Carlos Navarro Antolín | 15 de octubre de 2012 a las 21:54

Espadas se esfuerza. Ha hecho diana en un par de ocasiones de forma meritoria a cuenta de las ordenanzas fiscales que Urbanismo tuvo que retirar a última hora, viéndosele al gobierno el trasero de unas subidas brutales, y a cuenta de la revelación del nonato plan de tráfico de Zoido que incluía una petalada a determinados proyectos de Monteseirín. Pero en demasiadas ocasiones da la impresión de que se le escapa vivo el toro del gobierno de los 20 concejales en un momento de tono plano en la ciudad.
Espadas se quiere venir arriba en las últimas semanas. Motivos tiene. No se le pueden negar. Pero sigue sin entusiasmar a la parroquia. Da la impresión de que Sevilla sea una traslación perfecta de lo que acontece en el ruedo nacional: el PP parece vivir su peor momento, pero el PSOE no parece subir, ni capitalizar el ruido de las manifestaciones. O será que, como dice Rajoy, los que se quedan en caso son muchos más.
Espadas baja al andén del Ayuntamiento a hablar con los manifestantes, pero más allá del horario laboral no se le ve trabajarse a la tropa. Ahí tiene un flanco. La política municipal no entiende del horario de 8 a 2. La política municipal es un sacerdocio. Está bien que consiga ciertos golpes de efecto como el de la foto en la que ocupaba el sitio principal en una reunión con los sindicatos pese a que había un miembro del gobierno local en esa misma mesa. Pero quizás sigue lastrándole la imagen de gobernante gris de la Junta. Con el gris triunfó Chaves muchísimos años, pero el gris ya no cotiza. Quizás porque ya nadie tiene claro el color que cotiza.
Espadas está regular si cambia de estrategia y empieza a perderle el miedo a presumir de Monteseirín. Ayer lo hizo a cuenta de las nuevas ordenanzas fiscales, después de una campaña y de un arranque de mandato en que jugaba el dífícil papel de romper con el pasado sin herir sensibilidades internas. O rompe de una vez, o no rompe. Pero no vale romper con el pasado cuando se habla de la deuda del Ayuntamiento y sacar pecho si toca hacerlo del tráfico porque el gobierno ha asumido el tranvía y el sentido único como propios. Eso es quedarse a la mitad. Y la media salida de un portero siempre acaba en gol.
Espadas necesita meterse en la bulla. Darse algún baño de masa. Trabajar la calle más allá de las reuniones con representantes vecinales afines al partido, tocarle los costados al gobierno en su terreno. ¿Por qué no se mete en Los Remedios como Zoido se le colaba en San Jerónimo un día sí y el otro también?
Y, por supuesto, no estaría de más que evitara seguir refiriéndose a la delegada de Hacienda como Miss Fley. Lo ha hecho ya en varias ruedas de prensa. Resulta gratuito y desmerece el discurso de pretendida seriedad en quien aspira a ser alcalde, pues lo asimila más a un alumno de colegio privado llamando a su profesora de inglés. O, mucho peor, lo rebaja a la altura de sus correligionarios que le llaman Juanito Puñales a la salida de las ejecutivas. Jugar con los nombres tiene su riesgo, sobre todo si se hace desde las instituciones.
Carlos Navarro Antolín | 31 de julio de 2012 a las 19:07
El gobierno ha presentado el ‘Barómetro de Percepción sobre los servicios prestados por el Ayuntamiento de Sevilla‘, donde el PSOE ha echado los perros a la pantorrilla del delegado de Participación Ciudadana, Beltrán Pérez, por haber incluido preguntas políticas en una encuesta sobre el funcionamiento de los servicios municipales. Más que un barómetro, el estudio es un beltranómetro. El concejal ha castigado a la prensa con la lectura de las estadísticas durante más de una hora y cuarto en el crematorio del Laredo, donde la delegada de Hacienda no arregla el aire acondicionado porque tiene a los informadores como conejillos de Indias probando un nuevo modelo de sauna. A lo que íbamos. La lectura de la guía telefónica presenta una trama mucho más interesante que el beltranómetro de marras. Menos mal que cuando el sopor se adueñaba de los sufridos informadores profesionales, Beltrán Pérez se reveló como el mesías del Laredo y reveló la buena nueva ganándose los titulares del día. Paren las máquinas porque la que viene es buena: “Estas encuestas son tan útiles como herramientas de trabajo para el gobierno, para la oposición y para todos los vecinos que el próximo año incluiremos el cementerio en las preguntas de valoración de los servicios municipales”. ¡Esa se le ha ido al PSOE! Toma nota Antoniomuñoz, que ya te veías con las dos orejas dando la vuelta al ruedo antes de las vacaciones. La clave no estaba en preguntar si la gente conoce a Espadas.
