El cambio tranquilo, tranquilísimo

Carlos Navarro Antolín | 8 de junio de 2011 a las 10:05

Y tanto. Hoy se ven las caras Monteseirín y Zoido, pero el encuentro no figura en la agenda de convocatorias del día. Todo sea por la tranquilidad. ¿Para qué molestar a los fotógrafos a las nueve de la mañana? El futuro alcalde ha sido visto en la tribuna de la final del Roland Garros, pero la oposición no ha sabido, no ha podido o no ha querido sacarle el jugo al periplo parisino. Todo por la tranquilidad. Los partidos negocian estos días la organización de la corporación para los próximos cuatro años. Como donde las dan las toman, los concejales del PSOE e IU se van a hartar de coger el ascensor. Todos castigados al palomar, al igual que ellos hicieron por dos ocasiones con el PP, hace cuatro y ocho años. No hay lugar a queja alguna. Todo sea por la tranquilidad. Los del PP quieren que la toma de posesión sea por la tarde, con la fresquita que suele hacer un 11 de junio en Sevilla. Todo sea por la tranquilidad y para que don Mariano tenga tiempo de llegar en el AVE. El PSOE no ha puesto reparo alguno. Aquí todo el mundo parece como Romario: “Estoy cansado, muy cansado…” Y desde todos los bandos se pide la hora y la llegada del verano. Unos ya no saben cómo atender los compromisos de Arenas para colocar gente en el organigrama municipal, ni cómo encajar la cantidad de contratos blindados con los que se están encontrando. Y otros no saben ni qué harán al día siguiente. A todos interesa el cambio tranquilo.

Una oposición cautiva y desarmada

Carlos Navarro Antolín | 3 de junio de 2011 a las 10:41

La oposición tiene dos funciones básicas en el sistema democrático: fiscalizar la acción de gobierno y tratar de marcar los tiempos políticos. Para llevar a cabo ambos objetivos es preciso contar, en primer lugar, con una capacidad de trabajo innegable con la que examinar expedientes y más expedientes de los que sacar motivos para dar ruedas de prensa en el Laredo con un cuarto de entrada de periodistas y, en segundo lugar, hacer gala de un sentido de la anticipación que requiere de buenas dosis de sagacidad y reflejos. Lo difícil de hacer oposición es que hay que mantener la tensión con todo en contra, hay que procurar estar en permanente posición de rematar a gol aunque ni de lejos se intuya el balón y hay que estar dispuesto a recorrer kilómetros de desierto sin un pequeño oasis de alivio. “En política no se puede ser menos que concejal de la oposición”, decía hace años uno que hoy está a punto de estrenarse en un puesto destacado de poder en el Ayuntamiento. Los coches oficiales se reducen, la chequera desaparece, te tocan los peores despachos, cuesta el doble en condiciones normales colocar un tema entre los principales titulares y sólo tienes como herramienta la imaginación. Nada más y nada menos que la imaginación.

Cinco días después apareció en los medios quien está llamado a liderar la oposición en el Ayuntamiento de Sevilla los próximos cuatro años. Juan Espadas compareció en una mesa en soledad. Su partido, que se desangra lentamente por San Jerónimo y hasta por la Macarena, no cuidó ese mínimo detalle frente a un Zoido hiperarropado en una foto de partido en Córdoba a la misma hora. Resultó entrañable oírle hablar de que ahora, justo ahora, se basará en las agrupaciones. Ay, Juan, que de nada sirvieron las alusiones mitineras a Los Michi, Los Vari y todos esos militantes que de siempre han controlado a la perfección el día de las elecciones la lista de los vecinos de los barrios que aún no habían votado. Espadas demostró esos días de campaña saber dónde estaba el peligro cuando daba cariño verbal a esos destacados militantes, pero ellos querían otro tipo de afecto y le cantaron por la Jurado: “Y ahora es tarde, señora, ahora es tarde…” Y parecieron decir aquello tan cruel de que te busquen los votos Mercedes de Pablos y Palomares.

