Golpes de maza

Carlos Navarro Antolín | 21 de junio de 2011 a las 20:28

  • ¿Por qué no se ha apostado por Carmen Diz, jefa de servicio del Ayuntamiento y ex concejal del PP en los tiempos de Soledad Becerril, para ocupar una de las direcciones generales asignadas a funcionarios con bombo y platillo?
  • El portavoz iba fumando en pipa este mediodía dentro del coche oficial por la calle Marqués de Paradas. El agente de seguridad tuvo que abrir la ventanilla. Y eso que el termómetro de la Plaza de Armas marcaba 40 grados. ¿No es la protección de los trabajadores uno de los pilares de la ley antitabaco? ¿O acaso el conductor, el escolta y el asesor son marcianos recién bajados de una nave espacial?
  • Encuentro informal de uno de los nuevos directores generales con algunos de sus compañeros. Uno de ellos le refiere su pasado anarquista. El protagonista confiesa lo siguiente: “No sé cómo éstos del PP se han fijado en mí. No lo entiendo, pero bueno…Ya que me han elegido, para adelante”.

Unos vienen y otros van, los maceros siempre están

Cascos azules en la Plaza Nueva

Carlos Navarro Antolín | 21 de junio de 2011 a las 18:20

El gobierno tiende la mano a la oposición. La oposición dice que valora muy positivamente el gesto del gobierno. Un tsunami de altura de miras y sentido de Estado inunda toda la Plaza Nueva en estos primeros días de juego limpio. Torrijos se estira en el sofá de la Alcaldía. Vean la foto: o quiere hacerle ver a Zoido que conoce los terrenos mucho mejor que él, pues se ha paseado por ellos como Pedro por su casa los últimos ocho años, o es que se siente cómodo en su nuevo papel en la oposición. Juan Espadas es el mago del buen rollito. Hace suyas las teorías de la oposición constructiva, leal y sin crispación como un disciplinado Daniel San de la política local, el alumno aventajado de Miyagi: Dar cera, pulir cera. A ver cuánto dura. Y el de Fregenal, criado en la sierra extremeña, imprime a su arranque de mandato ese halo institucional que desea todo gobernante para reducir cualquier incómodo conato de crispación. Todos juegan. Cada uno desempeña su papel. Todo huele a perfume recargado, de señorona, dulzón y un punto cargante. ¿Quien se cree a quién? Esta política de cascos azules es mera escenificación. El pelotón ciclista se mantiene unido, sin fisuras. No hay escapadas. Pero ya verán como unos se quedan en el primer puerto de montaña y otros serán los que decidan el ritmo de la carrera. Esta historia suena a 2005, cuando Monteseirín propuso el Pacto Cívico por Sevilla, y a 2007, cuando un Zoido orillado en la oposición planteó en el Pleno de constitución un pacto sobre cinco puntos clave para la ciudad. Entonces ninguno consiguió su objetivo, ni siquiera recibió meros elogios de cortesía. El gobierno empieza tomando eso que se llama la iniciativa política. El alcalde se siente cómodo con los cascos azules. Se los ha llevado a su terreno. Ha propuesto un pacto por la ciudad, ha logrado la fotografía del sofá y ha cosechado reacciones favorables en primera instancia. Dar cera, pulir cera.

La guerra de los sueldos y despachos

Carlos Navarro Antolín | 20 de junio de 2011 a las 9:15

La comisión a tres bandas que negocia estos días la nueva estructura de la corporación municipal concede dos coches oficiales para los 11 concejales del PSOE y uno para los dos concejales de IU

El nuevo Ayuntamiento se organiza por dentro. La comisión formada por representantes de los tres partidos políticos con representación en la Plaza Nueva ya ha tomado una serie de acuerdos sustanciales para la vida cotidiana durante el próximo cuatrienio. Como era de esperar, los grupos del PSOE e IU tendrán que habitar en el conocido como palomar, la planta alta de la Casa Consistorial, un lugar con bellas vistas a la Avenida de la Constitución, pero de incómodo acceso, una circunstancia siempre compleja a la hora de atender y recibir a los vecinos y representantes ciudadanos, una labor fundamental cuando se ejerce la oposición. El PP considera que los 13 concejales que suman ambas formaciones políticas (11 el PSOE y 2 IU) pueden convivir perfectamente en este espacio, pues allí han trabajado en el último mandato los 15 ediles peperos con sus correspondientes asesores. Está claro también que la oposición, una vez más, no tendrá ningún espacio asignado para reuniones en la planta baja. El PP niega ahora al PSOE lo que éste le negó en 2007. Ni más, ni menos. En la política, cuando se tiene verdadero interés, hay muy buena memoria. Fina memoria.

