Archivos para el tag ‘Ayuntamiento de Sevilla’

Los zascandiles de Espadas

Carlos Navarro Antolín | 6 de octubre de 2015 a las 18:43

Plaza Nueva.  Jura de bandera de personal civil
EL Ayuntamiento de Sevilla parece recuperar su antiguo espíritu del convento de San Francisco que fue. Los concejales de la oposición sólo dan pellizcos de monja al gobierno en minoría. ¿Pero Espadas no estaba apoyado por formaciones radicales (Participa Sevilla) o radicalizadas (IU)? El domingo se desarrolló con toda normalidad en la Plaza Nueva un acto militar de jura de bandera con la participación de casi quinientos civiles. ¿Pero Espadas no se iba a comer a los niños crudos por imperativo de los dos grupos que lo sostienen en la Alcaldía? Uno ve la foto del alcalde y sus dos concejales en las tribunas decoradas con la enseña nacional, con cura de sotana que parece escapado de una novela de Cela, y recuerda a Lampedusa: se ha cambiado de alcalde, pero hay cosas que siguen exactamente igual para desesperación de los agoreros que veían en jaque hasta la Semana Santa.

A las mismas puertas del Ayuntamiento, bajo el patronazgo de bronce de San Fernando, hubo chimpún militar con bandera, banda y vivas a la patria. Y allí estaban tres socialistas tres sobre el redondel: el alcalde, Castreño y Cabrera. Normalidad, se llama. Ni las Santas Justa y Rufina de la actual política municipal española, Ada Colau y Manuela Carmena, se atreverían a presidir semejante acto con toda naturalidad. Aceptamos el cromo de Antonio Muñoz empeñado en culturizar la Navidad –que lo peor no es que la culturice, sino que utilice el término “evento”– con tal de que nos consiga el cromo de poner sombra en la Avenida y logre arrancar el motor gripado de la Gerencia. Y hasta aceptamos que restaurar Santa Catalina no encaje en el objeto social de Emasesa, que no encaja, como si el PSOE no hubiera utilizado en tiempos los dineros de la compañía metropolitana de aguas para pagar sobrecostes de proyectos urbanísticos, que cada vez que Monteseirín necesitaba liquidez por la vía exprés mandaba telefonear a su Cofidis particular: “Llamad a Marchena y que busque una partida”.

Lo más inteligente que hace Espadas y su gobierno es ocupar los nichos que tradicional (y estúpidamente) se atribuyen en exclusiva a las formaciones de centro-derecha, verbigracia los actos castrenses. En la ocupación de todos esos huecos es donde cualquier político se crece, cuando se abre a todos los sectores y no se acomoda en el círculo de confort. Bolívar no estaba el domingo en la Plaza Nueva, pese a que Sevilla iba a pasar formar parte de la red de ciudades bolivarianas como está ya en la de ciudades de alta velocidad, o en la red de urbes magallánicas. En la Plaza Nueva, decíamos, sigue San Fernando, aunque despojado de día festivo por la autoridad civil, y huérfano de procesión propia por la autoridad eclesiástica.

La ciudad está en calma, sin novedad. Los 13.000 veladores están en su sitio y el alcalde en el suyo: con el Ejército. Espadas se apoya en zascandiles, pero por el momento no zascandilean más allá de ladridos de 140 caracteres. A la hora del refectorio, entre los frailes de esta plúmbea corporación sólo hay pueriles lanzamientos de mendrugos de pan. Para poner orden ya está esa gran madre abadesa que es Carmen Castreño. Y el cura de la sotana si fuera preciso. La sotana, una prenda reservada ya para ciertos eventos, que diría Muñoz.
Plaza Nueva.  Jura de bandera de personal civil

Rebelión en la Costanilla y la ‘doctrina Fley’

