Archivos para el tag ‘Susana Díaz’

El pedrismo más light

Carlos Navarro Antolín | 6 de agosto de 2017 a las 5:00

PSoE_web-1

EN la carrera por el poder en el PSOE de Sevilla, en ese hipódromo donde se disputa la primera plaza que da derecho al control del aparato, los pedristas hispalenses han escogido el caballo menos conocido, teóricamente con menor entidad de los posibles y con el palmarés más escuálido. Es cierto que en la política de hoy las trayectorias cuentan muy poco. Prima la obediencia ciega al líder, esa cualidad que lleva a tirarse a la piscina sin agua, esa capacidad para construir una unión temporal frente al enemigo común (que para los pedristas es Susana Díaz) y esa sumisión inmediata a las directrices de la superioridad por ridículas y temerarias que sean, como ser repelida del templo de Ferraz ante las cámaras de todos los telediarios tras entrar revestida con la estola de “máxima autoridad” (Verónica Pérez).

El pedrismo hispalense ha elegido a la ex concejal Eva Patricia Bueno para aspirar a la secretaría general del PSOE sevillano. Antes tendrá que asumir la difícil tarea de reunir el 20% de los avales, cosa que hasta los sanchistas más convencidos admiten que equivale a encontrar el Vellocino de Oro. Eva Patricia Bueno es la opción más plana de los seguidores de este Pedro que trata de edificar la nueva Iglesia socialista sobre la piedra de las primarias donde derrotó al icono del PSOE andaluz. Bueno es una opción light. Cumplirá la función de instrumento necesario, de colaboradora indispensable para dar el aldabonazo y denunciar la imposibilidad de celebrar unas primarias con dos listas por el requisito imposible de sumar tan alto porcentaje de avales. ¿Algún socialista a sueldo en la Junta, el Ayuntamiento o la Diputación estampará su firma para avalar la lista pedrista?

Eva Patricia Bueno es la secretaria general de la Agrupación Miraflores, donde Sánchez ganó en las primarias por muy poco margen. Pero ganó. Los pedristas sólo vencieron en cinco agrupaciones sevillanas: Bellavista, Nervión, Dos Hermanas, Las Cabezas y la citada de Miraflores. Esta desconocida del PSOE sevillano tiene su propia agrupación fuertemente dividida. El bando contrario en Miraflores lo encabeza en la práctica Antonio Rodríguez, con plaza laboral fija en Emasesa, donde fue una suerte de jefe de gabinete para obras menores en tiempos del virrey Marchena, pasó al ostracismo en la etapa de Zoido y ahora ha levantado el vuelo con Juan Espadas, al que debe lealtad. Eva Patricia fue en tiempos una protegida de Evangelina Naranjo, la ex concejal y ex consejera de la Junta, pero las dos se distanciaron cuando la primera apoyó a Fernández Tapias y la segunda a Madina en las primarias que venció Pedro Sánchez. A Bueno se le reconoce criterio propio en muchos asuntos, aunque también un excesivo entusiasmo a la hora de hablar de algunos de sus supuestos logros en su etapa de edil, como conseguir que el recorrido de la cabalgata se ampliara a los barrios, y la habilidad para haber salido absolutamente limpia del caso Fitonovo aun habiendo sido concejal de Parques y Jardines. Perito agrícola de profesión, su perfil es el más bajo de los posibles para emprender la carrera hacia el poder de la agrupación socialista tradicionalmente más potente de España. Nieves Hernández, ex portavoz de gobierno local, ha rechazado la contienda después de haber liderado las plataformas sanchistas en toda España. Luis Ángel Rojo tampoco ha dado el paso al frente, quizás porque ni siquiera logró que la lista de Pedro Sánchez ganara en la agrupación de la que es secretario general (Sur). Y Maribel Montaño, vista con buenos ojos por el entorno del ex alcalde Monteseirín, tampoco ha querido saber de esta empresa.

Eva Patricia Bueno comparte con Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, el gran pedrista andaluz, la cualidad propia de un núcleo muy particular del PSOE sevillano: la vocación crítica, la necesidad de estar siempre frente al aparato. Esta ex edil es el cucharón necesario para ser golpeado en la cacerola del susanismo y denunciar que las normas del “viejo PSOE” impiden una votación con dos listas, en lugar de ser aplicadas las normas del “nuevo PSOE” que a partir de 2018 rebajan el porcentaje de avales necesario hasta un 3% simbólico. Hacer ruido, evidenciar, hacerse oír. La política de hoy tiene poco de discurso racional, menos de ideología, y mucho de lucha por el poder puro y duro. Y, sobre todo, por el ajuste de cuentas personales. El caballo menos conocido para un hipódromo donde muy probablemente no habrá siquiera carrera. Una apuesta plana y sin riesgos. Los pedristas se conforman con encender la bengala para dejar clara su presencia.

