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Arenas rompe el pensamiento único

Carlos Navarro Antolín | 8 de octubre de 2012 a las 12:05


Charo pegó el aldabonazo. Y Arenas se flageló. Dos ex dieron la nota: la ex concejal estrella de Zoido y el ex de todo en el PP andaluz. Hay que reconocer que el congreso provincial del PP no fue tan plúmbeo como se esperaba. Sí, hubo mensajes generalistas, vagos, triunfalistas y de aplauso fácil como para llenar un cubo de ropa sucia, que ya se sabe que es un recipiente donde siempre caben más y más prendas. Los congresos –más aún los del PP– son productos de consumo interno, una especie de ad calorem laico, una representación donde hay que intuir más que ver, una oportunidad para la exposición de ponencias que parecen ensayos de redacción de la EGB y unas citas donde se consumen productos congelados en las cocinas del partido. Por eso impactó la intervención de la militante Charo García, que fue el fichaje femenino más sonado en la primera intentona de Zoido por alcanzar la Alcaldía, aquellas municipales de 2007 en las que ganó en votos pero quedó orillado del poder. La hoy ex concejal realizó una interesante enmienda a la ponencia de estrategia política. Se presentó como una profesional que trabaja en el Hospital Virgen del Rocío, “buque insignia de la sanidad andaluza, controlado por el PSOE”. Lo mejor vino cuando se cargó el pensamiento único que sostiene el triunfo del PP en Sevilla:“Ha sido un fracaso y un drama”. Rebajó el triunfalismo como el padre que sorprende a los hijos de fiesta y, zas, apaga la música: “Hay que hacer un diagnóstico serio de las razones por las que no ganamos en Sevilla”. Fue más allá al referirse a la clase política: “Hay que reflexionar. ¿Por qué hay tanta fractura entre los políticos y los ciudadanos? La gente tiene que ver que tenemos sus mismos problemas. Los programas electorales tienen que ser cumplibles, porque la próxima vez no nos van a perdonar”. Y ojo al futuro:“Rajoy necesitará nuestros votos y nuestra fuerza”. La enmienda (honda reflexión más bien) fue aprobada por unanimidad. Y no poco mérito tiene quien ha sido capaz de ir a contramano, sobre todo minutos después y minutos antes de una letanía de discursos trufada de mensajes sobre pírricas victorias y espectaculares avances.

Arenas irrumpió a las 12:40 con la melodía oficial del partido tronando en el salón de Los Lebreros, el mismo en el que se celebra El Rastrillo. “Mira, allí donde está Javier ahora se pone el puesto de la duquesa de Alba”. Y el campeón se hartó de dar esas palmaditas leves en la oreja que pega mientras asoma la lengua mordida. Y con Arenas se rebajó aún más el índice matinal de almíbar en el congreso. Dijo que le habían pedido que hablara cuando a él ya sólo le toca “escuchar”. Hizo autocrítica al admitir “errores” en la pasada campaña de las autonómicas. ¿Creerse las encuestas y mantener un perfil plano? El runruneo estaba servido. No dejó lugar para la duda: “Me habéis dado mucho en la vida y no podré compensarlo. Me disteis el honor de ser candidato a la Presidencia de la Junta. Seguro que cometí muchos errores, pero el esfuerzo y la convicción fueron máximos. El que tiene muchas responsabilidades y toma muchas decisiones al día se equivoca”. Como aquello del penalti fallado por el que lo tira. Y recordó que en ocasiones había tenido que tomar decisiones duras sobre el propio Juan Bueno. Y, claro, Juan Bueno las había asumido con gran entereza. Cómo no. Así son los partidos y, hablando de penaltis… El fútbol es así.

Arenas había interrumpido el discurso de la diputada autonómica y ex concejal Alicia Martínez, que reveló al auditorio una de las que ella debía entender como gran e impagable aportación de José Luis Sanz, alcalde de Tomares, a los catálogos de ámbito internacional sobre estrategia política: “José Luis reparte chucherías a los niños del pueblo en sus cumpleaños. ¡Esos son los detalles de cercanía que gustan a la gente!” Y sonó un aplauso.

Y Zoido interrumpió el del portavoz en la Diputación, Eloy Carmona. A las dos grandes verdades aportadas en la jornada matinal por Charo García y Javier Arenas en ese juguemos a ser sinceros hay que sumar una tercera que dijo Carmona sobre su propio discurso:“A lo mejor os estoy soltando un peñazo…” Se agradece, Eloy. Carmona dijo una frase demoledora: “Las diputaciones provinciales son necesarias”. Será por eso por lo que alguien escribió que un meteorito acabó con los dinosaurios, pero está por ver qué acaba terminando con las diputaciones.

