Tarde de caras largas en el PP

Carlos Navarro Antolín | 6 de marzo de 2015 a las 5:00

JUANMA MORENO ACUSA A DÍAZ DE "DESEMPOLVAR" CINCO PLANES DE EMPLEO EN 9 DÍAS
Las tripas de la encuesta del CIS vaticinaron muchas de las Alcaldías que el PP obtuvo en 2011, sobre todo la de Sevilla, con aquel desarrollo que Arriola hizo a lápiz y que se conserva en el cajón de un periodista. Las tripas de la encuesta del CIS para las autonómicas de 2015 han despertado el cascabeleo de las mulillas en las sedes del PP, esa melodía que anuncia la sangre en la plaza y el descalabro en las elecciones. El voto autonómico se hunde. La tarde del miércoles fue movida en las ocho sedes del partido, convertidas en camarotes sin manos para tapar tantas goteras.

Hasta cuatro reuniones hubo en la de Sevilla. Las sesiones comenzaron a las cinco de la tarde. Primero, los componentes de la lista al Parlamento. Dos horas después, a las siete, los presidentes locales. Posteriormente, los alcaldes de la provincia. Y, por último, los cargos públicos. En el caso de Sevilla, la terna que dirigió las cuatro sesiones estuvo compuesta por Juan Bueno, presidente provincial; Eloy Carmona, secretario general y Virginia Pérez, coordinadora. Los tres manejaban ya los principales datos de la encuesta oficial. Hicieron un llamamiento muy serio a la movilización. ¿La razón? El PP está demasiado volcado en las municipales de mayo, por lo que urge colocar al partido en clave autonómica y lograr una acción conjunta de los ayuntamientos para que los esfuerzos no se dispersen. ¡Pero sólo quedan quince días! Hay que salvar los muebles con un candidato que apenas supera el 40% de grado de conocimiento y con una militancia travestida de Sísifo sin fuerzas, con la toalla tirada cuando oye hablar de Andalucía. Los asistentes interpretaron las sesiones como un toque de retreta en toda regla. Algunos recordaron en privado que con 37 diputados se le dieron las gracias a Téofila Martínez y vuélvase usted a Cádiz por la de peaje. Otros apuntaron ya al registrador de la propiedad como el culpable de la situación por aquel dedazo del que se cumple un año, un período de tiempo en el que algunos echan en falta hasta una mínima campaña de vallas para publicitar a Juanma Moreno. Reuniones como las de Sevilla también se celebraron en las otras siete sedes.

Estaban pensando en mayo cuando fueron sorprendidos en marzo. Aquí no hay lápiz victorioso de Arriola. Sólo el cascabelo de las mulillas en una primavera de naranjas amargas.

El cura que leyó su propia esquela

Carlos Navarro Antolín | 18 de febrero de 2015 a las 5:00

la foto
HAY gente que ve su nombre y apellidos en la lápida del cementerio por aquel hermano fallecido prematuramente. Yhay gente que ve su esquela en el periódico y tiene la macabra oportunidad de presenciar cada detalle de su sepelio. Hay curas que se denuncian a dentelladas, con munición de verdad, y denunciantes que se derrumban e imploran perdón al sentir en la ingle el pitón de la querella. El cura de Bellavista falleció en 1989 en un accidente de tráfico, cuando tenía 20 años, según una esquela que pedía oraciones por su alma. Pero aquel estudiante de Económicas sigue vivo veintiseis años después. La esquela era falsa. Santiago César González Alba (Sevilla, 1961) ingresó en el seminario con el paso de los años y fue ordenado presbítero en 2011. Hoy ejerce su ministerio en la Parroquia del Dulce Nombre, donde es director espiritual de la pujante hermandad de vísperas, y atiende como capellán a la unidad de mujeres de la prisión de Sevilla. González Alba, como publicó el lunes este periódico, ha puesto en jaque a la curia sevillana a cuenta de una polémica que le ha tenido suspendido cautelarmente en sus funciones del 1 al 29 de enero. Aquel estudiante que no murió en ningún accidente vuelve a la actualidad. Ironías del destino. O no.

Un miembro de la actual curia, teólogo y delegado de una pastoral, lo acusó de haber incitado a un fiel al suicidio tras haberle impuesto penas excesivas y haber ejercido contra él un supuesto acoso sexual. La denuncia se basó en unos correos electrónicos entregados por una mujer a los que el susodicho cargo eclesiástico dio veracidad, por lo que el cura de Bellavista fue suspendido de forma immediata “para evitar el posible escándalo”, según el decreto de Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar de Sevilla. El sacerdote denunciado basó su defensa en el informe de un detective privado que demuestra que el fiel en cuestión está vivo. No había ningún rastro de un suicidado ni en el Registro Civil, ni en el Instituto Anatómico Forense, ni en el Juzgado de Guardia. El obispo auxiliar de Sevilla tuvo que firmar el 9 de febrero un decreto para archivar el proceso y levantar la suspensión sobre el cura de Bellavista. González Alba difundió por WhatsApp el contenido del decreto y autorizó al detective a hacer el uso que estimara conveniente de la información recabada.
El sacerdote ha perdonado a la mujer que puso los datos (falsos) en manos del cura denunciante. Se reunió con ella en el despacho parroquial el pasado 1 de febrero entre las 11:30 y las 13:00 horas en presencia de un testigo:el hermano mayor de la cofradía del barrio.

