Archivos para el tag ‘Carmen Castreño’

Peatonalización de Betis: el miedo en el cuerpo

Carlos Navarro Antolín | 1 de mayo de 2017 a las 5:00

Carmen Castreño, presidenta del Puerto de Sevilla..

El martes nos quedamos con el miedo metido en el cuerpo, con la jindama serpenteándonos las carnes como si la Canina hubiera arriado los zancos justo delante de nosotros, martillazo en la zambrana y ahí queó. Doña Carmen Castreño, delegada del distrito Triana, nos dejó temblando al anunciar una nueva peatonalización:“Queremos recuperar Betis para el peatón”. Dios santo, todavía estábamos corriendo como gamos de la Madrugada (así, en mayúsculas, para que se entienda) cuando salimos otra vez en estampida ante una nueva peatonalización. Van a reformar la calle Betis, dice esta señora. Ya estoy viendo Betis convertida en una gran terraza de veladores, con sus bicis, sus turistas con los pies por lo alto, sus camareros cruzando de un sitio a otro y todo eso que llaman dar vida o ambientar una calle, que ya lo está, pero que lo estará aún con más metros libres por delante. Qué manía con recuperar las calles para el peatón cuando, en realidad, es para ofrecerlas en sacrificio en el altar de los hosteleros, hoteleros y otros agentes del sector servicios, verdaderos poderes fácticos de la ciudad que cambian la fecha de la Feria a su antojo. Hace tiempo que las cofradías, decadentes ellas, dejaron de ser una fuerza viva. Quien manda ahora es esa clase empresarial que se pasa las ordenanzas por donde dijimos y que tiene influencia hasta para abrir casetas especiales pervirtiendo el sentido original de la fiesta. No me vendan peatonalizaciones que no so tales. El peatón como coartada, el negocio como objetivo final cueste lo que cueste, aunque sea a costa de prostituir espacios como la Avenida de la Constitución. A la calle Betis la van a dejar convertida en una covacha, otra más en esta ciudad consagrada al sector servicios de calidad media tirando a baja, que éste es otro debate. Puestos a servir, que es lo que sabemos hacer, podríamos ser mejores, más esmerados y bien preparados. Pero aquí hubo unos que quisieron abrir una escuela de hostelería con buen criterio que otros abortaron pidiendo maletines a cambio. A la zapata de toda la vida de la calle Betis le pusieron malecón en tiempos del PP. A la Betis de ahora a ver cómo la dejan los del PSOE. Salvemos al peatón. Cuidado con los salvadores de patrias y calles. Qué miedo, la Canina.

Una concejal que vulnera la Constitución

Carlos Navarro Antolín | 4 de octubre de 2016 a las 5:00

Comienzo del Pleno Fotos de todos los grupos políticos Especial atención a la presidenta de la sesión, Carmen Castreño
Desde que entró en vigor la Ley de Grandes Ciudades, también conocida como Ley Arenas, hemos tenido presidentas del Pleno de un perfil sosegado como Aurora Atoche e Inmaculada Muñoz (PSOE) y de un perfil polémico y un punto altivo como Javier Landa (PP). Pero nunca hasta ahora habíamos contado con una presidenta del Pleno que vulnerara los derechos constitucionales de grupos de la oposición, caso de Participa, la marca blanca de Podemos. Carmen Castreño ha metido el pinrel. Y no lo dicen solo los chicos de la oposición, sino la Sala de lo Contencioso administrativo del TSJA. Se comprende que Participa, que llevó el asunto a los tribunales, y el PP coincidan en pedir su cese como máxima autoridad del Pleno. Su figura ha quedado erosionada contra todo pronóstico, pues venía avalada por un halo de sensatez y una gran capacidad de trabajo. Si a Landa le montaron la de San Quintín por expulsar a un fotógrafo del Salón Colón (el típico tiro en el pie que es marca de la casa la derecha), qué menos que se exija de Espadas una reacción contudente. La sentencia es clara: vulneración de los derechos que la Carta Magna recoge en favor de los representantes públicos. Se trataba simplemente de permitir el debate y la votación de unas enmiendas. Y Castreño lo impidió. Un alcalde que promueve consultas populares sobre cuestiones de la Señorita Pepis, no debería hacerse el sueco con una sentencia que vuelve a dejarle en una posición, cuando menos, incómoda. El PSOE se ha quedado solo en la defensa de Castreño.

El cupón por la espalda del alcalde

Carlos Navarro Antolín | 30 de septiembre de 2015 a las 5:00

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EL alcalde de Sevilla está en Estados Unidos. Promociona la ciudad como ya hizo Manuel del Valle en los años previos a la Expo. Los alcaldes de grandes capitales deben viajar cuando haya que viajar. Los periplos no deben evaluarse desde una perspectiva cateta que casi criminaliza el mero hecho de viajar, sino desde la valoración sobre la oportunidad del viaje y sus verdaderos frutos para los intereses de la ciudad. Se ha ido Espadas a Estados Unidos y se ha liado parda entre Podemos y Participa Sevilla, que andan a la gresca pública sin ningún recato ni preocupación por el qué dirán, gañafoneándose como dos vecinas de corral del XIX. Espadas, se confirma, es un tipo con suerte. Tanta suerte que yo le pasaría el cupón de los viernes por la espalda de esa americana que siempre luce con las mangas un pelín largas. Espadas es alcalde sin haber ganado las elecciones, es alcalde sin haber siquiera mejorado el peor resultado del PSOE en su fortín tradicional (la circunscripción de Sevilla) y es alcalde con el apoyo de dos grupos políticos marcados por la bisoñez. La Izquierda Unida municipal es de medio pelo, de graznidos en las redes sociales, de proclamas dibujadas en la carpeta estudiantil y carente de sentido institucional. La muchachada de Participa está repudiada por su padre natural, que es la formación de Pablo Iglesias. Y el PP está en tengerengue, abonado a clases de coaching, de lemas con spray en las paredes para levantar unos ánimos de tanatorio, en la cuerda floja y con el personal buscando asideros tras las debacles andaluza y catalana. Sólo Ciudadanos se mueve algo en la Plaza Nueva, pero afectados por el papelón que está haciendo en Andalucía, de difícil digestión para su electorado.