Y Carmona aportó una cuarta. ¿O fue un mero traspiés? Dijo mirando a Arenas: “Sin ti va a ser difícil que alcancemos más…” Y, claro, como también estaba ya Zoido en la primera fila, tuvo que recular: “Pero lo intentaremos, lo intentaremos”. Tendría que haber seguido el manual sobre cómo tratar el pasado representado por un jarrón chino: ojo al manipularlo porque se rompe y te puedes herir.

La mañana la animaron los policías y bomberos que se manifestaban a las puertas del hotel y pitaban la entrada de algunos militantes. El veterano Jaime Raynaud se olió el bochinche y accedió por el bar. El defensor del ciudadano, José Barranca, se llevó algunos elogios, al igual que el concejal Beltrán Pérez, que defendió después con pasión y verbo fácil el informe de gestión del partido. Se nota que Pérez es muy querido por la militancia de los pueblos. A otro veterano, Jaime Bretón, le anunciaron que sería el responsable del foro de ideas y debates, algo así como una versión pepera del Caldera de los tiempos del zapaterismo. El caso es que hubo hasta militantes que se encelaron porque a ellos no les pitaron. No serían nadie cuando se creían alguien. No faltó la cuota de caspa: alguna corbata con la bandera nacional sobre fondo azul y el tramo de rubias (cada vez más menguado) con los pantalones muy petados. Cuando por la tarde salió la composición de la ejecutiva y demás sanedrines, el teléfono escupió un sms: “Lee bien la lista. Esto lo han fraguado este verano en el chiringuito La Ballena Verde, en Zahara de los Atunes”.

Del aprobado de Galadí al zurriagazo de Rus

Carlos Navarro Antolín | 26 de septiembre de 2012 a las 21:59


Quienes siguen la actualidad compartirán la apreciación de que el presidente de la patronal sevillana, Miguel Rus, no es ningún provocador ni se caracteriza por endurecer el mensaje para que sus titulares ganen cuerpo. No es precisamente como ese impagable número dos de la patronal española que se ha especializado en asistir a todo tipo de debates, incluidos algunos de los que consumen más casquería que análisis del Ibex 35. Rus pegó ayer un aldabonazo que dejó al gobierno camino del otorrino, dio mucho más que un tirón de orejas a una gestión que aún no ha cumplido ni año y medio y sólo indultó la cabeza del turismo del titiriteo municipal. Un repaso que tuvo que impresionar a la mismísima oposición. (Por cierto, ¿sabe usted por dónde anda Juan Espadas?) Por la cara que puso el alcalde cuando se le preguntó por semejante lectura de cartilla, Zoido no se esperaba una nueva descarga de fuego amigo. En menos de una semana le ha caído lluvia ácida desde Gaesco y desde la CES, que no son los Astilleros ni proceden de la Corrala Utopía. La expectación por Zoido era elevadísima y el contexto socioeconómico es cada vez más zaino. Tan negro que la clase política no tiene apenas margen de error. Y a Zoido, que es político, se le perdona aún menos por lo aplastante que fue su victoria y el gran eco que logró dar a todas sus promesas. En política se opera con tarjeta Visa: las alegrías se pagan a partir del mes siguiente. Lo peor de todo es que semejantes descargas de trueno en la Plaza Nueva pueden obligar a gobernar con prisas, de forma aventurada y buscando el titular favorable con más nerviosera de la que ya de por sí caracteriza la mentalidad cortoplacista de cualquier ejecutivo. Es muy lógico que se le empiecen a exigir los primeros resultados a este gobierno, pero no deja de llamar la atención que los golpes más duros procedan del empresariado. Y eso que los comienzos fueron esperanzadores, porque Antonio Galadí, siendo aún presidente de la patronal sevillana en septiembre de 2011, concedió un “aprobado alto” al arranque del gobierno de Zoido en una comparecencia que tuvo lugar en el mismo club Antares donde Miguel Rus representó ayer una suerte de retirada de embajadores. De septiembre a septiembre. Rajoy sufre a Mas. Zoido padece a Rus. La maldición del monosílado cae sobre el PP. En el partido de la gaviota ya están temiendo que les pregunten por la gestión del Ayuntamiento a la Real Maestranza o al arzobispo Asenjo…