-¿A quién dice usted?
La clave estaba en que la derecha despiadada reconoce que se le olvidó el cementerio entre los servicios municipales. Penitencia, Beltrán, penitencia… Ya estamos el año que viene oyendo la grabación de la señorita del teléfono preguntándole al vecino de Bami: “¿Usted cree que con Zoido funciona bien el cementerio? Valóreme del 0 al 10, siendo 0 muy mal y 10 muy bien”. Y aprovechando el viaje del cementerio, adonde te lleva la línea 10 de Tussam la mar de fresquito, le colamos las preguntas políticas para crispar a los chicos del palomar socialista. “De entre sus amistades que la han palmado en el último año, ¿qué político del Ayuntamiento gozaba de mayor simpatía: Juan Ignacio Zoido, Juan Espadas o Antonio Rodrigo Torrijos?” “¿Usted cree que vivir en Sevilla es como estar en el paraíso? Valóreme del 0 al 10, siendo cero el infierno, cinco ni carne ni pescado y diez el nirvana soñado con acceso al centro en coche por todas las calles” “¿Se siente usted más cerca del cielo gracias a la Torre Pelli que el gobierno local ha defendido con éxito ante la Unesco?”
No me pierdo la próxima edición del beltranómetro, hasta he reservado ya el ejemplar en el quiosco de cabecera. Teniendo el crematorio en el mismísimo Laredo, no extraña que el gobierno se preocupe ahora del cementerio. El camposanto es un asunto transversal que nos afecta a todos. Y con lo que le gusta al socialismo la transversalidad, se le había escapado el toro vivo.
Carlos Navarro Antolín | 30 de junio de 2012 a las 5:00
SE bajó del avión y vendió la piel del oso. Porque en política hace tiempo, mucho tiempo, que se trata de vender. Ni siquiera una mala gestión debe impedir una buena venta. Si encima el resultado es objetivamente el perseguido, pues ocurre lo del pipí y la lata. Que ya se sabe que el resultado es la música. Si la ensaladera de la Copa Davis llegó en barco, el triunfo ante la Unesco lo hizo en avión, en una suerte de Air Force Juan (Ignacio) al que sólo le faltaba el número 20 grabado en la proa. Zoido admitió que las pasó canutas en San Petesburgo cuando nada más comenzar la sesión fue exhibida una fotografía de la Torre Cajasol cerquita de la Giralda. “Esa hora y media no me la quita nadie”. Lo dijo en la sala de autoridades del aeropuerto como lo pudo haber dicho en la Plaza Nueva, pero había que revestir el acto de la liturgia del triunfo. Todo proyectado para mayor honor y gloria del alcalde. Y para meterle el dedo en el ojo a la oposición, cuyo líder, Juan Espadas, no fue a recoger al alcalde, como anunció que haría si lograba el fruto deseado. Alguien le preguntó en la rueda de prensa: “¿No ha echado a nadie de menos al pie de la escalerilla?” Hubo muchas risas. En público dijo que no, que no esperaba a nadie. En privado confesó lo inconfesable: “En San Petesburgo no hay melva”. Ni estaba Gregorio Serrano para compartirla. Hasta cuatro veces aludió a la debilidad de Sevilla antes de comenzar el cónclave de la Unesco. Pero, claro, el alcalde rescató a Sevilla del agujero negro, negrísimo, en el que se hallaba. “Yo soy el alcalde y tomo las decisiones necesarias para defender a la ciudad”. Para eso debe funcionar el talento. Huy, la palabra tabú desde hace dos meses…
El alcalde compareció con solemnidad junto al que ya muchos conocen como el reverendo Maxi, delegado de Urbanismo, y Marcos Contreras, vicepresidente de Cajasol. A alguno se le debió olvidar la gillete y restaurarse el rostro antes de bajar del avión para no parecer recién llegado de un cotillón. Aunque alguna lengua afilada decía que la compañía que llevaba el alcalde no era precisamente para ir de tablaos flamencos. Zoido sólo se tomó un café cortado, como cuando visitó el Hotel Alfonso XIII en su reapertura. Atrás quedaron los tiempos de la selecta bollería en la sala de autoridades del aeródromo San Pablo. Ayer sólo había agua y café. Sería por los efectos diuréticos de ambos, ya que la cosa iba de hacerlo en la lata.
