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Arenas echa sal en la herida

Carlos Navarro Antolín | 9 de junio de 2015 a las 5:00

Sev.
OCURRIÓ al término de la junta directiva provincial del PP, cuando el reloj ya casi marcaba las fatigas de dos horas de sesión. El factótum del partido en Andalucía, la única voz del sur que tiene fuerza en la sede de la calle Génova, tuvo la cortesía de pedir la venia al presidente provincial, Juan Bueno: “Juan, ¿tú quieres cerrar?” Y Juan no quiso cerrar, dejó el honor del último turno de palabra a Javier Arenas, vicesecretario general que había estado dirigiendo la reunión e incluso bajando a la arena de responder a algunos de los encendidos representantes de pueblos y distritos. El pavo real desplegó el colorido de su cola donde mejor sabe: las reuniones del PP sevillano. Para eso es el líder natural. Comenzó con un dato objetivo: se ha recorrido casi cuarenta pueblos de la provincia, dando barzones por las carreteras de Dios, pegando abrazos y obsequiando con pellizcos en la mejilla a esos candidatos condenados a ser líderes de la oposición. Desarrolló un discurso en positivo con referencias al “orgullo” de ser el PP en los momentos duros. Es sabido que jamás le han gustado ni los versos libres ni la estrategia de quienes han querido presentarse por encima de las siglas. En la pasada campaña sólo se le vio en la capital con ocasión del mitin de Rajoy organizado en un palmo de terreno del Prado de San Sebastián. Y estuvo callado en la primera fila. Pero Arenas se despachó a gusto en la junta directiva provincial a puerta cerrada. Habló del viento favorable que sopló en 2011, cuando las siglas del PP estaban robustas y esa fuerza aupó a muchos candidatos. Y admitió los tiempos difíciles que ahora se viven y que invitan a aguantar el tirón, pero siempre bajo las siglas, con el partido como núcleo único donde todo debe forjarse. Y ahí, justo en ese momento, cargó contra las apuestas por los independientes en las listas electorales. “Este partido es de los que estamos aquí, de los que hemos enterrado a compañeros por defender nuestras siglas, no de los independientes”.

Tenía muy cerca a Juan Ignacio Zoido, que en los días de campaña había presumido por enésima vez de no haberse criado en las juventudes del PP, ni de necesitar de la política para subsistir –dos verdades irrefutables– cuando soltó la perla mayor: “El que piense que está por encima del partido se la acaba pegando”. ¿Se refería a la sangría de 60.000 votos que se le han ido al alcalde? ¿Esta aludiendo a una lista electoral cuyos principales puestos estaban reservados a independientes mientras a los perfiles políticos se le habían reservado localidades en la grada de sol? Así lo entendieron todos. No había que ser licenciado en Ciencias Políticas para oír el ruido del “misil” ni apreciar la dureza de la “daga”, según los calificativos usados por varios asistentes, que Arenas acababa de lanzar contra Juan Ignacio Zoido en los minutos finales de una junta directiva provincial celebrada en cierto ambiente de tensión contenida, toda la tensión que se suele evidenciar en un partido donde casi no existen disensiones internas. Arenas acababa de hacer una defensa del militante puro y duro frente a los concejales que sólo calientan el sillón en tiempos de gobierno.

Juan Bueno abrió la junta con un discurso sin autocrítica pese al descalabro electoral. Hizo una hábil faena de aliño donde sólo destacó, quizás, su rechazo a admitir que los 95 candidatos del PP no sean capaces de ser alcaldes. Tal vez fue un escudo para que esos candidatos tampoco lo culpen a él.

Zoido habló para pedir unidad hasta las elecciones generales, una estrategia de pelotazo hacia adelante y a seguir con el partido. Cualquier solución o medida debe ser pospuesta para no abrir más grietas. Tan sólo se permitió cierto análisis del 24-M al considerar que Ciudadanos ha restado votos al PP en la capital. Poco más.

El presidente de Nuevas Generaciones en Andalucía, Luis Paniagua, estuvo especialmente pesimista de cara a las generales. Defendió la necesidad de una transformación a fondo del partido. Arenas restó tensión en ese momento tras una intervención apocalíptica: “A Pani lo vamos a tener que fichar de animador para las próximas elecciones, ¿eh?”.