Carlos Navarro Antolín | 21 de febrero de 2014 a las 5:00

pancarta contra ek Botellón en San Isidoro
Los vecinos del entorno de la Parroquia de San Isidoro están hasta las trancas. Pero no del párroco, no piensen malamente que se les ve venir, que don Geraldino es hombre de la Casa Asenjo hasta los tuétanos y ha recuperado la meditación que antaño hacía de pórtico a los cultos del Cautivo de San Ildefonso, donde don Geraldino también manda, pues sus tentáculos son largos, no saben ustedes lo larguísimos que dicen los feligreses que son… Estos vecinos están en modalidad de vecinos indignados por mucho que han quitado las farolas-ducha por unas farolas sacadas de la salmantina Casa Lys. Y estos vecinos no son precisamente anti-sistemas, de rastas, pañuelo en la cara y barricada. Son más bien vecinos de ruán, de precepto, de escritos de denuncia ante la administración (in)competente, de pedir reuniones con Amidea Navarro, la delegada del Distrito Casco Antiguo que quitó de su despacho al Ché Guevara y puso al Señor de Pasión; de perder una mañana en la ventanilla de la Gerencia de Urbanismo para repasar el número de licencias de veladores en la Alfalfa, que es una ZAS, que algunos no interpretan como Zona Acústicamente Saturada, sino como esa marca de margarina que dispara el colesterol como se multiplican los veladores sin licencia en el milagro del pan y los peces de la Iglesia Zoidiana. Dice uno de estos peligrosísimos vecinos de intifada y que tiene interiorizado que el PP es un partido al servicio del capital que se vale de las fuerzas opresoras del Estado: “Tras examinar lo que hay en Urbanismo sobre los veladores de toda la zona de la Alfalfa, hay casos verdaderamente escandalosos”.
Y estos vecinos, a los que el alcalde conoce personalmente en muchos casos por compartir devociones cofradieras y hasta hábito en la estación de penitencia, tienen el defecto –terrible defecto– de tener hasta curriculum: ¡Qué desfachatez! Están hartos de los ruidos nocturnos de los fines de semana y hastiados de la botellona que no sólo puebla la Alfalfa cuando la Policía Local limpia el Salvador, sino la Cuesta del Rosario, la Pescadería y la mismísima Costanilla, cuyas escaleras de acceso al templo huelen a pizza hasta las doce y a destilados de marca blanca a deshoras.
La Alfalfa no es el Gamonal hispalense, tampoco es Bellavista levantada en protesta por el simple cambio de un rótulo del callejero, pero a Zoido le han crecido las pancartas en territorio amigo. Fíjense en la literalidad de la denuncia:“Lo que no deja de causarnos asombro es la absoluta pasividad del Ayuntamiento tanto para actuar de oficio como a instancia de las numerosas quejas y denuncias presentadas. Esta pasividad municipal es la que nos lleva a la acción”. Silencio, se rueda.
pancarta contra ek Botellón en San Isidoro
Gobernar es pisar callos y estar en permanente actitud de priorizar unos objetivos respecto a otros, enfundarse el traje de bombero cotidiano para apagar el fuego de cada mañana. No ha calmado Zoido las llamas de Bellavista, con la ayuda de la pusilanimidad palaciega, cuando se le revoluciona la Costanilla al mismo tiempo que en su gobierno se evidencia una división de criterios (¿O algo más?)entre dos pesos pesados a cuenta de la ITE. Resulta cuando menos llamativo que el reverendo Vílchez, delegado de Urbanismo, sea quien ponga el dedo en la llaga para acabar con un privilegio que no se entiende por mucho que se presenten sesudos informes que exoneran a los edificios municipales de pasar la inspeccióncomo cualquier hijo de vecino. Hemos acabado con los reservados de los restaurantes, pero no con ciertos privilegios de difícil digestión. El mismo Ayuntamiento que reclama con toda razón a la Junta de Andalucía (no diga Junta, diga PSOE) un total de 8,5 millones de euros en impuestos impagados, practica la política de Juan Palomo para librarse de apoquinar la ITE de sus 400 edificios, una ITE regulada por ordenanza municipal, no se olvide. La Hacienda local, implacable con la ley en la mano en el cobro de multas y en la imposición de recargos e intereses, no quiere dar ejemplo y se niega a cumplir con el engorroso trámite de pasar la inspección de sus sedes, alegando que tiene su propio servicio de protección de edificios. Tomen nota los bancos, las compañías de seguros y las grandes industrias que tienen un equipo de mantenimiento con señores de batas azules, cajas de herramienta y lápiz en la oreja: se pueden librar de pasar la ITE de acuerdo con la Doctrina Fley, ahora que tanto se habla de otras doctrinas. La dama de hierro del gobierno local, que gozaba del perfil más serio y respetable del ejecutivo, parece que tiene ya alguna fisura, aunque para algunos ya se agrietó al subirle el sueldo a su principal colaboradora por el hecho de asumir más funciones en una España en la que –con suerte– se trabaja más que en 2007 y se cobra menos que en 2013. Aunque sólo fuera por una mera cuestión de imagen, la Hacienda local podría haber dado ejemplo cumpliendo su propia ordenanza. Resulta pobre recurrir a un argumento de carril, basado en que el PSOE e IU tampoco sometían los edificios municipales a la ITE. Y en la propia estrategia de defensa está la trampa: la igualación con un estilo de gobierno que –se supone– había que sustituir por el de la luz y los taquígrafos. Se ve que la luz está muy cara y conviene ahorrar. Y los vecinos de la Alfalfa deben ser de ultraizquierda.

