Archivos para el tag ‘Pleno’

Una concejal que vulnera la Constitución

Carlos Navarro Antolín | 4 de octubre de 2016 a las 5:00

Comienzo del Pleno Fotos de todos los grupos políticos Especial atención a la presidenta de la sesión, Carmen Castreño
Desde que entró en vigor la Ley de Grandes Ciudades, también conocida como Ley Arenas, hemos tenido presidentas del Pleno de un perfil sosegado como Aurora Atoche e Inmaculada Muñoz (PSOE) y de un perfil polémico y un punto altivo como Javier Landa (PP). Pero nunca hasta ahora habíamos contado con una presidenta del Pleno que vulnerara los derechos constitucionales de grupos de la oposición, caso de Participa, la marca blanca de Podemos. Carmen Castreño ha metido el pinrel. Y no lo dicen solo los chicos de la oposición, sino la Sala de lo Contencioso administrativo del TSJA. Se comprende que Participa, que llevó el asunto a los tribunales, y el PP coincidan en pedir su cese como máxima autoridad del Pleno. Su figura ha quedado erosionada contra todo pronóstico, pues venía avalada por un halo de sensatez y una gran capacidad de trabajo. Si a Landa le montaron la de San Quintín por expulsar a un fotógrafo del Salón Colón (el típico tiro en el pie que es marca de la casa la derecha), qué menos que se exija de Espadas una reacción contudente. La sentencia es clara: vulneración de los derechos que la Carta Magna recoge en favor de los representantes públicos. Se trataba simplemente de permitir el debate y la votación de unas enmiendas. Y Castreño lo impidió. Un alcalde que promueve consultas populares sobre cuestiones de la Señorita Pepis, no debería hacerse el sueco con una sentencia que vuelve a dejarle en una posición, cuando menos, incómoda. El PSOE se ha quedado solo en la defensa de Castreño.

La izquierda cuando besa

Carlos Navarro Antolín | 28 de noviembre de 2014 a las 19:55

El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, ha anunciado este viernes su dimisión a IU tras su imputación en dos causas judiciales
Estos camaradas son como costaleros de cofradías de capa, que al arriar el paso en el templo, salen pringosos y sudorosos y, hala, se ponen a pegarse besos de abuela, con mucho aparato sonoro, mucho lagrimeo de emoción incontenida y mucho tatuaje en el brazo regordío. Estos concejales de IU se besan como ciudadanos de la antigua Yugoslavia para diferenciarse de la derecha opresora y capitalista, que es más adicta a los abrazos. “¡Un abrazo, un abrazo!”, dice Luis Miguel Martín Rubio cuando va hablando por el móvil y quiere saludar a alguien sin pararse a la misma vez que sube la barbilla. Abrazos da Zoido cuando envía recuerdos por casa a los vecinos. Arenas es el rey de los abrazos de la ceja levantada, que lo del arqueo de la ceja lo inventó Arenas mucho ante que ZP, pero como la derecha nunca sabe sacarle partido a sus propios logros, pues llegaron los señores del márketing de ZP y crearon toda una seña de identidad del zapaterismo.
La izquierda envuelve sus dimisones con el celofán de los besos. Dimitió Torrijos hace justo un año y se besó con Pepi Medrano. Ha dimitido José Manuel García y se ha besado con Pepi Medrano. La Medrano es como los cofrades del Valle cuando están apenados en la Anunciación sin salir por la lluvia y se hartan de recibir en su casa los pasos empapados de otras cofradías buscando refugio. A Pepi le pasa lo mismo: sin moverse de su sillón de concejal va a ver pasar media lista electoral de IU a su lado. A la mujer la mandaron el otro día al Pleno más sola que la Soleá de Rodríguez Buzón camino del Ayuntamiento ni por sus camaradas acompañá. Y lo pasaría tan mal que no se lo perdona a José Manuel García, al que ha largado con un beso. García es el político que toma la palabra en el Pleno y es toda una reivindicación de la antigua Carta de Ajuste de TVE, aquella que perdimos. Sigue pendiente que alguien funde una asociación de amigos de la Carta de Ajuste para que el Gobierno la reponga a determinadas horas. Lo bien que se dormía con la Carta de Ajuste puesta en el televisor, con sus colorines y con su generosidad de darte gratis la hora. Lo bien que se podía aprovechar el turno de palabra de García para bajar a tomar café en los Plenos. A García lo perdemos a golpe de beso de la Medrano como perdimos la Carta de Ajuste. Una pena honda nos carcome, una angustia interior nos oprime el pecho, una hemorragia de tristeza nos consume.
Viendo las fotos del besuqueo de los camaradas, Pepi Medrano también recuerda al socialista Bernardo Bueno. En las crisis del PSOE sevillano de los últimos años, cuando alguien preguntaba en qué bando había que colocarse, la brújula perfecta era la de Bernardo Bueno, ese señor que siempre tiene cara de Transición, de haber salido de un capítulo con voz de Victoria Prego. La corriente en la que estuviera Bernardo Bueno era la que ganaba. No fallaba. “Tú ponte donde Bernardo”, le dijeron a uno. Pues a Pepi le pasa lo mismo con sus besos. Cuando Pepi besa a un camarada, ya se sabe lo que pasa: que ponen la Carta de Ajuste. Y después viene Espinete con los abrazos.
José Manuel García, concejal de IU