Estaba cuidado hasta el atril que abrazó el alcalde durante su alocución. Dos ordenanzas lo llevaron a primera hora de la mañana al aeropuerto. La liturgia de la victoria exigía el atril con la heráldica del Ayuntamiento. Estaban las banderas oficiales. Yuna gran cantidad de agentes de seguridad de los distintos cuerpos. El alcalde saludó uno a uno a los policías locales,policías nacionales y guardias civiles presentes en el acto. Para eso fue delegado del Gobierno y sabe lo que supone esa atención personalizada. El vicepresidente de Cajasol se iba a marchar en el coche del delegado de Urbanismo, pero el alcalde le pidió que regresara al casco urbano en el suyo. El espectáculo, la entrada triunfal, había terminado. En la pista se quedó el Air Force Juan, convertido en un talismán, a la espera de nuevos destinos. Con o sin melva. Pero siempre con esa música efecto del pipí y la lata. Café y agua.
Carlos Navarro Antolín | 27 de junio de 2012 a las 20:26
En política se entiende todo, sorprende poco y casi nada hace gracia, aunque la gracia la rebusquemos para sobrevivir al tedio y elevar el nivel del grajo al que planea la mayoría de los inquilinos de la Plaza Nueva. El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, señor Espadas, soltó una verdadera perla australiana el otro día cuando le echó los perros al alcalde por enésima vez a cuenta de la torre, esa torre con la que más de uno se ha enterado de que existe la Unesco como gracias a la crisis nos hemos enterado de que existe la prima de riesgo, que en la vida siempre quedan parientes por conocer y la novelería al fin y al cabo aporta información, para que luego se hable tan malamente de ella. A lo que íbamos. Dijo el senador Espadas una antológica al recordarle las obligaciones y deberes al alcalde en materia pellística: “Si así lo hace, iré a recibirlo al aeropuerto y si no lo esperaré al día siguiente en la Plaza Nueva”. Lo mejorcito de la frase es que, al menos, le puso el artículo al sitio, la Plaza Nueva. Bien por Espadas cuidando la pureza de la lengua. Pero alguien, hoy, tras conocerse que esa Unesco nos perdona la vida, ha debido pensar aquello de la magnífica oportunidad que tienen algunos de quedarse callados. Este Espadas apoya a Chacón cuarenta y ocho horas antes del congreso federal del PSOE y al final lo gana Rubalcaba. Y saca pecho un lunes para poner en evidencia al alcalde y resulta que Zoido pega el miércoles el segundo gran logro de su mandato después de la Copa Davis. Si al alcalde-pulpo con un tentáculo por cargo hay que contratarle un auriga que le recuerde su condición de mortal en su regreso triunfal a Sevilla, a este Espadas hay que contratarle un asesor árabe cuanto antes que se asome por el ojo de buey de su despacho en el ‘palomar’ y le recuerde el célebre proverbio: “No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio”. Sobre todo porque los taxis al aeropuerto son caros. Carísimos.