El discurso de Espadas resultó famélico en cuanto a contenido político. Está a años luz del objetivo de marcar los tiempos políticos. Lo de ejercer la oposición mediante las agrupaciones es ilusorio. Lo de canalizar el descontento del 15-M parece de rico venido a menos que aún no se ha enterado de que tiene telarañas en la cartera y quiere seguir viajando en primera. Sí dijo una frase muy interesante: “Después de la derrota (electoral) toca un análisis y cambiar lo que haya que cambiar”. Hay veces que sale más barato llamar a Derribos Pavón y levantar una casa nueva. Porque si es este el debut de la oposición, cautiva y desarmada, asistimos al nacimiento de una Téofila, un Torres Hurtado y un Perico, pero al sevillano modo.

Y conste que Juan Espadas no tiene la culpa en exclusiva del desastre del 22-M. La que más tiene que decir sobre la debacle sigue escondida tras el burladero. Qué pena que ya no está Rafael Velasco para echarle la culpa.

¿Dónde está la oposición?

Carlos Navarro Antolín | 31 de mayo de 2011 a las 21:24

Sólo han dicho esta boca es mía a cuenta de las farolitas, pero ni fueron capaces de sacar el coste del proyecto. Se tuvieron que enterar por este periódico. El alcalde electo lleva diez días pegándose baños de masas y lanzando iniciativas, pero al otro lado no se oye a nadie. Ni siquiera una mera psicofonía. “Oiga, toc-toc, ¿hay alguien ahí?” Se ha configurado un nuevo gobierno y nadie, absolutamente nadie del PSOE ha realizado un análisis de la reducción de las delegaciones, nadie ha  extrapolado el presupuesto municipal vigente a las nuevas áreas de poder, y a nadie se le ha ocurrido sacarle punta a la designación de un ‘dedil’ para áreas tan claves como la seguridad y el tráfico (ya está bien de la estupidez de la movilidad).

¿Acaso no tiene el PSOE nada que decir del nuevo gobierno? ¿De verdad que no hay por donde meterle el pitón a ciertas propuestas del gobierno entrante? Zoido lleva la iniciativa ante una oposición que parece acomplejada. La auditoría, la disolución de la acampada de los eventuales de Tussam en la Plaza Nueva, la derogación del Plan Centro, la reinstauración de la línea de Tussam a la UPO, el anuncio de que no se ampliará el recorrido del tranvía y un largo etcétera. El nuevo alcalde concede entrevistas a todo el mundo y se pasea por todos los estudios. Hoy en los de Canal Sur, pero cualquier día lo vemos en la revista del colegio de abogados o en el boletín del Consejo de Cofradías. Pues nada, silencio desde la bancada socialista. La oposición parece un peón mordiendo la esclavina del capote en el callejón mientras el toro bravo del gobierno va derrotando en cada burladero un día sí y el otro también. A ver si alguna vez salen a pararlo. Se llamaba iniciativa política, ¿no? Más que para una ITV, este PSOE parece que está para el desguace.  A no ser que la oposición esté en el fondo del mar. Como cierta esponja amarilla. Póngame una cangreburguer, por favor.

Concordias y discordias

Carlos Navarro Antolín | 31 de mayo de 2011 a las 5:00

La festividad del patrón en la Catedral registró una nueva victoria incontestable de la derecha. Once concejales del PP por tres del PSOE. El gobierno saliente estuvo representado por Alfredo Sánchez Monteseirín, Rosamar Prieto-Castro y Joaquín Díaz. Zoido llevó a diez de sus quince concejales, entre ellos a dos de los tres que no repiten. La misa coral comienza. Está en el templo metropolitano la corporación bajo mazas, pero está ausente la alta jerarquía eclesiástica. “Los del PP nos barren en todo. ¿Que cómo está la gente del partido? Hay días y días…” Zoido y Monteseirín se saludan con los heraldos de los reinos de la corona española del monumento a Colón como testigos. Debe ser un ejemplo del seguimiento de la tesis sobre la concordia expuesta en la pasada campaña por el ex alcalde socialista Manuel del Valle: “Los del PP no son nuestros enemigos, son nuestros rivales”.