El caso del cura de Bellavista ha puesto en evidencia los efectos perniciosos de la aplicación taxativa del Código de Derecho Canónico, el perjuicio que conlleva la afición por el reglamentismo y el daño que puede provocar la búsqueda de soluciones por el uso reiterado de la mano derecha desde despachos alejados de la calle.

González Alba fue llamado al orden días antes de estos insólitos hechos por sus artículos en el blog Adelante la fe, donde también difundía sus homilías. El propio González Alba publicó que el arzobispo le había prohibido seguir colaborando en un portal muy crítico con el aperturismo del papa Francisco.
El Arzobispado no se pronuncia oficialmente, más allá de rogar en privado que no se publiquen datos sobre esta historia de falsos suicidios, detectives contratados por prebísteros, suspensiones para oficiar misa, denunciantes con supuestos problemas mentales, decretos y peticiones de perdón…

¿Pero quién es el cura de Bellavista? Él mismo lo explica con naturalidad y una corrección exquisita. “Soy una persona que siempre me veo metido en los líos. No sé la razón”, dijo ayer desde el otro lado del teléfono. En enero negó que estuviera suspendido y alegó que no iba por la parroquia porque estaba dedicado al cuidado de sus padres, de muy avanzada edad. ¿Mentira piadosa? “Digamos que aquellos días dije una media verdad. Estaba hundido. El 31 de diciembre llegué a casa suspendido de ministerio. No quería trasladar más problemas a mi familia. ¿Sabe usted cómo pasé la Nochevieja? Esos días dije misas en privado por el alma de la persona suicidada. ¡Yresulta que no había ningún suicidio! La persona que dio esa información falsa está perdonada. Predico el perdón y lo pongo en práctica”. ¿Y ha perdonado el cura de Bellavista a ciertos miembros de la curia? “Si yo no me muevo y contrato al detective, hoy no estoy rehabilitado como sacerdote. Un día me citaron por teléfono en el Palacio Arzobispal y me dieron a conocer el acuerdo de suspensión. Habían dado credibilidad a unas pruebas que sustentaban mi conducta canónicamente delicitiva. Esa denuncia no hubiera sido admitida en la Justicia ordinaria”.
No había ningún muerto. Tampoco lo hubo en 1989. “Yo no puse esa esquela, como algunos dicen ahora para desviar el foco del asunto que de verdad es importante. Aquello lo hicieron dos personas para dañarme. Fue algo morboso, tragicómico, con intenciones muy malas, un hecho ciertamente extraño”. ¿No denunció a nadie? “Mi abogado, muy conocido en la ciudad y ya fallecido, no pudo hacer nada. Al parecer había lagunas legales”.

–¿Usted es la prueba de la resurrección en la tierra?
–No, no… Digamos que entonces estaba en historias chungas…
–¿Se refiere a que era usted militante de Fuerza Nueva?
–Sí. Y tenía amigos como tenía enemigos. Mi padre ha fallecido hace pocos días. No deseo batallas, sólo aspiro a recuperar mi normalidad. No voy a denunciar a nadie.
–¿Cómo definiría el blog donde usted escribía y se lo prohibieron pocos días antes de los hechos que motivaron su suspensión? ¿Tradicionalista, integrista, lefebrista?
–Lefebrista, no. Es un blog que defiende la tradición.

Hay gente que lee su esquela pero no se ha muerto. Hay suicidas que siguen vivos. Hay curas que se pegan dentelladas.

El negocio perfecto

Carlos Navarro Antolín | 12 de febrero de 2015 a las 5:00

10/03/08//preparativos carrera oficial//foto jaime martinez
El remedio, la solución de urgencia, la salida a la falta de recursos, quién lo diría, se acabó convirtiendo en el negocio soñado por todo empresario. El alcalde Luis Uruñuela, apoyado por el PSOE y el PCE, se encontró en 1979 un Ayuntamiento tieso e incapaz de mantener las subvenciones directas a las cofradías. Por eso optó por la cesión de la explotación de la carrera oficial al Consejo de Hermandades. Traspasó el problema al Consejo, al que dio la caña de pescar en lugar del pescado ya servido y limpio de espinas. Algunas mentes preclaras vieron una suerte de desprecio del gobierno tripartito para con las hermandades, asociaciones de la Iglesia, pero el paso de los años ha demostrado que la carrera oficial es el gran maná de las cofradías, lo que permite su subsistencia y el desarrollo de las tareas de caridad.

