Presupuestos: la verdad del porquero

Carlos Navarro Antolín | 20 de enero de 2011 a las 5:00

La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero. El presupuesto de 2011 para los distritos de la ciudad que se aprueba el próximo lunes revela que las tres grandes zonas de votos para el PSOE se llevan el 40% del dinero. Y miren ustedes por dónde, oh casualidad, el barrio donde el PP cosechó más de un 80% de los votos en 2007, el  de los Remedios, tiene asignado un ridículo 2,3% de la cuenta. Es cierto que la crisis ha reducido un 45% los fondos destinados a los distritos. Todos han bajado en su asignación, de eso no hay duda. Como tampoco la hay de que a determinados distritos les afecta más la crisis que a otros cuando se trata de repartir la ya de por sí menguada tarta presupuestaria.

La hegemonía de la Macarena, Cerro-Amate y Norte es incontestable. El PSOE cuida sus feudos, sus tradicionales fortines, sobre todo desde que el PP insiste en visitar una y otra vez estas zonas para arañar unos votos vitales para la anhelada mayoría absoluta. Recuérdese la visita al Cerro nada menos que del líder nacional, Mariano Rajoy. El dinero de los distritos para obras es clave, sobre todo a cuatro meses de las elecciones. Que se lo digan a Monteseirín, que en el último tramo del mandato anterior se volcó en mejoras en los barrios más proclives a su causa. La micropolítica del bache arreglado, la farola reparada y los parques infantiles renovados es fundamental en unos tiempos en que los grandes proyectos han dejado de interesar. De aquí a mayo se van a reparar más aceras que con el Plan 8.000. Los datos son los datos, los interprete Agamenón o su porquero.

Espadas y Julio César

Carlos Navarro Antolín | 18 de enero de 2011 a las 19:08

Será porque aspira a cultivar un estilo revolucionario, insólito en la mediocridad política imperante. Por eso no habla en primera persona, como correspondería a un candidato que expone sus planes de gobierno. Ahora yo, luego yo y siempre yo. De eso nada. Tal vez con el uso de la tercera persona pretende una distancia cómplice entre su persona y la del lector de sus declaraciones. Así, nuestro personaje dice en una entrevista con mucho fondo: “Espadas plantea construir y Zoido sólo derogar y destruir”, aunque sea el mismo Espadas quien hable y lo haga al más puro estilo nada menos que de Julio César, autor cumbre de la literatura latina. El candidato del PSOE, tal vez sin saberlo, se abona al estilo de un clásico, un autor elegante, de obras celebérrimas y que ha creado estilo con su tercera persona. Bien por este Espadas que acelera, coge impulso y nos obsequia con un guiño de exquisita altura. Espadas se presenta como todo un ‘groumet’ de la política. En tercera persona hablan los niños en fase de aprendizaje. En tercera persona se le pregunta a los cardenales. Y en tercera persona nos ha hablado este firme candidato a la Alcaldía de una ciudad que tiene a Julio César en lo alto de la Alameda de Hércules.

De este Espadas únicamente cabe esperar ahora que en las reuniones internas de partido siga cultivando la oratoria del mejor Julio César de los escritos, porque las crónicas apócrifas sobre algunas de sus intervenciones, sobre todo las referidas a ciertos informadores profesionales al final de la reunión del viernes en Luis Montoto, no entroncan precisamente con la belleza descriptiva de la que hizo gala el autor de ‘La Guerra de las Galias’, sino con el estilo escatológico del caca, pipí y culo de los actuales munícipes en los plenos del Salón Colón. La senda correcta es la de Julio, Juan. El de la Alameda. Por ahí, por ahí.

Evangelina, siempre nos quedará Miraflores

Carlos Navarro Antolín | 14 de enero de 2011 a las 18:25

Se marcha a su casa. Hace poco le oyeron decir que no puede vivir en paz sin dar rienda suelta a su hiperactividad. Y en el Parlamento se siente tan arrinconada como infrautilizada. A la Naranjo hubo quienes no le perdonaron nunca que Chaves la ascendiera tan alto. Tan fue así que las pocas ocasiones en que el presidente y don Gaspar estaban fuera de Andalucía, ella era la número uno de facto en la región. Hasta le recordaron despectivamente su etapa de taxista, eclipsando interesadamente su condición de ingeniero técnico agrícola. Un día, desde la ventana de su despacho de la Consejería de Gobernación, presenció una protesta de taxistas en la Plaza Nueva bajo una fina lluvia. Con una mano abriendo la cortina y mirando fijamente a los manifestantes, se le escapó un comentario desde lo más hondo: “No sabes cómo los comprendo…” La Naranjo recibió a todos los alcaldes de Sevilla en aquellos cuatro años. A todos, es verdad, menos a uno: Juan Manuel Sánchez Gordillo (IU). Nunca le aceptó sus malas formas.