Los sonidos de la flauta y el tamboril ambientan la entrada a la ceremonia en el Teatro Lope de Vega, segundo gran acto del día. Hay dos hermandades rocieras distinguidas en la ceremonia civil del denominado Día de la Ciudad. Ocurre que cierta procesión va por dentro, pues la autoridad eclesiástica ha hecho saber en tiempo y forma a quienes corresponde que no se le ha tenido en cuenta ni para pedir ni para aceptar la Medalla de la Ciudad. Una llamada al orden en toda regla. Un coscorrón. Un tened claro aquí quién es el que manda. El día se tornó agridulce para algunos. Las carretas, más que nunca, fueron por dentro.

La ceremonia en el teatro dio lugar a más imágenes para la concordia. Zoido y Espadas se saludaron en el patio de butacas. Al alcalde electo le dieron primera fila. Al senador socialista lo colocaron bastante más atrás, con la diputada socialista Carmen Hermosín como acompañante. La victoria tiene séquito. La derrota, aires de soledad. Por cierto, que nadie del PSOE municipal ha dicho aún ni mú sobre la composición del nuevo gobierno local. Debe ser cosa de la oposición “implacable”.

Zoido no quiso este año sentarse en el escenario. Tenía asiento en una esquina de la segunda fila como portavoz del grupo popular. Su lugar lo ocupó el portavoz adjunto, Curro Pérez. Alguien debió hacer valer que esa esquina no era el sitio más adecuado para un ganador con veinte concejales. Y encima con Torrijos como compañero de todas las fotografías. El alcalde entrante saludó a decenas de personas antes del comienzo del acto. Se dejó ver y se dejó querer, sabedor de que la gente quiere seguir viendo al mismo Zoido de los últimos cinco años. Resultan curiosas las maniobras de algunos (y algunas) para ir colocándose en puesto de saludo. Hay verdaderos ingenieros en la materia.

Los vídeos sobre los homenajeados tuvieron gazapos. Cuando tocaba el turno de agasajar a las hermandades rocieras del Cerro y de Sevilla Sur, la gran pantalla proyectó una imagen de la salida de la hermandad de Sevilla del Salvador. La cosa recordó a los telediarios que se hacen en Madrid los Viernes Santos, cuando confunden a las Esperanzas.

Monteseirín se refirió al antiguo convento de Los Remedios, actual museo de carruajes, como el pabellón de Cuba de 1929, cuando éste realmente se encuentra en la Avenida de la Palmera, hoy sede de la Delegación de Gobernación de la Junta de Andalucía. El alcalde prometió no hacer un balance de su gestión, pero a la hora de la verdad se hartó. Y se llevó un aplauso especialmente prolongado que tuvo que agradecer con un gesto de abrazo hacia todos los asistentes. A Monteseirín le ocurre como al cardenal. Comienza a recoger el cariño de ciertos sevillanos en el túnel de salida, con el pontificado a punto de esfumarse. Así es esta ciudad. Te perdona cuando te vas. Dicen que es un perdón egoísta, porque complace más a quien lo otorga que a quien lo recibe.

La intervención de la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, no pasará a la historia. El presidente del Senado cerró el acto con un discurso inocuo con un final patriótico sobre lo que España nos une más que nos desune. Javier Rojo acudió a arropar a su amigo Monteseirín. Cumplió. A la salida, la crisis dejó a los asistentes sin canapé oficial por tercer año consecutivo. “Y eso que esta vez teníamos la esperanza de que Robles se estirara al haber recibido una medalla”. Torrijos se quita la americana, enciende la pipa y se va por los Jardines de Murillo. La derrota y sus aires de soledad.