El Consejo de Cofradías confió en primera instancia la gestión de la carrera a cuatro silleros (que eran cuatro empresarios denominados los patas negras)para después dejársela en exclusividad a uno sólo de ellos –no sin polémicas y pleitos de por medio– que se integraba en la empresa de servicios Arcasur. Y de esta empresa se llegó al modelo actual, en el que el Consejo asume la gestión directa sin mayores intermediarios.

La carrera oficial es el negocio soñado por cualquier empresario. Se desarrolla en la vía pública con el apoyo absoluto del Ayuntamiento. Por el uso de esta vía pública se abonan a la Gerencia de Urbanismo unas tasas mínimas, en torno a los 12.000 euros. Todos los años hay una demanda de asientos que permitiría casi duplicar el público del recorrido, incluso en tiempos de vacas flacas. El Consejo sabe que el personal hace lo imposible por no perder el palco o la silla. La prueba es que no paran de subir los precios (un año el aumento fue del 10%) y no lo deja de hacer también la demanda.

El Consejo cobra el cien por cien de las tarifas a finales de enero, pese a que la actividad que genera el negocio se produce dos o tres meses después, y no se devuelve nada de lo cobrado en caso de lluvia o de cualquier otro tipo de suspensión de la actividad (por no llamarle espectáculo, que es lo que hizo el propio Consejo cuando gestionó ante Hacienda una modalidad de IVA rebajado). ¿Es o no el negocio redondo con el que sueña todo empresario? Y no se olvide que la carrera oficial terminó quedando exenta de tributos tras unas polémicas inspecciones fiscales.

El total de la recaudación roza los cuatro millones de euros, a repartir entre los gastos que genera la organización de la propia carrera oficial, las hermandades (fundamentalmente en función del número de pasos) y el propio Consejo de Cofradías para su organización interna.

A no pocos cofrades de reconocido prestigio chirría que se califique la carrera oficial de la Semana Santa como negocio. Pero lo es. Las cofradías lo generan con la coartada perfecta de establecer un orden de paso. Aquella solución de Uruñuela, mal vista por los sectores más inmovilistas de la ciudad que acusaban al tripartito como el gobierno del Frente Popular, supuso poner en manos del Consejo de Cofradías la gran gallina de los huevos de oro.

Otro fichaje de Moreno Bonilla

Carlos Navarro Antolín | 5 de febrero de 2015 a las 5:00

SÁENZ DE SANTAMARIA Y JUANMA MORENO ASISTEN REUNIÓN ALCALDES ANDALUCES PP
LAS juntas directivas regionales del PP andaluz tienen su miga más allá de las fotografías de familia que difunden los aparatos con la directriz del prietas las filas de Ayamonte hasta Almería, tierra de Arenas pasando por Málaga, que todos eran de Tomares, pero que muy de Tomares, hasta que se dieron cuenta de que en realidad eran de Málaga, pero que muy de Málaga. Qué barbaridad, la de gente del PP sevillano que veraneaba en Málaga de toda la vida, hacía sus compras en la calle Larios y almorzaba después en Gibralfaro. ¿Tomares? ¿En qué provincia dice usted que estaba Tomares?
A poco que se escarbó, supimos que en la junta directiva regional celebrada en Granada un Viernes de Dolores, Juan Manuel Moreno Bonilla (“Llamadme Juanma”) coló en la ejecutiva a Teresa Astolfi, Tita para los amigos, protegida de Moragas, asesora del Ministerio de Asuntos Exteriores para cuestiones europeas, referencia de glamour del PP y activa tuitera. Pero en la nota no se decía nada de este fichaje, con sordina de cornetas y tambores. El otro día, en la cuesta de enero, hartitos de glucosa y chacinas que casi no caben los pies en los zapatos de ante con borlitas, hubo junta directiva regional del PP andaluz en Huelva. ¿Y que hizo Juanma? Otro fichaje para la ejecutiva, mire usted por donde. Esta vez metió a un sevillano, Antonio Martín Iglesias, licenciado en Geografía e Historia, experto en comunicación política y en algo muchísimo mas importante: en tratar a los grandes personajes del PP andaluz. Martín Iglesias se estrena como vicesecretario de comunicación social en una ejecutiva más poblada que una presidencia de cofradía de barrio. Antonio Martín, Toni para los camaradas más próximos, tiene más de veinte años de currículum en el partido. Es un asesor de ruán, por discreción personal y por devoción semanasantera. Ha dirigido las relaciones con la prensa del Ayuntamiento en tiempos de Soledad Becerril como alcaldesa y del grupo popular en el Parlamento. Lo de haber trabajado a la vera de Soledad es como algunos sacramentos:imprime carácter.
Ha sido jefe de gabinete de Torres Hurtado en la Delegación del Gobierno de Andalucía, con quien le une una estrecha amistad. Está curtido en el sector televisivo y en las redes sociales. Y Moreno Bonilla quiere que imprima fuste político a la comunicación, que unifique el mensaje en todos los medios y que el contenido colgado en twitter y facebook guarde armonía con el discurso oficial del partido. La verdad es que con que coja el teléfono por las tardes ya habrá conseguido que la sede de San Fernando no sea el otro cementerio de Sevilla.
Toni Martín es al PPandaluz lo que Manolo Cardo al Sevilla, un hombre de la casa que está para el brillo de la Uefa y para acudir al socorro cuando hay descenso, para la victoria amarga de los 50 diputados de Javié (qué cátering se perdió aquella noche)y para el batacazo de…
–No siga usted. Que hay partido, que hay partido…
¿Y Antonio Martín Iglesias es un hombre de Arenas, oiga? Pues igual que todo alcalde de pueblo andaluz es del PSOE mientras no se demuestre lo contrario, todo miembro del PP andaluz se ha criado en el arenismo mientras no se demuestre lo contrario. Todos son ramas de su tronco, cachorros bajo sus pechos. No hay derecho a la presunción de inocencia.