El silencio elocuente del concejal

Carlos Navarro Antolín | 7 de octubre de 2014 a las 5:00

Funeral del abogado Luis Olivencia, hijo del D. Manuel Olivencia
TIENE el tacto de no decirlo en público, pero se toma la arriesgada licencia de hacerlo en privado. Al concejal delegado del Real Alcázar no le gusta el rodaje de Juego de Tronos en las dependencias del principal monumento civil de la ciudad, como tampoco le han hecho gracia las cifras oficiales que se han difundido sobre el supuesto gran impacto económico en la ciudad. El catedrático, decano que fue de la Facultad de Económicas, pone muy en duda los números. Que no le haga chiste el cierre parcial del Alcázar en una semana clave para el turismo de octubre guarda armonía con las dificultades que ha puesto a varias entidades para la cesión de uso de los antiguos palacios. De hecho es persona non grata del Curso de Temas Sevillanos, al que negó el permiso para celebrar un acto al mes en sus salones, cuando llevaban casi veinticinco años teniendo esta costumbre. Hasta que llegó el comandante Landa y mandó callar. Pero esta vez es él quien guarda silencio. Cualquiera amagaba con quitarle al alcalde su principal piruleta en el tramo final de un mandato de balance intangible, donde sólo hay destellos de brillo en elsaneamiento de las cuentas y en la ausencia de grandes escándalos.
Landa se hizo fuerte ante ante los débiles, comoel entrañable alumnado de los Cursos de Temas Sevillanos, oante el Defensor de la Ciudadanía, un señor que cobra una dieta de 221 euros al mes, al censurarle parte de la última memoria anual. Pero aún no ha dicho alto y claro lo que piensa del cierre parcial del Alcázar y del tinglado con el que el alcalde está henchido de orgullo. Landa se ha tragado el sapo. La política consiste en eso más veces de las deseadas. Ocurre que el silencio no suele llevar aparejado ningún premio, se da por hecho por la pleitesía debida al jefe. Pero cortarle el turno de palabra al alcalde en el último Pleno y avalar con toda legitimidad los criterios del PSOE son de las que no se olvidan. Yel Alcázar tiene muchos pretendientes. Ypretendientas.