La manchita del PP y el lamparón de Ana Hermoso

Carlos Navarro Antolín | 20 de septiembre de 2012 a las 5:00


El PP no tiene ni de lejos la tradición de pluralidad de listas que animan los congresos del PSOE. En el PP se lo piensan mucho antes de meterle el dedo en el ojo al poder orgánico. A los socialistas les va mucho más la marcha. La derecha tiene ese punto plúmbeo que hace insoportables los congresos. La excepción que confirma la regla en Sevilla se produjo en el año 2000, cuando Miguel Ángel Arauz, bastante bien acompañado, quiso disputarle la presidencia a Ricardo Tarno, bastante apuntalado por Arenas. Pero Arauz se cayó en el hoyo de los avales. Su candidatura fue excluida en el transcurso de un congreso tenso. Los militantes no pudieron votar entre una u otra. El caso es que técnicamente se puede afirmar que en el PP de Sevilla, al menos desde que se denomina PP, nunca una lista alternativa ha llegado a la última ronda. Habría que remontarse a la antigua Alianza Popular para encontrar un ejemplo. Por lo general, los estados del partido se reducen a dos: anestesiado o eufórico. Pero extrañamente se evidencian divisiones. Los críticos, de haberlos, son minoría. Y si alguna vez se cuentan por decenas, suelen ser de actitud pasiva. Pocas veces afloran las dagas. Hubo un verano en que el ex concejal Joaquín Peña anduvo intentado ser presidente del PP sevillano yendo, dicen, casa por casa de los militantes. Con el paso del tiempo, un Zoido magnánimo lo nombró director general de Medio Ambiente en el Ayuntamiento. Aquí paz y después… Jesús Despojado. El anuncio estival de Ana Hermoso de disputarle la presidencia a Juan Bueno, actual secretario general y candidato oficialista, parecía traer la emoción a un partido de vida interna habitualmente plana. Dicen que la fuerza que mueve a Hermoso tiene origen en el cabreo que pilló cuando se vio relegada de las listas en las autonómicas y en las generales. A Antonino Gallego le ocurrió algo parecido siendo alcalde de Bollullos de la Mitación, pero no montó una candidatura alternativa. Dimitió en diciembre de 2009 cansado de las palabras huecas de Arenas, se fue a la empresa privada y le dieron una gran cena de homenaje a la que asistieron los altos mandos de la gaviota. Los escasos alcaldes que tiene el PP en la provincia se rebelan de vez en cuando, sacan pecho porque se sienten fuertes y es entonces cuando se plantan en la calle San Fernando y piden pista en el glamour del Congreso de los Diputados o del Parlamento. Se permiten el lujo porque tienen el aval de los votos que en su conjunto le faltan a un partido que hasta hace poco era la cuarta fuerza política en la provincia. El caso es que una alcaldesa del Aljarafe que rozó la mayoría absoluta en Bormujos en un contexto adverso ha dado el paso al frente echando sal en la herida de una formación que no termina de despegar en la circunscripción hispalense: “Somos la manchita roja del mapa”, dijo el día que presentó su programa a la presidencia del partido. Todo un torpedo en la línea de flotación de una estructura de mando en la que, nunca se olvide, está Juan Bueno como secretario general. Pero hete aquí que cuando llega la hora de elegir a los compromisarios para el congreso, la aspirante Hermoso no logra colocar a ningún afín entre los cinco que corresponden al PP de… Bormujos. Se queda sin los apoyos de su tierra. Su pueblo le falla. Caramba. Y por eso todo apunta a que nos quedamos huérfanos de emoción en el congreso, a no ser que algunos se levanten airados cuando Bueno difunda el nombre de su secretario general. La alcaldesa tiene su particular “manchita” en su propia casa. Quizás porque, efectivamente, todo el PP tiene en la provincia esa “manchita”. Y ella no es ajena al lamparón. Bueno (Juan) está lo bueno.

Los sevillanos de Zoido en la ejecutiva regional: ausencias y presencias

Carlos Navarro Antolín | 26 de julio de 2012 a las 5:00

ZOIDO no ha dudado en integrar en la ejecutiva regional del PP andaluz a determinadas piezas que considera claves en su gestión diaria como alcalde de Sevilla, el cargo que está obligado a revalidar en 2015 antes de pensar siquiera en otras empresas. En la selección realizada se ven claras algunas apuestas. Yen las ausencias, cómo no, la confirmación de algunas sospechas o posibles maniobras con vistas al congreso del PP sevillano, que se celebrará el último fin de semana de septiembre o el primero de octubre. El ingreso en la ejecutiva regional se puede producir por tres vías: ser parte de la lista formal de vocales que plantea el candidato a la presidencia (gozando de la legitimidad de los votos del congreso y de la seguridad de no poder ser removido del puesto), ser designado directamente por el presidente (en cuyo caso el elegido puede ser cesado en cualquier momento)u ostentar algunos de los cargos orgánicos o institucionales que da acceso directo al comité (presidentes provinciales, secretarios generales, diputados, senadores, etcétera).