La cuestión es que el portavoz de IU-CA, Antonio Rodrigo Torrijos, ya ha mandado a sus colaboradores a ocupar el palomar. Aseguran que se ha tomado la licencia de usar mucho más espacio del que le correspondería. La estrategia practicada no ha sido otra que la de ganarle terreno al mar, ocupar los nichos vacíos, clavar el primero la sombrilla en la playa o como se le quiera llamar. Torrijos ha demostrado su veteranía, anticipándose al resultado de una negociación que nunca le hubiera signado tanto espacio. En la práctica ha ocurrido lo que cuenta un testigo de los hechos: “Si hay 200 metros cuadrados, los de IU ya están usando 70 metros cuadrados por su cuenta. Ahora a ver quién es el que pone orden aquí arriba”. Cuentan que Juan Bueno, portavoz del PP y miembro de la comisión a tres bandas, ha instado a los socialistas a tomar su espacio y a “dejar de hacerle caso a Torrijos de una vez”. Lo que sí está claro es que los albañiles tendrán que entrar en la escena. Hace falta edificar un tabique para separar las dependencias de ambos grupos políticos por mucho que la lealtad haya presidido las relaciones de ambos partidos en el gobierno de progreso. Aseguran que será la primera vez que Juan Espadas (PSOE) se desmarcará por fin de IU de forma nítida, algo que algunos de su partido suplicaban con anterioridad a las elecciones.

El otro asunto es el dinero, la masa salarial que manejará cada grupo político y que resulta clave para realizar las contrataciones del personal de confianza. De la partida asignada dependen el número y los salarios de los asesores, poder librar de la cola del paro a más o a menos compañeros, asegurarse un buen equipo para preparar las estrategias políticas, tener relaciones solventes con los medios de comunicación y vender la gestión de cada día. A IU le corresponderían 80.000 euros en un principio, pero Torrijos ha llegado a exigir 120.000 euros. Todo indica que, al final, se tendrá que conformar con 100.000 euros en el mejor de los casos. “Todo estaba pendiente de una conversación de Diego Valderas con Javier Arenas”. Antonio Rodrigo Torrijos cobrará como un concejal de gobierno (en torno a 50.000 euros anuales) y Josefa Medrano como una edil de la oposición (1.800 euros netos al mes).

El grupo socialista dispondrá de cerca de 500.000 euros de masa salarial de acuerdo con sus once concejales. El portavoz, Juan Espadas, cobrará su sueldo como senador. No le costará un euro a las arcas municipales, como tampoco le costó Zoido en sus años de líder de la oposición al cobrar como diputado autonómico. Los portavoces adjuntos del PSOE, Antonio Muñoz y Antonio Moriña, podrán finalmente cobrar como ediles del gobierno, lo que supone una novedad. Y se da por hecho que entre dos y tres concejales de este grupo no tendrán dedicación exclusiva con el Ayuntamiento, por lo que cobrarían un suelo municipal reducido o de cero euros, según el grado de vinculación.

Cuando el PP ha estado en la oposición, todos sus concejales han cobrado lo mismo independientemente de si eran portavoces o concejales rasos. Bien es verdad que cada grupo político tiene libertad para organizar su masa salarial. Zoido fue partidario de asignar el mismo sueldo de 1.800 euros al mes a todos los concejales de su grupo.

