Los ausentes de la campaña

Carlos Navarro Antolín | 20 de marzo de 2015 a las 5:00

Y de pronto alguien preguntó dónde está Javié, el que fue vicepresidente del Gobierno (de España). Y lo vieron un día en la esquina de una foto cuyo centro de impacto visual era Juan Manuel Moreno Bonilla, ese hombre. El hombre que se ha ganado, al menos, el derecho a ser oído en sus propias filas tras el debate del lunes. Arenas es un candidato que sabe estar en la esquina, como sabe cuándo procede o no salir al balcón de Génova en las noches electorales.

El PSOE también tiene sus ausentes, esos linces de Doñana de los que todo el mundo habla pero que casi nadie ve, porque es difícil de avistar hasta el lince que habita en el zoo de Jerez, más tiempo en horizontal que desarrollando la agudeza visual propia de la especie. Los socialistas parecen tener en la reserva a Emilio Llera, el número dos por Sevilla, nada menos que el hombre que sigue en la lista a La Que Manda en el PSOE, el fiscal metido en política, la cara amable del Ministerio Público. Llera sale menos en las fotos esta campaña que Javié. Es el ausente. Va a los mítines, pero ni mú. Hay quien dice que mejor así, no vaya a soltar alguna de esas perlas a las que don Emilio nos tiene acostumbrados. “Trabaja mucho y encima sigue guapa”, dijo de Alaya. ¿Estará cuidando su perfil ante la posibilidad de ocupar un cargo eminentemente institucional como la presidencia del Parlamento? O simplemente ocurre que la luz que emite La Que Manda todo lo eclipsa, que la marca única y principal todo lo engulle, incluidos el puño y la rosa.

Otro que anda con el perfil bajo en clave autonómica es el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, otrora el bastión del municipalismo pepero en toda España. Zoido se está colocando de perfil. Está haciendo una campaña de servicios mínimos. Se ve, se siente. Su entusiasmo por esta campaña electoral es el mismo que tiene por reformar el PGOU. No se ha ido a visitar mercados con Moreno Bonilla, ni a pegar abrazos por el territorio amigo de Los Remedios con ese Juan Bueno con el chaleco a la espalda en modo Siempre Así. Pareciera tener claro que lo único interesante de estos comicios es el resultado en clave local: que el PSOE pueda interpretar (y vender) la noche del domingo como el inicio de la recuperación de la Alcaldía, y que Ciudadanos pueda obtener un resultado que haga atractiva la candidatura para cualquier personaje de la sociedad civil con notoriedad y con capacidad para arañar votos. A Zoido parece que le ha salido su particular Lauren Postigo: “Juan Ignacio, éstas no son tus elecciones”.

Javié no molesta. Se hace el sueco. Del avión de vicepresidente a hacer de busto silente en las fotos para arropar al candidato . Llera no aparece en los papeles, más allá de los tuits, ni se le acercan las alcachofas. De consejero locuaz a número dos tácticamente enmudecido. Y el alcalde de Sevilla se coloca de perfil para sortear la posible embestida del morlaco andaluz. Hay campañas idóneas para jugar a descubrir dónde está Wally. Yestar, siempre estaba.

La otra Susana

Carlos Navarro Antolín | 18 de marzo de 2015 a las 5:00

Sev.
Solo una macroencuesta interna con datos preocupantes podría explicar desde una perspectiva lógica el desbarre de la candidata del PSOE en el segundo debate. Pero nada indica que haya lógica donde todo apunta a que hay una cuestión puramente emocional e instintiva. Susana Díaz incurrió en varias desaplicaciones, que diría el chileno Cantatore. No dejará de ganar las elecciones el próximo domingo, pero el salto a Madrid se la ha puesto carísimo. Será la lista más votada en Andalucía, pero ha podido perder algunos puntos en ese voto sociológicamente conservador que no le hace ascos a una opción socialdemócrata, sobre todo en tiempos de caída en picado del PP y del auge de opciones como Podemos. El juego destructivo de la presidenta (con continuas interrupciones), la exaltación del ego que revela inseguridad (“La presidenta soy yo”) y el situarse por encima de los demás (invistiéndose como moderadora para conceder la palabra a su principal oponente), trufado todo con elevaciones de tono y con una gesticulación más propia de una tertulia en una asociación vecinal que de alguien con altura institucional, deja por los suelos la imagen que ella misma se había labrado con todo mérito durante año y medio. No se vio a la Susana consultada por el Rey en plena operación de relevo en la Jefatura del Estado. No se vio a la Susana embaucadora de empresarios y líderes sociales en foros de Madrid y Barcelona. No se vio a la Susana que recibe a Botín en San Telmo, o que improvisa buenos discursos en cenas de relumbrón ante personalidades de primera fila. Se vio, más bien, el perfil de aquella agreste estudiante que logró ser delegada de curso con el paso de los años tras varios intentos y a base de agarrar el micrófono y alentar a la masa. Se vio, más bien, a la Susana Díaz que se enojaba con los compañeros que no cumplían los acuerdos para hacer puente y seguían acudiendo a clase. Se vio, más bien, a la Susana Díaz de la distancia corta, aquella secretaria de organización implacable a la hora de poner orden en las filas internas o de tensionar a todo un gobierno local desde la sede del partido.