Carlos Navarro Antolín | 17 de junio de 2012 a las 21:48
Espadas no tiene piedad con Zoido. No lleva el alcalde una semana mal contada como virtual presidente del PP andaluz y ya está el portavoz del PSOE achuchándole para que no se duerma en las tareas municipales. Qué poca paciencia. Qué abuso. Qué falta de misericordia. El titular de prensa del mismo día en que el alcalde es aplaudido con ojana por los peperos andaluces lo dice todo: “Espadas urge a Zoido a actuar contra la presencia masiva de ratas”. Para empezar a meterle presión a este hombre-pulpo de la política con un tentáculo para cada cargo, nada mejor que mentarle las ratas. Ea, ahí las lleva. Porque en Sevilla hay ratas de todos los pelajes como para que el delegado de Empleo, señor Serrano, le haga un contrato blindado al flautista de Hamelín. Es como aquella lejana feria del libro en la que se presentó Aves de Sevilla. Y alguien preguntó si se publicaba por tomos por la cantidad de pájaros de diferentes plumas y picos que hay en la ciudad. Pío, pío. Lo de las ratas es de chapeau, de manual de estrategia política. Al cuello con las ratas desde el primer minuto. Marcaje al hombre más que nunca que por ahí va la rata, mírala, mírala. Que el alcalde no respire. ¿No hacía Zoido la política del banco, la farola y la loseta rota en sus tiempos de correcaminos sin complejos por los barrios? Pues Espadas saca las ratas. En lugar de soltarle los perros, como coloquialmente se dice, le soltamos las ratas. Así se hace oposición. Sin ni siquiera esperar a que el alcalde estrene el volvo de presidente regional del PP. Con dos… ratas. Política de Conlima… igualita que la que tendrá que hacer el alcalde en las alcantarillas de la sede regional. La de ratas que le van a salir ahora al alcalde. ¡Malditos roedores!
Carlos Navarro Antolín | 22 de mayo de 2012 a las 5:00
LA oposición socialista se reunió ayer para realizar su particular autocrítica en el primer año de mandato. Juan Espadas, al que algunos en el palomar se refieren simplemente como el líder, convocó exclusivamente a los concejales a las once y media de la mañana. No estaba citado ningún asesor del grupo. El objetivo era redefinir el papel de los once concejales. Espadas entonó el extra omnes para dejar fuera a quienes no tienen cargo público, sabedor de que en el grupo hay quienes empiezan a estar especialmente hartos de algunas “distorsiones”, sobre todo del denominado concejal número 12, que no es precisamente el talismán de aquellos años dorados de la selección de fútbol en Sevilla.
Espadas quiere subir el tono de la oposición, pues tiene claro que el gobierno de Zoido presenta flancos evidentes y que el alcalde está aún en la “nube” de los 20 concejales. Antonio Muñoz, la gran revelación del grupo y el único que goza de la absoluta confianza del portavoz, no puede ni debe ser el que sistemáticamente asuma el papel de ariete. El grupo político necesita a todos los demás a pleno rendimiento. Nada habría más que le interesara al gobierno local que la oposición siguiera adormecida o incluso acomplejada por una mayoría absoluta nunca conocida en los años de democracia.
La reunión donde Espadas tocó a rebato fue muy larga. Se prolongó hasta pasadas las dos de la tarde en el salón de Fieles Ejecutores. El portavoz socialista pidió reiterademente unidad, compañerismo y trabajo. Sus mensajes lo dicen todo. Es consciente de que ha habido demasiadas divisiones y bastantes concejales en un tono especialmente bajo que pueden dar mucho más de sí, como el portavoz adjunto, el moderado Alberto Moriña, que podría hacer mucho más como interlocutor ante la Sevilla más tradicional, sobre todo desde que Rosamar Prieto-Castro, ex concejal y jefa de servicio asignada al grupo socialista, ha confirmado que se jubila como funcionaria el próximo 10 de junio. El PSOE pierde en los despachos municipales a una de sus militantes con mayor grado de aceptación social.
Para pedirles ese esfuerzo a sus concejales, Espadas ha tenido que crear el escenario necesario en el que se puedan expresar con absoluta comodidad, lo que hasta ahora no se había producido. Quedan tres años de mandato, que para muchos efectos son dos si se tiene en cuenta cuándo puede comenzar el proceso de designación del candidato a la Alcaldía en 2015. Espadas no tiene más remedio que apretar desde ya, aun asumiendo que a Zoido le queda todavía mucha credibilidad. Su partido le pide más y sus concejales también le piden más a un portavoz que ha de estar cada semana en el Senado. Por eso él empieza por exigir más a los suyos. Y por eso ayer les invitó a hablar sin esas “interferencias” que antes condicionaban las actitutes y restaban iniciativas. Y es que a los concejales les sienta mal recibir órdenes emitidas por quienes no han pasado por las urnas. Por nucho que vengan del concejal número 12. En eso se igualan los concejales de todos los partidos.