Un gobierno sin un ‘número dos’

Carlos Navarro Antolín | 30 de mayo de 2011 a las 18:20

Ni vicealcalde, ni delfines. Un gobierno sin número dos. Zoido ha repartido las áreas de gobierno, las cuotas de notoriedad y los cargos eminentemente institucionales de tal forma que no se pueda percibir a un favorito, una suerte de primus inter pares. No lo hay, al menos sobre el papel. No existen más diferencias de las resultantes entre los siete tenientes de alcalde y los generosamente denominados como alcaldes de distrito. De la composición del gobierno se pueden extraer algunas conclusiones más.

Ha desaparecido la delegación de Presidencia, pese a que figura como la primera en la página 13 del programa del Partido Popular. Estaba ligada a los distritos y de su diseño cabía deducir que estaba proyectada para una especie de superconcejal con un perfil claramente político. Finalmente ha quedado descafeinada y reconvertida en Delegación de Participación y Coordinación de Distritos. Será asumida por el hasta ahora portavoz adjunto, Beltrán Pérez, uno de los tres gladiadores en los duros años de la oposición. Y ojo porque la función de coordinación de los once distritos se presume como una tarea difícil de llevar a la práctica.

El elegido para Urbanismo y Medio Ambiente ha sido el gran tapado hasta ahora, Maximiliano Vílchez, que estos años ha ejercido a medio gas al ser un concejal sin dedicación exclusiva. Las escasas aparaciones que ha tenido a lo largo del cuatrienio han sido para fiscalizar la labor del gobierno en asuntos de personal, pues su profesión es la de jefe de los servicios jurídicos de la Tesorería General del Estado en Sevilla. Es un hombre de la entera confianza de Zoido, quien siendo delegado del Gobierno en Andalucía lo designó como subdelegado en Cádiz. Su nombramiento al frente de la todopoderosa Gerencia de Urbanismo ha supuesto una enorme sorpresa, al haber relegado al otro gladiador, el concejal Curro Pérez, a la portavocía del gobierno, un puesto de notoriedad asegurada tras cada junta de gobierno y que resulta perfecto para este curtido concejal, pero que resulta poco, de ahí tal vez que Zoido lo haya reforzado con un cargo de cierta cuota de gobierno como el de ser alcalde de Triana. El arrabal funciona en la práctica como una microciudad en todos los sentidos. Pérez puede sacarle mucho partido al puesto, pero no le viene nada regalado de partida.

Gregorio Serrano, el tercer gladiador, fue uno de los supuestos perdedores en la confección de unas listas donde entraron dos independientes muy vinculados a sus temas de trabajo: el catedrático de Economía, Francisco Javier Landa, y la experta en gestión tributaria Asunción Fley. Pero al final ha sido uno de los grandes agraciados en el reparto de poder al entrar en el selecto club de los siete, que son los concejales que tienen áreas de gobierno, los que verdaderamente manejarán el presupuesto municipal.

La externalización de la dirección política de la seguridad y el tráfico era una opción que Zoido tenía en mente desde las elecciones de 2007. Para entonces llegó a un preacuerdo con Antonio Bertoméu, ex jefe superior de la Policía Nacional en Andalucía Occidental. Ahora se ha fijado para tales funciones en el comisario Demetrio Cabello, que se las tendrá que ver con los agentes de la Policía Local habitualmente reticentes a ser dirigidos por personas ajenas al cuerpo. Tarea compleja.

El único de los tres independientes que queda fuera de las áreas directas de poder es Francisco Javier Landa, que en cambio tendrá funciones institucionales (la presidencia del Pleno y las relaciones institucionales) y la carga de hacer los planes estratégicos. No estará, precisamente, desocupado quien ha figurado como número dos de la lista.