La presidencia del Pleno cambia de ubicación. Ocupará las dependencias que hasta ahora ha tenido el grupo de Izquierda Unida, ubicadas en el sector de la planta baja, junto al Arquillo. El despacho y las oficinas del equipo de la presidenta del Pleno saliente, Rosamar Prieto-Castro (PSOE), serán para Gregorio Serrano, que dirige las áreas de Economía y Empleo, Turismo y Fiestas Mayores. Y las oficinas del grupo popular se instalarán donde han estado hasta ahora las del grupo socialista, en el sector de la planta baja más próximo al Laredo.

El nuevo gobierno del PP está dispuesto a aplicar políticas de austeridad en el uso de los coches oficiales. Al grupo socialista se le han asignado dos vehículos para sus once concejales. Y al grupo de IU un único automóvil oficial para sus dos concejales. Torrijos, gran defensor del uso de la bicicleta, siempre ha defendido que el uso del coche oficial le permitía cumplir con su agenda de gobierno. El PP tuvo en sus años en la oposición tres coches oficiales, uno por cada cinco concejales. Está por ver cuál será el criterio de un gobierno del que ya ha trascendido que tendrá diez concejales con la categoría de tenientes de alcalde. Algunos conductores ya han recibido la indicación oportuna para que regresen a sus puestos bases.

‘Fley power’

Carlos Navarro Antolín | 17 de junio de 2011 a las 8:41

Monteseirín repartió. Zoido concentra. El anterior gobierno tenía asignado un concejal para la AIE y Emasesa (Juan Antonio Martínez Troncoso), otro para Tussam (Francisco Fernández), otro para Lipasam (Alfonso Mir), otro para Emvisesa (Manuel Rey) y otro para la empresa de la televisión local (Maribel Montaño). Pero ahora toca la era del Fley power. La independiente se ha ganado ya la vitola de número dos del gobierno. Mujer fuerte en vez de tanto hombre fuerte. Nadie atesora tantas competencias como ella (incluso las del más allá, porque se ha llevado hasta el cementerio) ni tiene tantos directores generales a su cargo. Dicen que Zoido ve por sus ojos en muchas materias. Fley tiene ahora el reto de articular en la práctica todo el poder que detenta sobre el papel. Grandes apuestas han quedado diluidas con el paso del tiempo. No pocos llamados a ser figuras fuertes han acabado como la gaseosa.

Del primer reparto de las siete áreas de poder (dado a conocer apresuradamente el sábado posterior a las elecciones) no se pudo deducir la aparición de un número dos, sobre todo porque alguien borró del programa electoral pepero la Delegación de Presidencia. Ahora, cuando ya se incluyen las empresas (entre ellas Emasesa, la joya de la corona), se colige que esta mujer no habrá de quitarle protagonismo mediático a Zoido –seguro que no– pero tendrá un papel parecido al de una vicealcaldesa en zona umbría.

Como las erratas las carga el diablo, ayer apareció en cierto escrito el nombramiento de director general del Régimen Anterior. Con tanto cambio tranquilo y tanta oposición leal, todo apuntaba a un cargo de nueva creación,una suerte de albacea de los doce años de Monteseirín. Efímera fue la ilusión. El pasado tiene forma de seta cara. Y el futuro es la era del Fley power.

Gerentes congelados y ‘fumata blanca’ en Fiestas Mayores

Carlos Navarro Antolín | 14 de junio de 2011 a las 6:17

Ea, pues ya tenemos a Zoido ejerciendo y bien. Una vez ido don Mariano a Madrid tras los fastos del sábado, que vaya carita de cansado que llevaba el hombre, el flamante alcalde ha aplicado a los barandas de las empresas municipales un quieto todo el mundo. A partir de ahora sólo pueden firmar para pagar los recibos de la luz y la factura del fontanero si se estropea la cisterna. Por lo demás, las manitas quietas. Lo mejor de la carta del alcalde ha sido el uso del verbo asbtenerse, así de contudente, sin complejos, y el empleo del término “tráfico” en referencia a las decisiones que no deben tomar para no afectar ni al funcionamiento interno ni al futuro de la empresa. Ya era hora, porque otro que yo me sé hubiera hablado de la movilidad en lugar del tráfico. La primera batalla siempre es la del lenguaje. Y Zoido empieza llamando a las cosas por el suyo. Al tráfico lo que es del tráfico. Lo de este alcalde ha sido como lo de las jovencitas de Embrujadas. Ha tirado de dedo índice y, zas, ha dejado congelados a los gerentes de las empresas municipales. Qué maravilla lo de Zoido como alcalde de Sevilla.