Cristobalina Moro, presidenta del PP en el distrito San Pablo-Santa Justa, tuvo una intervención sonada. Denunció que durante cuatro años no se había oído la voz de los distritos. Narró que el partido había alcanzado el Everest con los veinte concejales, pero que después el personal se había quedado mirando las nubes para despeñarse finalmente. Se emocionó durante su discurso, de tal forma que Arenas intervino: “No te preocupes, Cristi, cálmate y luego te volvemos a pasar el micrófono”. Zoido le respondió asegurando que tenía constancia al detalle de lo duro que se había trabajado en los distritos porque había estado personalmente al tanto, pero que pedía disculpas si esta militante consideraba que no había sido así:“Te ruego que me perdones”.

José Leocadio Ortega, mayoría absoluta en Pilas, abogó por la unidad y el trabajo. Se puso de ejemplo al perder la mayoría absoluta en 2011 y ponerse a trabajar desde aquel día para su recuperación. La candidata por Villamanrique se quejó del escaso apoyo del aparato provincial, “salvo Juan de la Rosa”, coordinador de la campaña. Afeó que no se le avisara de la visita al pueblo de la subdelegada del Gobierno con motivo del Plan Romero. Y José Luis García, delegado del distrito Sur, clamó para que Rajoy levante el pie del acelerador y permita más alegrías en el final de la legislatura. Pero ningún concejal de la capital presente en la sala dijo ni mú en clave local. El silencio de los corderos. Los independientes no pudieron decir esta boca es mía. No estaban. No son del partido, ni el partido es de ellos. El campo es para quien lo trabaja, y el PPpara sus militantes. Palabra de Arenas. Que tome nota Zoido. Aquellos partidos de pádel en Antares se perdieron como se perdió Ecovol. Zoido aún está pagando la factura de la aventura de la presidencia regional donde muchos arenistas se sintieron orillados. Ni olvidan, ni perdonan.

Cruzada contra los morosos

Carlos Navarro Antolín | 13 de mayo de 2015 a las 5:00

Acto de Zoido con Fley
Nunca se reconoció como tortura encubierta tener que ver por segunda vez Acapulco, la película de Raphael. Ni estar obligado a soportar el vídeo de la boda de unos amigos. Ni contar los veladores de Placentines. Otra forma de tortura taimada es la lectura de los programas electorales –por mucha lectura en diagonal que se haga– donde encontrar alguna perla es tan difícil como hallar la gamba en ciertas ensaladillas de marisco, sobre todo si en el concepto de marisco se incluye el palito de cangrejo. No se sabe si ha hecho más daño a la ensaladilla el palito de cangrejo que la costumbre de servirla en bolitas como si se tratara del helado de un cucurucho. El caso es que nos hemos impuesto la tortura de leer el programa electoral de Zoido, que incluye nada menos que 333 medidas. Y alguna perla sí que hemos encontrado, no australiana pero alguna hay casi de Majorica.

El candidato del PP a la Alcaldía, como le gusta decir a Juan Espadas para no reconocerle ya como alcalde plenipotenciario, promete que sus ediles no sólo harán la declaración de bienes y actividades inicial a la que están obligados –por la que nos enteramos de que Gregorio Serrano tiene un barco y sabemos de los detalles de los préstamos hipotecarios de sus señorías– sino que también incluirán voluntariamente un certificado de la Agencia Tributaria que demuestre que están al día en sus obligaciones fiscales con el Ayuntamiento. ¡Caramba! Quince años después del escándalo de Monteseirín, alguna mente preclara ha considerado necesario el chequeo a los concejales para que no haya sorpresas. Alfredo Sánchez Monteseirín se estrenó en el cargo de alcalde en 1999. A los pocos meses trascendió que debía más de diez años del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, el conocido popularmente como el sellito. Posteriormente supimos que tenía pendientes de pago varios recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles, la antigua contribución urbana. Lo mejor de todo es que el pago de los recibos del coche se le estaban reclamando en las páginas del Boletín Oficial de la Provincia cuando era presidente de la Diputación Provincial, institución que edita la publicación. Monteseirín aparecía como ciudadano al que no se habían podido notificar las deudas por desconocerse su domicilio, cuando moraba en la planta noble de la Diputación. La entonces portavoz del Grupo Popular, Carmen Diz, calificó al socialista de “rebelde fiscal” por la cantidad de edictos que reclamaban al alcalde el pago de deudas con el Ayuntamiento.