Socialistas en el Aero

Carlos Navarro Antolín | 2 de diciembre de 2013 a las 12:20

JUAN ESPADAS PRESENTA UN PAQUETE DE PROPUESTAS PARA REACTIVAR LA VIVIENDA PUBLICA Y EMVISESA
El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento almorzó el pasado martes en el selecto Aeroclub con sede en la Avenida, donde fue recibido por el presidente, Enrique Moreno de la Cova. Juan Espadas estuvo en ese lugar donde cuenta la leyenda que se elegían a los alcaldes de Sevilla en tiempos en que no hacían falta ni mayorías absolutas ni pactos programáticos. Poco después de arropar a Verónica Pérez como candidata a la secretaría general del PSOE sevillano, Espadas se fue al lugar donde se desayunan los mejores picatostes en la mañana del 15 de agosto, donde figura en lugar preferente el retrato de cierto general del Ejército aficionado a los micrófonos y donde ya han almorzado otros socialistas, como Celis, Millán o Marchena. ¿No llevó Zoido al mismísimo Rajoy al corazón del Cerro del Águila, tradicional feudo socialista? Pues Espadas se cuela en el Aero. Lo que no sabemos es si Juan se fijó en esa placa donde hay una lista de nombres, al final de los cuales se lee: “¡Presentes!”

La exaltación de lo obvio

Carlos Navarro Antolín | 23 de octubre de 2013 a las 11:33

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Cuatro colaboradores clave para año y medio de mandato, para pisar el acelerador y no perder impulso político. El alcalde, que ha perdido ya ese barniz de tensión una vez que se ha liberado de la aventura regional, se apoya más que nunca en cuatro de sus colaboradores más próximos. Se trata de una especie de gabinete oficioso que trata de sacar adelante proyectos e iniciativas. Este particular staff de Zoido está formado por Alberto Díaz, su jefe de gabinete, persona que en la práctica hace las funciones del concejal de Presidencia incluido en el programa electoral y que nunca fue designado por un alcalde que jamás oficializa un número dos;  Maximiliano Vílchez, delegado de Urbanismo y Vía Pública, al que parece que se le ha pasado la racha de querer dimitir los días impares y los pares; Asunción Fley, delegada de Hacienda y Administración Pública, la más regular en el gobierno, que no consiente intromisiones de otros asesores y que logra siempre que Zoido le conceda todos sus caprichos, ora un director general anarquista, ora la fusión de dos direcciones generales con una subida de sueldo que ha dado munición al PSOE para la crítica política; y Jesús Maza, vicepresidente de las empresas municipales, el hombre del dinero en un Ayuntamiento sin dinero y que conecta (sin k) con la escuálida clase económica andaluza. Dos concejales y dos técnicos para dar impulso al gobierno en temas clave, para reducir al máximo los tiempos de gestión.

Ocurre  que en el PP hay quienes se plantean si este gabinete oficioso tiene asumido que en año y medio ninguno de los grandes proyectos de la ciudad entrará siquiera en fase embrionaria. Todo lo que se diga desde tribunas oficiales sobre la Ciudad de la Justicia, la SE-35 o futuras líneas de Metro no son más que balas de fogueo en el blablablá de la política. Ya sería un éxito si se logra inaugurar antes de las elecciones el mercado gourmet de la Lonja del Barranco, antes de que pase a la lista de proyectos bajo el título ¿Qué pasó con..? Ahí entrarían las piscinas junto al río (el llamado Paseo del Arte), los aparcamientos o la recuperación del mercado de la Puerta de la Carne o de las antiguas naves de Renfe en San Jerómimo.