Y ya tenemos director de área de Fiestas Mayores, que viene del Gran Poder, de los Esquivias’ boys. Rafael Rivas Prieto, el prioste segundo del Gran Poder, desciende a director de área de Fiestas Mayores. Y decimos desciende porque pocas cosas más bellas se pueden ser que prioste del Señor, y aquí avisamos para que todos los lectores se pongan serios porque esto queda fuera de cualquier frivolidad. Hay una distancia sideral entre ajustarle el cíngulo al Dios de tus Abuelos y lidiar con los hermanos mayores que hacen cola para pedirte farolas-estufas para sus tómbolas.

Ya tenemos a Doble Erre en el despacho de la Casa de la Moneda que deja el eficaz Carlos García Lara. Igual que tenemos a M&M como portavoces socialistas en la banca del Salón Colón: Muñoz y Moriña portavocing. Tanto monta, monta tanto. Por cierto, lo de las vicepresidencias del grupo municipal socialista tiene la misma fuerza que ser concejal de Urbanismo en la Isla Peregil. Con todos los respetos que merecen, Mercedes de Pablos y Suárez Palomares son vicenadas. Dicen que en política no se puede ser menos que un concejal en la oposición. Error garrafal. Juan Espadas ha inventado una categoría aún más baja: vicepresidente de grupo municipal de la oposición.

Pero, vamos, que ya podemos dormir tranquilos. Que ya tenemos director de área de Fiestas Mayores. ¿A quién le importa conocer la identidad del número dos de Economía, Urbanismo, Bienestar Social o Participación? Tequiyá. Doble Erre por un tubo. A los demás directores, ni alpiste. Los congelamos, zas, como a los gerentes. Siempre me ha encantado la serie Embrujadas…

Monteseirín y la importancia de saber ser un jarrón chino

Carlos Navarro Antolín | 9 de junio de 2011 a las 12:49

A los políticos se les llena la boca cuando refieren la lealtad institucional, el sentido de Estado, la mayoría de edad democrática o la altura de miras en sus mil y una cuitas cotidianas. Bla, bla, bla. Son argumentos manidos, empleados en la mayoría de la ocasiones en defensa propia más que por convencimiento. No se entiende que quien ha estado doce años en un cargo no acuda a la toma de posesión de su sucesor. Alfredo Sánchez Monteseirín debe estar en el Salón Colón en la tarde del sábado. Representa un período de la ciudad, con sus luces y sombras, pero lo representa. Es quien más años ha ostentado el bastón de alcalde. La democracia se nutre también de los gestos, las fotografías y los apretones de mano que simbolizan la continuidad, la naturalidad y el triunfo del sistema por encima de las personas. Los ciudadanos deben ver que detrás de un alcalde viene otro. Así, sin más. Se trata de una escenificación importante. Los votantes deben percibir que tan natural es llegar como irse, que el gobierno y la estabilidad están asegurados como valores supremos por encima de nombres y apellidos. No valen excusas hueras. Monteseirín no ha salido derrotado de las elecciones, no ha de temer ningun escarnio público o sordo. Argumenta que no tiene ningún papel que ejercer en el Pleno de constitución de la nueva corporación. Inexacto. Le corresponde una butaca en la primera fila, sentarse, mirar y escrutar para sus adentros.

Los ministros entrantes y salientes se hacen siempre la foto de entrega de carteras. Es un rito del que se beneficia el sistema. ¿Le parece poco al alcalde saliente? Monteseirín tiene que estar, simplemente estar. Por respeto a la ciudad y a sí mismo. Y debe ser tratado esa tarde con toda la dignidad que merece por los nuevos gobernantes. Ese sentido de la lealtad institucional que Monteseirín tantas veces le ha reclamado al PP en los últimos cuatro años, es precisamente el mismo que él se debe aplicar. No porque tenga que entregarle el bastón de alcalde a Zoido, función que corresponde al presidente del Pleno en contra de quienes han visto demasiados largometrajes americanos, sino porque la película de la ciudad se rueda en una sesión continua y no deben faltar los principales personajes. Dicen que el pasado es como un jarrón chino. Está para ser admirado, pero no se debe tocar porque se hace añicos. Pero el jarrón chino está. En su vitrina, con una capa fina de polvo, con sus dibujos de dragones con la lengua fuera. Pero está. Y el día que falta siempre hay más de uno que lo echa de menos.