No pocos concejales de aquella Corporación municipal del año 2000 acudieron a las ventanillas a ponerse al día en impuestos varios. En otro país, un alcalde moroso dura menos en el sillón que un árbol en Almirante Lobo. Pero Monteseirín se enrocó y aguantó doce años. Con el tiempo confesó que aquellas informaciones sobre sus deudas supusieron el peor momento de su carrera política. Ni el sobrecoste de las setas, ni las polémicas por sus viajes, ni corrruptelas varias de algunos de sus colaboradores. Lo peor para él fue verse ante la opinión pública como un persistente moroso, cuando a muchos ciudadanos se les embargaban cuentas y bienes por débitos mucho menores que los del entonces alcalde. La publicación del embargo de un frigorífico o de un Simca a sendos vecinos fue un mazazo añadido para Monteseirín. La Hacienda local era dura con los débiles. Y débil con el fuerte.

El programa de Zoido guarda otra perlita en la medida 294. El alcalde quiere difundir la lista de los grandes deudores del Ayuntamiento, que a su juicio son aquellos que deben más de 25.000 euros. Para cumplir este objetivo, anuncia que la Hacienda local realizará el “análisis jurídico de la posibilidad de publicación de las listas de morosos en un límite inferior al del proyecto de ley actual, es decir, un millón de euros, con la propuesta de fijarlo en 25.000”. Y añade: “Si no estuviera previsto en las normas legales, estableceremos propuestas al Gobierno de la Nación, consultas a la Agencia de Protección de Datos y otras medidas proactivas”.

Y no se vayan todavía porque aún hay más. El PP anuncia un convenio con la Junta de Andalucía para poder cobrarse deudas municipales de habitantes que residen fuera de la provincia (medida 54). Zoido prepara el camino para lo que técnicamente se denominan como embargos extraterritoriales, siguiendo el modelo que el Ayuntamiento sigue ya con éxito con la Diputación Provincial, para que nadie que viva en los pueblos de la provincia se escape de pagar deudas con la capital. Está por ver si la Junta acepta ser colaboradora de Zoido para facilitarle el cobro de deudas. Si el PP promete no subir más tasas ni impuestos (según la medida 51), está claro que la Hacienda local debe tirar de imaginación para obtener más recursos con los que hacer frente al gasto corriente, a las inversiones y al mapping de Navidad.

La lectura de las 333 medidas de Zoido es como la repetición de Acapulco en alta calidad, como el vídeo de una viaje de novios a Praga. Todo sea por la cruzada contra los morosos. Esto con Alfredo no pasaba. Aunque tampoco teníamos mapping. La política aprieta, pero no ahoga.

Golpes de maza

Del voto por correo. Los partidos políticos, tan solidarios y caritativos todos ellos, andan apurando estos días la obtención de sufragios por correo, fundamentalmente entre la Tercera Edad. La clave está en que los militantes de los partidos se ofrecen a facilitar a los ancianos los trámites para votar sin salir de casa, para lo cual se requiere el certificado médico que dictamine que el votante está impedido, y se requiere la presencia del fedatario público para el otorgamiento del correspondiente poder en favor de quien ha de llevar el voto hasta la Oficina de Correos.

Casualidades…. Lo curioso es que ocurre más veces de la cuenta que hay coincidencia entre el médico y el partido que tramita los certificados de los ancianos. Hay algunos galenos que certifican la imposibilidad de movilidad de un anciano, pero cuando llega el notario a su casa, es el propio anciano el que abre la puerta sin impedimento físico alguno. ¡Albricias, se mueve! En otros casos, el anciano confiesa que sale de casa sin problema alguno para dar saludables paseos. Yhasta se ha producido el caso de un anciano que minutos antes había regresado de la calle. Tal vez es que hay médicos que no se fijan bien cuando examinan al paciente. Pero no pensemos mal, quizás sea que ciertos médicos, al evaluar a los impedidos, tienen efectos sanatorios, una suerte de Lázaro, levántate y anda. Y la enfermedad y la incapacidad (requisitos legales para que una persona pueda votar desde casa mediante un poder notarial) cesan de inmediato. ¡Milagro, milagro! Y hay votantes que andan, vaya si andan… Esto ocurre muchas veces en diferentes provincias. ¡Qué buenos son los partidos políticos, qué preocupados están por la Tercera Edad! Qué sensibilidad tienen al facilitar el ejercicio del derecho de sufragio activo. Hay que ver la lían con tal de controlar los votos… Algunos son capaces de resucitar muertos y, cómo no, de encontrar un médico que lo certifique.