Por eso hay quienes consideran que este nuevo núcleo duro del alcalde no debe más que esforzarse en la gestión y defensa de lo obvio, en la venta de lo cotidiano, jugando la carta de que el electorado es plenamente consciente de la situación y que bastaría con que Zoido no meta la pata: ni una foto en el betunero, ni colocaciones de afines en los distritos. Será por eso que se multiplican los anuncios de podas de árboles en los barrios, hasta tal punto que las tijeras podadoras son un símbolo ya del zoidato; se repiten las notas oficiales con los servicios de refuerzo de Tussam (¿Acaso no es natural que en una ciudad de 700.000 habitantes se prevea una subida en la demanda del transporte?), se reparten collares de flores cada vez que llega un crucero, se lanzan las campanas al vuelo cuando se contrata una cuadrilla de peones de limpieza en los colegios, se dan a conocer las estadísticas mensuales de los turistas en la solemnidad palaciega de los salones altos del Ayuntamiento o se publicita la mera concesión de la licencia urbanística de un proyecto. Zoido no puede hacer más, ni se va a encontrar todos los días con que la Junta le eche un flotador para salvar un proyecto como el acuario que lleva ya tres lustros pendiente y que, ironías del destino, traerá a la ciudad de los pájaros (y pájaras) el primer tanque de tiburones. A falta de tanque de tormentas, buenos son los tanques de escualos.

La venta de lo obvio, de la política de infantería, tiene un complemento que es marca de la casa: la exaltación de la normalidad recuperada, el vellocino de oro de una vida municipal sin sobresaltos. Una normalidad que al primero que beneficia es al propio alcalde, gracias a la cual, por ejemplo, los viajes de sus colaboradores no son ya motivo de polémica. Jesús Maza acaba de estar en China invitado por una multinacional con cuya implantación en la capital andaluza se sueña, y Gregorio Serrano ha estado en Argentina para participar en un foro de ciudades magallánicas, que Magallanes es algo más que un bar de copas de la calle Arfe. Ahora se ve normal lo que antes provocaba escándalo y se tildaba directamente de mangazo. Será un efecto más de la pax zoidiana, tiempo litúrgico que anestesia el más mínimo atisbo de polémica.

Aunque nadie lo reconozca oficialmente, Zoido tiene bien elegidos a sus cuatro magníficos para el tramo final de mandato. Es lo que tiene el poder, que la foto real de las fuerzas e influencias nunca coincide con la oficial. Aquí los únicos fijos son los tiburones. Los demás son discontinuos.

¿Jamones electrónicos?

Carlos Navarro Antolín | 9 de octubre de 2013 a las 5:00

Ocurrió ayer en el Ayuntamiento, mientras el alcalde anunciaba los nuevos alquileres sociales para familias sin rentas en pisos de Emvisesa. Zoido estaba en la sala de gobierno con el delegado de Urbanismo, el reverendo Maximiliano Vílchez; la delegada de Asuntos Sociales, Lola de Pablo-Blanco, y el gerente de Emvisesa, Miguel Contreras, de quien por fin se oyó el tono de voz. Se entiende que un periodista preguntara quién era aquel chico sentado a la izquierda del concejal Vílchez, Vírshe para la impagable edil Medrano, de IU.

–Es el gerente de Emvisesa, la verdad es que lo placean poco. Fue el gerente del PP andaluz cuando Arenas era presidente. Ojú.

Pues estaba Zoido con su plan de atención para personas en riesgo de exclusión social cuando en la planta baja, en el Salón de Fieles Ejecutores, se reunía la comisión de contratación bajo la presidencia del concejal Jaime Ruiz (PP). Era el momento de la apertura solemne de las fichas técnicas de las cinco ofertas presentadas, pues en una jornada anterior ya se abrieron los sobres con las propuestas de viabilidad económica. Recuerden que el contrato de la zona azul es para diez años, con dos de prórroga. La adjudicataria tiene que pagar medio millón de euros al año al Ayuntamiento y se calcula que los beneficios para su caja estarán entre los dos y tres millones de euros al año. Se colige con rapidez que es uno de los grandes contratos del año. La apertura de las cajas se realizó delante del oficial mayor de la Secretaría General del Ayuntamiento, el representate de la Intervención General, los tres vocales designados por el alcalde y hasta dos representantes de la oposición que ejercieron su derecho de asistencia. La liturgia de apertura tuvo dos incidencias que dejaron estreñidas algunas caras. La primera fue que una de las cajas venía abierta… Se da por hecho que por una “negligencia” en el transporte, por lo que se hizo constar la diligencia oportuna. Pero lo mejor, como dijo aquél, estaba por venir.