Cuando llegó a la Consejería de Justicia, su reino comenzó a no ser de este mundo. Comenzó la hiel tras los tiempos de miel. Y cuando Chaves dejó la Presidencia de la Junta, ni reino, ni mundo. Todo fue ya hiel. Aquel Domingo de Ramos estaba viendo la cofradía de la Paz por la calle Gamazo cuando recibió la noticia de que su padrino cogía el AVE para Madrid. Se vio fuera del gobierno y muy probablemente de más sitios. Siempre ha tenido y tiene el oasis de su cofradía amada del Tiro de Línea, a la que no ha dejado de acompañar ni en sus años de consejera como una madre más que lleva a su hija a cumplir con un rito. Y, por supuesto, le queda la agrupación socialista de Miraflores, cuya secretaría general retiene como la aldea de los irreductibles galos que resiste ahora y siempre al invasor. En sus pocas horas libres de consejera daba rienda suelta a sus tres pasiones: su hija como objetivo máximo y preferente, los cafelitos con las militantes de su agrupación para no perder el contacto con las bases y la compra de zapatos.

“Están locos estos romanos”, decía Obelix. “A este PSOE ya no lo conoce ni la madre que lo parió”, piensa alguna que yo me sé.

Los tiros en el pie

Carlos Navarro Antolín | 12 de enero de 2011 a las 20:54

No cantarás los goles del rival ajeno si los hubiere, dice el primer mandamiento del buen asesor de campaña. No realizarás ninguna acción que distraiga los focos del objetivo principal, que no es otro, ni debe ser otro que la figura del candidato, dice el segundo mandamiento. Minimizarás los posibles defectos, reducirás su eco y toda tu capacidad de maniobra irá destinada al enaltecimiento de las virtudes del cabeza de lista y al ensombrecimiento de sus defectos o contigencias, dice el tercero. No caerás en la trampa de entrarle al trapo a miembros del equipo rival, mucho menos cuando quien te cita se encuentra muy por debajo de tí en su organigrama, reza el cuarto. Y sobre todo y por encima de todo no asumirás nunca ninguna cuota de protagonismo, pues debe estar reservado para el candidato, asevera el quinto.

guerra

Esta suerte de obviedades, sacadas de la primera lección del manual apócrifo de un buen jefe de campaña, no parecen estar muy claras en el PSOE de hoy, que cada día se parece más a ese PP que se pegaba los tiros en el pie (y veremos a ver si no se dispara varios de aquí a mayo) con torpezas y frivolidades en su contra como aquella célebre foto de Arenas con el betunero del Hotel Palace. Que los socialistas sevillanos, ellos solitos sin necesidad de ayuda, se hayan enzarzado en evidenciar los estrepitosos fallos de la megafonía de Fibes el día de la presentación de su candidato y que se hayan enredado en un posterior cruce de declaraciones es un error de manual, sólo superable por la convocatoria de un chat con el alcaldable la tarde del Viernes Santo, cuando un tercio de la ciudad duerme la Madrugada, el otro ve las cofradías de la tarde (sobre todo Alfonso Guerra) y el tercero sestea en las playas.

Los tiros en el pie ya no son patrimonio de la derecha. Anda que Pepe Caballos iba a perder un minuto en hablar de los micrófonos…

Confesiones de un socialista

Carlos Navarro Antolín | 11 de enero de 2011 a las 22:31

“El acto de Fibes me demuestra que como partido no hay otro como el PSOE de Sevilla. Fue un acto para enseñar músculo. Sí, sí… No me repitas más que al PSOE se le supone la capacidad de movilización como a los toreros el valor. Había que hacerlo, lo necesitábamos. Se ha hecho y ha salido bien. Ya sé que no es noticia que el PSOE llene Fibes ni ningún otro aforo, pero la crisis ha provocado tal cambio sustancial de los esquemas que la gente necesitaba percibir que seguimos siendo lo que siempre hemos sido.

Me da igual que hubiera gente de los pueblos, que es verdad que la hubo. Me da igual que vinieran a pie o en autobús. El caso es que llenamos aquello. La clave negativa está en que no hubo representación alguna de la sociedad civil. Creo que ha sido en tu periódico donde lo he leído. Hay que reconocerlo y así lo hemos comentado en el aparato provincial.

No hubo nadie de peso de verdad de los clubes de fútbol ni de otras entidades deportivas de primera fila, de los colegios profesionales, de la Universidad, de las cofradías y de tantas entidades de las que los políticos nos hartamos de decir durante el año que ‘hacen ciudad’. El tejido civil no apareció, cuando sí lo hizo en citas muy similares en anteriores elecciones. Consulta la hemeroteca. Esa es la única mosca que tengo, porque no nos basta con los votos de los que estábamos allí, que por supuesto los doy por conseguidos.