Al gran estratega del sanchismo del Sur, el correoso Gómez de Celis, poco le importa que no se consiga el 20% de los avales. Sabe que la conquista del PSOE andaluz comienza por los cimientos y requiere de algo tan cotizado en política (por la dictadura del cortoplacismo) como es el tiempo. Tras hacer ruido con Eva Patricia, sólo habrá que esperar la entrada en vigor de la nueva normativa que rebaja la exigencia de avales y, después, preparar la batalla en la conformación de las listas de las municipales de 2019, donde el sanchismo querrá sus cuotas en las listas. Hoy ya la tiene en la Plaza Nueva con la edil Inmaculada Acevedo, un ariete poco conocido de Gómez de Celis en el actual gobierno local. Ahí, en el ruedo municipal, es donde Celis le hará cosquillas muy incómodas al actual alcalde, Juan Espadas, si no se las hace antes por otras vías, dadas sus más que solventes conexiones desde hace años con sectores políticos conservadores donde él y los suyos se entienden con terceros a la hora de defender intereses comunes. Porque, insistimos, sólo el enemigo común es capaz de establecer uniones con cierta solidez en la política y explicar extrañas adhesiones. Que socialistas andaluces moderados, con sentido de Estado y altura de miras, reconozcan que han votado a Pedro Sánchez sólo se explica por la animadversión a Susana Díaz, a la que el vídeo ‘robado’ tras la derrota en Madrid y la guasa del cónsul le han venido de perlas. Aparece como víctima quien tanto ha destacado durante años por su perfil más duro. Nada más conmovedor que ser la agredida, la agraviada, la odiada. Entonces el caballo va al galope.

Portada de Feria, jornal para los nuestros

Carlos Navarro Antolín | 14 de agosto de 2016 a las 5:00

Presentación del diseño ganador de la Portada de la Feria de Abril
cajanegra1.jpg

cajanegra2.jpg

1-cajanegra3

AGOSTO tiene el peligro de un toro abanto de incierto derrote. Agosto va barbeando el calendario y reparte mugidos aislados en un albero de polvo recalentado. Este agosto sin delegado de Urbanismo tiene, en cambio, portadón de Feria, de los que habrá que lucir en la solapa. En julio se habla de los reyes magos de enero. Yen agosto se habla de la Feria de Abril. Todo sea por no hablar de Semana Santa, que eso es en otra página, un poco más adelante, al fondo a la derecha. El Ayuntamiento nos ha metido la portada ferial por la gatera de agosto como nos metió las vallas el Domingo de Ramos, sin avisar, sin oficio previo. A la chita callando, a lo Cabrera aforando. Cuando nos despertamos con las palmas y olivos, las vallas, como el dinosaurio, estaban allí. Dicho a lo Pedro Sánchez, las derechas dejaron la Madrugada como los zorros y las izquierdas recuperaron el orden. El concejal Juan Carlos Cabrera se ha pasado dos meses desmonterado en el ruedo municipal recogiendo aplausos desde el tercio de las Fiestas Mayores hasta que el alcalde se puso un poquito celoso…

Sigamos con el lenguaje político de Barrio Sésamo: arriba y abajo, izquierda y derecha. Las izquierdas del señor Cabrera, que es del sector más de las derechas de este PSOE a la deriva, nos enseñaron el jueves el diseño de la portada de la próxima Feria. Una obra elegida por un jurado del que la nota oficial no ofrece ni nombres ni apellidos, tan sólo referencias a los colectivos que representan. ¡Marchando cuarto y mitad de transparencia!. Entre las 117 propuestas ganó el boceto de don Hugo Montalbán, que en las redes sociales se presenta como “independiente, trabajador, crítico de Sevilla y delineante”. Vaya por delante que la portada nos gusta casi tanto como el aceite de oliva Virgen Extra. Es una apuesta original e innovadora en la que no cambiaríamos nada. Por eso desde el burladero le gritamos a Cabrera: “¡Déjala como está, Juan Carlos! ¡No la toques!”. Que no se mueva un varal de esta portada. Sevilla no es Arahal. No hay que montar vodeviles de echar portadas feriales o carteles del verdeo a los corrales como si fuéramos energúmenos del Tendido 7 en las cloacas de las redes sociales.