Política de corral

Carlos Navarro Antolín | 27 de septiembre de 2014 a las 5:00

Ayuntamiento.
El Salón Colón es una lonja con el pescado ya vendido. Una suntuosa estancia de yeserías, oros y cortinas gordas que sus huéspedes profanan con un lenguaje de trazo grueso y una marrullería de partido de fútbol de colegio. Cuando falta algo más de un semestre para las elecciones, hay políticos que parecen voceadores de sandías ilegales. Con la boca escupen descalificaciones mientras los ojos están fijados en la calles por la que puede aparecer la Policía. Por fortuna no se televisan los plenos. Es un alivio para la democracia que los sevillanos no contemplen estos festejos rocosos y por momentos broncos. Los políticos se acusan continuamente de mentir. Los unos a los otros. Se nota, se sienten, las elecciones están presentes. Los indios tienen ya las pinturas de guerra en el rostro. Los acuerdos que se toman es lo de menos. Se trata de escenificar. Salvo el conejillo que sacó el alcalde de la chistera con el concurso de ideas para los terrenos de Altadis, todo lo demás fueron pedreas, coartadas perfectas para que la tropa haga méritos de cara a la listas electorales. Unos meten el codo dándole a la lengua larga en las intervenciones o dando porrazos en la mesa al cierre de la intervención del líder. Y otros meten el codo interrumpiendo, provocando al de enfrente con comentarios a media voz. El presidente del Pleno soporta los tirones de sotana. Quieren que se moje. Y se moja. Se rompe el orden, pierde el gobierno.
Ayuntamiento.
Todos los plenos tendrán hasta mayo el descarado ambiente propio de la amalgama de jugadores que aguardan en el área el saque del córner. Mientras llega el balón, todo vale. Los muchachos de Zoido mascan chicle. El portavoz de IU se lía con el tú y el usted, con los singulares y con los plurales, los pasa por un mortero y hace una curiosa mezcla.
El alcalde pareció cansado para defender el convenio de Altadis. La noche previa estuvo en la gala del baile en la Plaza de España con los mayores. Fue un éxito. Aunque una señora le espetó problemas de logística: “¡Zoido, esto está muy mal, pero que muy mal! Se ha acabado la cerveza!” Y el alcalde fue incapaz de multiplicar panes y peces.
Espadas se vino arriba con Altadis. Estuvo incisivo. Zoido le bajó los humos al recordarle que el suyo ha sido el peor resultado del PSOE en Sevilla. Por los corrillos se venteó una supuesta encuesta encargada por los socialistas que les da sólo siete concejales. El reverendo Vílchez, delegado de Urbanismo, se suelta cada vez más. Empezó el mandato tímido y lo va a terminar sin corbata, como ayer. Vílchez no le aguanta ni una a la oposición, a pesar de que fuera de las refriegas políticas se lleva la mar de bien con Antonio Muñoz, portavoz adjunto del PSOE, lo que provoca algunos celillos en las filas del partido en la que manda la “roja y decente”.
La concejal más solvente del gobierno, Asunción Fley, mandó literalmente a callar a la socialista Encarnación Martínez, que se sintió especialmente ofendida. Tanto que recordó sus estudios en un colegio público como prueba de su buena educación. Fley es la tecnócrata del gobierno, la que mejor gestiona, pero también la que menos paciencia tiene para aguantar las embestidas de una política en la que no mandan los números, ni las cuentas cuadradas, ni las hojas de cálculo, sino el marrulleo y los argumentarios prefabricados. Se ve que la crítica fácil y sin conocimiento de la materia le saca de sus casillas, como cuando le reprocharon que en Málaga no hizo falta un plan de ajuste. Ella se empeñó en recordar que la deuda del ayuntamiento de la capital costasoleña era infinitamente menor que la del sevillano. Cuando Fley razonaba, Martínez no paraba de cuchichear. Fley se hartó. Elevó la voz. Mucho y con contundencia (con prepotencia, según la dolida edil socialista): “¿Se quiere usted callar?” En el Corral del Conde hubo pelea… ¡Bulla, bulla!
Ayuntamiento.
La oposición se echó encima de Zoido cuando el alcalde aprovechó un punto del orden del día sobre un reconocimiento de crédito para presumir de la cancelación del Plan de Ajuste y felicitar a la delegada de Hacienda y a todos los funcionarios. El presidente del Pleno tuvo que suspender la sesión y convocar a la junta de portavoces. Una cuestión formal provocó otra pelea de corral. El presidente del Pleno, que antes de la paralización había rogado al alcalde que se ciñera al orden del día, mantuvo el criterio en la repentina junta de portavoces, lo que mereció el posterior y público elogio envenenado del portavoz del PSOE.
La mañana estuvo trufada, además, por las interrupciones que provoca cada protesta de los trabajadores, tradicionales ya en el Salón Colón. Un sindicalista de la policía local de chaqué para reclamar pagos pendientes, los de Mercasevilla, los jubilados…. Mientras son desalojados de la sala, los expulsados siguen protestando y recuerdan aquellos días de vino y rosas en los que Zoido se presentó como el alcalde del empleo. Otros la toman en sus gritos contra Gregorio Serrano. El alcalde afea a los concejales de la oposición las sonrisitas que esbozan mientras los policías hacen su trabajo y les recuerda que en el mandato anterior también ocurrían estas protestas.
Salón de oros para un debate político metido en chatarra. Ellos se pelean en el interior. En el exterior, la ciudad sobrelleva los últimos bochornos de septiembre, ajena al meritorio pueril de las listas electorales y a las intrigas de baja estofa. Otros bochornos durarán hasta mayo.
Ayuntamiento.