Al margen de los equilibrios territoriales y de la apuesta por un sevillano –José Luis Sanz– como secretario general del PP andaluz, Zoido cuenta con otros siete sevillanos en el comité ejecutivo que preside desde el pasado congreso de Granada. Sólo uno de ellos, Juan Bueno, tiene la condición de miembro nato al ser secretario general del PP sevillano. Y casi seguro será el próximo presidente del partido en Sevilla con Eloy Carmona como secretario general. Los seis restantes responden a un juego de apuestas y equilibrios que revelan que Zoido quiere establecer determinadas conexiones entre la calle San Fernando y la Plaza Nueva.

El hombre de las empresas municipales, Jesús Maza, vicepresidente de la Agrupación de Interés Económico (AIE) del Ayuntamiento y consejero delegado de Emasesa (la joya de la corona de las sociedad municipales) ha entrado en la ejecutiva como secretario de área. Nunca había tenido cargos orgánicos en el PP. Hace años ya lo advirtió un colaborador de Zoido: “Para nosotros es importante que Maza esté contento, porque Maza es importante para Zoido”. De hecho, este profesional procedente de la empresa privada ha estado integrado en los dos equipos de campaña de Zoido (2007 y 2011).

Miguel Contreras, gerente de Emvisesa, es también nuevo secretario de área. Conoce sobradamente determinadas entrañas claves del PP andaluz, porque fue su gerente en una anterior etapa. Los dineros estarán controlados. Y Zoido contará así, además, con otro puente tendido entre la sede de San Fernando y el organigrama de las empresas municipales, donde se gestionan los principales presupuestos.

Alberto Díaz, criado en las Nuevas Generaciones del partido, es uno de los nuevos vicesecretarios generales. Es el jefe de gabinete del alcalde, por lo que se lógico por razones de operatividad que sea la misma persona la que controle ambas agendas: la del partido y la del Ayuntamiento. Es el hombre que ejerce la virtud de decir que no, que filtra las reuniones e innumerables llamadas y que está siempre pegado al teléfono, sea en el despacho o fumando en el andén.

Curro Pérez, portavoz del gobierno local, regresa en cierta manera a sus orígenes al ser el nuevo coordinador de formación del PP andaluz. Hay quien ve en esta designación una suerte de compensación por estar infravalorado en el Ayuntamiento, donde es portavoz del gobierno (pero en un ejecutivo presidencialista, nunca se olvide) y delegado de Triana. Estas dos responsabilidades parecían poco para quien fue jefe de campaña en 2007 y se fajó en los temas de urbanismo en los años de la dura oposición.

Y la apuesta más llamativa y hasta ahora poco sonada es la de José Miguel Luque, el discreto delegado de Cerro-Amate, un fortín socialista donde hay coincidencia entre sus compañeros en que su labor desde la oposición fue clave para crecer en votos en 2011. Aquellos resultados fueron premiados con su ingreso en la junta de gobierno del Ayuntamiento como teniente de alcalde. Es también secretario del grupo popular, donde asume labores grises enormemente valoradas por el alcalde, de ahí que lo quiera tener cerca en la ejecutiva.

Gregorio Serrano es el concejal más próximo en lo personal (con todo lo que eso supone), concentra cuatro parcelas de poder en el Ayuntamiento y a nadie ha extrañado que el jefe lo haya incluido por designación directa en la ejecutiva. Otras personas del círculo íntimo no han sido llamados, como pueden ser los casos del delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y la delegada de Cultura, Mar Sánchez Estrella. Otros perfiles muy políticos del gobierno local como Beltrán Pérez, que estuvo en el comité de campaña de 2011 y que podría haber entrado perfectamente en la ejecutiva, tendrán que esperar al congreso de Sevilla para coger tajada orgánica de poder en el nuevo orden del PP. Un dirigente reconoce lo siguiente: “Esto de la ejecutiva tiene una importancia relativa, como el orden de las listas, pero es verdad que este jefe no da puntada sin hilo”. Y en política casi todo es susceptible de ser interpretado.