Carlos Navarro Antolín | 11 de mayo de 2012 a las 13:58
Era otoño de 2011 en aquel café de la Avenida cuando Juan Espadas frunció el ceño al intuir la posibilidad de que fuera un alcalde del PP quien lograra que Felipe González, por fin, fuera Hijo Predilecto de la Ciudad. Y era 2007 cuando a Monteseirín le falló el PP de Zoido en su segundo intento por conseguir este objetivo. Al alcalde socialista le habían negado sus apoyos en un primer intento el PA de los hermanos Villar y el PP de Raynaud conjuntamente y en otra ocasión posterior le salió rana IU, su socio de gobierno. Las vueltas que da la política: Zoido le entregará el título a FG, una distinción solicitada oficialmente el pasado abril por el PSOE de Espadas. Al final gana la política. Esa misma política que dejó sin honores civiles en vida a Francisco Morales Padrón. Con FG ha habido tiempo de hacer lo que se debe. Con Morales Padrón se ha llegado tarde.
Al final, un alcalde del PP honrará a Felipe González después de 12 años de alcalde socialista, de los que ocho lo fueron de “gobierno de progreso”. Y ya se sabe que lo que cuenta es la foto. Y llegar a tiempo.
Carlos Navarro Antolín | 5 de mayo de 2012 a las 5:00
El alcalde está decidido a honrar a Felipe el próximo 30 de mayo. Eso está cada vez más claro. Ytrabaja ya en su propuesta sorpresa: el homenaje que muchos consideran que la ciudad tiene pendiente a las Hermanas de la Cruz. Su duda es si conceder el título de Hija Predilecta a Sor Ángela, fundadora de la compañía y a la que la ciudad tiene ya de por sí en la más alta predilección, o a la congregación religiosa como institución. De eso se habló en la junta de gobierno del jueves. La verdad es que Zoido lleva tres años, desde sus tiempos en la oposición, con la idea de reconocer públicamente la labor de las monjas. Y quiere que sea en su primer 30 de mayo como alcalde. Sabe que nadie le va a negar los apoyos.
El PSOE presentó ayer su propuesta de honrar a quienes hicieron posible la Exposición Universal de 1992. El PP la avaló con sus 20 votos. En total, 31. Los dos concejales de IU se abstuvieron. Según matizó Torrijos, la de su grupo era una “abstención crítica”, pues entiende que no todo lo que ocurrió en la Cartuja fue brillante, que en la moción no se reconoce la labor de los trabajadores extranjeros –entre ellos citó a los marroquíes– y que el 92 terminó dando rienda suelta a la especulación. Por todo esto, IU ni votó a favor ni en contra. También trascendió en los pasillos que Torrijos había expresado en la junta de portavoces que no le hacía gracia que el PSOE incluyera en su propuesta un reconocimiento expreso a la labor de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. La cicatería de IU debe tener origen en aquello tan rancio de que los policías y guardias civiles son fuerzas represoras, porque de otra manera no se entiende –y ya costaría– que no se comparta el texto amable planteado por el PSOE.
El caso es que los dos grandes partidos respaldaron una moción que hace mención particular a la necesidad de ”agradecer y reconocer” la labor de quien fue presidente de la sociedad estatal, el ingeniero montañés Jacinto Pellón, una suerte de rehabilitación en formato oficial y en el Salón Colón a falta de haberle dado un homenaje en vida.
En cuanto a la figura del ex presidente del Gobierno, los socialistas no incluyeron en la moción la petición del título de Hijo Predilecto de la Ciudad, pese a que Juan Espadas la abanderó pocos días antes de la Feria con vistas a la celebración del próximo Día de Sevilla. Al parecer, el alcalde, Juan Ignacio Zoido, ya ha citado al portavoz socialista la semana próxima para consensuar los nombramientos. Ahí le hablará de las Hermanas de la Cruz. Los socialistas entienden que el camino para honrar a FG en su ciudad natal quedaría allanado por dos motivos: Zoido no ha tenido reparos en elogiar –y mucho– al ex presidente andaluz y ayer no hubo ninguna fisura por parte del PPpara avalar una moción en la que se citaba a González como responsable de los nombramientos de comisarios de la Expo como Manuel Olivencia y Emilio Casinello.