El Defensor mordió la manzana

Carlos Navarro Antolín | 13 de mayo de 2014 a las 20:36

Pleno extraordinario del Ayuntamiento.  Comparece José Barranca.
José Barranca no es un político. Es un militar. Su código de valores es el de Caballería, no el de los argumentarios precocinados, las declaraciones de carril, las conductas lanares y la disciplina de aparato. El problema de Barranca es que está dentro del teatro de la política y ayer mordió la manzana que le puso por delante la astuta serpiente del PSOE en el escenario más importante de la tragicomedia de la vida municipal: el Salón Colón. Los socialistas han esperado tres años para estrenarse en un Pleno con José Barranca, al que los dos grupos de izquierda que componen la actual oposición han pintado siempre con rabo y cuernos. El repentino interés del grupo socialista por participar esta vez en el Pleno no era otro que sacar rédito político del enfrentamiento sordo mantenido en el último mes entre el presidente del Pleno y delegado de Relaciones Institucionales, Javier Landa, y el propio Barranca a cuenta de la elaboración de la memoria. Landa, otro que no es político aunque últimamente asiste a todos los actos orgánicos del PP, se negó a recibir una memoria con valoraciones personales y se lo dijo por escrito al Defensor. Y Barranca rehusó suprimirlas. Al final se han publicado (Landa ha quedado desautorizado) pero el Pleno sólo tomó conocimiento oficialmente (tararí) del balance de la comisión del Defensor en la tramitación de los expedientes.
Espadas acudió con sus chicos a evidenciar la división de pareceres entre Landa y Barranca, a seguir recordando que no le gusta la figura del Defensor y a restar mérito y eficacia a su trabajo. La manzana, facilona y previsible, estaba servida. El político se llevó a su terreno al militar. Barranca mordió la fruta y los efectos fueron inmediatos.Entró al trapo al identificar en su discurso a los socialistas municipales con el Gobierno de la Junta “que entregó las llaves a la Corrala Utopía” –asumiendo de facto la posición del PP–, al tomarse la licencia de mandar callar a la concejal Encarnación Martínez, lo que provocó que Landa viera pista libre y experimentara el placer de recordarle con toda razón y con toda legitimación que no se tomara esa atribución; y sobre todo cuando se dirigió a Espadas con escasa fortuna: “Le he tendido la mano y usted me la ha mordido”. Guau.
Barranca –aun harto de tres años de desprecios– saludó a los portavoces del PSOE e IU al entrar en el Pleno. Pero le sobraron los cinco minutos de su segunda intervención. Y hasta el final, todo es teatro.