Juan Espadas. El candidato socialista estuvo en Madrid la noche del domingo para participar en un programa de La Sexta. El lunes cogió un AVE bien temprano. Yantes de las diez ya salía de la estación a pie, con su trolley en la mano, que hasta se le cayó en una ocasión por la calle José Laguillo. Lo dicho: un tipo normal.

La reveladora falta de humildad en el PSOE

Carlos Navarro Antolín | 24 de mayo de 2011 a las 13:05

Cree el cojo del desfile que los demás son los que llevan el paso cambiado. Pero no lo piensa porque sea cojo, sino porque es soberbio. Creen los socialistas que se han pegado el batacazo por la crisis. La crisis es como el niño chico, que siempre interesa que haya uno para echarle la culpa del jarrón roto. La humildad es el primer requisito para salir de todo agujero. Nos decepcionó enormemente que Juan Espadas aludiera la misma noche electoral a que “en un año se verá cómo gestiona la derecha”, por lo que anunció que el PSOE ganará las elecciones autonómicas. Alguien debió decirle al candidato que no era el momento de hablar de la herencia, sino de velar al muerto. Espadas tiene buena imagen, recursos, labia de sobra, simpatía y hasta muchas mujeres le tienen por guapo. Pero cuando te han metido una goleada de espanto y vas a pasar a la historia como el candidato socialista que ha perdido en Este, Alcosa, Torreblanca, Macarena, San Pablo y Santa Justa, por poner los ejemplos más dolorosos, es el momento de ser humilde, quedarte callado y esperar a que pasen los cien primeros días para comenzar a ejercer la oposición con la correspondiente carga crítica que todos esperamos. Tiempo habrá entonces de sacar la artillería y de empezar a recordarle a Zoido su rosario de promesas. Espadas no se ha enterado, no ha sabido ver la jugada o no le interesa ver que determinados planteamientos como esa derecha presentada como el coco ya no cuelan, como ya no vende esa izquierda revestida de superioridad moral a la que tanto se le ha llenado la boca (“Los barrios son nuestros”).

Hagamos un pequeño repaso de algunos hechos recientes. La puesta de largo del candidato fue aplazada sorpresivamente de noviembre a enero porque algún lumbrera la puso el día del partido entre el Barcelona y el Real Madrid. ¡Un cabeza de lista de una gran capital presentado a tan sólo cuatro meses de las elecciones! La lista electoral fue contestada en las urnas por el propio partido. ¿Recuerdan aquellos 50 votos en contra en el Cerro, donde el PP no la olía y donde ahora ha ganado casi diez puntos? La fuerza de convocatoria de Guerra se redujo a 120 personas en Alcosa en la precampaña. ¿Se acuerdan de aquella bulla interna y de la bronca que Rodríguez Villalobos le dedicó a Ramón Díaz, responsable de organización del partido en ese distrito? A Felipe le tuvieron que recortar el escenario en el Cerro para no dejar en evidencia a todo un símbolo del socialismo. El candidato se ha perdido días y días hablando del urbanismo energético y de la Gran Sevilla, temas que nunca han vendido nada electoralmente, pero que se aceptaban en tiempos de bonanza económica. Cuando hay cinco millones de parados resulta grosero hablar de la Gran Sevilla y otros chiringuitos propios de una fábrica de humo. Y en Bellavista te montan una alternativa al aparato orgánico con las urnas abiertas. Lo nunca visto en un PSOE en el que nadie se podía mover porque se quedaba sin salir en la foto.

El enfermo sangra por la boca, le fallan los riñones, se le para el hígado y hay quien sigue diciendo que la culpa es de la cena del día anterior y que en breve estará el tío para correr los mil metros. Todo parece diseñado por el principal asesor de Zoido, el mismo que dijo en febrero: “Espero que el PSOE mantenga este equipo electoral, porque me da hecha la mitad del trabajo”.

Todo tiene ese tufo de padre a cuyo hijo le han suspendido cuatro asignaturas y arremete contra el profesor. La víctima termina siendo el niño, gravemente perjudicado por la falta de perspectiva de su progenitor. Sigan, sigan con el urbanismo energético y la Gran Sevilla, temas de los que se oye hablar en los bares de Pino Montano, el Zodiaco y Amate todas las mañanas…por las que hilan. Y el tío que le miraba el culo a las papeleras (Guerra ‘dixit’) logrando mientras veinte concejales. ¡El coco, que viene el coco!