La portada se queda como está. Y esperemos que las vallas también. Pero en la próxima designación pedimos al señor Miguel Bazaga, director de Fiestas Mayores del ExcelentísimoAyuntamiento, que ofrezca las identidades del jurado. Sería un detalle. Un jurado sin nombres es como una ensaladilla sin tenedor, como Zoido sin melva o como Espadas sin la americana de mangas largas. Ysería no ya un detalle, sino un derroche de generosidad, una apuesta por un modelo de gobierno transparente de acuerdo con las directrices y códigos europeos de buen gobierno, una hemorragia de luz y taquígrafos en la gestión, ofrecer un currículum un poquito más amplio del ganador de los 5.000 euros del ala, que son 5.000 oiga, que 5.000 euracos vienen la mar de bien para el sufrido septiembre. No le costará mucho al gran Bazaga contarnos algo más de Hugo Montalbán. Estamos a tiempo, sobre todo porque lo conoce estupendamente. Al igual que Luis Duarte, el otro gran asesor a dedo de Cabrera. Duarte también conoce muchísimo a Montalbán, vamos que yo creo que hasta se hablan de tú.

Como diría Lopera: “Fijarze bien”. El autodenominado independiente Montalbán es militante del Agrupación Sur del PSOE. Cáspita, eso no lo dice la nota. Montalbán fue miembro de la Junta Municipal del Distrito Bellavista-La Palmera en el mandato anterior. Es un socialista muy activo en mítines y campañas electorales, como se muestra en las fotografías en las que aparece como estrecho colaborador de Juan Espadas, o con el dúo Bazaga&Duarte Portadas de Feria, S. L. (Sociedad Limitadísima a 50.000 euros anuales cada uno), o con el mismísimo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Esto último no lo perdonará La Que Manda en el PSOE, a la que ya estamos viendo entrar en la Feria de 2017 por Costillares para no pasar por debajo de la portada. Estamos oyendo las indicaciones al chófer: “Canijo, me dejas junto a los cacharritos”.

Qué disgusto, Juan, qué disgusto se va a llevar la jefa en el agosto chipionero. Con lo bien que ibas de alcalde en tu primer año, tan modosito y bien relacionado hasta con la Sevilla Eterna… Difícil será que La Que Manda olvide que un pedrista ha diseñado la portada. ¿Recuerdas, alcalde, cuando Pedro Sánchez se bajó del coche el pasado Miércoles de Feria? Sólo estaban la portada… Y Celis. El vacío aquel día no fue la expresión del Estado, sino del rechazo. Y ahora esta portada le da aire a Pedro Sánchez en la tierra de La Que Manda en el PSOE.

No se vayan todavía que aún hay más, que la Feria de este agosto no ha terminado. El independiente Motalbán, según revelan las actas, tiene tanta originalidad y buen gusto con la portada de 2017 –que la tiene– como colmillo acerado en su oratoria política. Montalbán le toca los costados al PP a base de bien. Da caña a la derecha como un guerrista embravecido de los años ochenta. Fíjense lo que largó a cuenta de un debate en el Distrito Bellavista-La Palmera sobre la adaptación y mejora de los accesos al Centro de Salud de Los Bermejales:“El Grupo Popular representa a la clase poderosa, porque tienen coches para llegar a todos los sitios, pero no todo el mundo puede”. La identificación del coche con el poder es como la del caballo con el señorito, el vino blanco con el pesado o el tinto con la carne. Como diría el metre pelota: “Es un maridaje muy superado, señor”. En aquella sesión, por cierto, estaba también el gran Bazaga como representante del PSOE.

La nota oficial del Ayuntamiento, ay rabillos de pasas debería comer más de uno, omite que Montalbán ha servido a su ciudad como representante de un partido político en una junta de distrito hasta hace un año. Incluso fue interventor del PSOE en el colegio Juan Sebastián Elcano de Los Bermejales en las autonómicas de 2015. Pero nada, ni pío. Es como si nos ocultaran la vida y obra de los grandes pintores y escultores, que no se entenderían del todo. El entorno del artista es fundamental para captar la esencia de su producción, según se nos enseñaba en el extinto COU, el curso que por aquel entonces Felipe decía que andaba estudiando su sucesor. Si va a tener razónel lince Arenas, que el peligro está siempre en los independientes…

Tal vez la clave, como casi todo en esta ciudad, se encuentre en las placas, en este caso la de la sombrerería Padilla-Crespo de la calle Adriano, pero en versión portada de Feria 2017: “Jornal para los nuestros”. Diga usted que sí, don Juan Carlos Cabrera. Complejos, ninguno. ¿No se cogen otros compañeros de gobierno un mesecito de vacaciones completo con pedreas incluidas en septiembre? Pues usted, a premiar a los suyos. Y para independiente, el de Avellaneda, fundado en 1904. Ultramar.
Foto cajanegra