Sin melva y a bordo del ‘Air force Juan’

Carlos Navarro Antolín | 30 de junio de 2012 a las 5:00

SE bajó del avión y vendió la piel del oso. Porque en política hace tiempo, mucho tiempo, que se trata de vender. Ni siquiera una mala gestión debe impedir una buena venta. Si encima el resultado es objetivamente el perseguido, pues ocurre lo del pipí y la lata. Que ya se sabe que el resultado es la música. Si la ensaladera de la Copa Davis llegó en barco, el triunfo ante la Unesco lo hizo en avión, en una suerte de Air Force Juan (Ignacio) al que sólo le faltaba el número 20 grabado en la proa. Zoido admitió que las pasó canutas en San Petesburgo cuando nada más comenzar la sesión fue exhibida una fotografía de la Torre Cajasol cerquita de la Giralda. “Esa hora y media no me la quita nadie”. Lo dijo en la sala de autoridades del aeropuerto como lo pudo haber dicho en la Plaza Nueva, pero había que revestir el acto de la liturgia del triunfo. Todo proyectado para mayor honor y gloria del alcalde. Y para meterle el dedo en el ojo a la oposición, cuyo líder, Juan Espadas, no fue a recoger al alcalde, como anunció que haría si lograba el fruto deseado. Alguien le preguntó en la rueda de prensa: “¿No ha echado a nadie de menos al pie de la escalerilla?” Hubo muchas risas. En público dijo que no, que no esperaba a nadie. En privado confesó lo inconfesable: “En San Petesburgo no hay melva”. Ni estaba Gregorio Serrano para compartirla. Hasta cuatro veces aludió a la debilidad de Sevilla antes de comenzar el cónclave de la Unesco. Pero, claro, el alcalde rescató a Sevilla del agujero negro, negrísimo, en el que se hallaba. “Yo soy el alcalde y tomo las decisiones necesarias para defender a la ciudad”. Para eso debe funcionar el talento. Huy, la palabra tabú desde hace dos meses…

El alcalde compareció con solemnidad junto al que ya muchos conocen como el reverendo Maxi, delegado de Urbanismo, y Marcos Contreras, vicepresidente de Cajasol. A alguno se le debió olvidar la gillete y restaurarse el rostro antes de bajar del avión para no parecer recién llegado de un cotillón. Aunque alguna lengua afilada decía que la compañía que llevaba el alcalde no era precisamente para ir de tablaos flamencos. Zoido sólo se tomó un café cortado, como cuando visitó el Hotel Alfonso XIII en su reapertura. Atrás quedaron los tiempos de la selecta bollería en la sala de autoridades del aeródromo San Pablo. Ayer sólo había agua y café. Sería por los efectos diuréticos de ambos, ya que la cosa iba de hacerlo en la lata.
Estaba cuidado hasta el atril que abrazó el alcalde durante su alocución. Dos ordenanzas lo llevaron a primera hora de la mañana al aeropuerto. La liturgia de la victoria exigía el atril con la heráldica del Ayuntamiento. Estaban las banderas oficiales. Yuna gran cantidad de agentes de seguridad de los distintos cuerpos. El alcalde saludó uno a uno a los policías locales,policías nacionales y guardias civiles presentes en el acto. Para eso fue delegado del Gobierno y sabe lo que supone esa atención personalizada. El vicepresidente de Cajasol se iba a marchar en el coche del delegado de Urbanismo, pero el alcalde le pidió que regresara al casco urbano en el suyo. El espectáculo, la entrada triunfal, había terminado. En la pista se quedó el Air Force Juan, convertido en un talismán, a la espera de nuevos destinos. Con o sin melva. Pero siempre con esa música efecto del pipí y la lata. Café y agua.

Espadas necesita un asesor árabe

Carlos Navarro Antolín | 27 de junio de 2012 a las 20:26

En política se entiende todo, sorprende poco y casi nada hace gracia, aunque la gracia la rebusquemos para sobrevivir al tedio y elevar el nivel del grajo al que planea la mayoría de los inquilinos de la Plaza Nueva. El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, señor Espadas, soltó una verdadera perla australiana el otro día cuando le echó los perros al alcalde por enésima vez a cuenta de la torre, esa torre con la que más de uno se ha enterado de que existe la Unesco como gracias a la crisis nos hemos enterado de que existe la prima de riesgo, que en la vida siempre quedan parientes por conocer y la novelería al fin y al cabo aporta información, para que luego se hable tan malamente de ella. A lo que íbamos. Dijo el senador Espadas una antológica al recordarle las obligaciones y deberes al alcalde en materia pellística: “Si así lo hace, iré a recibirlo al aeropuerto y si no lo esperaré al día siguiente en la Plaza Nueva”. Lo mejorcito de la frase es que, al menos, le puso el artículo al sitio, la Plaza Nueva. Bien por Espadas cuidando la pureza de la lengua. Pero alguien, hoy, tras conocerse que esa Unesco nos perdona la vida, ha debido pensar aquello de la magnífica oportunidad que tienen algunos de quedarse callados. Este Espadas apoya a Chacón cuarenta y ocho horas antes del congreso federal del PSOE y al final lo gana Rubalcaba. Y saca pecho un lunes para poner en evidencia al alcalde y resulta que Zoido pega el miércoles el segundo gran logro de su mandato después de la Copa Davis. Si al alcalde-pulpo con un tentáculo por cargo hay que contratarle un auriga que le recuerde su condición de mortal en su regreso triunfal a Sevilla, a este Espadas hay que contratarle un asesor árabe cuanto antes que se asome por el ojo de buey de su despacho en el ‘palomar’ y le recuerde el célebre proverbio: “No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio”. Sobre todo porque los taxis al aeropuerto son caros. Carísimos. 