El secretario general del PP de Sevilla, Juan Bueno, será el portavoz del grupo. No tiene tampoco ninguna área de gobierno, pero se acentúa su perfil político y tendrá asiento junto al alcalde en los plenos. Sabido es que a Javier Arenas le gusta que los cargos orgánicos se dediquen fundamentalmente a eso: al partido. Y más en tiempos de buena esperanza…

Las pedreas de los distritos no han deparado muchas sorpresas. Había dos expertos en Nervión, María Eugenia Romero y Jaime Ruiz, por lo que uno de ellos, Jaime Ruiz, presidente del PP en dicho distrito, ha debido irse al de San Pablo y Santa Justa. La designación de José Miguel Luque en Cerro-Amate era un pregón a voces después del gran trabajo realizado en este distrito. Amidea Navarro se ha ganado a pulso presidir el Casco Antiguo tras años de dura lidia con el gobierno de Izquierda Unida.

Resta por conocer quién firmará los papeles en el gobierno de la ciudad en los días de ausencia del alcalde, para lo cual habrá que esperar al decreto de prelación de las tenencias de Alcadía. Ahí sí habrá que elegir necesariamente a un número dos, aunque sea simbólico. Todo resulta consecuente con la estrategia de la campaña. Zoido por encima de todo. Zoido y su marca. Zoido es el personaje a cuidar y a destacar.

Una mamarrachada de 390.000 euros

Carlos Navarro Antolín | 26 de mayo de 2011 a las 22:08

Zoido no ha comenzado por las farolas. Ha arrancado anunciando la realización de una auditoría general en el Ayuntamiento, ha seguido con la disolución de la acampada de los eventuales de Tussam, ha continuado con el anuncio de la derogación del plan de tráfico del centro en el primer pleno hábil del mandato y la consiguiente licitación de los estacionamientos previstos en la corona del casco antiguo y, eso sí, ha rematado con una serie de decisiones que han dado mucho que hablar: la retirada de Pilar Bardem del nomenclátor (una medida que debe ser hasta cardiosaludable), la inclusión de Antonio Burgos en el callejero local (más vale tarde que nunca, pues ya está bien cicatería) y la sustitución paulatina del mobiliario urbano de escaso gusto que se ha colocado en los últimos años en plazas tan céntricas como la Alfalfa, la Pescadería y el Pan. Pero no, no ha comenzado quitando farolas.

El mobiliario que Zoido dice que retirará poco a poco de este denominado eje peatonal costó 390.000 euros. El elevado precio no justifica que semejante mamarrachada deba seguir afeando el casco antiguo. Conviene buscar alternativas que sean escasamente gravosas para las arcas municipales y que rentabilicen siempre que sea posible lo ya hecho. Pero es loable el objetivo de suprimir el efecto devastador que tienen, por ejemplo, las ‘farolas duchas’ junto al templo barroco del Salvador como fondo.

Los turistas no vienen a ver cómo se fabrican las piezas del A-400-M, ni el auge de la Gran Sevilla, ni la diversidad de población de Sevilla Este. Vienen al casco antiguo. No cuesta mucho no ya cuidarlo, sino adecentarlo.

Lo peor de todo esto no es que se vayan a quitar las farolas y los bancos. Lo peor es que costaron 390.000 euros. ¿Han paseado ustedes por la Puerta de Jerez? Se está instalando una fuente propia de cuarto de baño de nuevo rico con azulejería de fachada de tanatorio de pueblo. Como sabrá Dios lo que ha costado, ¿nos la tragamos o la dejamos afeando la preciosa arquitectura regionalista de Aníbal González en el Alfonso XIII? Sobre todo porque en el Alfonso XIII van a entrar los albañiles y puede que lo dejen como el interior del Hotel Colón, que no lo conoce ni la madre que lo parió.