La tosquedad de la presidenta fortalece a Moreno Bonilla entre los suyos, lo que no es poco para un candidato que no generaba entusiasmo en sus propias filas. El líder regional del PP ha sido el primero en hacer aflorar a la otra Susana. A muchos socialistas sevillanos no les extrañó el perfil exhibido por la presidenta, unas formas desconocidas por la gran mayoría. Sí les chocó que ese perfil apareciera cuando menos falta hacía, cuando siendo la ganadora en todas las encuestas bastaba con mirar a la cámara, hablar de Andalucía sin necesidad de parecer la dueña de la región (ay, los políticos y su sentido patrimonialista de símbolos e instituciones) y sonreír una y otra vez. Los nervios, sobre todo semejante muestra de nervios, sólo se pueden explicar por disponer de una preocupante macroencuesta interna o porque de forma inexplicable ha retornado a los años de juventud, cuando agarraba el micrófono y aparecía ese tosco perfil que valió para ser delegada de curso, pero que puede ahuyentar cierto voto moderado y poner muy cuesta arriba la escalada a la Moncloa.

Pablo Alfaro iba de rojo

Carlos Navarro Antolín | 17 de marzo de 2015 a las 5:00

Sev.
Llegó como una ola de espuma roja, con la sonrisa de catálogo y preguntando por Rajoy hasta en dos ocasiones. Inundó el amplio y luminoso vestíbulo de Televisión Española. Susana Díaz irrumpe y llena los espacios, se sabe aliada de las cámaras y se come los escenarios. La estrategia estaba clara desde el principio: aludir a Rajoy para ningunear a Moreno Bonilla. Rajoy no deja de acudir a Andalucía esta campaña: “¿Seguro que no me voy a encontrar ahí con Rajoy?”, preguntó risueña ante el alchafoeo que la recibió mientras señalaba la dirección que conducía al plató del debate:“Tengo que gobernar hasta el domingo. Y el lunes tendré que seguir gobernando. Soy el único candidato que tiene esa responsabilidad”. Unos llaman seguridad a esta entrada. Otros, una muestra de soberbia.

Los asesores del PP avisan raudos por teléfono móvil: “¡Rajoy, señala a Rajoy!” Reconocen que la idea es buena, pero no hay cambios de estrategia de última hora. Ni una rectificación, se opta por mantener la hoja de ruta: intentar sacar de sus casillas a la presidenta para que se vea su verdadero “estilo”, la palabra clave: “En toda España, se tiene que ver en toda España cómo es de verdad esta señora”. Moreno Bonilla llega a los estudios, sonríe a lo profiden y luce terno oscuro con corbata verde de lunares miarmera. En el PP justifican el look pescaíto de la Feria: “¿Por qué no? Triana no tiene dueño”. Maíllo fue el primero en llegar, pero no generó mucha expectación, salvo en la señora de la limpieza, que sacó el teléfono móvil para hacerle una fotografía. Los candidatos se refugian hasta las diez. Los del PSOE ponen el acento en el interés repentino de Rajoy por el Sur y en que incluso dará un mitin en Valencia en la jornada de reflexión para asegurarse los totales de televisión a menos de 24 horas de la apertura de urnas en Andalucía.

Comienza el debate. En Canal Sur había cerveza en la máquina expendedora. En Televisión Española, ley seca. Hay bocadillos y botellas de agua para los informadores profesionales. Una gentileza. Un cartel en el acceso a las dependencias sindicales advierte: “Aquí no se grita”. ¿Una premonición? Silencio. María Casado empieza amable. Moreno Bonilla juega a perfil moderado, a suavón que quiere provocar sin que se note. Es el participante más próximo a la moderadora, lugar de privilegio según los sesudos expertos. Antonio Maíllo no provoca esta vez ninguna risa en la sala de prensa.

Susana Díaz es fiel a su perfil. La marca soy yo. Y juega a lo Pablo Alfaro, mete el pie y corta la jugada con la justificación de que el candidato del PP miente. “Cada vez que mienta le voy a interrumpir”. Juez y parte. Runrún en la sala de prensa con las interrupciones de Susana Díaz, mucho más en clave de mitin que en el debate anterior. Los peperos son un emoticono sonriente cada vez que la presi eleva el tono de voz y obliga a parar el cronómetro: “Desbarra a la primera y es cuando sale su forma de ser”.