Las mejores visitantes del Ayuntamiento

Carlos Navarro Antolín | 27 de febrero de 2014 a las 12:50

hermanas de la cruz
Los viandantes de la Carrera de San Jerónimo confiesan ante las alcachofas que no tienen ni zorra idea de que en el hemiciclo se celebra el Debate sobre el Estado de la Nación. El público ignora. O se hace el ignorante. Ojos que no ven, debate del que te libras. Habría que meter las alcachofas y preguntar a pie de calle sevillana por las diez horas de Pleno de ayer. Nadie habla del dragado, ni de la ordenanza de la circulación, ni de la reforma local, ni de las atarazanas. ¿Hay o no hay trabajo? He ahí la cuestión, piensa con la calavera en la mano (In ictu oculi) uno de esos sevillanos de minoría que acuden a los plenos. Porque al igual que hay hermandades minoritarias, casi desconocidas y al borde de la extinción, existe un selecto ramillete de ciudadanos que no se pierde un Pleno, como esos sevillanos mirones de obras, paseadores de la planta baja de grandes almacenes e incluso usuarios de las líneas circulares de Tussam, que nunca tienen fin del trayecto.
Entre tanto discurso previsible y de carril, entre tanta votación carente de sorpresa, entre tanta intervención leída y tanta respuesta aprendida, la planta alta del Ayuntamiento recibe la visita de una clase de alumnas del colegio de las Hermanas de la Cruz. Una pareja de religiosas (símbolo de la mejor Sevilla dual), una decena de menores y un veterano profesor que explicaba el patrimonio pictórico que ahora se relanza mediante proyectos megalómanos. Pasan las religiosas y sus alumnas. Silencio. Son las monjas de una compañía que en 2012 declinó el título de Hijas Predilectas de Sevilla.
–¿Hermana, eso es verdad?
–Llamó un señor muy amable en nombre del alcalde. Le dijimos que no, que nosotras no queremos premios, que ya sentimos todos los días el reconocimiento de Sevilla.
Se marchan escaleras abajo cuando viene a la memoria aquella confesión telefónica. Dentro se cruzan los reproches, la sucesión de bostezos y la vigilancia de los policías de paisano. Las sirenas del exterior claman contra los recortes. El teléfono interroga: “¿Ha ocurrido algo serio en el Pleno?” Sí, han estado las Hermanas de la Cruz. Predilectas sin título. Auténticas por vocación. Ellas sí que son conocidas por los sevillanos si les meten la alcachofa.

Torrijos y el tiempo de convento

Carlos Navarro Antolín | 12 de junio de 2013 a las 11:23

Al perro flaco de los plenos en el Salón Colón le han salido las pulgas de los insultos de sindicalistas de Mercasevilla a concejales del PP. Hace tiempo que los Plenos dejaron de ser una cita de debate político sobre los problemas de los sevillanos de a pie para ser el espejo de una clase política degradada a la búsqueda del tobillo del contrario más que de la solución de las contingencias cotidianas. El orden del día que importa es el de las manifestaciones en el andén del Ayuntamiento. Antes, con Monteseirín. Y ahora, con Zoido. Los Plenos están decadentes, huelen a las chirlas podridas que los trabajadores de la Lonja esparcen por las escalinatas principales, suenan a la estruendosa megafonía que busca hacer inaudibles las intervenciones de los capitulares y saben a los frutos secos con los que los concejales soportan las interminables horas que duran unas sesiones que no despiertan interés alguno. Si a esta evolución de las asambleas plenarias se añade la caída en picado del prestigio de la clase política, los descarados chanchullos en una empresa pública y la condición de político amortizado, tardorrevolucionario y pasado de rosca del portavoz de IU, el resultado es el que todo el mundo ha podido ver gracias a las cámaras de TeleSevilla. En los Plenos se ha pasado en muy poco tiempo de llamar perro a un periodista al te espero a la salida de unos energúmenos que mientan a la hija de un concejal. Y con la insólita complicidad de dos representantes públicos que están obligados a todo lo contrario y que parecen disfrutar con la acción que se predica del poco tiempo que queda de convento. Habrá que suprimir los plenos, porque la reeducación de algunos, como decía Calvo Sotelo, es un imposible metafísico. Y en el Ayuntamiento, antiguo convento de San Francisco, hay recortes en la compra de papel higiénico.