Coda: las camisetas que lucieron los peperos en la noche electoral que aludían a la imposibilidad de que el PP lograra la mayoría absoluta estaban dedicadas al socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que se ha hartado estos meses de explicar que era matemáticamente imposible tal resultado. Pero es justo reconocer que Celis jamás hubiera cometido ciertos errores de manual observados en el equipo de Espadas. Eso seguro.

Zoido, el prestatario

Carlos Navarro Antolín | 23 de mayo de 2011 a las 1:33

No se pueden sacar 20 concejales en Sevilla, empresa jamás conseguida por nadie, sin que te voten muchísimos de los otros. Los resultados demuestran que la estrategia de pedir los votos prestados ha sido todo un acierto. Como lo fue aquello de anunciar que si no gobernaba, se retiraría de la vida municipal. Una suerte de ahora o nunca, de puerta grande o de enfrenería. Al igual que lo de recurrir al notario. Los socialistas se llevaron días hablando del fedatario en lugar de invertir el tiempo en otros objetivos más provechosos. La relación de maniobras astutamente puestas en práctica ha sido larga. Sería cicatero atribuir todo el mérito de un resultado de ensueño al contexto de una crisis innegable. Veinte concejales no son únicamente consecuencia de la economía. Ha habido un trabajo bien hecho por quienes han ejercido la oposición como si de un sacerdocio se tratara: veinticuatro horas de dedicación exclusiva. El PP le ha pegado a los socialistas una cornada de libro, donde más duele, con una doble trayectoria (Sevilla y los barrios) que interesa a un partido al que no reconoce nadie (el PSOE). Un buen ejemplo de esto último lo tuvimos sorpresivamente ayer, cuando el secretario general de Bellavista anunció su presentación a la Secretaría Provincial del partido el mismo día y a la misma hora en que su partido se estaba desangrando en Este, Alcosa, Torreblanca, la Macarena… Lugares donde residen obreros, que le han prestado su voto a un alcalde de centro-derecha. A la crisis y al trabajo perseverante del equipo de Zoido hay que sumar los errores de manual de la candidatura de Juan Espadas, un buen candidato que ha resultado amortizado y que ni muchos menos tiene toda la culpa de la debacle. El PSOE se ha entretenido demasiado en cantar los goles del rival, subrayar torpemente sus propios fallos, eclipsar más de lo debido a su candidato, no tener claro quiénes deben ir a un debate secundario, perder el tiempo en denuncias absurdas ante la junta electoral, defender que había un empate la víspera de la publicación en un medio afín de una encuesta demoledora, etcétera. Cuando no eran errores, eran señales claras de que algo no funcionaba bien en el interior. Con este panorama, el PP no ha tenido más que levantar el pie del acelerador, dejar hacer y ni siquiera ha tenido que airear los trapos sucios hábilmente recogidos de algunos de los miembros de la candidatura socialista.

Un PP de 14,90 y un Rajoy de Bob Esponja

Carlos Navarro Antolín | 20 de mayo de 2011 a las 13:04

Si ya no hay bocadillos en los mitines del PSOE, tampoco hay ya muchas rubias teñidas en los del PP. No somos nadie. ¿Dónde quedó el espíritu del mitin de Aznar en el Parque de los Príncipes de 1993? ¿Nada queda, oh memoria en blanco y negro, de la estética de los mítines de Aznar en el auditorio de la Cartuja en 1996 y 2003? Tanto centrar el partido y nos hemos quedado sin la jet set local (risas en off) en los grandes encuentros de la derecha más a la derecha de la derecha (Griñán dixit en Pino Montano la otra tarde). Lo de ayer en Fibes fue la consagración del “Loli, son 14,90″ del tendero de Su Eminencia (Reverendísima). Este PP es de 14,90. No lo conoce nadie. Como ya no reconoce nadie a este PSOE. Miraba uno las tribunas de asientos donde estaba la gente de la provincia y veía caras más propias de la Casa del Pueblo que de un mitin del dóberman. Guau, guau. ¿Pero qué esta pasando? Una suerte de globalización confunde la estética de los dos grandes partidos. ¿Dónde están, no se ven, esos guapos del PP? Si no llega a ser por los animosos componentes del grupo Siempre Así, reserva espiritual de la estética pepera, salimos de Fibes sin saber bien dónde hemos estado. Qué fue de los “chicos de Derecho” con los que a Soledad Becerril le gustaba cafetear en sus campañas. Huuuuuum. Y las banderas de España se quedaron en los cajones de los armarios. Menudo desprecio a los símbolos: ni rubias, ni niñas de Derecho y casi ninguna señorona con las tardes libres procedentes de esas calles con nombres de vírgenes.