Alguien comentó de pronto:

–En esta caja hay una tablet.

Silencio maestrante. Dicen que el codiciado artilugio venía con su caja, su envoltorio y sus avíos.

–Y en esta otra caja hay un i-Pod.

Todos se miraron. Cuentan que se acordó consultar el contenido de los soportes, dándose por hecho que tendrían documentación técnica relacionada con el proyecto de la zona azul, y devolver los aparatos a esas dos empresas ofertantes a la mayor brevedad. Nadie pensó mal, ¿verdad?, pero a todo el mundo le vino un mal olor.

Tal vez Jaime Ruiz, como presidente de la comisión de contratación, debió reaccionar como Adolfo Arenas cuando recibió en la sede del Consejo la cesta con un jamón, un queso y una caña de lomo en vísperas del pregón con la tarjeta personal de un descarado aspirante al atril. Mandó que la cesta fuera donada al convento más próximo. El tío que la mandó quedó en segunda posición con seis votos. Ya se sabe que siempre queda la solución del convento para alivio de los malpensados. Un i-Pod o una tablet son ordinarieces al lado de un jamón. Donde de ponga un jamón que se quite la zona azul.

El imputado Torrijos y el crucificado expirante

Carlos Navarro Antolín | 26 de septiembre de 2013 a las 13:44

la foto
Cristo expirante, solo, con un paisaje idealizado de la ciudad de Jerusalén. Una restauradora limpia la superficie del óleo, quitando la suciedad y reintegrando las lagunas de la obra. Hay claroscuros que evocan a Caravaggio. Ni están la Virgen ni San Juan. El crucificado aparece en una soledad tenebrosa. Todo ocurre en el patio central del Ayuntamiento de Sevilla. Son las 11:44 horas del jueves. Irrumpe en la escena el portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, recién informado de su imputación judicial. Baja las escaleras a gran velocidad, se marcha desparramando ligeramente la mirada sobre cuanto ocurre a su alrededor. No habla ni para decir esta boca es mía. Sale abanto, rehuyendo el bosque de alcachofas, barbeando los muros de la Casa Consistorial. La restauradora, ajena a cuanto ocurre a sus espaldas, sigue acariciando con mimo al Cristo solo, expirante, del que todo el mundo conoce su final, el Cristo que está en su último hálito de vida y aferra su mirada a un horizonte de última esperanza. Arte y política. Los claroscuros de Torrijos no son de Caravaggio, evocan un baile de togas, un paisaje mucho más terrenal y árido, un camino de meses plagado de espinas. Pero el final también lo conocemos: la soledad. El gallo de IU ha cantado ya tres veces. Nadie restituirá las lagunas de una obra pintada con brocha gorda en ocho años de gobierno.

Báñez se apunta al silencio

Carlos Navarro Antolín | 18 de junio de 2013 a las 0:01


La ministra de Trabajo se ha hecho de la sevillanísima cofradía del silencio, con minúscula por supuesto. Ayer no admitió preguntas de los informadores tras presentar un convenio sobre empleo juvenil marcado por las generalidades y las vaguedades propias de las iniciativas embrionarias. La convocatoria oficial era en la sala de gobierno del Ayuntamiento, donde suele comparecer el alcalde, que se sienta siempre en la misma mesa que los periodistas. Demasiada proximidad, debió pensar alguno de los asesores de comunicación de la señora Báñez. Demasiado cerca de la taleguilla de su carrera política el pitón de la pregunta por los hermanos imputados en Mercasevilla. Demasiada incomodidad. Por eso la cita se trasladó improvisadamente al Salón Colón, donde entre la mesa principal y los asientos de la prensa hay tantos metros cuadrados como para acoger las bancadas de los 33 concejales de la corporación municipal y la mesa de las actas, dejando además espacio para el libre tránsito como cualquier calle del centro antes de la invasión de bicicletas y veladores.