La presidenta provoca otro runrún cuando se permite la licencia de ejercer de moderadora y consentir que Moreno Bonilla pueda seguir haciendo uso del turno de palabra:“Continúe, continúe. Vengaaa, vengaaa… Continúe”. Yhasta se permite una advertencia: seguirá interrumpiendo el debate cada vez que oiga una mentira.

Aún quedan bocadillos en la caja. Ydebate en la televisión. Maíllo echa en falta educación en los representantes de los grandes partidos, pero acto seguido les dice que tienen “mucha cara”. Moreno Bonilla propone eliminar el aforamiento de los diputados andaluces. Maíllo dice que a buenas horas… Y denuncia que Díaz y Moreno se dan “puñaladitas” y juegan al dúo Pimpinela.

Moreno Bonilla se reviste de Conde Draco y cuenta las veces que es interrumpido. Cuanto más sale Pablo Alfaro, más se reviste de víctima el candidato del PP: “Los andaluces le van a dar una cura de humildad”. Aplausos en los camerinos del PP. Caras largas en las del PSOE. Las máscaras de la tragedia griega. Había bocadillos, como en los mitines de Felipe y Guerra de los ochenta. Y dos autobuses en la puerta de TVE, uno de cada partido. Bocadillo y autobús, pan y circo. Pablo Alfaro iba de rojo. Moreno Bonilla, de trianero.
Sev.

Ni Giralda, ni Mezquita: la clave es la pasta

Carlos Navarro Antolín | 16 de marzo de 2015 a las 5:00

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La candidata de Podemos, Teresa Rodríguez, ha exigido a la Iglesia Católica transparencia en las inmatriculaciones de bienes. Teresa Rodríguez quiere información sobre los inmuebles que la autoridad eclesiástica ha inscrito por primera vez en el Registro de la Propiedad, que en eso consiste la inmatriculación, gracias al procedimiento exprés arbitrado por Aznar, que concedió facultades de fedatarios a los secretarios generales de las diócesis. La misma señora se descuelga pidiendo que la Giralda, además de la Mezquita de Córdoba, pase a ser de titularidad pública. La candidata ignora (¿de verdad lo ignora?)que todas las inmatriculaciones efectuadas por la Iglesia Católica u otras entidades, instituciones y particulares están en el Registro de la Propiedad. No hay más misterio. Precisamente es el objetivo del acto de inmatriculación:conseguir las garantías a que da derecho la publicidad registral. La Giralda, junto con toda la Catedral y la anexa Parroquia del Sagrario, quedaron inmatriculadas gracias a una certificación expedida por el Arzobispado el 1 de febrero de 2010. Lleva cinco años blindada en el Registro, como puede comprobar cualquier hijo de vecino que acuda al mostrador, demuestre un interés legítimo y pidauna nota simple de la sevillana Plaza Virgen de los Reyes, número 6. No hay más morbo.

Con la Mezquita de Córdoba y las reivindicaciones de IU, Podemos y ciertas plataformas laicistas, hay un fondo mayor, al margen de arañar titulares fáciles en plena campaña. La gran clave no es otra que la habitual:el dinero. Donde hay dinero (y mucho)hay poder. Yel frente laicista ha olido bien la presa. El Cabildo Catedral de Córdoba es de los más ricos de España. La Mezquita es una auténtica gallina de los huevos de oro, muy por encima de otras catedrales de España. No han trascendido sus cuentas, al menos no con el detalle con que suelen dar a conocer en el caso de la Catedral de Sevilla. La Mezquita también está blindada en el Registro de la Propiedad, no hay ninguna falta de transparencia en esta inmatriculación. La Iglesia Católica –es cierto– tiene un frente abierto en Córdoba. Si el Cabildo publica las cuentas, ganará en transparencia. Pero hay cifras que pueden provocar escándalo. Y lo saben.

La jubilación del ‘decano’ del Nervión

Carlos Navarro Antolín | 12 de marzo de 2015 a las 5:00

lozano
La enseñanza pública de los años noventa no estaba siempre masificada. Aún no se hablaba de las ratios, el sintagma nominal sujeto ya hacía estragos, las Ciencias Naturales aún no eran el Conocimiento del Medio y los profesores (luego bautizados como docentes en la despersonalizada terminología al uso) aún generaban un respeto entre los alumnos por el mero hecho de ser eso: los responsables de transmitir valores y conocimientos. Las políticas de educación que igualan lo inigualable todavía no habían modelado en barro los pies de los maestros para fortalecer (debilitar, en realidad) la figura del alumno. En ocasiones había clases de diez o doce alumnos por efecto de la pérdida de atractivo de las humanidades frente a materias aparentemente con mayor salida laboral de cara a ese futuro que aguardaba tras el extinto COU y los cuatro o cinco años de una carrera (antes licenciatura, ahora grado en el Lampedusa de la educación).