Fley de dos y Landa sin suerte

Carlos Navarro Antolín | 4 de febrero de 2015 a las 5:00

Landa
LAS bolas están en el bombo. Tiempo de elecciones, la ruleta gira. Bolita, bolita, ¿dónde te pararás? Donde diga el aparato. En el fútbol siempre ganan los alemanes. Y en política siempre vencen los aparatos. Tiempo de elecciones, tiempo de cambalaches. ¿Irá Juan Bueno de número uno por Sevilla en las autonómicas? Si Bueno se va de la Plaza Nueva, un puesto de relumbrón queda libre en las locales de mayo. Zoido maneja colocar de número dos a Asunción Fley, la concejal más brillante del gobierno, el símbolo del saneamiento de las cuentas municipales, la imagen más fiel de las virtudes de programa económico del PP, el antídoto más contundente frente a la número dos del PSOE, Carmen Castreño, presidenta del Puerto de Sevilla, que ya se sabe que los partidos son como niños: todos quieren lo que tiene el otro. ¿El PSOE ha puesto a una mujer de dos? Pues yo también. ¿El otro puso tres independientes en 2011? Pues yo también. En realidad los partidos políticos son todos muy conservadores, todos quieren jugar a la casilla del menor riesgo y del mayor mimetismo, para no señalarse, para no distinguirse, para no parecer menos que el vecino en la ciudad que mejor observa oculta tras los visillos.

El número dos de Zoido en 2011 se cae de la lista de 2015. La suerte pasa de largo para Javier Landa, justo ahora que se estaba empezando a enterar de qué tratan los festejos municipales. Lo anunciamos el pasado marzo y todo indica que no lleva ni un cupón para el inminente sorteo. Fley tiene todas las papeletas, dependerá de si a ella le salen o no sus particulares cuentas. No se olvide que Fley no necesita de la política para yantar y que en el puesto que está lleva cuatro años perdiendo dinero. También tiene muchas papeletas para el sorteo la entrañable Lola de Pablo-Blanco, pese al mal trago de su marido contratado en la Fundación del Banco de Alimentos, ay Lola qué disgustos le das a tu alcalde. A Lola la pondrán entre los seis primeros de nuevo. El reverendo Vílchez no termina de desatascar todos los proyectos de Urbanismo a la velocidad que querría el alcalde, pero ya saben ustedes que es un hombre de Zoido desde el principio y que siempre está el gerente para apechugar con las culpas, que para eso es de los que más cobra y mejor luce el pañuelo, Petronio de las caracolas, que ya estaba bien de tanto constructor cateto y de cuello abierto en los tiempos del PSOE.

Gregorio Serrano se quedará otra vez sin el caramelo del número dos. Pero irá de salida. Como irá de salida Curro Pérez, el jefe de campaña en 2007 que no repitió como tal en 2011 pero pocos se percataron. Como el tapado Beltrán Pérez, siempre que el aparato no lo reclame para otras responsabilidades, que no se olvide que este Pérez lleva ya bastantes años en la Plaza Nueva y podría necesitar la mascarilla de oxígeno.

Landa no se marchará sólo. Lo acompañarán probablemente Juan García, Evelia Rincón y Carmen Ríos. Hay que dar por hecha la continuidad de José Miguel Luque, sin un rasguño en cuatro años de gobierno; de Jaime Ruiz, que ha aguantado bien en San Pablo-Santo Justa, donde el PP creció en votos de forma espectacular en 2011, y de Rafael Belmonte, que fue el número 21, por su labor al frente del distrito de Bellavista, otrora considerado una Siberia para el centro-derecha. Al alcalde le gusta su estilo.

Pía Halcón, que empezó tropezando en Bellavista, ha ganado en proximidad con el entorno más personal de Zoido, quizás esa circunstancia, sumada a que está limpia de polémicas, juegue a su favor para aspirar a repetir.

Ignacio Flores anda ya revuelto como cada vez que gira el bombo con las bolitas. Flores es un clásico en las candidaturas municipales del PP. Tiene un lío montado ahora en su distrito con algún asesor que le ha salido rana, pero a su favor juega su lealtad y capacidad de servicio con los sucesivos jefes que ha ido teniendo.

