El gesto de un señor llamado Padilla

Carlos Navarro Antolín | 26 de abril de 2015 a las 5:00

padilla
EL torero jerezano leyó este periódico el pasado octubre, cuando rememoramos el sexto aniversario de aquel siniestro cuya víctima se llama Livia Caro. Ella tenía 30 años y quedó mutilada a las 7:45 del 15 de octubre de 2008, cuando cruzaba por un paso de cebra y un camión se la llevó por delante en el desbarajuste de tráfico provocado por la obra de construcción del Metropol Parasol. A Juan José Padilla se le quedó grabada la historia de superación personal de una joven que jamás se ha instalado en la queja. Padilla estaba ayer anunciado en los carteles de la Feria. Era su única tarde en el abono abrileño. Se hospedaba en la habitación 604 del Hotel Colón, como los grandes toreros en las citas de relumbrón. Por la mañana pidió al abogado Joaquín Moeckel que localizara a aquella chica del artículo de prensa para invitarla a ella y a sus padres a vivir junto a él una tarde tan especial en la carrera de un matador: desde que el torero se viste en la intimidad de la cuadrilla y sus colaboradores, hasta que sale a la plaza. Livia llegó al hotel con sus padres: el escritor y poeta Joaquín Caro Romero e Inmaculada Rodríguez, aquella niña interna de las Hermanas de la Cruz que fue madrina de la coronación de la Virgen de la Esperanza.

Padilla les invitó también a ver la corrida, en el tendido 5, a la vera de la barrera que se adorna con los capotes de paseo de los matadores. Dedicó a Livia la faena de su segundo toro. Caro Romero, quién lo diría, volvió a la Maestranza en la que tantos años firmó crónicas taurinas que eran pura literatura. A Padilla le falta el ojo izquierdo, tiene reducida la sensibilidad en el rostro y un oído destrozado por aquella terrible cornada que sufrió en Zaragoza. Lejos de caer en depresiones, coger la puerta de atrás y quedarse en una finca maldiciendo la mala suerte, Padilla fue el líder en la estadística del escalafón taurino de la temporada pasada. Yla actual temporada la ha comenzado saliendo a hombros en la Feria de la Magdalena.

Livia no fue con las manos vacías al encuentro con el torero que se ve reflejado en su espíritu de superación. Livia le agradeció el gesto con el obsequio de dos reliquias de Madre María de la Purísima. Ella no sólo combate cada día su minusvalía desde aquella mañana de 2008, también ha tenido que luchar contra un tumor. Nunca se ha venido abajo ni acepta comentarios que induzcan a la compasión. “Soy una persona de mucha esperanza”. Cada día va a la piscina a fortalecer los músculos, sostenida por su madre, aunque muchos creemos que es la hija la que mantiene a la madre.

Ni el atropello, ni la minusvalía. Ni la cornada de un toro, ni la de un tumor. Hay ciudadanos ejemplares para cualquier urbe, vecinos de los que estar ogullosos porque no se arrugan ante la adversidad. En esta sociedad insatisfecha que parece medirlo todo en función del concepto de calidad de vida, hay gente que no se pregunta si su vida tiene calidad, ni se entristece los lunes, ni los primeros de septiembre. Lidian el toro que les ha correspondido en suerte.

La lista de Zoido, el ruán de la Feria

Carlos Navarro Antolín | 23 de abril de 2015 a las 5:00

Feria 2015, Caseta del Ayuntamiento
LA confección de las listas electorales son como la mayoría de las novilladas de verano. Interesan a la Banda de Tejera, a tres maestrantes sin ganas de playa y a cuatro chinos engañados. Pues eso. Las candidaturas interesan a los que la componen, a cuatro periodistas y a los conserjes de las sedes para orientarse a la hora de reforzar el saludo o reducir las florituras. Espadas hizo los deberes de la lista antes de cuaresma. Dijimos entonces que no sabíamos si darle la enhorabuena o el pésame. El hombre defiende con buena fe a su número cuatro, una militante agreste que ahora sólo provoca dolores de cabeza en el Grupo Socialista, pero la cefalea será de toda la ciudad como Espadas consiga ser alcalde. A Espadas hay que animarle, porque el partido le ha puesto su cruz. Y el hombre la lleva con la resignación de un penitente de barrio que nunca ve la hora de la entrada.

Zoido ha sacado su lista con las primeras pijotas en los peroles de esa preferia que tanto le gusta. Hay concejales que se enteraron en los mentideros del numerito que les correspondió en la tómbola del mérito que instalan todos los partidos políticos cuando se oye el tam-tam electoral. No pocos de esos concejales se han enterado por las redes sociales. Este año ni siquiera ha habido rueda de prensa en la sede del PP para que Juan Bueno, presidente provincial, cante los números como un camarero con oficio canta las tapas. La lista de Zoido de 2015 es de ruán. Todos callados, no vaya a ser que pregunten por Rato. Y que siga la Feria. Cuanto menos se hable de la lista, mejor. La lista del PP es como las carreras de la Madrugada. Se echa encima un trapo negro como se echa sobre la jaula del canario a ver si se duerme. Pío, pío. ¿Y Pía? Pía Halcón va de diez en la lista, qué pelotazo ha pegado Doña Pía. De ser la 19 en 2011 a nada menos que la diez en 2015. Y eso que casi le da un sopitipando hace cuatro años cuando se vio de concejal sin esperarlo. Lo de Pía sí que ha sido un adelantamiento en toda regla. Del pifiazo que pegó en Bellavista como delegada al territorio amigo de Nervión, donde ya se ha visto ella más cómoda estos años. De oca a oca y me ponen la diez porque me toca. Y no como Curro Pérez, afilado portavoz del gobierno, que me lo tienen en la lista como el caballito del Tío Vivo, ahora subes, ahora bajas. A Curro Pérez no de la dan el pésame, le dan la biodramina para los mareos.