¿Y qué me dicen del discurso de Arenas? Se metió con los “jóvenes del PSOE”, a los que nombró uno a uno: Chaves, Rubalcaba, Pepiño,… Y de una tribuna se oyó un comentario socarrón a media voz: “¿Y tú, Javier? ¿Y tú?”. Guasa con tomate. Un poquito de piedad, hombre, que Hacienda lo daba por espichado hasta el otro día. El Fisco, qué poco corazón tiene… Si Hacienda somos todos, vamos a cerrarla, como dijo aquél, porque nos mata a la chita callando.

Y Rajoy volvió a recurrir a sus diálogos con el público al estilo de la canción de Bob Esponja. ¿Quién ha recortado las pensiones y vive en el fondo del mar? ¡Bob Esponja! No, no, hombre, Zapatero. Ha sido Zapatero. Y los jóvenes del PP, que ya no usan el Patrico, venga a subirle el ácido úrico al camarada Torrijos con sones cubanos. Del guantanamera, guajira, guantanamera al paga las gambas, Torrijos, paga las gambas. Lo dicho, Loli, son 14,90. Y conste que Arenas está muy vivo. Salud al campeón. Y que sea por muchos años. Amén.

Rescoldos del gran mitin del PSOE

Carlos Navarro Antolín | 17 de mayo de 2011 a las 14:02

Ya no pasan cigarreras por la calle San Fernando, ni los mitineros del PSOE recogen el bocadillo al bajarse del autobús. Nada es ya lo que era. De aquel pabellón de San Pablo llenito hasta la bandera con Felipe González precedido por el grupo No me pieses que llevo chanclas, esos maravillosos años noventa, al mitin descafeinado de Miraflores de este lunes, con Zapatero más agresivo que nunca (se le pone el cuello como a la Patiño, bellacos, so bellacos) y con las colas para recoger las botellitas de agua, único obsequio para los asistentes. ¿De cuándo le han hecho falta los autobuses al PSOE para llenar las 1.476 sillas de plástico dispuestas en el Parque Miraflores? Ni que Miraflores fuera la zona nacional de Los Remedios, con las señoras apergaminadas en el funeral de Nova Roma, próximamente Los 100 montaditos.

El candidato Espadas abrió la intervención al estilo del mejor parlamentarismo español: “¡Hola, Pino Montano!” No lo supera ni Castelar. Recordó a Tom Martín Benítez en Canal Sur: “¡Hola andaluces!” Marchando una bien pasadita de buenismo. Zoido saluda hasta a los caballos. Y Espadas practica el buen rollito.

Carlos Herrera dice que “Zoido es el hombre que necesita Sevilla”. Ea, pues ya tenemos la réplica. Mercedes de Pablos asevera que “Sevilla merece a Juan Espadas”. Todos tranquilos. Hay para todos.

Zapatero perdió una gran oportunidad para quedarse callado. “Conozco a Espadas de dos o tres ocasiones. Es un hombre que siente lo que dice”. No, hombre, no. No diga usted eso. Haga el elogio directamente, pero no revele tan baja frecuencia de roce. De dos o tres veces no se conoce verdaderamente a nadie. Usted lo que ha dado es ojana. Eso se llama o-ja-na. Y Espadas le restó mérito a Manuel del Valle: “Tuviste como co-alcalde a Felipe González”. La gracia que le debió hacer el comentario al autor de la foto de la tortilla (con la cámara de Pablo Juliá).

¿Y qué me dicen del comentario de ZP tan grasioso? “Sevilla es una ciudad preciosa”. ¡Ole! Y de la tierra de María Santísima a la tierra de Felipe González. “¿Váis a dejar que gane la derecha en la tierra de Felipe González?” La Muy Noble, Leal, Heorica y Felipista Ciudad de Sevilla. Aceptamos biblioteca como reconocimiento al ex alto mandatario.
La derecha es el coco. Que viene, que viene… Menos mal que siempre nos quedará el recuerdo del aquel mitin con Los Chanclas. Bolillón, bolillón…