Unos vienen y otros van. Los maceros, siempre están. Son los únicos fijos.

El cambio tranquilo, tranquilísimo

Carlos Navarro Antolín | 8 de junio de 2011 a las 10:05

Y tanto. Hoy se ven las caras Monteseirín y Zoido, pero el encuentro no figura en la agenda de convocatorias del día. Todo sea por la tranquilidad. ¿Para qué molestar a los fotógrafos a las nueve de la mañana? El futuro alcalde ha sido visto en la tribuna de la final del Roland Garros, pero la oposición no ha sabido, no ha podido o no ha querido sacarle el jugo al periplo parisino. Todo por la tranquilidad. Los partidos negocian estos días la organización de la corporación para los próximos cuatro años. Como donde las dan las toman, los concejales del PSOE e IU se van a hartar de coger el ascensor. Todos castigados al palomar, al igual que ellos hicieron por dos ocasiones con el PP, hace cuatro y ocho años. No hay lugar a queja alguna. Todo sea por la tranquilidad. Los del PP quieren que la toma de posesión sea por la tarde, con la fresquita que suele hacer un 11 de junio en Sevilla. Todo sea por la tranquilidad y para que don Mariano tenga tiempo de llegar en el AVE. El PSOE no ha puesto reparo alguno. Aquí todo el mundo parece como Romario: “Estoy cansado, muy cansado…” Y desde todos los bandos se pide la hora y la llegada del verano. Unos ya no saben cómo atender los compromisos de Arenas para colocar gente en el organigrama municipal, ni cómo encajar la cantidad de contratos blindados con los que se están encontrando. Y otros no saben ni qué harán al día siguiente. A todos interesa el cambio tranquilo.

Una oposición cautiva y desarmada

Carlos Navarro Antolín | 3 de junio de 2011 a las 10:41

La oposición tiene dos funciones básicas en el sistema democrático: fiscalizar la acción de gobierno y tratar de marcar los tiempos políticos. Para llevar a cabo ambos objetivos es preciso contar, en primer lugar, con una capacidad de trabajo innegable con la que examinar expedientes y más expedientes de los que sacar motivos para dar ruedas de prensa en el Laredo con un cuarto de entrada de periodistas y, en segundo lugar, hacer gala de un sentido de la anticipación que requiere de buenas dosis de sagacidad y reflejos. Lo difícil de hacer oposición es que hay que mantener la tensión con todo en contra, hay que procurar estar en permanente posición de rematar a gol aunque ni de lejos se intuya el balón y hay que estar dispuesto a recorrer kilómetros de desierto sin un pequeño oasis de alivio. “En política no se puede ser menos que concejal de la oposición”, decía hace años uno que hoy está a punto de estrenarse en un puesto destacado de poder en el Ayuntamiento. Los coches oficiales se reducen, la chequera desaparece, te tocan los peores despachos, cuesta el doble en condiciones normales colocar un tema entre los principales titulares y sólo tienes como herramienta la imaginación. Nada más y nada menos que la imaginación.

Cinco días después apareció en los medios quien está llamado a liderar la oposición en el Ayuntamiento de Sevilla los próximos cuatro años. Juan Espadas compareció en una mesa en soledad. Su partido, que se desangra lentamente por San Jerónimo y hasta por la Macarena, no cuidó ese mínimo detalle frente a un Zoido hiperarropado en una foto de partido en Córdoba a la misma hora. Resultó entrañable oírle hablar de que ahora, justo ahora, se basará en las agrupaciones. Ay, Juan, que de nada sirvieron las alusiones mitineras a Los Michi, Los Vari y todos esos militantes que de siempre han controlado a la perfección el día de las elecciones la lista de los vecinos de los barrios que aún no habían votado. Espadas demostró esos días de campaña saber dónde estaba el peligro cuando daba cariño verbal a esos destacados militantes, pero ellos querían otro tipo de afecto y le cantaron por la Jurado: “Y ahora es tarde, señora, ahora es tarde…” Y parecieron decir aquello tan cruel de que te busquen los votos Mercedes de Pablos y Palomares.