Beltrán, el concejal Cillit Bang

Carlos Navarro Antolín | 26 de junio de 2012 a las 19:33

La tableta del portavoz del gobierno local, el profesor Pérez, en su prédica de los viernes de precepto en el Laredo, que resulta una cita mucho más amable y risueña que las de Soraya desde la Moncloa en el canal 24 horas de TVE, tiene ya un competidor estético en claro avance en la Plaza Nueva. El portavoz Pérez mete el dedito en el ipad que da gusto. Y el otro Pérez del gobierno, Beltrán, se ha aficionado a convocar a la prensa en el llamado salón comedor, donde no se yanta porque este gobierno anda corto de jamar pese a que alguno tiene dados dos golpes más de bimba que hace un año. Beltrán se remanga la camisa y se hace la foto en ese salón comedor junto a sus alcaldes de barrio y parece el mismo Obama en el despacho oval. El ala oeste de la Plaza Nueva. Qué foto más estudiada, qué diagonales, qué composición barroca, qué juego de brazos, qué corbata más natural en su caída y en su nudo, qué cruce de miradas, qué señores más serios…Y todo para anunciar 40.000 reparaciones en los barrios (¿barrios que perdimos?) por valor de 400.000 euros. Pero cáspita, si están cuadradas hasta las cifras. Qué casualidad, qué redondo todo. A este Beltrán del salón comedor sin manjares sólo le falta la llave inglesa de Pepe Gotera y Otilio, la gorrita y vámonos para los barrios, señora, que yo le arreglo el bache de la puerta de su casa en un santiamén. En el reparto de caramelos, fíjense que este concejal en versión Cillit Bang prima los distritos Este y Cerro Amate, donde curiosamente dicen que el PSOE recupera apoyos, que se llevarán 90.000 euros en reparaciones. El que menos, el de Los Remedios, con sólo 24.300 euros, que es el distrito electoral donde el PP recibe más votos en toda España. ¿Vuelta de tuerca a la estrategia de la micropolítica o el mismo complejo de siempre del centro-derecha? Currito, dale al dedito. Y con Beltrán, los baches se van en un bang.

El PP gobierna en ‘coalición’ con Fley

Carlos Navarro Antolín | 21 de junio de 2012 a las 12:43

NO lo piensa este cajista de eterno luto, sino el concejal más próximo al alcalde. Gregorio Serrano se lo dijo en el consejo de administración de Giralda Televisión a Mercedes de Pablos, representante del PSOE, cuando la concejal le preguntó por el presupuesto de la futura agencia pública con la que el gobierno del PP alargará la vida de la tele que fundó Monteseirín. Serrano aseguró desconocer aún la cuestión económica y se dirigió a los representantes de la oposición: “Ustedes saben mejor que nadie que todos los gobiernos son de coalición. Por un lado está el gobierno y por otro la delegada de Hacienda con la que hay que pactar”. ¡Toma ya, pista que va el artista! Serrano nos ha cegado con tanta iluminación. En la próxima auditoría sobre transparencia en la gestión nos salimos de la tabla. La monosilábica Fley hace saltar por los aires el medidor de la independencia. Por una lado, ella. Por el otro, los miembros de la orden mendicante que son los Zoido’s boys. Y el superdelegado lo dice en un consejo de administración imbuido del espíritu del cura Chamizo, el que lee la cartilla a los parlamentarios: “La gente está hasta el gorro de ustedes”. Están las verdades del barquero, las verdadres del cura sin sótana y las verdades de café que suelta este Serrano. Picardía, picardía, don Zoido, Serrano ha dicho una picardía….
En casa de Zoido manda la que controla la pastora (divina). ¿Pasa algo? Yyo preocupado porque me como las uñas. La De Pablos tenía ante así el reconocimiento de lo que todo el gobierno rumia que te rumia en los cafés de General Polavieja. Doña Tijeras, uf… Menuda es. La periodista De Pablos consiguió la exclusiva de un Serrano que desentierra el tabú con la naturalidad con la que dijo en la oposición que no se podía vivir con un sueldo tan bajo. Ylo hizo sin acritud, como reconoce Mercedes con camaradería.
Saque usted veinte concejales para que de verdad luego sólo mande uno. O una. Si Hacienda somos todos, vamos a cerrarla, dijo aquel. Hasta el gorro de Chamizo están algunos de Hacienda. Y rumian que te rumian… Cuanto más aprieta la Fley, más suena la máquina del café. Vemos a Serrano ya sentado en el plató de La máquina de la verdad con los sensores pegados al traje de Javier Sobrino. Y una voz profunda que dice solemne: “A la pregunta de si Asunción Fley es la que parte el bacalao en el Ayuntamiento, el concursante dijo…sí. Y dice…la verdad”.