Indulgencia y penitencia

Carlos Navarro Antolín | 29 de abril de 2013 a las 11:14

Alguna lápida debería premiar con indulgencias totales o parciales la asistencia a los plenos del Ayuntamiento, soporíferas exhibiciones de política low cost donde se golpea la lengua española, se subliman los planteamientos ridículos, se abusa del y tú más y se manosean con una facilidad pueril los asuntos de la política nacional para tratar de sacar rédito (risas en off) en el ámbito local.
Una concejal veterana ya como Josefa Medrano (IU) perdió varios minutos en exigir una corrección tan fundamental en la gestión de la ciudad como que el distrito Bellavista-La Palmera sea así denominado y no como el distrito La Palmera-Bellavista. Es lo mismo, pero no es lo mismo, como dijo aquél. Medrano aludió poco menos que a los años de lucha vecinal para conseguir tan preciado trofeo de la justicia social. Los fachas de La Palmera que vayan citados por detrás, ¡hombre ya! El socialista Juan Manuel Flores, líder de la oposición interna al líder de la oposición (han leído bien), refirió a la Cospedal y a los nazis en su intervención en la moción de reprobación a la consejera Cortés, la que se despachó en su primera audiencia con notarios y registradores dejando claro su ateísmo en materia de propiedad privada.
Por fin oímos al concejal Rafael Belmonte, destinado por Zoido al inclemente frente de Bellavista. Yseguimos esperando la oportunidad de conocer el timbre de voz de algunos miembros del gobierno. El alcalde hizo la estatua. No habló en todo el Pleno. Por eso Torrijos le llamó en varios ocasiones “el alcalde mudito”, que suena a título de novela. Y Espadas se abonó a la gracieta de Torrijos. No fue la única vez que le siguió la rueda. Torrijos también puso al alcalde de perfecto delegado de Fiestas Mayores: “No se pierde un sarao. Pero gobernar, no gobierna”.
Juan Bueno denunció los 47.000 desahucios siendo Juan Espadas el consejero de Vivienda de la Junta. Mirando al galeno Flores le indicó que el responsable de aquello estaba “abajo a la izquierda”, en alusión al lugar en la bancada del portavoz socialista. Espadas se envolvió en una halo de misterio antes de anunciar la extracción de un conejo de la chistera: una fotografía de Zoido jugando al tenis en los preparativos de la pasada final de la Davis. Dijo que Zoido aparecía dando un revés. Error. Era un drive. Que esto sí que no es lo mismo, no como lo de la Medrano con la Palmera y Bellavista.
Un grupo de taxistas increparon al sheriff Cabello, delegado de Seguridad y Movilidad. Fueron desalojados de forma pacífica. Trabajadores de Mercasevilla protestaron en la Plaza Nueva. Yel Defensor del Ciudadano, José Barranca, se tragó otro Pleno. Recibió más elogios a su informe de gestión, máxime tras la foto de los dos policías locales jactándose del fajo de actas de la grúa, lo que confirma las desaplicaciones en el cuerpo.
La oposición arremetió con habilidad contra el gobierno en materia de vivienda usando los últimos datos del informe de la Defensora del Pueblo Español, Soledad Becerril. Si el PSOE e IU se tomaran la molestia de leer el informe de Barranca, podrían apretar aún más la puya no usando ya a una figura de prestigio como la de la ex alcaldesa, sino al propio Defensor designado por Zoido. Pero eso sería altura de miras. Al final hay que agradecer que no se televisen los plenos. Mejor que en la emisora local sigan reponiendo la cinta de la Semana Santa de 2010. Penitencia para ganar indulgencias.

