del bar con la cajetilla bien agarrada. Busca el mechero. Piensa. ¡Ah, sí! Los otros dos son de ese grupo de incondicionales de aquel que pudo ser candidato del PSOE a la Alcaldía. Aquel chico que Griñán apoyó en un primer momento, pero que después la cosa acabó en nada. ¡Celis, hombre, Celis! Eran dos de los chicos de Celis, empeñados en ayudar a Cristina Pérez en Tomares para que el PP pierda el gobierno y presentarse así ante el partido como los causantes de la derrota pepera. Los dos trabajan en el Ayuntamiento de la capital. Uno de ellos ni votó en su agrupación la lista de Espadas. Menudo aguijón. Al otro le gusta mucho echar el pitillo en el andén a media mañana. Son buenos muchachos.
El frutero ha enviado hoy a los medios de domunicación una carta poniendo a caldo al alcalde de Tomares, el mismo que lo puso en la lista en 2007 y el que lo ha quitado en 2011. Todo lo cual a doce días de las elecciones. El frutero tiene quien le escriba. Credibilidad reducida. Las cosas del fumar. Si te reúnes en El Copo, te ven. Y si te reúnes en el Cinema, te ven, te ven, te ven.
Carlos Navarro Antolín | 6 de mayo de 2011 a las 12:22
MÁS de la mitad de los encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) entre el 17 de marzo y el 17 de abril de este año admiten que en las elecciones municipales de 2007 y en las generales de 2008 votaron al PSOE, un 53,1% y un 54,1%, respectivamente. Pese a este reconocimiento de voto, el estudio vaticina que el PP subirá entre uno y dos concejales en los próximos comicios. El CIS asegura para los chicos de Zoido el acta número 16 y deja como posible, ojo porque sólo se ofrece como una posibilidad, el concejal de oro que otorga la mayoría absoluta, el número 17. La encuesta del CIS, organismo dependiente del Ministerio de la Presidencia, es la primera que da opciones al socialista Juan Espadas para ser alcalde, siempre con el imprescindible apoyo de la IU de Antonio Rodrigo Torrijos. Todos los sondeos han dado por segura hasta ahora la primera mayoría absoluta del centro derecha en Sevilla. Pero esta encuesta tan sólo garantiza al PP una victoria en número de votos, un resultado que dejaría a Zoido nuevamente orillado del poder municipal.
El tamaño de la muestra ha sido de mil entrevistas, una cantidad nada despreciable. Al igual que fueron mil en 2007, en las vísperas de las elecciones en las que Zoido debutó como candidato frente al alcalde Monteseirín (PSOE), Antonio Rodrigo Torrijos (IU) y Agustín Villar (PA). En aquel estudio, realizado entre el 9 y el 29 de abril, el CIS únicamente clavó el resultado de los socialistas: 15 concejales. Concedió entre 12 y 13 al PP, nada menos que 3 al PA y entre 2 y 3 a IU. La película terminó con el resultado ya sabido. El PP se fue hasta los 15 con un candidato fogeado tan sólo durante nueve meses. IU logró 3. Y los andalucistas desaparecieron de los despachos de la Plaza Nueva, comenzando una nueva travesía del desierto sin que, por el momento, intuyan el más mínimo oasis. Todo un pinchazo del CIS (no confundir con los pinchazos del CESID, que eso fue otra historia bien distinta). Resulta que, para colmo, el PA ni siquiera aparece en la encuesta del CIS de este 2011. No se pregunta por su candidata cuando sí se incluyen cuestiones sobre la de UPyD. Toda una descortesía. El PA parece el perro flaco de estas elecciones al que ya se sabe que le ocurre con las pulgas. Parece que los técnicos del CIS hubieran castigado a los andalucistas con esa arma que gusta tanto a la Sevilla taurina: el silencio.
La encuesta del CIS supone un impulso para el equipo de Espadas. Un ad calorem. Así ha sido recibida por sus asesores. El partido está abierto. La Alcaldía es posible. Son precisamente dos de los mensajes que más necesita el electorado socialista local. Quién ha visto y quién ve a este PSOE que en Sevilla, nada menos que en Sevilla, se ve obligado a depositar sus esperanzas en que el rival no llegue más que en llegar por sí mismo.
Que el CIS concluya a dos semanas de las elecciones que la mayoría absoluta del PP es posible después de entrevistar a mil ciudadanos (500 de ellos votantes socialistas hasta hace un cuarto de hora) es como para ponerse a pensar. O irse a los coches locos de la Calle del Infierno.