Alfredo y la luz de la verdad

Carlos Navarro Antolín | 16 de mayo de 2011 a las 13:49

Decíamos que Monteseirín está decidido a volver a su puesto de trabajo a falta de otras propuestas. Tampoco es que le puedan ofrecer mucho, que este PSOE no está para hornear muchos bollos. Ni vienas. Así que no tiene más remedio que regresar al tajo de donde vino. Al menos tiene tajo al que retornar, que no todos los que vivaquean por la política tienen un agujero donde refugiarse. Y no nos referimos únicamente al PSOE. También nos tiramos al ruedo aseverando que el alcalde esbozaría una sonrisita si se confirman las encuestas de la euforia pepera (ojo, cuidado con las encuestas, que son como el tinto malo…). Sí, esa fue nuestra apuesta. Y en firme. Después de él, la derecha, la peor derecha. Y todo por no hacer caso de su plan sucesorio con el delfín Celis al frente, reciclado ahora en tareas del puerta a puerta y con su equipo de leales ayudando en el frente de Tomares. [Lo bien que da Cristina Pérez en las cámaras de La Nuestra, mucho mejor que en el feisbú]

Todo eso manteníamos cuando de pronto se hizo la luz, una luz cegadora que pretende hacernos entrar en razón, una suerte de Gran Hermano que se apiada del plumilla desorientado y lo reconduce hacia la senda correcta, un alma caritativa que mantiene la fe en los mejores valores de la condición humana. Porque otra política es posible. (Como con el Laredo, que otro tipo de Laredo hubiese sido posible, ¿no, alcalde?) Y tras la luz, se hizo una voz. La voz.

“Te aseguro que el alcalde está hoy más preocupado del futuro político de la ciudad que de su futuro político personal, porque su futuro profesional lo tiene asegurado. Al alcalde de Sevilla durante doce años le interesa más que nada la continuidad y la renovación del proyecto político que ha venido desarrollando y por ese objetivo viene trabajando desde el mismo día que anunció al secretario general de su partido, hace más de dos años, que no iba a ser candidato en 2011, cosa que se reveló mucho después por un teletipo. Monteseirín es el primer interesado, y con su actitud y con los hechos lo demuestra todos los días, en que Espadas sea alcalde. Parafraseándote, te diría que después de Monteseirín, un correligionario que continúe y renueve el modelo de ciudad que ha impulsado. Siempre lo ha reconocido: el mayor gusto para él será presenciar cómodamente en una silla el desfile de un alcalde socialista bajo los toldos de la Plaza de San Francisco el día del Corpus de 2011. Alfredo sabe que si Espadas es alcalde, mucha de su obra no se destruirá. Y si llegan los otros… Quienes conocen de verdad a Alfredo saben que esto es verdad. Estuvo en el arranque de campaña con Juan, la noche del jueves de Feria, estará en el mitin con Zapatero el lunes e incluso en el que se prepara el miércoles en el Polígono de San Pablo. Éstos son los verdaderos mensajes de Alfredo”.

La luz se fue. La voz se apagó. Volvieron las tinieblas. ¿Pero era o no era posible otro Laredo? Oh luz, vuelve.

Las meditaciones de Alfredo

Carlos Navarro Antolín | 12 de mayo de 2011 a las 19:03

EL alcalde ha dicho hoy en un acto público que después de las elecciones volverá a su plaza de inspector médico del SAS, pero que si le llega una oferta política se lo pensará. Y tanto que se lo pensará. Conclusión repentina sin necesidad de haber hecho un máster en San Telmo: no tiene nada. Al alcalde de Sevilla durante doce años lo mandan a paseo. Tal vez por eso el día que lo largaron mediante un teletipo tuvo que haber aplicado el ya estoy yo en mi casa. Pero puestos a especular sobre qué le podrían haber ofrecido, el abanico de opciones tenía y tiene muchas varillas rotas. Cualquer sillón hubiera sido por… un año como mucho. Más vale esperar en casa y después pedir un escaño en el Congreso. O en la Cámara Alta. La ex alcaldesa de Sevilla, Soledad Becerril, fue senadora y le encantaba viajar a Madrid en asiento individual del AVE. Pero Soledad tenía hilo directo con el entonces alto mando de la calle Génova. Y Monteseirín, como tantos, topa con el susanismo imperante.

También ha dicho el aún alcalde que los resultados de las elecciones serán el mejor balance de gobierno que se puede hacer. Vaya, vaya. Ahí la cosa tiene guasa. Monteseirín juega al equívoco. O no, que diría Rajoy. Todo el mundo sabe que el candidato más votado será el de la derecha carpetovetónica (Torrijos dixit). Monteseirín es el primer interesado en que Zoido sea alcalde. Cuestión elemental, miserias del ego. Después de mí, el tío de las farolas y las papeleras. Nunca lo va a reconocer, pero qué gusto le daría presenciar en el mullido sofá del salón un recuento de votos que le diera 17 concejales al PP.