Algunos tuvimos el privilegio de recibir clases de Literatura en el Instituto de Educación Secundaria Nervión en un grupo tan reducido que era casi como estar en un aula de mesa-camilla. El Nervión es aquel centro fundado en los años ochenta que descargó las aulas del viejo Martínez Montañés. Enseñar hoy en el Nervión está muy cotizado, pues se exige un número de puntos tan elevado que suelen llegar profesores con más de 50 años.

Sólo en los grupos reducidos se puede dar con mayor nitidez esa hermosa conjunción de recibir conocimientos sobre la vida y obra de escritores y esos valores que ayudan a la forja del espíritu crítico, tan útil en la vida como la tabla de multiplicar. Mañana se jubila un profesor con casi 40 años de dedicación a la enseñanza: don Rafael Lozano Bravo, forjado en las aulas de la vieja Fábrica de Tabacos, en la primera promoción de Filología Hispánica (1973-1978) junto a su amigo Juan Manuel Infante Moraño, hoy también en el Departamento de Lengua del mismo centro. Hace más de veinte años que no nos vemos. Lozano es el decano, el profesor que más años lleva en el centro.
Pero no se puede olvidar la deliciosa experiencia de sentarnos en dos o tres mesas a recibir sus clases de Literatura y a esperar sus comentarios sobre la actualidad y, en general, sobre la vida tan larga que teníamos por delante. ¡Cómo olvidar aquella charla sobre la política y el sentido común! Una conversación que sigue estando de plena actualidad. El profesor Lozano enseñaba Literatura y adiestraba en el saber polemizar, en analizar los textos, en buscar las tesis principales y los argumentos de defensa.

En aquel instituto público había otros grandes profesores, como Ángel Álvarez, de Historia (“Los soldados de Napoléon llevaban las ideas revolucionarias en sus mochilas”); Neftali Santos, de Geografía e Historia (inolvidable las explicaciones sobre la trama urbana de las ciudades o la excursión al polo químico de Huelva); Manoli Ramírez, de Arte (“Repasad bien el canon de las siete cabezas para Selectividad”); Luis Navarro, de Matemáticas (el primero en usar ticero para enseñar la trigonometría); Dolores Arias, Gracia Sánchez y Ana Prieto (“¡Que se nos va la pascua, moza!”), de Lengua y Literatura; Dolores Blanco, espléndida profesora de Filosofía; Olga Zimerman, alegre profesora de Inglés;Oscar Tosato, de Educación Física, que acaba de cumplir los 50 años en Los Estudiantes; Francisco Guijarro, el rigor en todas las disciplinas de Biología yGeología; los canónigos Ángel Gómez y Eduardo Martín Clemens, de Religión. Y hasta un profesor de Latín, don José Bellido, que alertaba de los riesgos de quedarse in albis en los exámenes y formulaba una advertencia al principio de curso para evitar equívocos y desahogos: “A mi se me habla de don y de usted”. Aquellos años despachaba en la cafetería un señor amable y eficaz llamado Sergio Rodrigo Torrijos, unos apellidos de los que me he seguido acordando tantos años después por la actualidad municipal.

Una sociedad que orilla y debilita a los profesores, que los reduce a evaluadores de materias cuando no los coloca en la posición de ser evaluados por alumnos ventajistas y padres crecidos, es una sociedad que no funciona y que incurre en la insensatez de no invertir en el valor más preciado y a más largo plazo: la educación. Hoy se jubila un profesor que ha enseñado algo aún más importante que la mejor Literatura española: ha enseñado a pensar, a discutir, a enfrentar ideas. Y eso no necesita ni de discursos grandilocuentes de políticos, ni de tabletas digitales lanzadas como placebos desde la carroza del poder político, ni de cambiar el nombre de las materias para que todo siga igual. Necesita de maestros con vocación, discípulos con interés, tiempo, dos o tres mesas y alguna tiza. Quien lo probó lo sabe.

