Archivos para el tag ‘Hotel’

El retorno a lo sólido

Carlos Navarro Antolín | 11 de julio de 2017 a las 19:10

Foto Magdalena

POR la calle San Fernando ya no pasan cigarreras y en la Avenida al paso que vamos no van a pasar empleados de banca con cara de cabreo porque usted quiere hacer una transferencia en ventanilla. Ni van a quedar bancos para sentarse, que no hay desgraciado que se siente bajo el sol que cae a plomo en la Avenida, ni de los que dan créditos y tratan de colocarle a usted un televisor, un teléfono inteligente, una vajilla y un seguro médico, cosas que o ya tiene o no le hacen ninguna falta. En la Avenida, además de las cafeterías desubicadoras que ya hay, habrá un hotel de cuatro estrellas donde en un principio iba una pensión de lujo, lo que se conoce como ‘hostel’ pero que en las licencias urbanísticas viene inmejorablemente definido: pensión a secas. Porque lo de pensión de lujo es como lo de la jet de Almería. O se es de la jet, o se es de Almería, pero lo de en misa y repicando ya se sabe que es imposible, a no ser que uno sea Juan Espadas, ora con don Juan José abriendo el Palacio Arzobispal a la visita, ora con la muchachada de la izquierda radical que le hacen la pirula. En Sevilla los hoteles se reproducen como los veladores, como las cofradías de víspera, como los políticos aludiendo a la puesta en valor. La crisis debe haber acabado ya, pero es como la primavera cuando llega, que nadie sabe como ha sido.

Oído a lo que se anuncia: un hotel nuevo en la Avenida, un hotel de cinco estrellas proyectado en la Magdalena, un hotel que dicen que irá en Vilima, el hotel América que va a ser ampliamente reformado… Hasta había dos proyectos para abrir un hotel en el edificio de la Gavidia, uno de ellos nada menos que de Barceló. La burbuja hotelera crece. No llegamos a las dos pernoctaciones de media, los turistas sólo nos quieren para un noche, pero los analistas siguen viendo mercado para hoteles nuevos en Sevilla, pese al auge de los apartamentos turísticos: los legales y los piratas. En el nuevo hotel de la Avenida van a invertir la friolera de ocho millones de euros. En la reforma del América, medio millón. En el edificio de la Gavidia tendrán que dejarse el manso para rehabilitar un inmueble en desuso desde 2003 y tasado entonces en 14 millones de euros. El Ayuntamiento, por cierto, ha disparado la partida de cooperación internacional. Ha anunciado esta semana que de 200.000 euros pasa a más de un millón. El Consejo ha multiplicado las subvenciones. Cabify aumenta las cifras de negocio en Sevilla, pese a que el coste medio de sus viajes es superior al del taxi ordinario, lo que demuestra que hay un público que paga por la calidad del servicio, por el esmero. Y antes de ayer estábamos con la caseta municipal cerrada por respeto a los sevillanos que lo estaban pasando mal. Los sevillanos han debido dejar de pasarlo mal.

El retorno a lo sólido, a todo aquello que se derribó con la crisis. La memoria discrimina, olvida pronto los padecimientos, los días de economistas hasta en la sopa, aquellos meses marcados por la prima de riesgo. Todo irá retornando. Habrá que preguntar si el Hotel América reabrirá la cafetería amarilla. Parecía tan sólida, con sus grandes ventanales, su betunero y ese color estridente del que nunca se quejó ningún conservacionista de guardia.

Se vende hotel por 36 millones de euros

Carlos Navarro Antolín | 14 de abril de 2012 a las 5:00

Se lo han ofrecido ya varias veces a distintos empresarios. Pero nadie termina por comprar ese hotel que, curiosamente, todos coinciden en calificar como una joyita de las que siempre da dinero. Uno ha estudiado la operación a fondo, pero lo niega y aduce que su sector no tiene que ver con el hotelero, sino con el transporte. Está en una ubicación privilegiada. Es un referente para el turismo de calidad, sobre todo para el procedente de Madrid hacia arriba. Ya ha hospedado a muchos famosos en fechas señaladas. Sus vistas son de ensueño. Y posee ese toque minimalista y oscuro, con alguna licencia en oro, que gusta mucho ahora, aunque los expertos dicen que tiene el inconveniente de que esta estética tiene los días contados. Hubo un empresario comprador que incluso cerró con un afamado relaciones públicas que se hiciera cargo de la promoción del negocio entre cierta jet set. Y el susodicho asesor de imagen, muy respetado en todos los círculos desde 1992, lo ha comentado en clave en su blog. Pero el precio de 36 millones termina siempre chocando en el rompeolas de los bancos. O según quién pida la financiación. Ayer mismo, uno de esos empresario ha confesado: “Este hotel es como ciertos barcos, que sólo dan dos días de felicidad: cuando los compras y cuando los vendes. ¿Cuántos clientes tengo que captar para amortizar 36 millones de euros? Son muchas horas de navegación”. El dueño niega la mayor: el hotel no se vende. Dice que alguien habrá oído campanas, pero que no se ha enterado de dónde. Y eso que ese campanario lleva siglos oyéndose en todo el centro. Si la Giganta contara la de gin tonics que se toman en esa terraza…