¿Todos los que asistimos actuaremos ahora como agentes dinamizadores, como las hormigas cuando se transmiten la información por las antenitas cuando se encuentran unas con otras, o seguiremos con los cainismos y con la casa hecha unos zorros por dentro? El músculo está sano. Falta coordinarlo con el cerebro”.

El voleón

Carlos Navarro Antolín | 3 de enero de 2011 a las 19:03

ayto1Son magos. Artistas. Genios de la gestión. Capaces de pegar un regate en una baldosa. Resulta que el Ayuntamiento debe 631 millones a los bancos. No tiene fondos para hacer frente a determinados gastos. Necesita liquidez. Cash, que le llaman ahora los sesudos analistas económicos. Un buen día nos venden que se ha modificado el plan económico y financiero para apostar aún más por la austeridad. Pero no se dan más datos. Cuando se lee la letra pequeña del documento no encuentra uno ninguna reducción de gastos superfluos, tales como de propaganda o representación. Nanai. Lo que han hecho los barandas municipales es acudir al banco, renegociar las condiciones (de parte) de la gran deuda pendiente y quitarse de encima la molesta amortización del capital durante 2011, que es año electoral. El gobierno no ha hecho otra cosa que pegarle el voleón a la deuda, quitarse el peligro de que le piten penalti en el área de la liquidez los últimos meses de mandato y evitar que le hagan un gol de rebote. La austeridad queda para los cinturones de esparto. Y como los bancos nunca regalan nada, los intereses a pagar a partir de 2012 serán leoninos. Pero con esa historia que apechugen los otros. Lo importante es alejar el balón de la portería. A costa de lo que sea. La banca gana. Como en los juegos de mesa.

La tarjeta los confunde

Carlos Navarro Antolín | 30 de diciembre de 2010 a las 20:38

Heme aquí, confundido en la última jornada del año, con la caja negra espantada y estupefacta, a la espera de que alguien me explique qué relación guardan la ginebra Rives, las gambas cocidas, el jamón al corte, la actuación de un cantaor de flamenco a 2.9000 de euros del ala, el tinto de reserva, las bolsas de cubitos de hielo y los profiteroles de chocolate con la actividad y gestión del Instituto Municipal de Deportes, en cuyo objeto social no termino de encuadrar ninguno de los pagos efectuados.

No se trata alimentos propios de una dieta cardiosaludable (salvo que los quejíos del flamenco reduzcan el colesterol). Hay criaturas que parece que no comen caliente hasta que no alcanzan un cargo público. O se tiran a los restaurantes como posesos para, como dijo aquél, darle a la cuchara y al tenedor “como si fuera comida robada”.

Vale que un delegado municipal tenga uno o dos compromisos al mes en razón de su cargo, o que incluso se le eche la hora encima y haya que almorzar fuera de casa. Pero existen virtudes tan básicos como el decoro, el tacto y la mesura que se deberían tener presentes para beber agua mineral en vez de tinto reserva de Rioja cuando se paga con una tarjeta con cargo al erario público. Y, sobre todo, llama la atención que se haga con el dinero público lo que probablemente nunca se haría con el privado. Aunque eso más que con el tacto tiene que ver con la educación y es un debate aparte. Qué verdad aquella de que a los cargos conviene llegar con las gambas comidas. De lo contrario la tarjeta te confunde. Como la noche a Dinio, el cubano. Échame a cocer otra ración, que paga el IMD.

Banderillas mal colocadas

Carlos Navarro Antolín | 30 de diciembre de 2010 a las 5:30

Se harta Luis Pizarro de fotografiarse con la gente del Toro en la sala de juntas de su Consejería de Gobernación en la Plaza Nueva para luego tocarle los costados a los maestrantes con la petición de que las localidades tengan una medida de 50 centímetros, lo que supondría una pérdida del 20% del aforo. Tome castaña que echan humo.

Es de dominio público que la plaza de toros de Sevilla es la más bonita y la más incómoda del mundo al mismo tiempo. Sublime contradicción basada en un tópico con su cuarto y mitad de realidad. Si hay un maestrante que ha sido capaz de meterle la hormigonera y echar abajo un tendido para recuperar una puerta histórica (la del despeje) ha sido Alfonso Guajardo-Fajardo, el mismo que ha reconvertido el graderío de sombra. Si a usted le cuentan hace diez años que por dos veces iba a entrar la piqueta en la plaza sin mayores polémicas patrimoniales, piensa en cualquier coso menos en el del Baratillo.