Maíllo generó las risas, la cerveza el estruendo

Carlos Navarro Antolín | 10 de marzo de 2015 a las 0:07

Sev.
MARIO Jiménez hizo de Moreno Bonilla en los ensayos del debate a puerta cerrada que la presidenta ha realizado en las jornadas previas. El líder del PP andaluz tiene sus dos apellidos completos para Susana Díaz: “Señor Moreno Bonilla”. No le dijo Juanma en todo el debate, como reza en los carteles. Juanma fue el que más se movió en el plató en los diez minutos antes del inicio que los tres candidatos tuvieron que convivir, siempre muy formal, con el botón superior de la chaqueta abrochado. Los pasos perdidos del pepero frente a un Maíllo con la vista ida o una Susana Díaz que tan pronto estaba tras su atril como desaparecía del tiro de cámara para alguna consulta de última hora.

La presidenta fue la que más séquito llevó a la sede de Canal Sur. Llegó a pie tras dejar aparcado el autobús de campaña y ser recibida por la cuadrilla de partidarios con el correspondiente vuelo de banderitas. Juan Cornejo y Enrique Cervera se subieron a la terraza cartujana a fumar durante el descanso. Joaquín Durán, director en funciones de Canal Sur, cumplió con el rito del pitillo en la puerta. En esa misma puerta de la sala de prensa había una encargada que hacía preguntas raras al recién llegado: “¿Por qué partido viene?”

Juanma, de azul oscuro con corbata verde Andalucía. Maíllo, de oscuro, camisa blanca y cuello abierto. Y la presidenta, de rosa fucsia y a lo Julio César, en tercera persona con el latiguillo implacable. “Esta presidenta garantiza…” “Esta presidenta está en condiciones de…” “Esta presidenta asegura…” Las risas en la sala de prensa las provocó Maíllo y sus reacciones para exigir el sitio del que le privan los dos grandes partidos (y las encuestas): “¡Yo aquí empiezo a ver el pimpampun de siempre!” Yhasta estuvo en reverendo cuando conminó a sus compañeros de debate a “pedir perdón”. La presidenta generó carcajadas cuando instó al líder del PP a revelar si las cuentas del dinero no invertido en política de empleo las había hecho con la “cabeza o con la calculadora”. “Sé sumar”, respondió.
Moreno también tuvo sus banderas de bienvenida en la puerta al grito de “¡Presidente, presidente!”. Pero no debe tener muy interiorizada su condición de posible presidente, porque dijo que Susana Díaz se irá muy “probablemente” de la Presidencia de la Junta de Andalucía como hizo Chaves cuando dio el “portazo”. Primera lección, el líder la oposición es el más interesado en un debate. Ayer ganó en proyección quien no llegaba al 50% de grado de conocimiento antes de la cita a tres en televisión. Segunda lección, el líder de la oposición debe creerse su condición de candidato ganador. Ayer se evidenció que la percepción de victoria no anida en su interior. Si Susana se irá es porque seguirá siendo presidenta. Así lo evidenció el candidato del PP.

Las máquinas expendedoras de la sede de Canal Sur tienen la botellita de agua a 35 céntimos de euro. Yofrecen cerveza. “Vamos a tomar alcohol porque esto no hay quien lo aguante”, se oye. La presentadora, Mabel Mata, suelta la mejor frase del debate para algunos cuando alude (denuncia) la “rigidez” impuesta por los tres partidos al pactar las reglas.

El taxi lleva el 105.1 en el dial. Maíllo emplea el término “longui”, denuncia la “pringue de corrupción” que lastra a los dos grandes partidos y suelta un lugar común: “Nadie es perfecto, nadie lo es”. Amén. A Moreno Bonilla casi se le escapa un “semos” en vez de un “somos”. Y la presidenta refiere Águilas (Murcia) para establecer una comparación, el pueblo de Pablo Noguera, secretario del cardenal Amigo.

Y se fueron del plató los hijos de. El hijo de emigrantes, el hijo de autónomo, la ahijada del fontanero… “¿Usted cómo es de derechas siendo hijo de emigrantes”, preguntó Maíllo a Moreno Bonilla. Y la sala de prensa se rió. Maíllo puso la nota de gracia para los informadores profesionales.

No sabemos si Mario Jiménez sacó en los ensayos la foto de Susana con Chaves y Griñán, como hizo Juanma. Al final olía a cerveza como si de un bar mal ventilado se tratara. Cada vez que caía una lata, un estruendo impedía oír a los hijos de. La cerveza es al debate lo que el pan a las penas.