Plaza Nueva: la apertura del Mar Rojo

Carlos Navarro Antolín | 6 de julio de 2015 a las 5:00

06/07/15 Visita de Susana Díaz al ayuntamiento de Sevilla .
Ea, pues ya está Juan Espadas en plan Moisés abriendo el Mar Rojo de los proyectos bloqueados por la Junta mientras el alcalde era azul, azulísimo de los veinte inútiles concejales del PP. Para eso la presidenta autonómica es roja, rojísima de mentalidad (eso dice en los mítines) y rojísima de atuendo, y ofrece al alcalde la tierra prometida del traslado de la Politécnica, la Ciudad de la Justicia, el Metro y otras anotaciones de la lista de los reyes magos. A Zoido, ni agua. A Espadas, lo que pida. La Junta aplica en Sevilla aquello tan viejo de al amigo, todo; al enemigo, nada, y al indiferente, la legislación vigente. El estorbo era Zoido, al que se le queda cara de cuñado al que le regalan la enésima corbata en Navidad.

Tiempo nuevo en la Plaza Nueva. Zoido al palomar y Espadas a inaugurar. Al perro flaco del PP de Sevilla le salen las pulgas del alcalde de Málaga yendo a visitar a Espadas (zas, bofetada amiga al primer cuarto de hora), y de la presidenta de la Junta abriendo los candados de proyectos varados para la ciudad.

La política es un paripé, pues a ver quién explica que lo que antes de ayer era imposible, estaba pendiente de sesudos informes y a la espera de huecos en apretadas agendas, hoy se anuncia como posible, se da por hecho y se marcan fechas de ejecución. Es justo la hora en que sale el fino analista y dice que estas son las cosas que generan desapego y desafección en el pueblo con respecto a la clase política. Es decir, la cosas que generan esa legión de indiferentes a la que se aplica la legislación vigente.

Varoufakis y el gobierno de Espadas

Carlos Navarro Antolín | 12 de junio de 2015 a las 5:00

Paseo por Sevilla con Antonio Mu–oz, concejal del PSOE
LO suave que han ido las negociaciones para la investidura de Espadas, ¿se ha dado usted cuenta? Parece que nadie recuerda las tensiones de 2003 y de 2007 para negociar el reparto del poder entre el PSOE de Monteseirín y la IU de Torrijos. Monteseirín, glotón de la política, exigió estar en todas las mesas de negociación, pese a que esas tareas se dejan para los escuderos de calidad, para los hombres del aparato, para los fontaneros. La IU de entonces chuleó todo lo posible. Hasta llegó a exigir despachos en Urbanismo, de tal forma que Monteseirín duplicó la estructura de la Gerencia: un vicegerente para IU, una oficina de la bici para IU y una oficina para inquilinos en situación de riesgo para IU. Juan Espadas no se sienta en todas las negociaciones. No se mancha en todas. Para los momentos delicados tiene a su Varoufakis particular, su fiel Antonio Muñoz. A Muñoz se le está poniendo cara de delegado de Urbanismo, de delegado de Turismo, de portavoz del grupo socialista y de no se sabe cuántos cargos más. Que dicen que Muñoz será el Gregorio Serrano de la nueva era de la Plaza Nueva, pero más estilizado, merendando tortas de aceite y sin chaqué para las procesiones. ¿Pues no que dicen que le quieren encajar también Cultura? Y eso que Espadas tendría para Cultura a una chica que se llama Miriam Díaz, que para eso es la secretaria de Cultura de la Ejecutiva Regional del PSOE andaluz. Y para Deportes tiene a Inmaculada Acevedo, que trabaja en el Instituto Municipal de Deportes desde antes de los tiempos del largo pontificado de Monteseirín. Por cierto, a Monteseirín se le espera el sábado en el Salón Colón, en lugar preferente para asistir a la toma de posesión del nuevo alcalde. Hace cuatro años fue el ausente. Y ahora se hará presente, muy presente. El morbo entre maceros está servido.

Sigamos con la quiniela del gobierno. La lidia con el sindicato de Policías (Seguridad) y con Tussam (Movilidad) recaerá en Juan Carlos Cabrera, que asumirá además las funciones de delegado de Fiestas Mayores, donde puede contar con colaboradores como Miguel Bazaga, concejal saliente, y hasta con, tachín, tachín, Carlos Bourrellier, actual presidente del Consejo de Cofradías que no oculta sus ganas por aceptar nuevos retos si llega el caso. Ojo con el actual gerente de Tussam, Manuel Torreglosa, que está muy bien visto por los dirigentes socialistas. Podría seguir en la empresa o ser destinado a otras funciones, aunque los recortes salariales que tendrá que aplicar el nuevo gobierno pueden dificultar la partipación de determinados profesionales. Torreglosa ha conseguido en la empresa de Tussam lo que parecía un imposible: la paz social. Está cantado que Carmen Castreño asumirá funciones de delegada de Economía y Empleo; el veterano Joaquín Castillo tiene papeletas para Hacienda, donde el gerente que deja el PP, Eduardo León, es el mismo que estaba en los tiempos de Monteseirín. León tiene muchas opciones de seguir en el puesto y convertirse en el decano de los gerentes.