La reveladora falta de humildad en el PSOE

Carlos Navarro Antolín | 24 de mayo de 2011 a las 13:05

Cree el cojo del desfile que los demás son los que llevan el paso cambiado. Pero no lo piensa porque sea cojo, sino porque es soberbio. Creen los socialistas que se han pegado el batacazo por la crisis. La crisis es como el niño chico, que siempre interesa que haya uno para echarle la culpa del jarrón roto. La humildad es el primer requisito para salir de todo agujero. Nos decepcionó enormemente que Juan Espadas aludiera la misma noche electoral a que “en un año se verá cómo gestiona la derecha”, por lo que anunció que el PSOE ganará las elecciones autonómicas. Alguien debió decirle al candidato que no era el momento de hablar de la herencia, sino de velar al muerto. Espadas tiene buena imagen, recursos, labia de sobra, simpatía y hasta muchas mujeres le tienen por guapo. Pero cuando te han metido una goleada de espanto y vas a pasar a la historia como el candidato socialista que ha perdido en Este, Alcosa, Torreblanca, Macarena, San Pablo y Santa Justa, por poner los ejemplos más dolorosos, es el momento de ser humilde, quedarte callado y esperar a que pasen los cien primeros días para comenzar a ejercer la oposición con la correspondiente carga crítica que todos esperamos. Tiempo habrá entonces de sacar la artillería y de empezar a recordarle a Zoido su rosario de promesas. Espadas no se ha enterado, no ha sabido ver la jugada o no le interesa ver que determinados planteamientos como esa derecha presentada como el coco ya no cuelan, como ya no vende esa izquierda revestida de superioridad moral a la que tanto se le ha llenado la boca (“Los barrios son nuestros”).

Hagamos un pequeño repaso de algunos hechos recientes. La puesta de largo del candidato fue aplazada sorpresivamente de noviembre a enero porque algún lumbrera la puso el día del partido entre el Barcelona y el Real Madrid. ¡Un cabeza de lista de una gran capital presentado a tan sólo cuatro meses de las elecciones! La lista electoral fue contestada en las urnas por el propio partido. ¿Recuerdan aquellos 50 votos en contra en el Cerro, donde el PP no la olía y donde ahora ha ganado casi diez puntos? La fuerza de convocatoria de Guerra se redujo a 120 personas en Alcosa en la precampaña. ¿Se acuerdan de aquella bulla interna y de la bronca que Rodríguez Villalobos le dedicó a Ramón Díaz, responsable de organización del partido en ese distrito? A Felipe le tuvieron que recortar el escenario en el Cerro para no dejar en evidencia a todo un símbolo del socialismo. El candidato se ha perdido días y días hablando del urbanismo energético y de la Gran Sevilla, temas que nunca han vendido nada electoralmente, pero que se aceptaban en tiempos de bonanza económica. Cuando hay cinco millones de parados resulta grosero hablar de la Gran Sevilla y otros chiringuitos propios de una fábrica de humo. Y en Bellavista te montan una alternativa al aparato orgánico con las urnas abiertas. Lo nunca visto en un PSOE en el que nadie se podía mover porque se quedaba sin salir en la foto.

El enfermo sangra por la boca, le fallan los riñones, se le para el hígado y hay quien sigue diciendo que la culpa es de la cena del día anterior y que en breve estará el tío para correr los mil metros. Todo parece diseñado por el principal asesor de Zoido, el mismo que dijo en febrero: “Espero que el PSOE mantenga este equipo electoral, porque me da hecha la mitad del trabajo”.

Todo tiene ese tufo de padre a cuyo hijo le han suspendido cuatro asignaturas y arremete contra el profesor. La víctima termina siendo el niño, gravemente perjudicado por la falta de perspectiva de su progenitor. Sigan, sigan con el urbanismo energético y la Gran Sevilla, temas de los que se oye hablar en los bares de Pino Montano, el Zodiaco y Amate todas las mañanas…por las que hilan. Y el tío que le miraba el culo a las papeleras (Guerra ‘dixit’) logrando mientras veinte concejales. ¡El coco, que viene el coco!