La esperanza de Juanma Moreno

Carlos Navarro Antolín | 7 de marzo de 2015 a las 5:00

MORENO CLAUSURA REUNIÓN DEL GRUPO PARLAMENTARIO DEL PP-A
Los asesores de la calle San Fernando no están especialmente tristes. Es la ventaja del que sabe que nunca podrá entrar en el restaurante donde cada día mira la carta y se deleita con los títulos de las exquisiteces de la nueva cocina. Donde no hay, no hay. Ojos que no ven (el sondeo), corazón que no sufre (la caída de más de diez diputados). Pero en la calle San Fernando hay quienes recuerdan con toda precisión que hace tres años se estaban repartiendo las consejerías, elaborando informes de estrategia para los primeros cien días de gobierno y contratando el gran canapé del siglo a Pedro Sánchez Cuerda (Grupo La Raza) cuando llegó el mazazo de los 50 diputados que dejó a Javier Arenas con cara de Acebes el 11-M en aquel balcón donde el ministro Montoro estaba iuxta crucem lacrimosa. “¿Por qué nos vamos a fiar precisamente ahora de las encuestas cuando hace tres cuaresmas nos daban la presidencia y ahora hay hasta partidos nuevos que no se sabe realmente el juego que pueden dar?” ¿Por qué? ¿Por qué? Mouriño es del Pepé.

En el PP andaluz tienen la convicción de que sólo hay tres puntos de diferencia en porcentaje de votos entre Juanma Moreno y Susana Díaz. Incluso hay quien precisa: “Estamos a dos puntos y medio. Hay partido y podemos ganar, porque Susana tiene puntos débiles, ella es más de lo mismo, es un eslabón más de una cadena de 32 años”. El esfuerzo se centrará también en hacer saltar a la presidenta en algún momento:“La gente tiene que ver cómo es realmente Susana Díaz”. No hay otra esperanza para Juanma Moreno si quiere, al menos, estar cuatro años sentados en el Parlamento, ese lugar que interesa poco más allá de Sevilla, la ciudad donde venden un buen surtido variado de calzado de ante con borlitas de los que tanto gustan al líder del centro-derecha andaluz.

–Oiga, no es por incordiar, ¿pero cómo dice usted que es Susana Díaz realmente?
–La gente de Sevilla lo sabemos perfectamente. Se trata de que lo sepan ahora todos los andaluces.
–¿Entonces la noche electoral habrá por fin canapé de La Raza o sólo bocadillo de caballa?
–En el PP no tenemos nada en contra de la caballa. ¿Y usted?
–Yo sólo estoy en contra del calor.

Tarde de caras largas en el PP

Carlos Navarro Antolín | 6 de marzo de 2015 a las 5:00

JUANMA MORENO ACUSA A DÍAZ DE "DESEMPOLVAR" CINCO PLANES DE EMPLEO EN 9 DÍAS
Las tripas de la encuesta del CIS vaticinaron muchas de las Alcaldías que el PP obtuvo en 2011, sobre todo la de Sevilla, con aquel desarrollo que Arriola hizo a lápiz y que se conserva en el cajón de un periodista. Las tripas de la encuesta del CIS para las autonómicas de 2015 han despertado el cascabeleo de las mulillas en las sedes del PP, esa melodía que anuncia la sangre en la plaza y el descalabro en las elecciones. El voto autonómico se hunde. La tarde del miércoles fue movida en las ocho sedes del partido, convertidas en camarotes sin manos para tapar tantas goteras.

Hasta cuatro reuniones hubo en la de Sevilla. Las sesiones comenzaron a las cinco de la tarde. Primero, los componentes de la lista al Parlamento. Dos horas después, a las siete, los presidentes locales. Posteriormente, los alcaldes de la provincia. Y, por último, los cargos públicos. En el caso de Sevilla, la terna que dirigió las cuatro sesiones estuvo compuesta por Juan Bueno, presidente provincial; Eloy Carmona, secretario general y Virginia Pérez, coordinadora. Los tres manejaban ya los principales datos de la encuesta oficial. Hicieron un llamamiento muy serio a la movilización. ¿La razón? El PP está demasiado volcado en las municipales de mayo, por lo que urge colocar al partido en clave autonómica y lograr una acción conjunta de los ayuntamientos para que los esfuerzos no se dispersen. ¡Pero sólo quedan quince días! Hay que salvar los muebles con un candidato que apenas supera el 40% de grado de conocimiento y con una militancia travestida de Sísifo sin fuerzas, con la toalla tirada cuando oye hablar de Andalucía. Los asistentes interpretaron las sesiones como un toque de retreta en toda regla. Algunos recordaron en privado que con 37 diputados se le dieron las gracias a Téofila Martínez y vuélvase usted a Cádiz por la de peaje. Otros apuntaron ya al registrador de la propiedad como el culpable de la situación por aquel dedazo del que se cumple un año, un período de tiempo en el que algunos echan en falta hasta una mínima campaña de vallas para publicitar a Juanma Moreno. Reuniones como las de Sevilla también se celebraron en las otras siete sedes.

Estaban pensando en mayo cuando fueron sorprendidos en marzo. Aquí no hay lápiz victorioso de Arriola. Sólo el cascabelo de las mulillas en una primavera de naranjas amargas.