Esta Feria hay gente que para a los concejales del PP por la calle y casi le dicen eso tan sevillano del te acompaño en el sentimiento. Dentro del PP, pero bien dentro, hay quien consideraría la cifra de 14 concejales como un buen resultado. Manuel del Valle perdió seis en 1987 y siguió siendo alcalde. Después lo quitaron y se quedó con la miel de la Expo’92 en los labios. Por si acaso, algunos se beben esta Feria con el espíritu del beso: como si fuera la última vez. Pero no todos. Javier Landa es la prueba de la resurrección. El catedrático le ha hecho un tururú a los chicos de la sede. Landa ha aguantado más que un buzo bajo el agua. Y la Banda de Tejera se ha arrancado a tocarle un pasodoble por haberse quedado con los pies plantados en la Plaza Nueva, impasible durante meses ante la mirada aviesa del morlaco de la lista. Y los cuatro chinos se hartan de aplaudir.

Casetas de utilidad pública y social

Carlos Navarro Antolín | 22 de abril de 2015 a las 12:42

CASETA DE FERIA EN LAS NAVES DEL BARRANCO
SEVILLA está sentada, que no sedente, en un gran velador desde el que ve pasar el tiempo con su liturgia de fiestas, calores, fríos, políticos de quita y pon, alegrías, penalidades, fracasos, algún éxito rotundo y muchos trofeos de mediopensionista. Sevilla se lo traga todo por esa gran boca que no es de Metro. Sevilla es una boa por cuya boca entra el humo de proyectos irrealizables. Un día nos vendieron puentes con lunares, otro día catamaranes para ir a la Feria. Un día nos contaron que tendríamos playa propia, y otro un gran mercado de flores como Barcelona. Un día nos emborracharon en la primera taberna de una carrera olímpica, y otro nos dijeron que cambiando el PGOU también lo haría el destino de nuestras vidas, el errático rumbo de la urbe que no sabe evolucionar si no es chicotá en chicotá, del 29 al 92 y pararse ahí.

Hace poco tiempo nos vendieron un mercado gourmet en la Nave del Barranco, ubicada en una parcela que tenía asignados usos socioculturales en el Plan General, ese documento que es como los principios: se cambian a conveniencia. Un ardid permitió al actual gobierno local asignarle a la finca usos de utilidad público y social. ¿Y cuáles son los usos de utilidad pública y social en Sevilla? ¡Los bares, idiota, los bares! Y ahí está el gourmet de la sacrosanta Lonja donde si usted no ha ido aún, es que no es nadie en Sevilla. A la lonja hemos de ir, como a Pamplona. Y se va a hartar usted de levantarse de la mesa más que en la mili, con su bandejita, sus servilletas y su pieza de pan. Si quiere una segunda cerveza, a pasar de nuevo por el circuito, como un moro de Queipo. A esta lonja que dice Zoido que genera riqueza le han puesto ahora unas casetas feriales, unas protuberancias como la del sombrerito del tranvía, que estos días es un tranvía tocado, como los seises. Esta lonja ha crecido, como crece el caserío del centro con áticos retranqueados. El aumento del terreno cubierto de la Lonja del Barranco a costa de casetas debe ser una muestra del urbanismo productivo que pregonaba Monteseirín. Zoido usó al límite el PGOU para poner una ristra de bares en el interior de las Naves del Barranco. Y ahora que es Feria, unas cuantas casetas piratas. ¿No hay cofradías piratas? Pues también existen casetas piratas para que los madrileños sin techo no se queden sin ración de jarana, tratando de buscar a Carlos Herrera para hacerse la foto con el teléfono móvil. Eso sí que es de utilidad público y social: una foto con Herrera. ¿O no?

Sigamos sentados en el velador, que de vez en cuando aparecen casetas junto al Puente de Triana. Y algún día hasta nadaremos en una playa artificial sin haber guardado antes la ropa en la lonja de los sueños. Porque las ciudades sin cautela son como las boas: se lo tragan todo. Y después viene el corte de digestión.
Fotos de las casetas de feria de la Lonja del Barranco, casetas

El más puro estilo Zoido

Carlos Navarro Antolín | 18 de abril de 2015 a las 5:00

PLENO DEL PARLAMENTO DE ANDALUCÍA
Ocurrió por la mañana, en la junta de gobierno de cada viernes en el Ayuntamiento. Despachados los temas del orden del día, pareció sonar el Extra omnes! de la Capilla Sixtina que manda salir del cónclave a todos los que no sean cardenales. Se marcharon el interventor y el secretario. Se quedaron sólo los políticos. Zoido tomó la palabra y, por fin, anunció a los presentes el orden de la candidatura. A esa misma hora se celebraba el comité electoral del PP de Sevilla que debía aprobar las listas, un chau-chau en toda regla carente de debate y espíritu crítico, pues la lista estaba cerrada desde mucho antes. Zoido cantó los nombres sin necesidad de chuleta. El dos, Fley. El tres, Javier Landa. El cuatro, María del Mar Sánchez Estrella. El cinco, José Luis Vargas, un arquitecto que ha logrado colar la diputada Alicia Martínez… Las caras de los halcones se fueron estriñendo al verse relegados a ese tramo de la cofradía donde no se oye la banda de la cruz de guía ni la del primer paso paso, pero se oye con nitidez el estruendo del calentador de la leche de las cafeterías.

Zoido vuelve a confiar en los tecnócratas en detrimento de los hombres de partido que le auparon a la primera victoria (insuficiente) en 2007 y contribuyeron al exitazo de 2011. Cantados los nombres, el alcalde abrió el turno de las intervenciones para posibles aclaraciones, pero aquello era, para unos, la entrada de la Mortaja; y para otros, la salida del palio de la Victoria. Nadie habló. Prietas las filas. Los concejales ausentes de la junta de gobierno se fueron enterando de su puesto por las redes sociales o por los chascarrillos de tertulia.