No esperen que Zoido saque grandes conejos de la chistera. El PP obtendrá menos concejales, luego los puestos de salida estarán más cotizados. Ninguna lista levantará pasiones, más allá de los consumos internos de los partidos y los obligados análisis de los medios de comunicación. ¿Ustedes oyen hablar por la calle de la lista del PSOE? En los bares no se habla de otra cosa. Ha causado verdadero impacto, se ha reabierto entre la ciudadanía la pasión por la política, se ha reactivado la sociedad civil por el aldabonazo que ha supuesto la lista de Juan Espadas. Que yo no sé si darle la enhorabuena al bueno de Juan o acompañarlo en el sentimiento, porque la que le han endilgado de número cuatro es para echarle una mano sobre el hombro y ofrecerle pañuelitos de papel en el siguiente semáforo. ¿No fue esa señora la que dijo que en Los Remedios se levantaban a las doce? ¿No fue esa señora la que dijo en un Pleno que los obispos querían meter sus rosarios en los ovarios? ¿Seguimos enumerando despropósitos? Ay, Antonio Muñoz, cirineo de Juan Espadas, no os queda ná en el próximo mandato… Como le gritaron a Zoido en un pueblo de Andalucía: “¡Qué pesada es la cruz y qué pocos son los penitentes!”. Pues eso: Espadas también lleva su cruz.

Sevilla, ciudad de tanatorios

Carlos Navarro Antolín | 29 de enero de 2015 a las 5:00

CALLE SANTANDER
SEVILLA es la ciudad donde sale más barato destrozar el caserío centenario y levantar mamotretos en el conjunto histórico declarado. El delito de prevaricación no existe cuando la Comisión Provincial de Patrimonio emite dictámenes que avalan la construcción de edificaciones como tanatorios a cincuenta metros de la Torre de la Plata y de las Atarazanas. Aquí se talan árboles porque no dejan contemplar la Torre del Oro, pero se permiten edificaciones de nuevo rico sin que nadie, absolutamente nadie, se plantee si incurren en un excesivo vuelo de la fachada, en una alteración de la trama urbana o si, simplemente, atentan contra la concepción estética de un casco antiguo que se supone vital para la captación del sacrosanto turismo, una actividad que genera el 12% del Producto Interior Bruto de la ciudad. Brutos, brutísimos, tienen que ser los miembros de la Comisión de Patrimonio de la Consejería de Cultura que han bendecido una nueva construcción tipo tanatorio o parroquia pos-conciliar en la calle Santander, donde dan ganas de preguntar por las salas de velatorio o por la próxima reunión del movimiento neocatecumenal.

La susodicha comisión tiene la obligación de tutelar la conservación del conjunto histórico declarado (risas en off), pero a la hora de la verdad sólo derrocha valor para impedir que el Ayuntamiento traslade la histórica fuente de la Plaza de la Encarnación a un lugar más digno como la Plaza de la Contratación. Tiene cuarto y mitad de cinismo bien despachado que la misma comisión que avala el Metropol Parasol se preocupe luego de que la fuente de la plaza continúe en su lugar original para no sacarla de contexto. Hablar de cambios de contexto en la Encarnación es invocar a María Luisa… qué risa.

En esta ciudad se revientan las sacristías de tres siglos de antigüedad con paneles de pladur, se derriban casas del XVII y del XVIII con la coartada de mantener las fachadas-pastiche, que nos hemos hartado de practicar la política de mantenimiento de fachada y primera crujía como placebo; se protege la arquitectura de la desubicadora calle Imagen, que lo mismo podría estar en Avilés, Getafe o Sabadell; se levantan las losas de Tarifa y los adoquines para colocar pavimentos resbaladizos o que se resquebrajan con el simple paso de los coches de caballo (qué olores). En Sevilla sale muy barato destrozar el patrimonio porque las órdenes de restitución tienen menos fuerza que un montadito de negocio franquiciado.

Nunca una ciudad que vive tanto del casco antiguo, del turismo y de la hostelería, cuidó tan mal sus monumentos, destrozó su conjunto histórico declarado y tragó tanto con bares de paelladores y pizarras de colores que poco o nada tienen que ver con la leyenda de la ciudad de las tapas. Esta ciudad protege la calle Imagen y ahoga la Torre de la Plata. Levanta las setas e impide el traslado de una fuente. Y por contaminación paisajística debe entender el humo de las chimeneas, porque los alrededores de la Catedral están más próximos a Benidorm que a la estética de Mercadante. Sevilla, ciudad de tanatorios. El duelo despide en el tanatorio de la Torre de la Plata.