El cura que leyó su propia esquela

Carlos Navarro Antolín | 18 de febrero de 2015 a las 5:00

la foto
HAY gente que ve su nombre y apellidos en la lápida del cementerio por aquel hermano fallecido prematuramente. Yhay gente que ve su esquela en el periódico y tiene la macabra oportunidad de presenciar cada detalle de su sepelio. Hay curas que se denuncian a dentelladas, con munición de verdad, y denunciantes que se derrumban e imploran perdón al sentir en la ingle el pitón de la querella. El cura de Bellavista falleció en 1989 en un accidente de tráfico, cuando tenía 20 años, según una esquela que pedía oraciones por su alma. Pero aquel estudiante de Económicas sigue vivo veintiseis años después. La esquela era falsa. Santiago César González Alba (Sevilla, 1961) ingresó en el seminario con el paso de los años y fue ordenado presbítero en 2011. Hoy ejerce su ministerio en la Parroquia del Dulce Nombre, donde es director espiritual de la pujante hermandad de vísperas, y atiende como capellán a la unidad de mujeres de la prisión de Sevilla. González Alba, como publicó el lunes este periódico, ha puesto en jaque a la curia sevillana a cuenta de una polémica que le ha tenido suspendido cautelarmente en sus funciones del 1 al 29 de enero. Aquel estudiante que no murió en ningún accidente vuelve a la actualidad. Ironías del destino. O no.

Un miembro de la actual curia, teólogo y delegado de una pastoral, lo acusó de haber incitado a un fiel al suicidio tras haberle impuesto penas excesivas y haber ejercido contra él un supuesto acoso sexual. La denuncia se basó en unos correos electrónicos entregados por una mujer a los que el susodicho cargo eclesiástico dio veracidad, por lo que el cura de Bellavista fue suspendido de forma immediata “para evitar el posible escándalo”, según el decreto de Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar de Sevilla. El sacerdote denunciado basó su defensa en el informe de un detective privado que demuestra que el fiel en cuestión está vivo. No había ningún rastro de un suicidado ni en el Registro Civil, ni en el Instituto Anatómico Forense, ni en el Juzgado de Guardia. El obispo auxiliar de Sevilla tuvo que firmar el 9 de febrero un decreto para archivar el proceso y levantar la suspensión sobre el cura de Bellavista. González Alba difundió por WhatsApp el contenido del decreto y autorizó al detective a hacer el uso que estimara conveniente de la información recabada.
El sacerdote ha perdonado a la mujer que puso los datos (falsos) en manos del cura denunciante. Se reunió con ella en el despacho parroquial el pasado 1 de febrero entre las 11:30 y las 13:00 horas en presencia de un testigo:el hermano mayor de la cofradía del barrio.

El caso del cura de Bellavista ha puesto en evidencia los efectos perniciosos de la aplicación taxativa del Código de Derecho Canónico, el perjuicio que conlleva la afición por el reglamentismo y el daño que puede provocar la búsqueda de soluciones por el uso reiterado de la mano derecha desde despachos alejados de la calle.

González Alba fue llamado al orden días antes de estos insólitos hechos por sus artículos en el blog Adelante la fe, donde también difundía sus homilías. El propio González Alba publicó que el arzobispo le había prohibido seguir colaborando en un portal muy crítico con el aperturismo del papa Francisco.
El Arzobispado no se pronuncia oficialmente, más allá de rogar en privado que no se publiquen datos sobre esta historia de falsos suicidios, detectives contratados por prebísteros, suspensiones para oficiar misa, denunciantes con supuestos problemas mentales, decretos y peticiones de perdón…

¿Pero quién es el cura de Bellavista? Él mismo lo explica con naturalidad y una corrección exquisita. “Soy una persona que siempre me veo metido en los líos. No sé la razón”, dijo ayer desde el otro lado del teléfono. En enero negó que estuviera suspendido y alegó que no iba por la parroquia porque estaba dedicado al cuidado de sus padres, de muy avanzada edad. ¿Mentira piadosa? “Digamos que aquellos días dije una media verdad. Estaba hundido. El 31 de diciembre llegué a casa suspendido de ministerio. No quería trasladar más problemas a mi familia. ¿Sabe usted cómo pasé la Nochevieja? Esos días dije misas en privado por el alma de la persona suicidada. ¡Yresulta que no había ningún suicidio! La persona que dio esa información falsa está perdonada. Predico el perdón y lo pongo en práctica”. ¿Y ha perdonado el cura de Bellavista a ciertos miembros de la curia? “Si yo no me muevo y contrato al detective, hoy no estoy rehabilitado como sacerdote. Un día me citaron por teléfono en el Palacio Arzobispal y me dieron a conocer el acuerdo de suspensión. Habían dado credibilidad a unas pruebas que sustentaban mi conducta canónicamente delicitiva. Esa denuncia no hubiera sido admitida en la Justicia ordinaria”.
No había ningún muerto. Tampoco lo hubo en 1989. “Yo no puse esa esquela, como algunos dicen ahora para desviar el foco del asunto que de verdad es importante. Aquello lo hicieron dos personas para dañarme. Fue algo morboso, tragicómico, con intenciones muy malas, un hecho ciertamente extraño”. ¿No denunció a nadie? “Mi abogado, muy conocido en la ciudad y ya fallecido, no pudo hacer nada. Al parecer había lagunas legales”.