El defensor Barranca, el concejal número 12 del PSOE

Carlos Navarro Antolín | 3 de abril de 2013 a las 5:00


EL PP logró la Alcaldía de Sevilla a base de acentuar el desgaste del gobierno de coalición de PSOE e IU, ya de por sí tocado como cualquier gobierno por el mero paso de los años, difundiendo escándalos de todo tipo y consagrando la figura de su candidato a la micropolítica, una opción inteligente cuando las arcas públicas no están para grandes proyectos ni para megalomanías con las que pasar a la historia en los gerundios de las placas. Las farolas, los bancos, los baches, el tráfico, la limpieza, las fiestas mayores, las velás de los barrios… Zoido ligado a la imagen de la ciudad idónea para vivir, Sevilla como estandarte de la ciudad que funciona como un reloj, una urbe paradisíaca en la que los reyes magos pasan fresquitos el verano. El alcalde apostó por un militar para ejercer de defensor del ciudadano, un hombre honrado que se confiesa de derechas (delito aún no tipificado en el Código Penal) al que cierta izquierda que se cree poseedora de la supremacía moral ha tratado de estigmatizar como golpista, de orillar como canalizador de las cuitas vecinales y de marginar del funcionamiento democrático.
Resulta que José Barranca, el peligroso tipo al que Zoido puso al frente de la denominada comisión de quejas, sugerencias y reclamaciones, ha presentado un informe de la gestión de 2012 que debería ser la hoja de ruta del gobierno y de la oposición en la gestión municipal. Una memoria que es el espejo de la calle, que recoge las verdaderas preocupaciones de los ciudadanos en su vida cotidiana, que es una guía práctica de la ciudad y que pone en jaque, precisamente, la micropolítica que llevó al PP a arrasar en las urnas desde el momento en que cuestiona la formación de los policías locales, denuncia el matonismo de los taxistas del aeropuerto, el desahogo y la chulería de muchos ciclistas, el abuso de los hosteleros que invaden las aceras con mesas y sillas, el incivismo de los amos de perros que dejan sueltos a los animales y el vandalismo que deja inútiles los parques y los convierte en lugares inhóspitos. Esto no es fascismo, señores de la oposición; esto en todo caso es barranquismo, de Barranca.
La torpeza de la oposición no ha estado ni en dejar los asientos vacíos cuando tocaba a hablar ante el Pleno al Defensor del Ciudadano, ni en obsesionarse con alimentar la mentira del supuesto perfil progolpista de este militar de Caballería. La torpeza ha estado en no sacarle partido al informe de Barranca, cuya lectura deja en evidencia la micropolítica que ha llevado al PP a su mayor cota de éxito electoral en Sevilla. La naranja tenía zumo para ser exprimida, pero los prejuicios han jugado en contra de la oposición. Ni se molestaron en pelar la fruta para evaluar su calidad.
El Defensor del Ciudadano elegido por Zoido y mantenido por Zoido frente al viento de IU y la marea del PSOE ha cuestionado la propia base del éxito de Zoido al exhibir las lagunas del funcionamiento ordinario de la ciudad. Barranca parece el concejal número 12 del PSOE como la afición sevillana era el jugador número 12 de la selección española. Al PSOE y a IU se las pusieron como a Fernando VII. Pero sólo vieron fascistas donde había molinos. Torpeza o miopía.

Del urbanismo tranquilo y La Mojonera

Carlos Navarro Antolín | 10 de noviembre de 2012 a las 5:00


La gaviota mensajera del PP cuchicheaba hace unas semanas que el reverendo Vílchez andaba algo triste, como la princesa. ¿Qué le pasa a Maximiliano y su urbanismo tranquilo? Porque había un urbanismo bajo sospecha del PA, un urbanismo productivo del blablablá de las campañas electorales y un urbanismo tranquilo, de tila y grageas de valeriana que ejerce Don Maxi. Juan Bueno, el aparato del PP sevillano, le hizo confidencias durante el Pleno. Y Maxi demostró que es flexible como un junco, que se agacha como un costalero para ponerse bajo el palo. Si el aparato llama, Maxi responde. Si hay que cambiar el PGOU, se cambia. ¿Que no viene Decathlón? Ya vendrá, ya vendrá… Urbanismo tranquilo, de velocidad palaciega. Al son de la campana, la recalificación que no cae hoy, caerá mañana. Fley defendió sus ordenanzas de Pescanova: impuestos congelados. Cierto, pero las tasas suben y se crean muchas nuevas. Y ahí el portavoz socialista, Juan Espadas, le zurró al gobierno. El líder del palomar quiso meterle el dedo en el ojo al alcalde refiriéndole ordenanzas de otros municipios. Cuando se esperaban ejemplos de capitales, Espadas se despachó con alusiones a Estepona… Y a La Mojonera, provincia de Almería. Menuda fijación tienen todos los políticos con Almería en los últimos años. Arenas se hartó de ir a Almería en furgoneta. Torrijos mezcló el tú y el usted (“Dijistéis ustedes”) y acusó al alcalde de Pinocho: “Sus mentiras no pueden exculparse en un confesionario”. Política impía (Halcón). El alcalde de los votos prestados también toma prestada la recaudación de los impuestos. Espadas dio rienda suelta al ego y recordó sus tiempos de animoso estudiante: “Se me daba bastante bien el Derecho Tributario”. La verdad es que logró el minuto de oro. La referencia a La Mojonera rompió todos los pronósticos de un pleno que fue como el gentilicio del municipio almeriense: mojonero.