Sevillanos con las mañanas libres

Carlos Navarro Antolín | 27 de enero de 2015 a las 18:42

Iglesia de la Anunciación Presentación de la restauración del Nazareno de la Hermandad del Valle
En Sevilla hace muchísimo tiempo que se aplican fórmulas de conciliación de la vida laboral y personal, medidas de flexibilización del horario de trabajo sin necesidad de reivindicaciones sindicales ni de mesas de diálogo social. No hay más que ver cómo se llena un acto a media mañana para comprobar la cantidad de gente que se puede escapar de su trabajo, o la cantidad de gente que directamente no tiene currelo. Se vio la semana pasada. La Junta de Andalucía convocó a los medios para presentar la restauración del Nazareno de la Hermandad del Valle. Estaban llenos, poblados, los bancos de asistentes deseando hacer sus propias fotos. ¿De dónde sale tanta gente a las once de la mañana de un miércoles? ¿No hay clientes que atender, informes que realizar o portes que cumplir? Entre los escapados y los parados, había más gente que funcionarios y asesores de la Diputación en desayunos interminables en la Puerta de la Carne, que ya es decir gente. La gente concilia que da gusto, de forma espontánea, dando rienda al tópico de lo naturales que somos en el sur. “Ahora vengo que voy a un mandao”. Y lo mismo se van al funeral de la Duquesa de Alba, a la salida de la carreta de Triana que a la iglesia de la Anunciación a ver a don Luciano Alonso junto al Nazareno con la Cruz al Hombro, que don Luciano lo mismo restaura Cristos que reclama su parte en la Mezquita-Catedral de Córdoba, ora con Dios, ora con el Cabildo cordobés. ¿Cuánto dura un mandao en Sevilla? ¿Como se calcula la duración de una escapadita? Pues con el mismo criterio que se calcula la cantidad de una tapa o de una media ración. Cuestiones de echarle una proporción, que dijo aquel. Los puestos de trabajo se quedan en plan sede vacante, a la espera del retorno de Domínguez, Antúnez o Fernández. Como dijo el filósofo al término del funeral de las once: “Ea, pues ya hemos echado la mañana. O nos tomamos algo o me voy a mi casa, porque ya no voy a volver al despacho”. Así, con la mayor soltura.

Las tardes libres han dado paso a las mañanas flexibles, última modalidad de la turboconciliación. Está el mangón de horas de trabajo para fotografiar Cristos como está el mangón de desayunos profesionales. La crisis convirtió las comidas en desayunos y evolucionó la especie, que para eso es inteligente: los desayunos profesionales se llenaron de profesionales del desayuno con una característica clave, que son tíos que pueden llegar a su trabajo a media mañana, al igual que el mangón de horas se puede dar el piro a media mañana sin ningún problema. Luego hay otra modalidad, que es el desocupado de las tardes, venga a libar ginebra en las puertas de los bares. ¿No tienen nada que hacer tantas criaturas ociosas un martes por la tarde? Cuando alguien le diga en Sevilla que no tiene tiempo para nada, ya sabe que está dándole ojana. La gente saca tiempo para lo que quiere: la clave es que haya un Cristo que fotografiar o un cruasán que llevarse al vientre. Al final, tiene guasa, don Luciano es el que de verdad estaba trabajando. “¿Ha vuelto ya Antúnez de sus recados? Hace hora y media que se marchó…”

Un adefesio en la Magdalena

Carlos Navarro Antolín | 23 de enero de 2015 a las 5:00

SEVILLA,22/01/2015.
HAY iglesias donde es difícil encontrar a Dios como hay templos restaurados por la Junta donde al párroco dan ganas de pedirle una habitación doble por el tufo que echa el edificio a hotel minimalista y funcional de la cadena NH. Hay iglesias frías y bunkerizadas, como hay iglesias eclécticas que mezclan el barroco con el estilo posconciliar de paint-ball, cartulina, tijera y pegamento. Y hay iglesias que no tienen ninguna culpa de que el párroco se meta donde no le llaman. La lista de mamarrachás de la ciudad sigue creciendo, que no sólo se cometen desmanes en el caserío civil o en el puente de San Bernardo, que no quiero verlo, que no quiero verlo desde que le han colocado al edificio de los Bomberos esa plancha metálica propia de la trasera de una caseta de Feria.

Incluyan una nueva mamarrachá, mamarrachá modalidad urbi et orbi, en la Parroquia de la Magdalena de Sevilla, templo catalogadísimo como Bien de Interés Cultural, monumento cuya riqueza histórico-artística no se limita a las zonas de culto sobradamente conocidas, sino a la soberbia sacristía con arquitectura, escultura y pinturas fechadas entre el XVII y el XVIII, que hay sacristías que valen tanto o más que los propios templos, como ocurre en la Catedral de Sevilla, con la Sacristía Mayor y la Sacristía de los Cálices; en el antiguo Hospital de los Venerables, en el templo del Salvador, antes parroquia y ahora museo con la portada principal reconvertida en tienda abierta todo el día; en el Monasterio de Guadalupe (Cáceres) o en San Juan de Letrán (Roma).

Hay sacristías a las que se entra con timidez a pedir una misa por un difunto, como hay sacristías a las que casi se puede ir con el sobre de la Agencia Tributaria para que te hagan la renta. ¿O no han convertido la preciosa sacristía de la Magdalena en una oficina panelada del Ministerio de Hacienda? Horror en el ultramarinos, pavor en la sacristía. ¿Qué criatura ha tenido el tacto de meter el pladur entre las pinturas murales del XVIII, las esculturas del XVII, las yeserías de Herrera el Viejo y la Virgen del Rosario pintada por Pacheco?