Los perfiles institucionales y de gestores vuelven a estar primados sobre los estrategas y gladiadores en la arena del circo de la campaña. El alcalde sigue externalizando apoyos y se vuelve a saltar la plantilla del PP. Sigue fiel a los esquemas propios de quien no se ha criado en las Nuevas Generaciones, ni entiende determinados conceptos, hábitos o inercias de la política actual. Ha colocado en los principales puestos de la candidatura (del dos al seis) a cinco profesionales sin bagaje en el partido, provocando una vez más los primeros escozores entre quienes se creían con más derecho a ocupar esos puestos por estar en los frentes vecinales, en la lidia con los funcionarios pusilánimes o en la pelea con los interventores para sacar adelante un gasto. El primer militante de la lista procedente del aparato puro y duro, curtido en la estructura provincial y regional, es su propio jefe de gabinete, Alberto Díaz, que ocupa el séptimo lugar de la candidatura. La composición de la lista revela que el alcalde avala la gestión de los profesionales independientes con los que contó en 2011 (Fley, Landa, Sánchez Estrella y De Pablos) y que es previsor al dejar muy bien colocado a su fiel jefe de gabinete en caso de que se produzca la catástrofe de perder la Alcaldía. Si el PP no retiene el gobierno, nadie duda que habrá una desbandada de los independientes, que no aguantarían muchos meses con el sueldo de edil de la oposición (unos 30.000 euros anuales), por lo que Díaz sería el mejor colocado en la hipotética formación de un grupo político en la oposición, con conexión fluida y directa con el presidente provincial, Juan Bueno. Sabido es que los pontífices tienen por costumbre dejar ordenados como obispos a sus secretarios para garantizarles un blindaje cuando ellos ya no asuman el gobierno de la Iglesia. Zoido ha seguido esta práctica premiando a Díaz muy por encima de halcones del PP local como Curro Pérez y Beltrán Pérez, así como por delante de uno de sus grandes afines, como es Gregorio Serrano, sobrecargado de competencias en el mandato y que ha sufrido en las paredes de su propia casa las decisiones impopulares que ha tenido que tomar en Mercasevilla. Díaz es el Atlas que soporta la gestión diaria de la popularidad de un alcalde que no tendría tiempo material de devolver todas las llamadas telefónicas a las que se compromete. Arenas citaba al personal para almorzar y Zoido, más austero, se compromete a telefonear.
El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, visita la calle Amador de los Ríos junto al concejal delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y la concejal delegada del Distrito Nervión, Pía Halcón. En la calle Amador de los Ríos, esquina Alonso de Orozco..

La lista del PP está concebida a primera vista para seguir gobernando. Pero Zoido aplica la diligencia del buen padre de familia y ha dejado asomar su carácter previsor en una suerte del todo atado y bien atado en caso de batacazo, pues todo apunta a que se han invertido los términos en el PP nacional como marca electoral: de la ola victoriosa de 2011, que elevaba a la cima del poder hasta al PP extremeño, al tsunami derribista de 2015, que tiene con las carnes abiertas a todos los dirigentes. La marca personal de Zoido, uno de los escasos pilares aún fuertes en la debilitada catedral del centro-derecha andaluz, se pone a prueba en estas elecciones mucho más que en 2007 y 2011. El propio alcalde ya admite que todos los partidos son “buenos socios de gobierno” si se respetan unos criterios elementales, al mismo tiempo que resta importancia a las ideologías en la gestión municipal.

El ascenso de Fley al segundo puesto es un reconocimiento a su gestión al frente de la Hacienda local, una de las pocas alegrías de un mandato marcado por las arcas vacías. El alcalde no ha sabido o no ha podido prescindir del catedrático Javier Landa, que vive su particular pascua de Resurrección después de haber sido dado por orillado de la lista por el propio Zoido, habida cuenta de los roces que ha tenido con otros miembros del gobierno y de algunos episodios desafortunados como presidente del Pleno. Landa ha soportado en silencio que le dieran por amortizado y ha potenciado su presencia en los actos del partido (pese a su condición de independiente) en una última etapa en la que ha procurado suavizar su imagen. El resultado: sigue políticamente vivo. Y muy por delante de quienes han denunciado sus errores como político bisoño.

Una de las novedades de la lista oficial es la ausencia de José Miguel Luque, que el presidente provincial del partido, Juan Bueno, atribuye a razones personales. Las presiones de la vida diaria municipal han podido lastrar su presencia. Luque es el actual delegado del distrito Cerro-Amate, donde el PP no ha hecho más que perder votos en las sucesivas consultas electorales desde las elecciones de mayo de 2011. Es uno de los políticos mejor valorados por el alcalde y por el aparato, de ahí que haya sorprendido su salida de la lista.

Zoido ha premiado también a Pía Halcón en un puesto de salida, pese a que no pudo con el peso de la gestión del Distrito Bellavista-La Palmera y provocó una pequeña crisis de gobierno al ser desplazada a Nervión.

El alcalde no se ha decidido a colocar entre los cinco primeros a Dolores de Pablo-Blanco, delegada de los asuntos sociales. Ha dejado a María del Mar Sánchez Estrella, responsable de las parcelas de cultura y deporte. Las cosas siguen como estaban, lo propio de un perfil tan poco amigo de los cambios y tan contrario a provocar recelos. La lista deja muchos descontentos dentro de casa, provoca daños en los músculos que precisamente deben mover la maquinaria electoral.

Cuatro años de urbanismo defensivo

Carlos Navarro Antolín | 14 de abril de 2015 a las 5:00

ZOIDO Y MAXIMILIANO VILCHEZ, INFORMAN SOBRE LOS AVANCES DE LA CIUDAD DE LA IMAGEN
Tras el ciclo inversor de la Expo´92, Rojas-Marcos trató de continuar una política basada en las grandes obras. Sin Exposición Universal y con los primeros presupuestos públicos ya recortados para Sevilla por el complejo de las administraciones con la capital, el alcalde andalucista mantuvo los sueños de grandeza a base de estadios cartujanos, placebos de Juegos Olímpicos, la reforma del Prado de San Sebastián, las nuevas losetas de pizarra sucia alrededor de la Catedral y la recuperación urbanística de la Buhaira. Perdida la Alcaldía en 1995, el PA mantuvo a toda costa la parcela de poder de la Gerencia tanto con la Alcaldía de Soledad Becerril (1995-1999) como con la de Sánchez Monteseirín (1999-2003). Todo por el Urbanismo, rezaba en la entrada del cuartel andalucista. Todo era negociable para Rojas-Marcos en el reparto de la tarta de poder municipal, menos Urbanismo. Rojas-Marcos dio la Alcaldía en 2003 al PSOE con tal de mantenerse en las caracolas de la Cartuja y con la coartada de que así se garantizaba el inicio de la obra del Metro. Aquel pacto antinatural acabó con su carrera y con el propio Partido Andalucista, que sigue perdido en el limbo de la papelera de reciclaje de la política. Los socialistas explotaron hábilmente el concepto del urbanismo bajo sospecha para estigmatizar al PA, aunque ninguna sentencia judicial ha corroborado práctica ilegal alguna. El daño estaba hecho y el objetivo logrado.