A Zoido ya le echan las ratas

Carlos Navarro Antolín | 17 de junio de 2012 a las 21:48

Espadas no tiene piedad con Zoido. No lleva el alcalde una semana mal contada como virtual presidente del PP andaluz y ya está el portavoz del PSOE achuchándole para que no se duerma en las tareas municipales. Qué poca paciencia. Qué abuso. Qué falta de misericordia. El titular de prensa del mismo día en que el alcalde es aplaudido con ojana por los peperos andaluces lo dice todo: “Espadas urge a Zoido a actuar contra la presencia masiva de ratas”. Para empezar a meterle presión a este hombre-pulpo de la política con un tentáculo para cada cargo, nada mejor que mentarle las ratas. Ea, ahí las lleva. Porque en Sevilla hay ratas de todos los pelajes como para que el delegado de Empleo, señor Serrano, le haga un contrato blindado al flautista de Hamelín. Es como aquella lejana feria del libro en la que se presentó Aves de Sevilla. Y alguien preguntó si se publicaba por tomos por la cantidad de pájaros de diferentes plumas y picos que hay en la ciudad. Pío, pío. Lo de las ratas es de chapeau, de manual de estrategia política. Al cuello con las ratas desde el primer minuto. Marcaje al hombre más que nunca que por ahí va la rata, mírala, mírala. Que el alcalde no respire. ¿No hacía Zoido la política del banco, la farola y la loseta rota en sus tiempos de correcaminos sin complejos por los barrios? Pues Espadas saca las ratas. En lugar de soltarle los perros, como coloquialmente se dice, le soltamos las ratas. Así se hace oposición. Sin ni siquiera esperar a que el alcalde estrene el volvo de presidente regional del PP. Con dos… ratas. Política de Conlima… igualita que la que tendrá que hacer el alcalde en las alcantarillas de la sede regional. La de ratas que le van a salir ahora al alcalde. ¡Malditos roedores!

La ‘manumitio’ de Zoido

Carlos Navarro Antolín | 17 de junio de 2012 a las 5:00

Con un Javier Arenas irreconocible para sus más allegados, protagonizando escenas insólitas como el gesto de colocarse prematuramente en segunda fila en el parlamento, se ha consumado la venganza de una secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que hace años que está enfrentada al político de Olvera. Ella ha ganado el pulso. Para lo cual se ha servido de Juan Ignacio Zoido, ahijado político de Arenas. El plato se ha cocinado en frío y con velocidad. Fast food de la política. Cospedal y Zoido llegaron a llevarse muy bien durante sus respectivas etapas de altos cargos de Madrid a finales de los años noventa. Ella era secretaria de Estado en el Ministerio de Administraciones Públicas y él se afanaba como director general en el Ministerio de Justicia (incluso años después siguieron cultivando su amistad, como se aprecia en la convivencia campestre de la imagen, del año 2002). Hace tres años que Zoido estaba en una posición no pocas veces incómoda, en medio de una guerra sorda entre su mentor y aquella conocida de los años capitalinos que, carambolas de la política, fue aupada como secretaria general del partido en el congreso de Valencia. El distanciamiento entre Zoido y Cospedal fue evidente porque la manchega no tenía claro de qué lado estaba aquel magistrado metido a político: si con ella o con Javié.