Un Pleno extraordinario previsto para el 14 de mayo servirá para aprobar la concesión de los títulos y medallas, además de para otras cuestiones más áridas relacionadas con el plan de ajuste. La clave está en que FG exigió en su día la unanimidad de las fuerzas políticas para recoger el título honorífico, por lo que serían necesarios los dos votos de IU, una tarea para la que los socialistas no consideran que deba haber muchos problemas tras el recién estrenado pacto de gobierno en Andalucía entre las dos formaciones de izquierdas. Si hay algún momento en que la relación entre el PSOE e IU tenga de fondo una melodía celestial es precisamente este mayo mariano (Rajoy). Y con Zoido pregonando las virtudes de Felipe, todo apunta a la conjunción planetaria que hará posible la concesión de un título que por tres veces intentó Monteseirín y por tres veces fracasó. En Valladolid, por cierto, no se han planteado aún honrar a José María Aznar. Será porque ni impulso una Expo, ni un AVE.
El Pleno de ayer fue el atrasado de abril, que se ha celebrado en mayo como ocurre tantas veces con la propia Feria. Entró el defensor del ciudadano, José Barranca, y los trece concejales de la oposición le hicieron disciplinadamente el fuera de juego. Detalle feo el de negarse a debatir y cuestionar los contenidos de la memoria de un año de trabajo en el foro donde debe hacerse. A esta práctica le llaman ya el barranquismo, porque tiene sus riesgos. Los dos portavoces de la oposición hablaron en los pasillos con la prensa de aquello que no quisieron exponer en el Pleno, cual cofrades de a pie que largan en las barras de tabernas lo que no dicen en un cabildo.
Torrijos no tardó ni dos minutos en sacar pecho y jactarse de la influencia que tendrá ante la Consejería de Obras Públicas controlada por IU para tumbar los proyectos urbanísticos del gobierno local. Tuvo un lapsus cuando se referió al PP en los siguientes términos: “Ustedes ya están en el gobierno de la nación yya están en la Junta”. Eso se llama tener todavía interiorizada las encuestas, o no respetar el luto de casa ajena. El presidente del Pleno, señor Landa, se atragantó con los cacahuetes. Pidió disculpas. Anduvo de maripandi con los dos grupos de la oposición a cuenta de una propuesta de su competencia: la solicitud de adhesión de Sevilla a la red de ciudades en pro del transporte espacial europeo, que se dice pronto. Por cierto, que en los pasillos del Ayuntamiento también se comentó que Landa tiene ya cerrado con los sindicatos la designación de una presidenta para el Consejo Económico y Social, donde sigue por el momento el socialista Luis Ángel Hierro. ¿Será por fin la profesora Pablo-Romero? El PSOE tiene ya claro que tendrá como representante en este organismo al economista Guillermo Sierra y que su sustituto será José Roales, de Cepes.
Carlos Navarro Antolín | 3 de mayo de 2012 a las 19:06
Eso que decían de Zoido que no parecía del PP va a ser cuarto y mitad de verdad. Rozando el primer año de mandato, hay que recordar que al alcalde le faltaron cinco minutos para tomar la televisión local, aunque ahora vaya a reconvertirla en ya veremos qué por aquello de la causa de disolución, porque está claro que ni un español sin casa ni un político sin televisión. Y bien que se notó en la noche del alumbrao, cuando vimos Zoido por un tubo y al pobre de Espadas había que buscarlo como a Wally. “Ahí, ahí se le ve detrás del director de la Banda Municipal”. Yo me quedé en el sofá esperando el faldón de publicidad con el sorteo de un fin de semana en Rota entre los que encontraran un primer plano del portavoz del PSOE en la noche del alumbrao. Por las que hilan ha hecho Rajoy lo mismo con Televisión Española, donde siguen los que estaban. En el Pirulí nadie ha filtrado todavía el trapo sucio de una factura indebida de taxi ni de un almuerzo en un Parador extremeño en la que lo peor era que habían comido con agua mineral y pescado en tierra de viñedos y carnes. ¿Y para eso cogieron un taxi?