La ambición andalucista por garantizarse siempre la Gerencia bastó para trasladar a la opinión pública una imagen de desconfianza que, sumada a otras causas, terminó por dejar en la cuneta a Rojas-Marcos y a sus chicos. Los socialistas recuperaron por fin el control de la Gerencia de Urbanismo en 2003. Como en la canción de Julio Iglesias, lo mejor de la vida de la Gerencia se lo llevó Monteseirín, con unas cifras de ingresos por licencias, tasas y convenios urbanísticos tan mareantes que nunca se echaron de menos las transferencias comprometidas en el Pleno para garantizar el funcionamiento de este organismo autónomo. La Gerencia, como la Catedral de Sevilla, era un modelo de autofinanciación gracias al boom de la actividad inmobiliaria. Monteseirín ordeñó bien las vacas gordas. Justo en 2003 comenzó la escalada de ingresos en todos los conceptos de un organismo fundado en 1983. Basten dos datos: en 2010 se presentaron a licencia proyectos por valor de 212 millones de euros, y en 2011 se ingresaron 11,1 millones de euros por intereses bancarios. Monteseirín impulsó una ristra de proyectos no exentos de polémica, pero consecuencia de su habilidad para despertarse cada mañana queriendo sacar un conejo de la chistera. Lo de menos era el proyecto, el presupuesto y el plazo. Lo importante era sacar adelante las ideas. A veces, al precio de colisionar con vecinos, hosteleros y, por supuesto, con la oposición del PP que escrutaba los expedientes. Del urbanismo bajo sospecha se pasó al urbanismo productivo, como le gustaba decir al alcalde socialista, e incluso al urbanismo morado, con el riego de subvenciones a las cofradías y entidades religiosas por valor de más de cuatro millones de euros.

El PP se estrena en la Gerencia de Urbanismo en 2011 condicionado por la obsesión de no provocar ningún escándalo, por no meter el pie en ningún charco y por no incurrir en chanchullos. Zoido tenía claro que sus políticas no podían estar basadas en las megalomanías y pelotazos de otros tiempos. Recibe una Gerencia en la que se ya se cuentan los folios y se exigen que las fotocopias se hagan a dos caras para ahorrar papel. Se obsesiona con la austeridad, amortizando plazas, no renovando contratos externos y reduciendo cargos, tanto como por denunciar la herencia recibida declarando la situación de este organismo autónomo en “números rojos”. Al frente de Urbanismo coloca a quien tenía pensado desde 2007, cuando se quedó sin gobernar. Buscaba el perfil de alguien que no tuviera relación alguna con el sector de la construcción, alguien que no echara la tarde meciendo la copa en el reservado de un restaurante, alguien de perfil blanco e intachable y, por supuesto, con un interés muy reducido en obtener notoriedad. La combinación de esa obsesión por la austeridad, el currículum limpio del elegido y el bajonazo de los ingresos han generado una suerte de urbanismo defensivo más preocupado en no cometer una falta que en meter un gol. El PP no ha metido el pie en el área de urbanismo, ni ha disparado a puerta nunca. No es que al alcalde le haya faltado tiempo, es que le ha faltado gestión cuando se trata de mirar hacia la caracola número uno de la Cartuja. La pusilanimidad ha marcado muchas acciones. Pongamos dos ejemplos extremos: ni se ha sacado adelante el azulejo trianero de la zapata, ni la reforma del PGOU anunciada mediante un comité de sabios con nombres y apellidos. Y en medio podríamos enumerar decenas de proyectos, incluida la marcha atrás en el helicóptero de la glorieta de los Bermejales en el que se iban a tirar 180.000 euros.

A Zoido y a su muy honrado delegado de Urbanismo y Medio Ambiente, el reverendo Vílchez, le han aflorado veladores hasta en las mismas narices del Ayuntamiento. La recaudación por las licencias para mesas y sillas se han duplicado (casi un millón de euros en 2013, un 31% más que en 2012 y un 102% más que en 2011) y son ahora casi la principal fuente de ingresos de la Gerencia. Sevilla se ha convertido en un gran velador estos cuatro años. La incapacidad para controlar los evidentes excesos en las terrazas es palmaria. Se ha dejado hacer a los hosteleros con la coartada de la recuperación económica. Sólo ha faltado echarle la culpa a la Junta de la reproducción masiva de los veladores como si se tratara de Ikea, la SE-35 o la Gavidia.

Tampoco tiene la Junta la culpa de la incapacidad para negociar un nuevo convenio colectivo en la Gerencia, que el gerente, Alberto de Leopoldo, denunció a finales de julio de 2013 cuando la mayoría de los trabajadores empezaban las vacaciones. Urbanismo sigue padeciendo hoy una superpoblación de jefaturas, con una plantilla en la que los sueldos y las ventajas laborales están muy por encima del resto del Ayuntamiento, hasta tal punto que el PSOE admitió que era conveniente bajar los salarios.

El PP ha sido incapaz de sacar rédito a un urbanismo de tiesos. Maximiliano Vílchez se marcha de la política definitivamente, lo cual es suficientemente revelador por mucho que se quiera aplicar el maquillaje de las siempre respetables razones personales. Vílchez, persona de máxima confianza del alcalde, ya admitió en una entrevista concedida a este periódico en diciembre de 2013 que había pensado en dimitir. La falta de sinergia con el gerente que le impusieron ha sido más que evidente. Ni ha habido grandes proyectos, ni impulso político para los pequeños, ni control del colesterol urbano que son los veladores, ni inspectores por las tardes ni los fines de semana, ni nuevo convenio colectivo… Ni la picardía mínima para sortear los obstáculos de un cuerpo de técnicos demasiado esquinados la mayoría de las veces, o demasiado asustados por ver desfilar a compañeros camino del juzgado. Son malos tiempos para basarlo todo en la honradez. La corrupción no sólo no está amortizada, sino que resulta rentable. Las últimas elecciones parecen demostrarlo.