Hay parroquianos de la Magdalena al borde del telele. Dicen que se trata de habilitar un despacho para el vicario parroquial, nombrado el pasado junio. Hay coadjutores con derecho a sucesión, como hay coadjutores con derecho a despacho. Qué barbaridad, debe ser que el índice de natalidad en la collación se ha disparado tanto que hacen falta dos curas en la Magdalena para administrar los sacramentos en horas y a deshoras. Y, además, el vicario parroquial necesita un despacho como si fuera el subdirector de un Ministerio o un viceconsejero recién llegado al Word Trade Center. ¿Pero no estaba la diócesis carente de vocaciones y faltita de sacerdotes en las grandes áreas de población? ¿Por qué los concentramos en el centro histórico y les ponemos un despacho de pladur atentando contra la estética centenaria de unas de las sacristías preciosas de la ciudad?

En ocasiones se ponen verdaderas joyas artísticas en manos de curas insensibles. Mucha comisión diocesana de patrimonio, pero nadie ha detenido aún este despropósito, esta aberración de la que la Junta de Andalucía no tenía constancia hasta ayer mismo, cuando anunció una inspección urgente para levantar acta de la reforma que se está practicando sin conocimiento previo ni aprobación del organismo que tutela la conservación de los bienes catalogados.

Se adulteran los espacios, se destrozan las perspectivas, se falta el respeto a la configuración original de una arquitectura, se ocultan o eclipsan obras de arte. La sacristía de la Magdalena queda colmatada como una covacha, apretada como un piso de playa en agosto, convertida en un adefesio sin que nadie detenga la mamarrachada. A ver si don Juan José Asenjo, experto en cuestiones artísticas, pone orden en la Magdalena antes de que lo haga la Junta. Que no todo consiste en que los curas vistan de curas, sino en que los curas no se carguen el patrimonio de centurias para colocarse despachos como si fueran concejalillos de playa venidos arriba. Ah, en su defensa dicen que el pladur irá revestido de madera. ¡Qué detalle, óptica Rodríguez del Valle! Bienaventurados los que dan trabajo a las carpinterías…

Y evocar ahora los nombres de algunos señores párrocos que han dirigido este templo… Alguno de ellos también vicarios generales que sabían escoger las capas pluviales sin el cateteo imperante de hoy. Está visto que en los seminarios no es que no se enseñe Latín, es que no se forma el buen gusto. Yestos tíos son los que luego se reúnen para sacar unas sesudísimas normas que impiden organizar un concierto en una iglesia porque “el programa de piezas escogidas no es de contenido estrictamente sacro y supone una falta de respeto a un lugar para la oración, un mensaje equívoco para los fieles, un contenido cultural que no ayuda al espíritu de recogimiento de un templo”. Lo que ayuda tela son las sacristías-despacho, los habitáculos panelados, el pladur del XXI sobre el arte del XVII. ¡Tequiyá con el tinglado comercial montado en la mismísima portada del Salvador! ¡Tequiyá con la mamarrachá de la Magdalena! Pero qué bonito me lucen todos el clériman. Qué bien van.
SEVILLA,22/01/2015.

Lección de laicismo majadero en el Museo

Carlos Navarro Antolín | 12 de enero de 2015 a las 5:00

JUICIO FINAL
Ocurrió en el Museo de Bellas Artes una mañana de sábado. Una empresa organizaba una visita guiada para niños, una de las formas de celebrar cumpleaños que ahora están en auge y que, por supuesto, son soluciones a priori mucho mejores que las siempre odiosas hamburgueserías que dejan achicharrados los tímpanos con el griterío continuo en salas de techos bajos. El método es sencillo y plausible. Se eligen varios cuadros representativos de la pinacoteca y se les explica con todo detalle a los niños acompañados por sus padres. Un elevado porcentaje de las obras del Museo de Sevilla es de temática religiosa, como es sabido por haberse nutrido principalmente de la Desamortización. Pongamos, por ejemplo, que la guía eligió en primer lugar El juicio final, de Marten de Vos (1594). La verdad es que siempre sobrecoge la gran boca que engulle a los incautos pecadores, la división entre el cielo y la tierra en una composición de impacto. Los buenos disfrutan arriba y los malos sufren abajo. La guía explica el significado de cada plano, de los personajes, los rasgos del manierismo flamenco y el influjo determinante de las creencias tal como eran concebidas en el siglo XVI. Algunos padres fruncen el ceño cuando la oradora tiene que recurrir a términos como la fe, la Iglesia, los conceptos de cielo e infierno, el pecado, etcétera.