El médico Juan Manuel Flores suena para la parcela de asuntos sociales y para la portavocía adjunta del grupo político. Y está claro que Adela Castaño encajaría más en Participación Ciudadana, con varios distritos a la vez, que en áreas como Cultura. La aritmética manda a la hora del reparto de los distritos: hay once a asignar entre un máximo de diez concejales si se tiene en cuenta que Espadas es el alcalde. Si el Varoufakis local se carga de competencias, ya son nueve concejales para asumir los distritos, por lo que no sería descabellado vaticinar que habrá ediles destinados a la atención de más de uno y de dos. A 48 horas de la toma de posesión, nadie ha pedido entrar en el gobierno de Espadas, ni ha exigido estructuras paralelas. Hasta el arzobispo de Sevilla ha lanzado un aviso de cordialidad al recordar que él se entiende bien con gobiernos del PSOE y del PP. La derecha casi no tiene plañideras de su derrota (a la que siguen llamando victoria en el derecho a la última voluntad) y en el PP aún están a la búsqueda del albacea del gobierno de los veinte concejales y 13.000 veladores.
Esto, por el momento, se parece muy poco a aquellas tensiones de 2003 y de 2007, a esas interminables reuniones en los hoteles de Triana y de la Cartuja, o frente a la estación de Santa Justa. De aquellos tiempos sólo queda una chica llamada Susana Díaz, que estaba en la mesa de negociación con IU en 2007. Hoy tenemos a Varoufakis, pero sin reportaje en el papel couché con el Partenón de fondo. Por ahora le esperan las caracolas de la Gerencia, algo más áridas que el Partenón, pero donde algunos se han pasado cuatro años haciendo la estatua con pañuelito en el bolsillo. A Espadas, eso sí, lo vigilará una troika de señores que tienen poca pinta de lucir chaqué. Y no sabemos si merenderán o repartirán tortas.

Pepote y la líder de Podemos

Carlos Navarro Antolín | 5 de mayo de 2015 a las 5:00

DISCURSO DE INVESTIDURA DE SUSANA DIAZ
Hay sevillanos que no conocen la Expo´92 como hay españoles para los que las hazañas de Induráin en el Tour de Francia son historias del abuelo Cebolleta. Escuredo para muchos andaluces suena a acompañante de caballero medieval y no a presidente andaluz con el pelo encanecido como patricio romano de Itálica. Y el hermano de Alfonso Guerra es eso: un pariente. Y no aquel señor con barba parecido al doctor Bacterio que protagonizó el primer gran escándalo de la democracia con despacho de influencias en la Plaza de España.

El tiempo pasa y de vez en cuando pega hasta serretazos para recordar su existencia. El tiempo pide su sitio cuando no se lo dan. El tiempo sabe ponerse en su sitio. Y el tiempo dijo aquí estoy yo en el Parlamento de Andalucía con ocasión del discurso de investidura de Susana Díaz, sevillana del 74. La número uno de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez (Rota, 1981), pasaba por delante de la tribuna de invitados cuando fue abordada por varios personajes de la política andaluza de los últimos lustros: José Rodríguez de la Borbolla, Javier Torres Vela, Ángel López… Todos la querían conocer. Pepote se presentó directamente:

–¡Teresa, Teresa! Hola Teresa, soy Pepe Rodríguez de la Borbolla.
–Ah, sí, sí… Yo a usted le he estudiado en la Básica… Jiménez de la Borbolla.
–No, no. Soy Ro-drí-guez, Ro-drí-guez de la Bor-bo-lla.

Y Pepote, además de practicar el silabeo que es timbre de gloria de su casa civil, besó la mano de esta nueva dama de la política autonómica, que yo creo que eso convierte a Pepote en el último caballero del PSOE, un lince digno de protección. Las formas selectas y exquisitas de Pepote son en el partido del puño y la rosa casi como las joyas de Rosamar Prieto-Castro. Sólo se ven en ellos, fines de raza de cierto socialismo andaluz.

El tiempo, que diría Montesinos, cogió el camino más corto para herir a Pepote. Los nuevos líderes de la política andaluza lo conocen ya por los libros. Todo está en los libros, se decía a los alumnos de la Educación General Básica. Hasta Pepote está ya en los libros. Como la Expo. Como Induráin.