Ya hubiera querido para sí semejante panorama el muy señorial y andalucista Luis Uruñuela, que las pasó canutas para gobernar en minoría, sacar adelante los presupuestos con socialistas y comunistas de navajas afiladas, y que hasta tuvo ingenio para inventarse una fórmula, que sigue hoy vigente, para que las cofradías obtuvieran ingresos económicos directos sin afectar a las arcas municipales.

Cuando el avión de Espadas aterrice en San Pablo, la primera teniente de alcalde, doña Carmen Castreño, le dará el parte de la ciudad a pie de escalerilla:

–Alcalde, todo está aún mejor que cuando te fuiste. Puedes dejarnos solos. El único que sigue largando fiesta es el defensor, Pepe Barranca. Por lo demás, la ciudad tranquila y en calma. Y la oposición, anestesiada y recluida en el palomar.
Y le pasará el cupón del viernes por la espalda.

El PP de Gila: “¿Hay alguien ahí?”

Carlos Navarro Antolín | 24 de junio de 2015 a las 5:00

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NO sabíamos nada de Zoido desde que se fue del Pleno de toma de posesión de la corporación como se despiden los toreros de las tardes aciagas: a paso de mudá y apretando los dientes por si caen almohadillas de la Cruz Roja. Sí, así abandonó el Salón Colón a mediodía del pasado 13 de junio: por una escalera secundaria, arropado por varios de los concejales y empleados del Grupo Popular, y soportando una pitada de los haraposos de diseño que suelen ser muy valientes cuando actúan en manada. No hubo almohadillazos, porque la Cruz Roja la preside Amalia Gómez, pero se llevó una bronca que no pudieron neutralizar las palmas de apoyo de ediles y asesores. Desde ese día nada hemos sabido del grupo político con más votos del Ayuntamiento. Nadie ha dicho esta boca es mía, salvo Asunción Fley para presentar su dimisión. Días de silencio en los que el PP de la Plaza Nueva parece presidido por Gila:

–¿Oiga? ¿Es el PP? ¿Hay alguien ahí?

Ganó las elecciones y se fue como si las hubiera perdido, cuando debió bajar por la escalera principal, con la cabeza alta y reclamando el primer sitio que, pese a la debacle, le habían concedido las urnas, ¿o no?. Era el día de enseñar los piños, como enseña la Pantoja –“¡Dientes, dientes!”– y no de evacuar el Ayuntamiento como si se acabara de recibir en la centralita un aviso de bomba. El PP sevillano no se cree sus propias teorías de consumo interno. El partido parece noqueado desde aquella noche. A muchos de sus miembros se les ha estreñido el rostro, pareciera que están tratando de buscar a los traidores, caminan por la calle creyendo toparse con alguno de esos 60.000 sevillanos que han dejado de votar al partido de la gaviota y que no han sabido reconocer las bondades de una gestión de cuatro años. “Nos han echado como si fuéramos delincuentes”. No se esperaban jamás semejante resultado. En la primera reunión de los doce electos, celebrada en el Real Alcázar, Zoido pidió perdón a José Luis Vargas, el arquitecto que ocupa el puesto quinto de la lista, por haberlo metido en la “aventura” de gobernar Sevilla y acabar en un despacho compartido del palomar.

Y Juan Espadas, mientras tanto, disfruta de la vía expedita, ancha es Castilla y horrible Imagen. Nadie del PP ha dicho ni pío, por ejemplo, de la constitución del nuevo gobierno, con un alcalde al frente y con Carmen Castreño y Antonio Muñoz sobrecargados de competencias, brazos del Atlas que sostiene el gobierno de Espadas, pese a que hay nada menos que dos ediles socialistas de miranda, orilladas en sendos distritos. Unos con tanto y otras con tan poquito. A Zoido le criticaban la concentración de competencias en pocos ediles, sobre todo en Gregorio Serrano, pero nadie de los doce concejales del PP ha salido del burladero ni a pegar un mantazo. Zoido dice que se queda hasta 2019. Claro que se queda. Primero, porque tiene que jugar sus opciones de ir al Congreso o al Senado en las generales de noviembre. Segundo, porque las novedades anunciadas por Rajoy en el PP dejan vivo, coleando y enredando al que manda en Andalucía: Javier Arenas. “¡Mira Sevilla, presidente, mira Sevilla…! Hay que hacer algo”, cuentan que le susurraba a Rajoy al oído en el despacho de Génova donde se seguía el escrutinio.

La fuerza de Zoido está ahora en enrocarse en el palomar, vender muy cara su salida del Ayuntamiento y mantener bloqueada la expectativa del partido de ir creando un candidato con posibilidades. Si deja la Plaza Nueva, pierde la única liana a la que agarrarse en política. Ayer se estrenó, diez días después de la toma de posesión, por medio de un comunicado del PP provincial. Valoró un asunto de plazos de la Zona Franca, un tema que los sevillanos no paran de comentar en tabernas y cafés de franquicias… Por las que hilan. ¿Que el Papa quiere poner fecha fija a la Semana Santa? Si aquí la gente está hablando de la Zona Franca, qué cosas dice este argentino. Pareciera que Gila continúa: “¿Es el PP? ¿Hay alguien ahí?”