Zoido prepara la lista del ‘alumbrao’

Carlos Navarro Antolín | 8 de abril de 2015 a las 12:30

Juan Ignacio Zoido informa sobre el Plan de Pago a Proveedores.
LA noche del alumbrao. Lunes 20 de abril. Es el tope que tiene Juan Ignacio Zoido para presentar la lista con la que pretenderá revalidar la Alcaldía. El alcalde ya tiene en mente el equipo. Sólo le queda cumplir con el trámite de poner la composición en conocimiento del aparato provincial y regional. Cuanto más tarde, menos opción habrá de cambios, sobre todo si se tiene en cuenta que el batacazo del PPregional obliga a las estructuras provinciales a buscar asideros en los ayuntamientos para tantos caídos en la enésima decepción autonómica del centro-derecha andaluz. Respecto a los 20 concejales logrados en 2011, se dan por seguro cinco bajas: Juan Bueno, que ha pasado al Parlamento, y los concejales Javier Landa, Evelia Rincón, José Luis García y Juan García Camacho, para los que habrá destinos de gestión en caso de que se repita en el gobierno.

El PP baraja como puestos de salida hasta el número 16, cifra en la que queda fijada la mayoría absoluta tras quedar la Corporación reducida de 33 a 31 concejales por efecto de la bajada de los 700.000 habitantes en el padrón.

Alguna quiniela realizada en el seno del grupo municipal apunta a un fichaje masculino entre los cinco primeros puestos, pero hay que recordar que a Zoido no le ha ido bien con la incorporación estelar del catedrático Landa como número dos hace cuatro años. La lista será muy de la casa, sobre todo para no desanimar a una militancia que Zoido necesitará a pleno rendimiento en la campaña electoral, ya que se tiene claro que el riesgo de perder la Alcaldía de Sevilla existe en las encuestas y se percibe en ciertos ambientes, pese a que el alcalde se haya dado baños de popularidad esta Semana Santa. Los independientes no sólo no captan votos, sino que pueden provocar la desidia de quienes llevan años en el tajo.

Con Zoido liderando la candidatura, se da por hecho que Asunción Fley, la edil de Hacienda que ha saneado las cuentas, será la número dos. La clave está en conocer quién será la otra mujer que debe figurar entre los cinco primeros puestos. Dentro del grupo se tiene claro que ese puesto es para María del Mar Sánchez Estrella, delegada de Cultura, que fue la número 3 en 2011 y con la que el alcalde tiene amistad personal. Pero no falta quien apunta a que el verdadero deseo de Zoido sería ofrecer ese lugar preferente a María Dolores de Pablo-Blanco. El alcalde está muy satisfecho con su gestión al frente de los asuntos sociales. Y Sánchez Estrella le ha generado algún que otro quebradero de cabeza en Cultura, sobre todo porque la delegada ha cometido demasiadas veces el error de evidenciar sus desencuentros con Benito Navarrete, el asesor estrella de Zoido en materia cultural que ha proporcionado al alcalde los principales éxitos con exposiciones e iniciativas de altura. Ocurre que es probable que Zoido, experto en tratar de quedar bien con todo el mundo, no se atreva a hacer un feo a Sánchez Estrella. No se olvide que Zoido tiene fobia por los cambios y ninguna afición a las crisis de gobierno. Uno de los períodos litúrgicos de la política que más le aterra es el de la confección de las listas.

Además de Asunción Fley, entre los favoritos para esta nueva etapa están Gregorio Serrano, que tendría opciones de mejorar el puesto número diez de 2011, y Curro Pérez, que ha estado orillado en el distrito Triana y en la difusa portavocía del gobierno, cuando se esperaba que ocupara la parcela de Urbanismo. Pérez es clave para Zoido en tiempos de zozobra electoral, dado su elevado perfil político. Si Zoido revalida la Alcaldía, se da por hecho que volará más alto en el nuevo gobierno. De hecho, para su sustitución al frente del distrito Triana se baraja muy seriamente la incorporación a la lista de Manuel Alés, actual director del distrito y profundo conocedor del arrabal.

Otro que debe mejorar posición es Rafael Belmonte, que fue en el puesto 21, al que se encomendó la papeleta de poner orden en Bellavista tras el resultado fallido de Pía Halcón como delegada de distrito, que tuvo que ser trasladada a Nervión, un distrito más cómodo para ella por ser más afín al PP. Halcón goza de muy buena relación personal con el alcalde.

Se da por supuesto que entre los cinco primeros repetirá Maximiliano Vílchez. Y en puestos de salida irán Beltrán Pérez, Ignacio Flores y Jaime Ruiz. El orden será más clave que nunca, sobre todo si no se gobierna. En tal caso habrá desbandada segura, sobre todo porque muchos concejales no tendrán sueldo por aplicación de la ley de reforma local impulsada por Rajoy. Si se repite, el poder es la pomada que alivia cualquier escozor.
Hogar Virgen de los Reyes. Zoido y Dolores De Pablo-Blanco asisten a la entrega de premios del Día del Mayor.