La otra Susana

Carlos Navarro Antolín | 18 de marzo de 2015 a las 5:00

Sev.
Solo una macroencuesta interna con datos preocupantes podría explicar desde una perspectiva lógica el desbarre de la candidata del PSOE en el segundo debate. Pero nada indica que haya lógica donde todo apunta a que hay una cuestión puramente emocional e instintiva. Susana Díaz incurrió en varias desaplicaciones, que diría el chileno Cantatore. No dejará de ganar las elecciones el próximo domingo, pero el salto a Madrid se la ha puesto carísimo. Será la lista más votada en Andalucía, pero ha podido perder algunos puntos en ese voto sociológicamente conservador que no le hace ascos a una opción socialdemócrata, sobre todo en tiempos de caída en picado del PP y del auge de opciones como Podemos. El juego destructivo de la presidenta (con continuas interrupciones), la exaltación del ego que revela inseguridad (“La presidenta soy yo”) y el situarse por encima de los demás (invistiéndose como moderadora para conceder la palabra a su principal oponente), trufado todo con elevaciones de tono y con una gesticulación más propia de una tertulia en una asociación vecinal que de alguien con altura institucional, deja por los suelos la imagen que ella misma se había labrado con todo mérito durante año y medio. No se vio a la Susana consultada por el Rey en plena operación de relevo en la Jefatura del Estado. No se vio a la Susana embaucadora de empresarios y líderes sociales en foros de Madrid y Barcelona. No se vio a la Susana que recibe a Botín en San Telmo, o que improvisa buenos discursos en cenas de relumbrón ante personalidades de primera fila. Se vio, más bien, el perfil de aquella agreste estudiante que logró ser delegada de curso con el paso de los años tras varios intentos y a base de agarrar el micrófono y alentar a la masa. Se vio, más bien, a la Susana Díaz que se enojaba con los compañeros que no cumplían los acuerdos para hacer puente y seguían acudiendo a clase. Se vio, más bien, a la Susana Díaz de la distancia corta, aquella secretaria de organización implacable a la hora de poner orden en las filas internas o de tensionar a todo un gobierno local desde la sede del partido.

La tosquedad de la presidenta fortalece a Moreno Bonilla entre los suyos, lo que no es poco para un candidato que no generaba entusiasmo en sus propias filas. El líder regional del PP ha sido el primero en hacer aflorar a la otra Susana. A muchos socialistas sevillanos no les extrañó el perfil exhibido por la presidenta, unas formas desconocidas por la gran mayoría. Sí les chocó que ese perfil apareciera cuando menos falta hacía, cuando siendo la ganadora en todas las encuestas bastaba con mirar a la cámara, hablar de Andalucía sin necesidad de parecer la dueña de la región (ay, los políticos y su sentido patrimonialista de símbolos e instituciones) y sonreír una y otra vez. Los nervios, sobre todo semejante muestra de nervios, sólo se pueden explicar por disponer de una preocupante macroencuesta interna o porque de forma inexplicable ha retornado a los años de juventud, cuando agarraba el micrófono y aparecía ese tosco perfil que valió para ser delegada de curso, pero que puede ahuyentar cierto voto moderado y poner muy cuesta arriba la escalada a la Moncloa.

Pablo Alfaro iba de rojo

Carlos Navarro Antolín | 17 de marzo de 2015 a las 5:00

Sev.
Llegó como una ola de espuma roja, con la sonrisa de catálogo y preguntando por Rajoy hasta en dos ocasiones. Inundó el amplio y luminoso vestíbulo de Televisión Española. Susana Díaz irrumpe y llena los espacios, se sabe aliada de las cámaras y se come los escenarios. La estrategia estaba clara desde el principio: aludir a Rajoy para ningunear a Moreno Bonilla. Rajoy no deja de acudir a Andalucía esta campaña: “¿Seguro que no me voy a encontrar ahí con Rajoy?”, preguntó risueña ante el alchafoeo que la recibió mientras señalaba la dirección que conducía al plató del debate:“Tengo que gobernar hasta el domingo. Y el lunes tendré que seguir gobernando. Soy el único candidato que tiene esa responsabilidad”. Unos llaman seguridad a esta entrada. Otros, una muestra de soberbia.

Los asesores del PP avisan raudos por teléfono móvil: “¡Rajoy, señala a Rajoy!” Reconocen que la idea es buena, pero no hay cambios de estrategia de última hora. Ni una rectificación, se opta por mantener la hoja de ruta: intentar sacar de sus casillas a la presidenta para que se vea su verdadero “estilo”, la palabra clave: “En toda España, se tiene que ver en toda España cómo es de verdad esta señora”. Moreno Bonilla llega a los estudios, sonríe a lo profiden y luce terno oscuro con corbata verde de lunares miarmera. En el PP justifican el look pescaíto de la Feria: “¿Por qué no? Triana no tiene dueño”. Maíllo fue el primero en llegar, pero no generó mucha expectación, salvo en la señora de la limpieza, que sacó el teléfono móvil para hacerle una fotografía. Los candidatos se refugian hasta las diez. Los del PSOE ponen el acento en el interés repentino de Rajoy por el Sur y en que incluso dará un mitin en Valencia en la jornada de reflexión para asegurarse los totales de televisión a menos de 24 horas de la apertura de urnas en Andalucía.