Segundo cuadro. La apoteosis de Santo Tomás de Aquino, de Zurbarán (1631). Otro lienzo con una composición delimitada en varios planos: el celestial y el terrenal. Los niños contemplan a ese señor que vuela sobre personajes que oran. La guía refiere brevemente que se trata de uno de los principales teólogos y explica quiénes son cada uno de los señores que aparecen alrededor. Un niño pregunta por quiénes van al cielo. En este momento hay padres que ya no disimulan su malestar cuando reaparecen conceptos que a una mayoría, por lo que se aprecia, produce urticaria interior y un proceso de estreñimiento facial progresivo. Hay cada vez más aspavientos levemente contenidos.

Tercer cuadro. Una visita al Museo de Bellas Artes de Sevilla tiene que detenerse con especial interés en la obra de Murillo, el pintor de la Virgen, de los ángeles, del azul. En esta ocasión se elige Santo Tomás de Villanueva repartiendo limosna (1678). El santo ofrece un óbolo a un niño, a un anciano ciego que se lleva la moneda a los ojos para tratar de intuir el valor de la limosna, a un tullido arrodillado, a una madre que recibe la limosna de manos de un pequeño… La guía comenta los planos de luz y sombra, refiere que se trata de un santo limosnero que ha abandonado sus estudios teológicos (representados en unos libros abandonados sobre una mesa) para dedicarse a los más necesitados. Las protestas de la mayoría de padres son ya claramente perceptibles. La guía se siente acorralada, interrumpe su relato con una pregunta marcada tanto por la buena voluntad como por la torpeza: “Perdón, ¿es que ustedes no son creyentes?”. Y se oye en ese momento una negación mayoritaria seguida de voces que amenazan con dejar la visita si se sigue hablando de la Iglesia y de la fe. Como si la guía estuviera pagada por Rouco Varela, a sueldo de los Legionarios de Cristo o en la plantilla de los Heraldos del Evangelio…

Es obvio que no hay que ser creyente para visitar el Museo de Bellas Artes. Ni el Vaticano. Ni ninguna Catedral ni templo de España. La Catedral, por ejemplo, se puede visitar semidesnudo con tal de que se pase por taquilla. Mayor permisividad, imposible. Los cuadros, las obras de arte, se explican en función de lo que representan, del momento en el que fueron pintados y hasta de la trayectoria personal del autor. No hay más. Tratar de visitar el Museo de Bellas Artes de Sevilla dejando la religión aparte es un metafísico imposible, un ejercicio de laicismo majadero en grado supino. A nadie se le pide su conversión al explicársele un cuadro del XVI o del XVII. A nadie había necesidad de preguntarle por su condición o no de creyente, como hizo la guía con su mejor intención pero incurriendo en la trampa.
Quizás es que esos padres confiaban en que Santo Tomás fuera presentado como un trabajador solidario (ojo con decir caridad, término prohibido) en una ONG con sede en varios países; en que el juicio final fuera explicado como un tío que va al dentista a sacarse una muela, y en que el demonio que se traga a los pecadores se presentara en realidad como una estampa del carnaval chino. Quién le iba a decir a alguno que en un sitio como el Museo de Bellas Artes echaría de menos las hamburguesas, los vasos de plástico y esas insípidas tartas de thermomix. Aquel día se pudo celebrar la asamblea constituyente de Majaderos sin Fronteras. Qué oportunidad perdida.

Las setas y yo

Carlos Navarro Antolín | 10 de enero de 2015 a las 5:00

setas
A Monteseirín no le gusta que Sevilla, tan desmemoriada siempre, olvide en el breve tiempo de un trayecto de tranvía quién hizo posible su transformación urbana. El ex alcalde tiene interiorizado que sus grandes logros han sido capitalizados por la derecha inmovilista, rancia y consagrada a las fiestas mayores que a sus ojos representa el PP de Zoido. Ayer se reunió en un almuerzo con quienes considera artífices de la construcción de las setas de la Plaza de la Encarnación. Acudieron el ex concejal de Urbanismo Alfonso Rodríguez Gómez de Celis; el ex gerente de Urbanismo, Manuel Marchena; el secretario municipal, Luis Enrique Flores, y dos directivos de Sacyr con los que mantuvo la interlocución durante la polémica obra: Mariano Peláez y Antonio Belmonte. Sólo falto el profesor universitario Manuel Rey, último delegado de Urbanismo de Monteseirín, aquel edil que trasladó su despacho de la Cartuja a la misma Encarnación para el seguimiento diario de las obras.

Monteseirín está cada día más orgulloso de las setas. Sus setas. Zoido no las ha intentado derribar nunca, como quizás hubiera querido el ex alcalde para confrontar su modelo de modernidad frente al modelo de ciudad anclada del PP. A Monteseirín le revuelve las entrañas que el Ayuntamiento de hoy publicite el Metropol en vídeos destinados a la captación de turistas y que hasta Zoido haya posado en sus alturas para alguna entrevista periodística.

Quizás falta poco para que Monteseirín escriba Las setas y yo, sus memorias reivindicativas sobre un gobierno con una duración propia de un pontificado. Tal vez ocurra simplemente que el pueblo, siempre novelero, ha hecho suyas las setas, como las coplas cuando triunfan. Aunque haya coplas que dejan jirones en el alma de imposible costura.