La noche más encanallada

Carlos Navarro Antolín | 5 de abril de 2015 a las 5:00

Madrugá Peleas y gente corriendo en la calle Cuna y Encarnación.
NI hermosa, ni mágica. Inhóspita y bravucona. La Madrugada es la noche más encanallada del año, una Nochevieja con pasos en la calle que disparan el riesgo de incidentes y de difusión de los efectos. Ha quedado demostrado que la herida abierta en el año 2000 sigue sangrando, por mucho que algunas autoridades y opinadores traten de restar inmportancia a lo ocurrido este año. La Madrugada está muy tocada, como lo está el resto de la Semana Santa, decadente y cochambrosa pese a que juguemos a idealizarla para seguir manteniendo un sueño de consumo interno. Las calles del Domingo de Ramos, no nos engañemos más, son un canto al mal gusto y a la chabacanería. Y muchísimas calles de la Madrugada son directamente de trasera de discoteca. Uno no sale de nazareno para echarse contra la pared de forma repentina ante la inminencia de una fuerza misteriora que arrolla todo lo que hay por delante. Uno no sale de nazareno para proteger con sus brazos. colocados en cruz. a acólitos de diez años. Uno no sale de nazareno para ver deshacerse un cortejo que no han deshecho cinco siglos, ni para ver a un guardia civil echarse la mano al arma reglamentaria, ni para saber qué contestar a la mujer que pregunta dónde está su marido que va delante del paso, ni para hacer las últimas calles del recorrido con el pánico apretando más que el cinturón de esparto y con la actitud vigilante propia de un guardaespaldas, ni para regresar con cirios y cruces rotas, ver un antifaz perdido y dos cruces que sobran porque dos hermanos se han marchado comidos por la angustia.

Esta Madrugada tiene poco que ver con el vino de taberna auténtica de Núñez de Herrera. Esta Madrugada ha pasado del griterío de callejón y el laterío arrastrado a patadas de los años ochenta, a una actualidad de reyertas, alcohol destilado consumido a mansalva y agresiones contra los motivos que de verdad fundamentan la que era la noche más hermosa de la ciudad.

Nada de la sociedad de cada tiempo es ajeno al mundo de las cofradías. Ni la degradación de los cargos públicos, ni el incivismo de cualquier noche de fin de semana. La Madrugada ha dado ya tres avisos: 2000, 2009 y 2015. La ciudad ha rozado demasiadas veces ya la posibilidad de sufrir incidentes de gravedad. Es evidente que este año han fallado con estrépito las previsiones y las prevenciones, lo cual reconoció ayer el propio alcalde, Juan Ignacio Zoido, que instará a Sacyr para que en 2016 no se celebren botellonas en las setas. Lo que ocurrió la pasada Madrugada, según la versión oficial de las autoridades, se debió a una pelea de jóvenes. Dicho así, en bruto, podría ser algo casual. Pero conviene analizar el contexto. Ocurrió en la Plaza de la Encarnación, donde distintos grupos de jóvenes hacían botellona desde varias horas antes. La Encarnación parece que es la nueva zona cero de los conflictos de la Madrugada, como lo fue la Plaza de la Gavidia en los años noventa. ¿No se tuvo en cuenta el tipo de público que toma las escalinatas de las ‘setas’ cada Semana Santa desde hace ya varios años? ¿Nadie evalúa los riesgos que entraña que haya cientos de jóvenes cargándose de alcohol durante varias horas cuando hay miles de personas en el centro, seis cofradías, medios de comunicación nacionales y extranjeros y dos antecedentes sobre los riesgos de una noche como la Madrugada?

La Madrugada tiene dos ejes bien definidos de potenciales conflictos, como explican expertos en seguridad. El primero comprende el Puente de Triana, Reyes Católicos, San Pablo, Plaza de la Magdalena y su conexión con la Campana por las calles O´Donnell y Rioja, con algunas bifurcaciones a derecha e izquierda en su inicio por las calles Zaragoza y Santas Patronas, así como con Gravina, Julio César, Marqués de Paradas y Arjona con Radio Sevilla. El segundo eje comprende las calles Imagen, Encarnación, Laraña, Martín Villa y la Campana, con bifurcación hacia la derecha con Orfila, Lasso de la Vega, Plaza del Duque y la Campana, o hacia la izquierda por Cuna buscando la Plaza del Salvador, Puente y Pellón y el entorno de la Alfalfa.

A raíz de los sucesos del año 2000 se creó una mesa de coordinación denominada el CECOP con resultados satisfactorios. De 2001 a 2008 no hubo que lamentar incidentes. Se abordó la cuestión de la licencia y el plan de emergencias de la Carrera Oficial. Y se obligó a cada templo a tener su propio plan de emergencia. El problema es hoy otro. Comienza por los recorridos y horarios de la Madrugada, y por actualizar y revisar el segundo círculo en torno a la carrera oficial, que coincide con los dos ejes descritos, donde se han producido los hechos, donde se gesta la botellona, el embrión del conflicto juvenil que deriva en constantes peleas y comportamientos incívicos.

Podemos seguir manteniendo los sueños de esmeraldas y oro, de líricos contrastes, de fervores y ripios. Podemos seguir reduciendo la importancia de los hechos bajo el pretexto de no erosionar la marca de la ciudad (estúpida expresión para acallar los hechos) y bajo las sesudas teorías sobre la necesidad de no tener altura de miras. A la Semana Santa no se le protege silenciando los hechos. Es una fiesta muy hermosa que ha sido transmitida de generación en generación gracias al esmero, el mimo y el tacto de quienes hoy ya no están entre nosotros.

Uno no sale de nazareno para acabar arrollado contra la pared. Esta Madrugada es la noche más canalla del año. No nos engañemos. A los hijos de la cochambre les importan muy poco los siglos, los ripios y los fervores. Son piratas que no paran de beber y van sumando conquistas.
cuna cortejo

Los 40 pueblos de Arenas y el mensaje de Raynaud

Carlos Navarro Antolín | 27 de marzo de 2015 a las 5:00

ARENAS GARANTIZA DIÁLOGO SOBRE LA REFORMA Y RETA A SÁNCHEZ OFREZCA PROPUESTAS

El PP de Sevilla celebró ayer la junta directiva provincial de rigor tras el batacazo del domingo, que lo del domingo es como el penalti clarísimo que todo el mundo ve menos el árbitro, pues eso: el batacazo que toda Andalucía ha presenciado menos la secretaria general, Dolores López, que hizo a puerta cerrada el informe de la señorita Pepis que toda España ya conoce. Pues a la junta de Sevilla acudieron Arenas y Zoido. La verdad es que el personal habló bastante, algunos se explayaron y hubo cierto debate.