–¿Usted es la prueba de la resurrección en la tierra?
–No, no… Digamos que entonces estaba en historias chungas…
–¿Se refiere a que era usted militante de Fuerza Nueva?
–Sí. Y tenía amigos como tenía enemigos. Mi padre ha fallecido hace pocos días. No deseo batallas, sólo aspiro a recuperar mi normalidad. No voy a denunciar a nadie.
–¿Cómo definiría el blog donde usted escribía y se lo prohibieron pocos días antes de los hechos que motivaron su suspensión? ¿Tradicionalista, integrista, lefebrista?
–Lefebrista, no. Es un blog que defiende la tradición.

Hay gente que lee su esquela pero no se ha muerto. Hay suicidas que siguen vivos. Hay curas que se pegan dentelladas.

El negocio perfecto

Carlos Navarro Antolín | 12 de febrero de 2015 a las 5:00

10/03/08//preparativos carrera oficial//foto jaime martinez
El remedio, la solución de urgencia, la salida a la falta de recursos, quién lo diría, se acabó convirtiendo en el negocio soñado por todo empresario. El alcalde Luis Uruñuela, apoyado por el PSOE y el PCE, se encontró en 1979 un Ayuntamiento tieso e incapaz de mantener las subvenciones directas a las cofradías. Por eso optó por la cesión de la explotación de la carrera oficial al Consejo de Hermandades. Traspasó el problema al Consejo, al que dio la caña de pescar en lugar del pescado ya servido y limpio de espinas. Algunas mentes preclaras vieron una suerte de desprecio del gobierno tripartito para con las hermandades, asociaciones de la Iglesia, pero el paso de los años ha demostrado que la carrera oficial es el gran maná de las cofradías, lo que permite su subsistencia y el desarrollo de las tareas de caridad.

El Consejo de Cofradías confió en primera instancia la gestión de la carrera a cuatro silleros (que eran cuatro empresarios denominados los patas negras)para después dejársela en exclusividad a uno sólo de ellos –no sin polémicas y pleitos de por medio– que se integraba en la empresa de servicios Arcasur. Y de esta empresa se llegó al modelo actual, en el que el Consejo asume la gestión directa sin mayores intermediarios.

La carrera oficial es el negocio soñado por cualquier empresario. Se desarrolla en la vía pública con el apoyo absoluto del Ayuntamiento. Por el uso de esta vía pública se abonan a la Gerencia de Urbanismo unas tasas mínimas, en torno a los 12.000 euros. Todos los años hay una demanda de asientos que permitiría casi duplicar el público del recorrido, incluso en tiempos de vacas flacas. El Consejo sabe que el personal hace lo imposible por no perder el palco o la silla. La prueba es que no paran de subir los precios (un año el aumento fue del 10%) y no lo deja de hacer también la demanda.

El Consejo cobra el cien por cien de las tarifas a finales de enero, pese a que la actividad que genera el negocio se produce dos o tres meses después, y no se devuelve nada de lo cobrado en caso de lluvia o de cualquier otro tipo de suspensión de la actividad (por no llamarle espectáculo, que es lo que hizo el propio Consejo cuando gestionó ante Hacienda una modalidad de IVA rebajado). ¿Es o no el negocio redondo con el que sueña todo empresario? Y no se olvide que la carrera oficial terminó quedando exenta de tributos tras unas polémicas inspecciones fiscales.

El total de la recaudación roza los cuatro millones de euros, a repartir entre los gastos que genera la organización de la propia carrera oficial, las hermandades (fundamentalmente en función del número de pasos) y el propio Consejo de Cofradías para su organización interna.

A no pocos cofrades de reconocido prestigio chirría que se califique la carrera oficial de la Semana Santa como negocio. Pero lo es. Las cofradías lo generan con la coartada perfecta de establecer un orden de paso. Aquella solución de Uruñuela, mal vista por los sectores más inmovilistas de la ciudad que acusaban al tripartito como el gobierno del Frente Popular, supuso poner en manos del Consejo de Cofradías la gran gallina de los huevos de oro.