Fina y aguda ha estado la institución en su respuesta: las sillas de la carrera oficial de la Semana Santa tienen 38 centímetros y sus usuarios permanecen en ellas bastante más tiempo que las dos horas que dura el espectáculo taurino siempre que no salgan los cabestros (y no se me entienda mal), y en el graderío del Sánchez Pizjuán o el Villamarín no encuentra usted precisamente triclíneos. Lo del requerimiento de los 50 centímetros son unas banderillas mal colocadas, que ni avivan la bravura, ni arrancan aplausos. La plaza se va a quedar como está. Tan incómoda en sus tendidos como bonita por dentro y por fuera.

Melchor, un oficio peligroso

Carlos Navarro Antolín | 27 de diciembre de 2010 a las 22:56

Si tortas hay en Sevilla para ser simple beduino de la cabalgata, se pueden hacer una idea de que hay y ha habido gente dispuesta a hacer la cruzada por ser rey mago y subir a la carroza a los parientes y afectos.

¿Habrá más símbolo de poder que ir subido a la carroza como el que va en lo alto del carruaje por la Feria con la barbilla alta?  No había hasta ahora empresario, médico o abogado que se preciara de no aparecer al menos en las quinielas de los magos de Oriente así que llegaban las calores del verano. “A Fulanito le han pedido siete millones de las antiguas pesetas por ser Melchor. Claro, como saben que a las puertas de su consulta hay bulla hasta los sábados…” “A Mengano le han dicho que si quiere subirse a la carroza que suelte cinco millones en negro y otros dos en un convenio institucional con su empresa”. “Te aseguro que Zutano salió de la reunión  en su bufete con el presidente del Ateneo vestido de Baltasar, pero llegó a su casa y su mujer lo bajó de la carroza.  Aún humeaban  las tazas de café en el suntuoso despacho cuando ya estaba el tío llamando al presidente para decirle que muy bueno lo suyo, pero que se olvidara del tema”.

Y la máquina de los rumores venga a fabricar vanidades. Pero ahora las cosas han dado un vuelco que no lo vaticinaban ni las famosas encuestas del IESA, que ésas sí que suben a Javier Arenas a la carroza.  Toma ya. Si usted quiere ser mago de Oriente de los de la calle Orfila no le bastará ya con perderle el cariño a miles de euros. Ni siquiera con pedir en la ventanilla de la Plaza de España el certificado de estar libre de antecedentes penales. Tendrá usted que solicitar un certificado de pureza de sangre al mismísimo Ateneo, que parece haberse colado en la jurisdicción como un tribunal más al que ni siquiera cabe acudir con las garantías de un imputado   asistido  de abogado.

Tenga usted  cuidado con determinados ‘carrozas’   y determinadas carrozas . Ser rey mago puede ser un oficio peligroso. Del paraíso a la muerte civil. Que se lo digan al doctor Fabiani Romero.

El dardo de Antonio Silva

Carlos Navarro Antolín | 16 de diciembre de 2010 a las 21:39

silva

Ocurrió en el grisaceo salón de las grandes celebraciones de San Telmo, que ha perdido aquella suntuosidad de las paredes para convertirse en un parador minimalista de nuevo cuño. Antonio Silva de Pablos, director de la televisión municipal de Sevilla, recibió  de manos del presidente Griñán  unos de los XXV Premios Andalucía de Periodismo por un reportaje de cuatro horas de duración sobre el A400M. El veterano periodista tomó la palabra sin papeles por delante. Fue breve, pero no perdió la oportunidad para soltar un dardo al interpretar generosamente el reconocimiento a su cadena como un premio a todos los trabajadores de las televisones públicas, a los que califició de “cuestionados y vigilados” por quienes “no se aplican” los criterios de libertad que “tanto dicen defender”. A nadie escapa que Silva anda especialmente molesto por la labor de fiscalización, legítima y lógica, que realiza el PP municipal de los informativos de la cadena. El Consejo Audiovisual de Andalucía no para de emitir informes al respecto como consecuencia de las denuncias por la reducida atención que recibiría el candidato Zoido en comparación con los gobernantes socialistas. Silva presume de haber sido avalado siempre por este organismo. La tensión ha llegado a tal extremo entre Silva y el PP que ya hay anuncios  de querellas de por medio.  Ambas partes, que se llevaban muy bien en otros tiempos, se han retirado los embajadores. En San Telmo, en el salón de los oros que perdimos, Silva lanzó su dardo a la derecha. Al final del acto, el portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, le felicitó por sus palabras. Querellas, denuncias, premios y parabienes. Silva prueba la miel y la hiel. Del oro al gris y vuelta a empezar. La vida misma.