El discurso de Espadas resultó famélico en cuanto a contenido político. Está a años luz del objetivo de marcar los tiempos políticos. Lo de ejercer la oposición mediante las agrupaciones es ilusorio. Lo de canalizar el descontento del 15-M parece de rico venido a menos que aún no se ha enterado de que tiene telarañas en la cartera y quiere seguir viajando en primera. Sí dijo una frase muy interesante: “Después de la derrota (electoral) toca un análisis y cambiar lo que haya que cambiar”. Hay veces que sale más barato llamar a Derribos Pavón y levantar una casa nueva. Porque si es este el debut de la oposición, cautiva y desarmada, asistimos al nacimiento de una Téofila, un Torres Hurtado y un Perico, pero al sevillano modo.

Y conste que Juan Espadas no tiene la culpa en exclusiva del desastre del 22-M. La que más tiene que decir sobre la debacle sigue escondida tras el burladero. Qué pena que ya no está Rafael Velasco para echarle la culpa.

¿Dónde está la oposición?

Carlos Navarro Antolín | 31 de mayo de 2011 a las 21:24

Sólo han dicho esta boca es mía a cuenta de las farolitas, pero ni fueron capaces de sacar el coste del proyecto. Se tuvieron que enterar por este periódico. El alcalde electo lleva diez días pegándose baños de masas y lanzando iniciativas, pero al otro lado no se oye a nadie. Ni siquiera una mera psicofonía. “Oiga, toc-toc, ¿hay alguien ahí?” Se ha configurado un nuevo gobierno y nadie, absolutamente nadie del PSOE ha realizado un análisis de la reducción de las delegaciones, nadie ha  extrapolado el presupuesto municipal vigente a las nuevas áreas de poder, y a nadie se le ha ocurrido sacarle punta a la designación de un ‘dedil’ para áreas tan claves como la seguridad y el tráfico (ya está bien de la estupidez de la movilidad).

¿Acaso no tiene el PSOE nada que decir del nuevo gobierno? ¿De verdad que no hay por donde meterle el pitón a ciertas propuestas del gobierno entrante? Zoido lleva la iniciativa ante una oposición que parece acomplejada. La auditoría, la disolución de la acampada de los eventuales de Tussam en la Plaza Nueva, la derogación del Plan Centro, la reinstauración de la línea de Tussam a la UPO, el anuncio de que no se ampliará el recorrido del tranvía y un largo etcétera. El nuevo alcalde concede entrevistas a todo el mundo y se pasea por todos los estudios. Hoy en los de Canal Sur, pero cualquier día lo vemos en la revista del colegio de abogados o en el boletín del Consejo de Cofradías. Pues nada, silencio desde la bancada socialista. La oposición parece un peón mordiendo la esclavina del capote en el callejón mientras el toro bravo del gobierno va derrotando en cada burladero un día sí y el otro también. A ver si alguna vez salen a pararlo. Se llamaba iniciativa política, ¿no? Más que para una ITV, este PSOE parece que está para el desguace.  A no ser que la oposición esté en el fondo del mar. Como cierta esponja amarilla. Póngame una cangreburguer, por favor.

Concordias y discordias

Carlos Navarro Antolín | 31 de mayo de 2011 a las 5:00

La festividad del patrón en la Catedral registró una nueva victoria incontestable de la derecha. Once concejales del PP por tres del PSOE. El gobierno saliente estuvo representado por Alfredo Sánchez Monteseirín, Rosamar Prieto-Castro y Joaquín Díaz. Zoido llevó a diez de sus quince concejales, entre ellos a dos de los tres que no repiten. La misa coral comienza. Está en el templo metropolitano la corporación bajo mazas, pero está ausente la alta jerarquía eclesiástica. “Los del PP nos barren en todo. ¿Que cómo está la gente del partido? Hay días y días…” Zoido y Monteseirín se saludan con los heraldos de los reinos de la corona española del monumento a Colón como testigos. Debe ser un ejemplo del seguimiento de la tesis sobre la concordia expuesta en la pasada campaña por el ex alcalde socialista Manuel del Valle: “Los del PP no son nuestros enemigos, son nuestros rivales”.