El presidente provincial, Juan Bueno, hizo autocrítica, de acuerdo con su habitual perfil de político con los pies en el suelo, sin concesiones al país de las maravillas que algunas Alicias pintan con más voluntarismo pueril que análisis político serio. Y hubo intervenciones hasta revestidas de solemnidad. Apunten una, sobre todo la del diputado andaluz Jaime Raynaud, que abogó por la máxima concentración de cara a las municipales, pero dijo que después de los comicios habrá que replantearse “el futuro del PP de Sevilla”. Ojo que Raynaud ha formado parte del comité de campaña de Moreno Bonilla y es persona de confianza en la actual estructura regional. Raynaud también hizo una confesión. Contó que en 2012 fue testigo de una conversación en la que Arenas estaba dispuesto a acudir al debate de Canal Sur, donde la silla del líder del PP quedó vacía, pero que otros asesores fueron los que expusieron que no debía acudir, que allí tenía mucho que perder y muy poco que ganar. Dentro de esa solemnidad ovacionada, Raynaud definió la noche del pasado domingo como el momento más amargo de su trayectoria política. Pero, sin duda, el mensaje que dejó a muchos asistentes con la ceja levantada fue el del futuro del PP de Sevilla…

El alcalde, Juan Ignacio Zoido, se tuvo que a ir a cumplir con su agenda institucional, pero antes tomó la palabra para pedir que el partido no pierda un minuto, que haya presencia de los militantes en las calles y, sobre todo, que los concejales de la capital se dediquen a la capital, y no anden dispersos por los pueblos, donde en ocasiones son reclamados para algunos mítines. La coordinadora general del PP de Sevilla y número tres de la estructura regional, Virginia Pérez, replicó que los concejales de los pueblos también se dedicarán sólo a los pueblos…

El ex concejal Jaime Bretón sacó el debate sobre el papel de los ministros en las elecciones, más partidario de que ayuden a la hora de sacar adelante gestiones sobre proyectos concretos que de invitarlos a los mítines o a visitar los barrios. Rafael Carmona, del comité de campaña de Moreno Bonilla, y el concejal José Luis García, mostraron su apoyo al desembarco de los ministros y a la necesidad de defender la gestión del Gobierno de España. Luis Paniagua, presidente de Nuevas Generaciones de Andalucía, apuntó a la clave de fondo, al subrayar que la cuestión no es si deben o no venir los ministros, sino que el propio debate demuestra que tal vez los ministros están amortizados de alguna manera. David Antequera, director del Distrito Los Remedios, fijó la pérdida del medio millón de votos en Andalucía en la gestión del PP en asuntos tan sensibles como el aborto y la corrupción. El ex concejal Ricardo Villena se atrevió a ser optimista, en una suerte de defensa de los resultados en las autonómicas, que en su opinión no han sido tan malos.

Y Arenas cerró la junta directiva provincial. El factótum del PP andaluz dio las ordenes precisas: en las elecciones municipales hay que hablar de temas locales, nada de andarse por las ramas. El PP es un partido ganador, arengó a la tropa hispalense. No toca hablar del Gobierno de España, sino de los problemas de las ciudades. Javié dejó claro a sus chicos que el PP no es un partido “coyuntural”, en alusión a Podemos y Ciudadanos, sino una formación con años de experiencia y estructura duradera. También dibujó el perfil del votante del PP: muy crítico con su partido, mucho más que el del PSOE, que perdona ciertos fallos. Auguró un resultado muy distinto para el PP en las municipales en comparación con el hundimiento autonómico. Ofreció otro dato curioso: los mítines tienen cada vez menos repercusión. Arenas prefiere las mañanas en los mercados y los paseos por las calles. Y en ese momento anunció que se volcará personalmente en la provincia de Sevilla en la próxima campaña: quiere visitar entre 35 y 40 pueblos de la provincia. “Juan, estoy a tu disposición para ir al pueblo que tú me mandes”, le dijo al presidente provincial, Juan Bueno. Arenas se olvida momentáneamente de Almería para consagrarse a la ruta de los pueblos de la provincia más difícil para el PP: Sevilla. Arenas, cómo no, alabó la campaña de Moreno Bonilla, que no estuvo en la junta directiva provincial, pero para el que pidió un aplauso.

El bochornoso informe de Loles

Carlos Navarro Antolín | 25 de marzo de 2015 a las 0:00

MORENO CUESTIONA SI DÍAZ "NO SE ATREVE" A HABLAR DE DECENCIA "EN PLURAL"
EN cuestiones del PP andaluz, todos coinciden en que lo peor está siempre por llegar. Las personas se dividen en tres: las que se enteran, las que no se enteran y las que no se van a enterar en la vida, al igual que las cosas se pueden hacer mal, muy mal o al estilo del PP andaluz. Estos asertos nunca fallan. Decíamos ayer, va por Fray Luis de León, que la intervención en la junta directiva regional de la señora Villalobos, doña Celia, puso al personal a hacer pajaritas de papel, a buscar el antiácido en el bolsillo o a consultar en las tabletas digitales los resultados andaluces de la Alianza Popular de Gabino Puche. Se oyó algún cuchicheo de consumo interno.

–No tenemos que preocuparnos tanto, joé… He encontrado un año en que sacamos 29. Mira, mira… ¡Estamos aún cuatro por arriba!

Pues peor, pero mucho peor que los resultados de don Gabino, fue la intervención de Loles López, secretaria general del PP andaluz. Algunos se aliviaron pensando que la cosa era a puerta cerrada. ¿Qué puede decir una secretaria general después de perder 17 diputados y medio millón de votos? Pónganse los cinturones que esto despega, que redoblen los tambores porque van a asistir a un salto de trampolín con triple tirabuzón, apaguen sus teléfonos móviles, no vale el modo avión, y prepárense para acceder al túnel de la risa, María Luisa.