Y siguiendo con la teoría de lo poquito que parece Zoido del PP, hoy nos ha hecho desayunar la media con aceite acompañada por el anuncio de que en junio habrá un debate sobre el estado de la ciudad en cumplimiento de la promesa número 39 del programa electoral, dicho así con exacta precisión por el profesor Pérez (portavoz del Gobierno) y pronunciado con la solemnidad de quien cita una enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. Y es verdad, porque en el bar Candelaria, en los Hermanos Gómez, en Rufino el de Umbrete, en la Peña Trianera y en el Laredo (ojú, el Laredo) no se hablaba de otra cosa ayer que del cumplimiento de la promesa número 39 de Zoido. El profesor Pérez aparece exhibiendo el programa electoral de Zoido como un Moisés que nos enseña las tablas y nos señala el punto 39. He aquí la verdad revelada, porque ahora debatiremos como nunca antes se había debatido. Ved la luz, porque yo os llevaré con mis 20 concejales a la tierra prometida, donde jamaremos de todo menos marisco. Al gañán que coja una gamba le pasará como a la que mordió la manzana. Qué ingenuos éramos: en el 39 estaba la clave. Y el mar se abrió y los socialistas bajaron desde el palomar y hasta elogiaron la iniciativa. Rajoy ni toma la televisión ni convoca el debate sobre el estado de la nación, pero como Zoido no parece del PP hace justamente lo contrario. Será que Rajoy no tiene quien proclame las tablas de su programa, con su punto 39, sus verdades y todos sus avíos. Pues en el PP andaluz hay uno que yo me sé deseandíto de coger el AVE, que se le ha quedado cara de pertiguero de cofradía de ruán. Debe ser porque estuvo viendo la retransmisión del alumbrao con el despliegue de los planos de aquí el amigo. Eso nos pasa por no ir a la Feria. O por el ruán. Ya no lo tengo claro. El 39 me confunde.
Carlos Navarro Antolín | 21 de abril de 2012 a las 5:00
Una suerte de neofelipismo ha germinado repentinamente en la Plaza Nueva. Todos intentan capitalizar la figura del político socialista ahora que el tiempo ha suavizado las aristas de 14 años de gestión en La Moncloa (1982-1996) y que el vigésimo aniversario de la Exposición Universal saca a relucir los perfiles más eficaces y amables de su figura. A González le dedicó el Ayuntamiento una biblioteca sin libros cuando Alfredo Sánchez Monteseirín estaba casi recogiendo ya sus objetos personales tras 12 años en la Alcaldía. La verdad es que Monteseirín intentó honrarle hasta en tres ocasiones, pero en ninguna obtuvo la unanimidad exigida por Felipe González para aceptar el título de Hijo Predilecto como sevillano que ha presidido el Gobierno en unos años de incuestionable prosperidad para la ciudad. A falta de título, la biblioteca. Dirigentes socialistas comentaban en privado el pasado otoño que ya no habría más oportunidades:”No seremos nosotros quienes ayudemos a que un alcalde del PP le entregue ese título al principal símbolo de nuestro partido, después de que hemos tenido un alcalde socialista durante res mandatos seguidos”.
Pero un discurso de Zoido especialmente elogioso con la gestión de González ha provocado un cambio de estrategia en las filas socialistas, cuyo grupo municipal ha jugado a anticiparse para anotarse el tanto de una posible concesión de la distinción el próximo 30 de mayo. El actual alcalde ya citó a FG en su discurso de investidura como referencia de peso en la historia reciente de la ciudad. Y anteanoche, en el acto de homenaje organizado por Radio Sevilla, se deshizo en elogios para con el ex presidente. Zoido se basó en citas de Thomas Jefferson (“Felipe transformó España, y a Sevilla, gracias a sus sueños de futuro, los mimos que llevaron a Jefferson a fundar Estados Unidos”), Gregorio Marañón (“El hombre es el que hace la historia. Y no hay duda de parte de la historia de Sevilla de finales del siglo XX la hizo y la escribió Felipe con letras de oro”) y Donoso Cortés (“Si nos miramos en el espejo del legado de la Expo 92 y en el talento de Felipe, nuestros sueños de futuro harán realidad aquello que nos propongamos alcanzar”). Y antes del comienzo del acto, en un reservado para las autoridades, el alcalde tuvo un guiño (digámoslo así) para con el ex presidente. Testigos hubo de una escena de la que se podía deducir una próxima conversación o encuentro.