Comienza el debate. En Canal Sur había cerveza en la máquina expendedora. En Televisión Española, ley seca. Hay bocadillos y botellas de agua para los informadores profesionales. Una gentileza. Un cartel en el acceso a las dependencias sindicales advierte: “Aquí no se grita”. ¿Una premonición? Silencio. María Casado empieza amable. Moreno Bonilla juega a perfil moderado, a suavón que quiere provocar sin que se note. Es el participante más próximo a la moderadora, lugar de privilegio según los sesudos expertos. Antonio Maíllo no provoca esta vez ninguna risa en la sala de prensa.

Susana Díaz es fiel a su perfil. La marca soy yo. Y juega a lo Pablo Alfaro, mete el pie y corta la jugada con la justificación de que el candidato del PP miente. “Cada vez que mienta le voy a interrumpir”. Juez y parte. Runrún en la sala de prensa con las interrupciones de Susana Díaz, mucho más en clave de mitin que en el debate anterior. Los peperos son un emoticono sonriente cada vez que la presi eleva el tono de voz y obliga a parar el cronómetro: “Desbarra a la primera y es cuando sale su forma de ser”.

La presidenta provoca otro runrún cuando se permite la licencia de ejercer de moderadora y consentir que Moreno Bonilla pueda seguir haciendo uso del turno de palabra:“Continúe, continúe. Vengaaa, vengaaa… Continúe”. Yhasta se permite una advertencia: seguirá interrumpiendo el debate cada vez que oiga una mentira.

Aún quedan bocadillos en la caja. Ydebate en la televisión. Maíllo echa en falta educación en los representantes de los grandes partidos, pero acto seguido les dice que tienen “mucha cara”. Moreno Bonilla propone eliminar el aforamiento de los diputados andaluces. Maíllo dice que a buenas horas… Y denuncia que Díaz y Moreno se dan “puñaladitas” y juegan al dúo Pimpinela.

Moreno Bonilla se reviste de Conde Draco y cuenta las veces que es interrumpido. Cuanto más sale Pablo Alfaro, más se reviste de víctima el candidato del PP: “Los andaluces le van a dar una cura de humildad”. Aplausos en los camerinos del PP. Caras largas en las del PSOE. Las máscaras de la tragedia griega. Había bocadillos, como en los mitines de Felipe y Guerra de los ochenta. Y dos autobuses en la puerta de TVE, uno de cada partido. Bocadillo y autobús, pan y circo. Pablo Alfaro iba de rojo. Moreno Bonilla, de trianero.
Sev.

Maíllo generó las risas, la cerveza el estruendo

Carlos Navarro Antolín | 10 de marzo de 2015 a las 0:07

Sev.
MARIO Jiménez hizo de Moreno Bonilla en los ensayos del debate a puerta cerrada que la presidenta ha realizado en las jornadas previas. El líder del PP andaluz tiene sus dos apellidos completos para Susana Díaz: “Señor Moreno Bonilla”. No le dijo Juanma en todo el debate, como reza en los carteles. Juanma fue el que más se movió en el plató en los diez minutos antes del inicio que los tres candidatos tuvieron que convivir, siempre muy formal, con el botón superior de la chaqueta abrochado. Los pasos perdidos del pepero frente a un Maíllo con la vista ida o una Susana Díaz que tan pronto estaba tras su atril como desaparecía del tiro de cámara para alguna consulta de última hora.

La presidenta fue la que más séquito llevó a la sede de Canal Sur. Llegó a pie tras dejar aparcado el autobús de campaña y ser recibida por la cuadrilla de partidarios con el correspondiente vuelo de banderitas. Juan Cornejo y Enrique Cervera se subieron a la terraza cartujana a fumar durante el descanso. Joaquín Durán, director en funciones de Canal Sur, cumplió con el rito del pitillo en la puerta. En esa misma puerta de la sala de prensa había una encargada que hacía preguntas raras al recién llegado: “¿Por qué partido viene?”