El fracaso de Arenas en las elecciones andaluzas el Domingo de Pasión provocó el primer movimiento de ficha. Cospedal organizó rápidamente un desembarco en Sevilla con el pretexto de la Semana Santa. Se trataba de tantear al elegido por Génova como sucesor de Arenas. Tantear…y señalar. Lo importante era dar el paso. Lo de menos eran los pasos. Cospedal, que se hospedó en un hotel de la calle Castelar, se metió de lleno hasta en los palcos de la Semana Santa, donde Arenas jamás se ha atrevido a entrar en tantos años por su miedo escénico a la Sevilla Eterna. Sólo había que tener ojos para ver la jugada. Cospedal reactivó por la vía exprés aquella vieja complicidad con Zoido.
Zoido ha tenido que aceptar el ofrecimiento de Génova. No le ha quedado más remedio. No ha podido negarse esta vez a una petición de Rajoy. A un jefe no se le puede decir más de una vez que no a una propuesta, más aún si es sugerente. Aunque en el partido no se entiende la acumulación de cargos. El alcalde de Málaga ha sido crítico y ha dicho en voz alta lo que una mayoría rumia en los pasillos del Parlamento y en los cafés del Oriza.
Los ministros Bañez y Montoro, que hoy estarán en el acto convocado por el partido en Sevilla, le han empujado estos días en privado a dar el paso. A las críticas sobre el exceso de concentración de poder y responsabilidades, Zoido cuenta al menos con la ventaja de residir en Sevilla y de tener en menos de quince minutos su casa, el despacho de la Alcaldía y el de presidente del PP andaluz. En la sede de la calle San Fernando irán conociendo el estilo Zoido a la hora de renovar el equipo actual, esa mezcla de mano militar camuflada con guante de seda con la que ha ido forjando los equipos. Zoido es especialista en orillar a quienes no son de su confianza, pero sin portazos, ni traumas, ni mucho menos humillaciones. Que parezca que se van. Lo hizo en el Ayuntamiento en 2006 cuando llegó de candidato a la Alcaldía y al PP no le sobraban precisamente los cargos públicos para ofrecer salidas. Basten dos ejemplos. Zoido prescindió entonces de Ricardo Villena, que era el hombre fuerte del aparato del PP en el grupo municipal. Cuatro años después dejó de contar con Vicente Flores, que había sido nada menos que su jefe de gabinete.
Dicen que Zoido dará ahora la oportunidad a quienes en el PP andaluz se les conoce como los chicos de la tercera fila de 1999, aquellos jóvenes militantes que se criaron políticamente en la sede regional, donde desempeñaban tareas grises y que tuvieron que salir a buscarse la vida en el ámbito municipal. Entre ellos figuran José Antonio Nieto, hoy alcalde de Córdoba; José Luis Sanz, alcalde de Tomares; Miguel Ángel Torrico, teniente de alcalde de Córdoba; Carlos Rojas, que dimitió el otro día como alcalde de Motril sin saber que Arenas abandonaba el barco; Sebastián Pérez, presidente del PP granadino y, por qué no, Curro Pérez, que en aquellos años impartía los cursillos de formación a los militantes y que hoy es concejal delegado de Triana y portavoz del gobierno local en Sevilla. Todos ellos son más que probables en la ejecutiva regional de un Zoido que, esta vez sí, tendrá un número dos en la estructura regional del partido. Elegirá un secretario general que no sea de Sevilla, por aquello de guardar ciertos equilibrios, y muy probablemente concederá la vicesecretaría de Organización a José Luis Sanz, quien esta semana, por cierto, ha visto la caída de su mayor rival político interno: el gaditano Antonio Sanz. El alcalde de Tomares tendría mucha disponibilidad para viajar por los pueblos de Andalucía, pues controla con bastante solvencia su ayuntamiento y, al igual que Zoido, trae consigo la ventaja añadida de residir en la capital. Su único hándicap sería compaginar esta tarea con sus obligaciones como senador. Quien tal vez podría repetir en la ejecutiva es el actual número tres, Ricardo Tarno, alcalde de Mairena del Aljarafe, al que se le reconoce la capacidad para tocar algunas teclas útiles en la gestión diaria de un partido.
Zoido ha quedado esta semana manumitido, desligado de tutelajes. Ahora ocupará exactamente el lugar de su jefe, de su padrino, de su mentor. Siempre le quedará la duda de qué ocurrió los pasados 7 y 8 de junio en Madrid para que Arenas comenzara a ser irreconocible. A partir del sábado 9 la noria de la política se movió y lo colocó arriba, donde se siente una mezcla de pasión y vértigo. En política no hay amigos, pero bastan las complicidades, los deseos de venganza y la coyuntura idónea para hacer girar la atracción. Aunque uno no quiera que se mueva porque, efectivamente, Sevilla no es una plaza madura para el PP.