Varios socialistas destacaron la generosidad del discurso del alcalde del PP, incluso en las redes sociales. Entre ellos, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, ex delegado de Urbanismo, interventor por la candidatura de Rubalcaba en el último congreso federal y actual diputado autonómico:”A Zoido le honra reconocer lo mucho que Felipe González hizo por Sevilla.A ver si ahora podemos hacerlo hijo predilecto”. Celis estaba aludiendo a los tres sonoros fracasos del anterior alcalde por lograr esa unanimidad requerida por FG.
El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Juan Espadas, reaccionó al eco del discurso de Zoido aludiendo directamente a la conveniencia de conceder al ex alto mandatario el título de “Hijo Predilecto o la medalla de la ciudad”. La propuesta –que chirría al ofrecer la opción de la medalla– se basa en la siguiente justificación: “Espadas entiende que se dan las circunstancias para que el PSOE tome la iniciativa de la distinción y el alcalde asuma el protagonismo de la propuesta para conseguir la unanimidad del Pleno sobre una figura de valor indiscutible para los sevillanos”. Como en política nada es casualidad, Espadas trata de impedir –al humo de las velas del sonoro acto de homenaje en la Fundación Cajasol– que Zoido aparezca como un alcalde con altura de miras y que, además, se lleve los aplausos y el reconocimiento de muchos socialistas. La alusión a la idoneidad de que “el PSOE tome la iniciativa” delata la jugada. Habilidad, para unos. Deslealtad, para otros. O simplemente política, para la mayoría. El caso es que al gobierno no le sentó ayer nada bien ese intento de apropiación de una iniciativa non nata que probablemente se estaba tejiendo con discreción. La reacción oficial fue el silencio. La oficiosa, el escozor. “Lo que ha hecho Espadas es simplemente una deslealtad. Trata de sacar cabeza cuando en el acto de homenaje a Felipe lo sentaron en la fila octava”.
Todo indica que el cuarto intento de que FG reciba el reconocimiento de su tierra está viciado de origen. Y el tercer grupo político en el Ayuntamiento, Izquierda Unida, ni se pronunció ayer.
La primera vez que Monteseirín intentó honrar a Felipe González fue en 2006, pero los dos grupos de la oposición, PP y PA, se negaron en rotundo. Los portavoces de ambas formaciones, Jaime Raynaud y Agustín Villar, reconocieron que en la figura del ex presidente concurrían los méritos suficientes para recibir el título, pero arguyeron que “en ningún caso” debía entregársele la distinción a un año de las elecciones municipales.
Monteseirín esperó y volvió a la carga. Aquellos comicios de 2007 barrieron a los andalucistas del mapa político de la Plaza Nueva. El alcalde sólo tuvo que negociar con sus socios de IU-CA, que no pusieron problemas, y con el PP, liderado ya por Juan Ignacio Zoido. Pero los populares se desentendieron del compromiso adquirido por su anterior portavoz y expusieron que el insulto de González a Rajoy en un mitin celebrado en Málaga le invalidaba como Hijo Predilecto de Sevilla. El ex presidente llamó “imbécil” al líder nacional del PP, lo que provocó una fuerte polémica política. González dijo textualmente que presentarse como una persona “más moderada y razonable” que el presidente Zapatero –como había asegurado Rajoy en una entrevista– “sólo se le ocurre a un imbécil”. El PSOE reaccionó con contundencia y se negó a pactar con el PP en asuntos de interés general.
El tercer intento se produjo en 2009, pero Monteseirín chocó esta vez contra su propio socio de gobierno, pues la cúpula del Partido Comunista de Andalucía amenazó con hacer público su desacuerdo con la distinción al ex presidente si finalmente era aprobada dicha distinción por unanimidad de los grupos políticos con representación en el Consistorio. Esta advertencia interna fue clave para que el portavoz municipal de IU, Rodrigo Torrijos, se quedara mudo.