La secretaria general alaba en su discurso que la candidatura de Juan Manuel Moreno Bonilla, la del batacazo de los 33 diputados, ha sido un éxito. Primero: la candidatura ha conseguido ser trending topic en varias ocasiones. Segundo, el candidato ha logrado ser entrevistado por Ana Rosa Quintana. Tercero, el candidato hizo un papel magnífico en el programa Un tiempo nuevo de Sandra Barneda, donde Susana Díaz fue invitada y no se atrevió a asistir. Cuarto, los selfies que se ha hecho el candidato por toda Andalucía han sido innumerables. Quinto, los speakers corners del candidato han sido una experiencia extraordinaria, se palpaba el éxito cada vez que Moreno Bonilla se paraba en una esquina a charlar con los andaluces al estilo de Zoido en 2007, pero perdiendo después en las urnas. Y sexto, no se vayan todavía porque hay más, la candidatura del PSOE ha caído en votos. Activen los emoticonos ojipláticos.

Esto es lo que se llama un balance al peso. Sí señora. Esto es tomarle el pulso a la calle, tener claro que la autocrítica es la mejor forma de salir reforzado de una crisis. Esto es exhibir una idea de Andalucía ajustada a la realidad, lo que ahora se llama una visión global con una perspectiva de futuro basada en datos técnicos y científicos. Ahora me explico por qué hubo señores que no aplaudieron al terminar la lectura de un informe de una altura política que no se recuerda en la derecha española desde los tiempos de Cánovas del Castillo, don Antonio. ¡Estaban deslumbrados por tamaña capacidad de análisis! Las universidades andaluzas ya le han ofrecido a Moreno Bonilla que les ceda a la secretaria general para un curso de verano bajo el título Los análisis post-electorales del PP andaluz, lumen gentium.

Si los selfies fueron miles, sólo hay que pedir pista. ¡Que va la artista! Pongan a funcionar el hastag #imparableloles. Tranquilidad en las masas, que no se mueva un varal en el PP andaluz, que todo ha ido de dulce, que aún están cuatro por arriba de Puche, don Gabino. La de speakers corners que se va a hartar de hacer Moreno Bonilla en la Semana Santa andaluza. Si le dejan las sillitas de los chinos, claro.

Oña rompe a puerta cerrada

Carlos Navarro Antolín | 24 de marzo de 2015 a las 5:00

MORENO PRESIDE LA JUNTA DIRECTIVA REGIONAL DE SU PARTIDO
LA cruz de la derrota no tiene cirineos. El PP andaluz está cargado de penitentes. Cada cual soporta el madero como puede. La noche fue dura en el Meliá Sevilla. Por mucho que el partido se aleje de la calle San Fernando, el cementerio va con el PP regional como el caparazón con la tortuga. En Sevilla hay dos camposantos: el romántico con esculturas de Benlliure y el del PP andaluz con los chicos de la factoría Arenas. La junta directiva regional vespertina debía ser de consumo interno, un fotomatón para la sonrisa de rigor, aunque ningún oráculo acierte a explicar con precisión de qué se ríen Arenas, Moreno Bonilla y Loles López en un partido sumido en una cuaresma perpetua. Una sesión proyectada para cumplir con la liturgia del día posterior sirvió, al menos, para presenciar la salida del burladero de Esperanza Oña, la ex alcaldesa de Fuengirola, que no pocos miembros del PP andaluz veían como la mejor sucesora de Arenas. La Oña salió del burladero, pidió la palabra en los turnos a puerta cerrada para solicitar que se le confirmara expresamente que los treinta y tres diputados (dicen que pronunció la cifra con retintín) no apoyarán la investidura de Susana Díaz. El alcalde de Andújar sacó el tema antes, pero no con la contundencia de Oña, con silla en la Campana en la Semana Santa de Sevilla. Ni Moreno Bonilla ni Arenas ofrecieron una respuesta contundente. Capotazos. Javié, profeta de Rajoy en Andalucía, se atrevió a interpretar las palabras del dios laico de la Moncloa. Respetar que gobierne la lista más votada es no hacer lo que el PSOE e IU hicieron en 2012. Pero tampoco dijo que los treinta y tres (póngase de nuevo el retintín de la Oña) votarían en contra de la diosa laica, roja y decente de San Telmo. La Oña movió ficha y dejó en evidencia la ambigüedad del partido más morado de Andalucía, para el que nunca termina la cuaresma ni parece haber resurrección.

También habló Celia Villalobos en el tono alborotador de costumbre, como esa tía que gasta una broma cuando toda la familia tiene cara de funeral por la muerte del canario. La Villalobos se remontó a los peores años del partido, en una suerte del más se perdió en Cuba, como el equipo de natación que se alegra de volver sin ningún ahogado.

Arenas, gran orador, definió a su criatura, que no es otra que el PP andaluz, del que dijo que está formado por miles de personas y no por una sola con un periódico, una radio o una cámara de televisión todo el día detrás, en referencia los políticos emergentes como Pablo Iglesias o Albert Rivera. Moreno Bonilla se hartó de dar las gracias. Enfrente tenía a no poca gente que se ha quedado sin acta de diputado. Un drama.

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, no estuvo la noche previa en el cuartel electoral. Tampoco estuvo ninguno de gran capital. De los veinte concejales del gobierno local, tan sólo se vieron cinco. Yuno de ellos era Juan Bueno, que en realidad estaba como presidente provincial y número uno de la lista por Sevilla. El PP hispalense entiende que el resultado ha sido una bofetada del electorado a Rajoy en la cara de Moreno Bonilla. Un Rajoy que ha estado hasta cinco veces en Andalucía durante la campaña, recordaba alguien ayer en tono de duelo. Dos de ellas en Sevilla. El comité de campaña de Moreno Bonilla había deliberado alguna vez sobre la conveniencia del continuo desembarco madrileño. “El presidente del Gobierno parece que tuviera complejo de culpabilidad por todo lo que ha ocurrido con el partido en Andalucía y de tanto arroparnos ha terminado por hundirnos”.

El PP andaluz sigue de penitencia. Cuatro años con cadenas. La subida del IRPF, la reforma laboral, la horrible sucesión de Arenas distrayendo a Zoido de la Alcaldía, hiriendo gratuitamente a Sanz y enviando a Moreno Bonilla a las fauces del león socialista andaluz… Pero Celia Villalobos es Karina entonando Las flechas del amor. No pasa nada. Acostumbrados a perder. Sevilla tiene dos cementerios. Lógico: Sevilla es dual. El tópico se cumple. A Oña le queda, al menos, la silla en la Campana.