Coda: las camisetas que lucieron los peperos en la noche electoral que aludían a la imposibilidad de que el PP lograra la mayoría absoluta estaban dedicadas al socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que se ha hartado estos meses de explicar que era matemáticamente imposible tal resultado. Pero es justo reconocer que Celis jamás hubiera cometido ciertos errores de manual observados en el equipo de Espadas. Eso seguro.

Zoido, el prestatario

Carlos Navarro Antolín | 23 de mayo de 2011 a las 1:33

No se pueden sacar 20 concejales en Sevilla, empresa jamás conseguida por nadie, sin que te voten muchísimos de los otros. Los resultados demuestran que la estrategia de pedir los votos prestados ha sido todo un acierto. Como lo fue aquello de anunciar que si no gobernaba, se retiraría de la vida municipal. Una suerte de ahora o nunca, de puerta grande o de enfrenería. Al igual que lo de recurrir al notario. Los socialistas se llevaron días hablando del fedatario en lugar de invertir el tiempo en otros objetivos más provechosos. La relación de maniobras astutamente puestas en práctica ha sido larga. Sería cicatero atribuir todo el mérito de un resultado de ensueño al contexto de una crisis innegable. Veinte concejales no son únicamente consecuencia de la economía. Ha habido un trabajo bien hecho por quienes han ejercido la oposición como si de un sacerdocio se tratara: veinticuatro horas de dedicación exclusiva. El PP le ha pegado a los socialistas una cornada de libro, donde más duele, con una doble trayectoria (Sevilla y los barrios) que interesa a un partido al que no reconoce nadie (el PSOE). Un buen ejemplo de esto último lo tuvimos sorpresivamente ayer, cuando el secretario general de Bellavista anunció su presentación a la Secretaría Provincial del partido el mismo día y a la misma hora en que su partido se estaba desangrando en Este, Alcosa, Torreblanca, la Macarena… Lugares donde residen obreros, que le han prestado su voto a un alcalde de centro-derecha. A la crisis y al trabajo perseverante del equipo de Zoido hay que sumar los errores de manual de la candidatura de Juan Espadas, un buen candidato que ha resultado amortizado y que ni muchos menos tiene toda la culpa de la debacle. El PSOE se ha entretenido demasiado en cantar los goles del rival, subrayar torpemente sus propios fallos, eclipsar más de lo debido a su candidato, no tener claro quiénes deben ir a un debate secundario, perder el tiempo en denuncias absurdas ante la junta electoral, defender que había un empate la víspera de la publicación en un medio afín de una encuesta demoledora, etcétera. Cuando no eran errores, eran señales claras de que algo no funcionaba bien en el interior. Con este panorama, el PP no ha tenido más que levantar el pie del acelerador, dejar hacer y ni siquiera ha tenido que airear los trapos sucios hábilmente recogidos de algunos de los miembros de la candidatura socialista.