A la ministra la vimos de lejos, sin catalejo, como se veían a los curas en misa antes del Vaticano II, debidamente distanciados y con un cordón carmesí de eso que llaman protocolo pero que recuerda al que colocan los porteros con pinganillo en la oreja de las discotecas pretenciosas. Báñez soltó el blablablá trufado de alguna perlita: “Sevilla es esta tarde la capital europea del empleo juvenil”. ¿Mande? Y tras un derroche de naderías se marchó por la puerta más alejada de la ubicación de los informadores. Para evitar el canutazo, pegó un bandazo. O una espantá. La próxima vez podría comparecer por el plasma de Rajoy. Seguiría sin cumplirse la ley de transparencia, pero se ahorraría la luz que gastan las arañas del Salón Colón, las mismas que Soledad Becerril iba siempre apagando cuando paseaba por la casa cuando era alcaldesa.

A Zoido no le levantan la ceja

Carlos Navarro Antolín | 15 de mayo de 2013 a las 5:00


El sector audiovisual en Sevilla no le levanta la ceja a Zoido. Todo lo contrario. El alcalde mima a las productoras, a los dueños de los platós, a los proveedores de material audiovisual, a los distribuidores, a los animadores. Hasta los que alquilan animales para los largometrajes y los crotometrajes están encantados con el alcalde que no parece del PP, con permiso de Javié, que sí parece del PP y que el pasado domingo se trajo nada menos que a Rajoy a Sevilla a un acto privado. El alcalde se hace la foto con los de la ceja en la Plaza de España, pero cada uno con la ceja en su sitio; mientras al ministro en Madrid le levantan las cejas, las garras y lo que te rondaré morena. Zoido les ha hecho a los hispalenses de la ceja una guía pagada por el Ayuntamiento que no la mejora ni el mago Benito Navarrete con sus zurbaranes y zurbaranas de éxito. Benito va como la oca, de éxito en éxito y tiro porque me toca. Benito no dice el mundo es nuestro, sino el mapping es mío. La guía de Zoido para los de la ceja pretende atraer proyectos audiovisuales a todos los rincones de Sevilla, incluso a la Sevilla de los veladores, que es la real y verdadera. Entre las fotografías seleccionadas hay una de Argote de Molina en horario de prime time, cargadita de turistas, nuestros nuevos señores y amos los turistas, y tomada por las mesas y sillas de quien está a puntito ya de ser el amo de toda la calle, que uno mira la Cuesta del Bacalao en el Registro de la Propiedad y, menos el bacalao, casi todo es ya del mismo dueño. Lo de Robles en la Cuesta del Bacalao es como lo de la Frasquita en la Matalascañas de los años 80, una mancha de aceite que se iba extendiendo por negocios y locales a la velocidad del urbanismo de adosados de principios de siglo. Este Zoido sin complejos también ofrece en su catálogo las setas de Monteseirín para rodar películas y el estadio olímpico de Rojas-Marcos, aquel alcalde andalucista que protagonizó un montaje audiovisual en la campaña electoral del 99 para aparecer en lo alto de una de las columnas de la Alameda hablando nada menos que con Trajano y Adriano. “Soy Alejandro, quiero hacer grande a Sevilla, como vosotros la hicisteis”. Alejandro después acabó contemplando a su propio partido en llamas, hoy hecho cenizas sin esperanza de volver a ser lo que fueron. No sabemos si Alejandro tocó la lira mientras la cosa ardía… O comía nueces en la furgoneta electoral. El caso es que Zoido ya sabe cómo hacer para que no le levanten la ceja los de la ceja, fórmula que no le termina de salir con los suyos de Málaga. Será porque sigue sin parecer del PP. Y en política mandan las percepciones. Más vale parecer que ser. Lo peor es creérselo. O ponerse a la altura de los emperadores. Las barbas de Alejandro ya se cortaron. Pónganse los veinte concejales a remojar. Política, se rueda.