Monteseirín regresa al SAS. El mayor peligro serán las tardes libres. Y Alfredo es hiperactivo en el mejor de los sentidos. No puede ni sabe quedarse quieto. Le hierve la sangre roja por muy bético que se tenga. Ojo.

El páramo de la Plaza Nueva

Carlos Navarro Antolín | 12 de mayo de 2011 a las 9:12

Ay, qué triste está la mañana en la Plaza Nueva sin los concejales en El Portón. El Ayuntamiento es un páramo, un lienzo titulado Legión de brazos caídos, una tropa callada, rumiante y a la espera. Estos días tienen mucho de paz de los cementerios. Faltarían los cipreses y el canto del ruiseñor. Si la expresión del Estado es el vacío, ¿cuál será la del desgobierno? Pues tal vez la de un tal Fran Fernández enredando todo lo que se puede enredar para aliviar su cabreo. O quizás las telarañas de las arcas de la Televisión Local bailando una canción de Georgie Dann. O el enésimo teletipo de una concejal imputada a la que parece que alguien se la ha jugado. O las maquiavélicas intenciones de algunos compañeros (y compañeras) que están deseando que la derecha acceda al poder para clavarle la daga al compañero. O el que no para de meter papeles en la trituradora. Sí, la expresión del desgobierno bien puede ser esta Plaza Nueva en manos de los ordenanzas en los días de una campaña electoral donde poco ha tardado en aparecer la estrategia del miedo a los viejecitos puesta en marcha por un PSOE que no se reconoce a sí mismo: “¡Zoido os quitará los talleres!” Un dóberman en versión local, famélico y de ladrido ronco.

Los concejales han abandonado los despachos. Dicen que están movilizando al electorado. A algunos les entran los nervios a última hora, como a los malos alumnos. Se acerca para colmo el denominado Día de la Ciudad, cuya conmemoración ahora a nadie le importa. El 30 de mayo tiene este año mucho de la celebración copera del Madrid. Póngame un descafeinado sin azúcar.

Nadie pregunta por el momento qué hay de lo mío porque te pueden responder “espera primero a que se aclare lo mío”. Al páramo sólo lo agita el seísmo con epicentro en Lorca. Gimnasiva pasiva, le llaman.

La candidata Pilar

Carlos Navarro Antolín | 11 de mayo de 2011 a las 7:03

Pilar no quiere ni oír hablar de la llave. Qué malos recuerdos. Tanto se hablaba de que el PA tenía la llave de la ciudad que la situación acabó pasándole factura. Qué buena candidata si tuviera un buen partido. Ha recogido los rescoldos de una formación que se comenzó a acabar el día que Alejandro le entregó en Castelar las llaves de la ciudad (ay, las llaves, siempre las llaves) a Manuel Chaves a cambio del Metro, para lo cual se comprometió sobre la marcha al consejero Francisco Vallejo, al que un presidente andaluz arremangado telefoneó desde allí mismo. El poder por el poder, cueste lo que cueste. Y le costó. Al PA se le vio el plumero. Desde entonces, todo han sido males: una sucesión de resfriados, una gripe, una neumonía, un cáncer… Y la muerte en las elecciones de 2007, donde se desangraron por todos los barrios, especialmente por tres distritos poblados: Bellavista, Cerro-Amate y Este-Alcosa-Torreblanca. Por donde más duele. En total, 27.966 votos menos.

A aquella teoría de la llave se sumó la muy hábil del urbanismo bajo sospecha, que ahora el PSOE quiere recuperar a última hora dándole al tam-tam con la agenda oculta de Zoido. Todo un balón colgado al área a ver si cuela.

Pilar es una buena candidata. Ya la quisieran muchas formaciones. Da buena imagen. Habla bien. Aprovecha los escasos minutos de notoriedad, como hizo en la noche del lunes en el informativo del 24 horas de TVE, se escurre cuando le preguntan por los pactos, sabedora del daño que le hizo a su partido cambiar de pareja de baile con tal de seguir pisando la moqueta de la caracola uno de Urbanismo y, lo más importante, tiene capacidad de aguante. A veces no es que encaje con deportividad las críticas, que es su obligación, sino que tiene que soportar los zarpazos de la crueldad. Y eso es muy distinto.