Un PP de 14,90 y un Rajoy de Bob Esponja

Carlos Navarro Antolín | 20 de mayo de 2011 a las 13:04

Si ya no hay bocadillos en los mitines del PSOE, tampoco hay ya muchas rubias teñidas en los del PP. No somos nadie. ¿Dónde quedó el espíritu del mitin de Aznar en el Parque de los Príncipes de 1993? ¿Nada queda, oh memoria en blanco y negro, de la estética de los mítines de Aznar en el auditorio de la Cartuja en 1996 y 2003? Tanto centrar el partido y nos hemos quedado sin la jet set local (risas en off) en los grandes encuentros de la derecha más a la derecha de la derecha (Griñán dixit en Pino Montano la otra tarde). Lo de ayer en Fibes fue la consagración del “Loli, son 14,90″ del tendero de Su Eminencia (Reverendísima). Este PP es de 14,90. No lo conoce nadie. Como ya no reconoce nadie a este PSOE. Miraba uno las tribunas de asientos donde estaba la gente de la provincia y veía caras más propias de la Casa del Pueblo que de un mitin del dóberman. Guau, guau. ¿Pero qué esta pasando? Una suerte de globalización confunde la estética de los dos grandes partidos. ¿Dónde están, no se ven, esos guapos del PP? Si no llega a ser por los animosos componentes del grupo Siempre Así, reserva espiritual de la estética pepera, salimos de Fibes sin saber bien dónde hemos estado. Qué fue de los “chicos de Derecho” con los que a Soledad Becerril le gustaba cafetear en sus campañas. Huuuuuum. Y las banderas de España se quedaron en los cajones de los armarios. Menudo desprecio a los símbolos: ni rubias, ni niñas de Derecho y casi ninguna señorona con las tardes libres procedentes de esas calles con nombres de vírgenes.

¿Y qué me dicen del discurso de Arenas? Se metió con los “jóvenes del PSOE”, a los que nombró uno a uno: Chaves, Rubalcaba, Pepiño,… Y de una tribuna se oyó un comentario socarrón a media voz: “¿Y tú, Javier? ¿Y tú?”. Guasa con tomate. Un poquito de piedad, hombre, que Hacienda lo daba por espichado hasta el otro día. El Fisco, qué poco corazón tiene… Si Hacienda somos todos, vamos a cerrarla, como dijo aquél, porque nos mata a la chita callando.

Y Rajoy volvió a recurrir a sus diálogos con el público al estilo de la canción de Bob Esponja. ¿Quién ha recortado las pensiones y vive en el fondo del mar? ¡Bob Esponja! No, no, hombre, Zapatero. Ha sido Zapatero. Y los jóvenes del PP, que ya no usan el Patrico, venga a subirle el ácido úrico al camarada Torrijos con sones cubanos. Del guantanamera, guajira, guantanamera al paga las gambas, Torrijos, paga las gambas. Lo dicho, Loli, son 14,90. Y conste que Arenas está muy vivo. Salud al campeón. Y que sea por muchos años. Amén.

El penitente Moriña

Carlos Navarro Antolín | 18 de mayo de 2011 a las 22:03

ALBERTO Moriña no es ningún chulo. Ni tiene el perfil de un joven extremista o radical. Es más bien todo lo contrario. Un tío normal al que la política y sus circunstancias han elevado a un cargo de cierto relumbrón. Ocurre en todos los partidos. Alberto tiene aficiones muy loables, como la de pasear por el centro o cervecear por Triana. Le gustan las cofradías y vivir su ciudad. Lo nombraron portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento. Alguno de sus compañeros de filas lo bautizaron como el pocavoz, porque un alcalde en retirada acaparaba los turnos de palabra en los Plenos. Pero pronto demostró que sí, que tenía voz. Y tanto. La otra noche estuvo ingenioso en el mitin de la Torre de los Perdigones. “La Macarena es roja, roja socialista, y verde, verde de la Esperanza”. Las mujeres habían saludado su aparición en el escenario: “¡Guapo, guapo!” Todo iba estupendamente, con José Bono conociendo en directo a una de las firmes apuestas de este nuevo PSOE que no lo conoce ni la madre que lo parió. Pero en las cuartillas que tenía preparadas había un toro que lo empitonó y le dio un revolcón que no olvidará y del que seguro que aprenderá rápido y bien. Por la cuenta que le trae en un mundillo de la política donde los que menos te perdonan son los tuyos.
Estos fusilamientos de mayo eclipsaron el mitin y las posteriores palabras de Bono, invitado estelar. Moriña hizo lo que hay que hacer: reconocer, admitir y pedir disculpas cuanto antes. El asunto trascendió rápido y más allá de las fronteras locales. Pero que nadie piense que se trata ni de un bochinchero, ni de un perroflauta. Un tío normal, pacífico, que ya ha pagado por su pecado. Penitencia…