Más peligro que el PP un sábado

Carlos Navarro Antolín | 17 de diciembre de 2012 a las 0:05

La clave del gato encerrado del gobierno de los 20 concejales no está en que te cuelen el presupuesto en mitad del puente celeste de la Purísima con el turisteo nacional trabajando el montadito. Ni tampoco está en que el gobierno de la mayoría absolutísima, que rima con Purísima, cuele los formularios del tasazo judicial en las páginas del BOE… de un sábado. El sábado, sabedete, Gallardón nos la mete. Se dice que hay ‘agosticidad’ cuando se sacan del cajón en pleno agosto los decretos que afectan al bolsillo. Lo de Gallardón es una nueva modalidad. Política de sabatina, por no salirnos de la ortodoxia, no vayan a acusarnos de déficit de eclesialidad. Ojú. A Gallardón se le dirá lo que se le quiera decir, pero el hombre ha conseguido que el Colegio de Abogados agarre la pancarta cual torero la esclavina y salga a los medios de la vía pública a manifestarse contra el tasazo, que ya estaba bien eso de manifestarse intramuros, en el patio del colegio, que hace tiempo que sonó ya eso de la libertad sin ira.
Pero donde el PP nos la ha colado bien colada (la piña) ha sido este fin de semana. El delegado de Urbanismo de la mesura, de la tila alpina y de las grageas de valeriana, nos ha metido cuarto y mitad con el convenio de colaboración que va a firmar el Ayuntamiento de Sevilla con las siguientes compañías: Telefónica Móviles España, Vodafone España, France Telecom España y Axion Red de Banda Ancha de Andalucía. ¿Y todo para qué? Para que los sevillanos tengamos cobertura en los móviles durante la Feria de Abril. Ni un sevillano sin caseta, ni un sevillano sin cobertura en el móvil. Para que ni usted ni yo podamos presentar en fase de alegaciones ante el gorrón de turno aquello de no te pude recibir en mi caseta porque me quedé sin cobertura. Sólo falta que el reverendo Maximiliano, concejal de Urbanismo, regale cargadores de baterías de móviles y no podamos ya alegar ni siquiera la falta de pilas. Y nos lo cuelan en sábado. El PP se carga la esencia de la Feria, nos recorta la capacidad de regate y atenta contra las libertades del feriante. Si al final tiene razón Torrijos, mente preclara de la política municipal: nos estamos plegando a las grades compañías. Diga usted que sí, don Antonio. La derecha nos obliga al extremisno. ¡A apagar directamente los teléfonos!

Presupuestos: unos sesgando y otros parasitando

Carlos Navarro Antolín | 7 de diciembre de 2012 a las 20:07

La delegada de Hacienda se ha podido ahorrar la rueda de prensa de supuesta presentación de los presupuestos de 2013. Si no llega a ser a preguntas de un profesional de la información, no nos enteramos de las cifras del presupuesto consolidado, en el que de verdad se comprueba que los ingresos caerán 129 millones de euros y los gastos se reducirán en 96 millones. De poco sirve conocer las cuentas si están excluidos los organismos autónomos y las empresas municipales, de los que no se da un sólo detalle en los 24 folios que se han entregado a la prensa. Ha sido un blablablá, una suerte de tomadura de pelo, una pérdida de tiempo y un ejemplo de información sesgada y de escasa transparencia. El dossier apesta a cocineros malos, toma por tontos a los periodistas y sólo refleja las cifras que le convienen al gobierno. Podían haberse tomado la molestia de taparse en algún burladero, en algún cuadro de cifras, en alguno de los cientos de recursos que se manejan para ser utilizados como escudos. Donde interesa un porcentaje, aparece un porcentaje, pero sin cifra. Donde interesa la cifra, aparece la cifra, pero no el porcentaje. ¿Por qué no se explica a qué parcelas afectará la reducción de 96 millones de euros en el apartado de los gastos? ¿Por qué no se explica a qué se debe la caída en casi 129 millones de euros de los ingresos? A lo Mourinho: ¿Por qué?
Si desalentadora ha sido la primera rueda de prensa sobre los presupuestos de 2013, no menos lo ha sido la primera reacción del PSOE. El portavoz municipal, Juan Espadas, se ha quejado de la fecha en que el gobierno presenta las cuentas, lo que provoca que, según admite abiertamente, no haya un análisis exhaustivo por parte del principal grupo de la oposición… hasta el lunes. ¡Toma del frasco, Carrasco! ¿Nadie de la oposición trabaja un viernes por la tarde como para salir el sábado con un avance de las conclusiones? ¿Ninguno de los once concejales la dobla durante este falso puente festivo? ¿Nadie, a la hora que es, se ha leído los 24 folios en los que se avanza, al menos, aquello que al gobierno le interesa vender?
La verdadera realidad es que si no es a preguntas de un periodista con olfato, ustedes a esta hora ignorarían que el Ayuntamiento de Sevilla prevé una caída de los ingresos de 129 millones de euros y un recorte en los gastos de 96 millones. Unos sesgando y los otros parasitando. Siempre nos quedará el mapping.