Archivos para el tag ‘Metropol Parasol’

Las ‘setas’ de Pepe Gotera y Otilio

Carlos Navarro Antolín | 18 de noviembre de 2011 a las 10:54

Y eso que el entonces delegado de Urbanismo mudó su despacho a la misma Encarnación con el pretexto de vigilar el día a día de las obras, porque el señor Rey (Manuel) sabía que cuando se meten albañiles en casa hay que estar encima de ellos, que el ojo del amo engorda el caballo. La chapuza en la terminación de las escalinatas de las setas es similar a la picaresca del alumno marrullero que el día antes del examen prefiere perder el tiempo fabricando la chuleta antes que en aprenderse los últimos temas. Como dijo aquel: ¡si era más fácil hacerlo bien! Estas setas son de Pepe Gotera y Otilio, porque ya me dirán qué botón de muestra de profesionalidad es eso de colocar el firme de las escaleras desnivelado para que a las primeras lluvias haya que coger la fregona (pepita) para achicar el agua. Y eso que nos hemos dejado cien millones de euros, cien, de las arcas públicas en pagar este grito de Münch de la arquitectura moderna, también llamado mamarracho con goteras en el catálogo apócrifo de la arquitectura civil contemporanea de la ciudad. Luego dirán que es la intolerancia de la Sevilla eterna, rancia, casposa, retrógrada y, por supuesto, fasha, mu fasha… ¡Pero si se trataba de colocar bien niveladas las losetas para impedir la formación de charcos! Y ni eso. El nivel se lo dejaron en casa. Porque usar el nivel es cosa de fashas… Menos mal que mudamos el despacho del delegado de Urbanismo a pie de obra. Ese despacho lo enviaba yo tal como está al Museo de Artes y Costumbres Populares con un letrero para los turistas: Desde aquí vigiló el delegado de Urbanismo la ejecución de la obra que costó al Excelentísimo Ayuntamiento más de cien millones de euros y que en sólo cuatro meses lleva más de 60 reparaciones por las negligencias manifiestas en el proceso de construccción. Dios conserve la vista al edil y a todos sus sucesores.

El profeta Torrijos

Carlos Navarro Antolín | 1 de diciembre de 2010 a las 12:08

torrijos2Dicta el sentido figurado del término que profeta es aquel que por señales o cálculos hechos previamente, conjetura y predice acontecimientos futuros. El pasado 28 de julio, el líder municipal de IU convocó a la prensa para presentar sus alegaciones a las nuevas líneas del Metro. Pero, claro, el personal aprovechó para disparar una buena batería de preguntas sobre la faraónica obra de la Encarnación. El pueblo quiere hablar de las setas, hablemos de las setas, porque la sed del pueblo hay que saciarla. Aquellos días eran justamente los de la resaca tras la segunda modificación presupuestaria del proyecto censurada por el Consejo Consultivo de Andalucía y que elevaba a 89,6 millones de euros el coste total de una obra que ya registra un desvío presupuestario de más del 50,17%. Y Torrijos habló aquel 28 de julio: “Como muy pronto, la obra estaría acabada en la primavera  de 2011. Tengan muy claro que me encantaría equivocarme, pero me debo atener al sentido de la realidad, de la responsabilidad y del conocimiento”. Aseguró aquella tórrida mañana disponer de la información necesaria para sostener su profecía, unos datos que no quiso revelar por cuestiones deontológicas. “Si me equivoco, brindaremos el 1 de enero con champán, cerveza o café, con lo que ustedes quieran, y eso que no me gusta ser agorero”. Y no se ha equivocado, no. Tomaron por loco a aquel profeta en camisa de mangas cortas a punto de irse de vacaciones. Y tenía más razón que un santo en la tierra de los santos. Al César lo que es del César. Y a Torrijos una copa de champán, cerveza o café. Lo que pida el profeta. Llena ahí.

Celis regresa a las ‘setas’

Carlos Navarro Antolín | 8 de noviembre de 2010 a las 14:43

celis

La vida municipal tiene durezas extremas. Es una política de trinchera. Los políticos en Sevilla se quejan mucho de que la presión mediática en esta ciudad es excepcional, un caso inusual que no se produce en otras urbes en las que, dicen ellos, “todos los medios contribuyen a hacer ciudad”. Sea como fuere, quienes han experimentado la vida cotidiana en la Plaza Nueva terminan enganchados. Es el caso del socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que ahora disfruta de un despacho con vistas a la Avenida de Teatinos del Tiro de Línea, pero que tiene el corazón puesto aún en el Ayuntamiento. Celis sigue controlando la vida cotidiana en el Ayuntamiento. Su teléfono sigue sonando porque sigue recibiendo muchas consultas. Celis está en la reserva activa, con la cabeza en la Consejería de Obras Públicas y con el corazón bajo mazas. Celis echa de menos la trinchera, el ring y esa obligación de defender a diario los polémicos números de la obra de la Encarnación. Se ha visto ya varias veces con el candidato socialista a la Alcaldía, Juan Espadas. La última de ellas en el restaurante Cabo Roche de la avenida Ramón y Cajal. Y esta semana visitó (¡menuda visita con morbo!) las setas de la Encarnación guiado por su sucesor en la Gerencia de Urbanismo, Manuel Rey. Celis no se retira. Se resiste a retirarse. La reserva activa tiene esas cosas.