Los sonidos de la flauta y el tamboril ambientan la entrada a la ceremonia en el Teatro Lope de Vega, segundo gran acto del día. Hay dos hermandades rocieras distinguidas en la ceremonia civil del denominado Día de la Ciudad. Ocurre que cierta procesión va por dentro, pues la autoridad eclesiástica ha hecho saber en tiempo y forma a quienes corresponde que no se le ha tenido en cuenta ni para pedir ni para aceptar la Medalla de la Ciudad. Una llamada al orden en toda regla. Un coscorrón. Un tened claro aquí quién es el que manda. El día se tornó agridulce para algunos. Las carretas, más que nunca, fueron por dentro.

La ceremonia en el teatro dio lugar a más imágenes para la concordia. Zoido y Espadas se saludaron en el patio de butacas. Al alcalde electo le dieron primera fila. Al senador socialista lo colocaron bastante más atrás, con la diputada socialista Carmen Hermosín como acompañante. La victoria tiene séquito. La derrota, aires de soledad. Por cierto, que nadie del PSOE municipal ha dicho aún ni mú sobre la composición del nuevo gobierno local. Debe ser cosa de la oposición “implacable”.

Zoido no quiso este año sentarse en el escenario. Tenía asiento en una esquina de la segunda fila como portavoz del grupo popular. Su lugar lo ocupó el portavoz adjunto, Curro Pérez. Alguien debió hacer valer que esa esquina no era el sitio más adecuado para un ganador con veinte concejales. Y encima con Torrijos como compañero de todas las fotografías. El alcalde entrante saludó a decenas de personas antes del comienzo del acto. Se dejó ver y se dejó querer, sabedor de que la gente quiere seguir viendo al mismo Zoido de los últimos cinco años. Resultan curiosas las maniobras de algunos (y algunas) para ir colocándose en puesto de saludo. Hay verdaderos ingenieros en la materia.

Los vídeos sobre los homenajeados tuvieron gazapos. Cuando tocaba el turno de agasajar a las hermandades rocieras del Cerro y de Sevilla Sur, la gran pantalla proyectó una imagen de la salida de la hermandad de Sevilla del Salvador. La cosa recordó a los telediarios que se hacen en Madrid los Viernes Santos, cuando confunden a las Esperanzas.

Monteseirín se refirió al antiguo convento de Los Remedios, actual museo de carruajes, como el pabellón de Cuba de 1929, cuando éste realmente se encuentra en la Avenida de la Palmera, hoy sede de la Delegación de Gobernación de la Junta de Andalucía. El alcalde prometió no hacer un balance de su gestión, pero a la hora de la verdad se hartó. Y se llevó un aplauso especialmente prolongado que tuvo que agradecer con un gesto de abrazo hacia todos los asistentes. A Monteseirín le ocurre como al cardenal. Comienza a recoger el cariño de ciertos sevillanos en el túnel de salida, con el pontificado a punto de esfumarse. Así es esta ciudad. Te perdona cuando te vas. Dicen que es un perdón egoísta, porque complace más a quien lo otorga que a quien lo recibe.

La intervención de la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, no pasará a la historia. El presidente del Senado cerró el acto con un discurso inocuo con un final patriótico sobre lo que España nos une más que nos desune. Javier Rojo acudió a arropar a su amigo Monteseirín. Cumplió. A la salida, la crisis dejó a los asistentes sin canapé oficial por tercer año consecutivo. “Y eso que esta vez teníamos la esperanza de que Robles se estirara al haber recibido una medalla”. Torrijos se quita la americana, enciende la pipa y se va por los Jardines de Murillo. La derrota y sus aires de soledad.