Juanma, de azul oscuro con corbata verde Andalucía. Maíllo, de oscuro, camisa blanca y cuello abierto. Y la presidenta, de rosa fucsia y a lo Julio César, en tercera persona con el latiguillo implacable. “Esta presidenta garantiza…” “Esta presidenta está en condiciones de…” “Esta presidenta asegura…” Las risas en la sala de prensa las provocó Maíllo y sus reacciones para exigir el sitio del que le privan los dos grandes partidos (y las encuestas): “¡Yo aquí empiezo a ver el pimpampun de siempre!” Yhasta estuvo en reverendo cuando conminó a sus compañeros de debate a “pedir perdón”. La presidenta generó carcajadas cuando instó al líder del PP a revelar si las cuentas del dinero no invertido en política de empleo las había hecho con la “cabeza o con la calculadora”. “Sé sumar”, respondió.
Moreno también tuvo sus banderas de bienvenida en la puerta al grito de “¡Presidente, presidente!”. Pero no debe tener muy interiorizada su condición de posible presidente, porque dijo que Susana Díaz se irá muy “probablemente” de la Presidencia de la Junta de Andalucía como hizo Chaves cuando dio el “portazo”. Primera lección, el líder la oposición es el más interesado en un debate. Ayer ganó en proyección quien no llegaba al 50% de grado de conocimiento antes de la cita a tres en televisión. Segunda lección, el líder de la oposición debe creerse su condición de candidato ganador. Ayer se evidenció que la percepción de victoria no anida en su interior. Si Susana se irá es porque seguirá siendo presidenta. Así lo evidenció el candidato del PP.

Las máquinas expendedoras de la sede de Canal Sur tienen la botellita de agua a 35 céntimos de euro. Yofrecen cerveza. “Vamos a tomar alcohol porque esto no hay quien lo aguante”, se oye. La presentadora, Mabel Mata, suelta la mejor frase del debate para algunos cuando alude (denuncia) la “rigidez” impuesta por los tres partidos al pactar las reglas.

El taxi lleva el 105.1 en el dial. Maíllo emplea el término “longui”, denuncia la “pringue de corrupción” que lastra a los dos grandes partidos y suelta un lugar común: “Nadie es perfecto, nadie lo es”. Amén. A Moreno Bonilla casi se le escapa un “semos” en vez de un “somos”. Y la presidenta refiere Águilas (Murcia) para establecer una comparación, el pueblo de Pablo Noguera, secretario del cardenal Amigo.

Y se fueron del plató los hijos de. El hijo de emigrantes, el hijo de autónomo, la ahijada del fontanero… “¿Usted cómo es de derechas siendo hijo de emigrantes”, preguntó Maíllo a Moreno Bonilla. Y la sala de prensa se rió. Maíllo puso la nota de gracia para los informadores profesionales.

No sabemos si Mario Jiménez sacó en los ensayos la foto de Susana con Chaves y Griñán, como hizo Juanma. Al final olía a cerveza como si de un bar mal ventilado se tratara. Cada vez que caía una lata, un estruendo impedía oír a los hijos de. La cerveza es al debate lo que el pan a las penas.

Monteseirín, el ausente

Carlos Navarro Antolín | 10 de noviembre de 2014 a las 5:00

PSOE Susana Díaz, Pedro Sánchez, Juan Espadas, y Verónica Pérez en Sevilla
A Pedro Sánchez le presentaron el sábado en Fibes a Manuel del Valle, aquel alcalde de ruán que se quedó sin vivir como tal la Exposición Universal. Al secretario general del PSOE le han dicho que Del Valle es un alcalde socialista de cuya gestión hay que estar orgullosos, hay que sacar pecho y presumir de los destellos que aún perduran. Está claro que el tiempo lima las aristas. Del Valle parece un invitado en sepia en el escenario rojo del actual PSOE. La memoria, siempre selectiva, se torna breve cuando se trata de la política. Juan Espadas agradeció desde el atril su presencia en el acto con el que los socialistas sevillanos quieren coger carrerilla para aspirar a una Alcaldía en manos aún de Zoido, un político de capa que como Juan sin miedo no le teme a Podemos.

Espadas se sintió tan fuerte –o tan fiel a la estrategia marcada– que reivindicó la herencia socialista, más allá de los agujeros económicos, las facturas falsas, los desfases presupuestarios de las obras y los atentados estéticos en lugares claves del conjunto histórico. El candidato socialista a la Alcaldía pareciera que, por fin, iba a dejar los complejos fuera, iba a descartar esa media salida del portero que siempre, siempre, acaba en gol; iba a dejar de admitir con pusilanimidad los fallos de los gobiernos anteriores, iba a hincarle el diente a ciertas irregularidades del gobierno actual, que hay asuntos en los que el toro de las sonrojantes contrataciones de gerentes en fundaciones subvencionadas se lo han mandado al corral… ¿Por qué ese temor y ese exceso de prudencia ante casos tan evidentes, esa oposición al ralentí, ese decir las cosas bajitas para no molestar? Ay, la que le hubieran dado a Torrijos con todo merecimiento si lo trincan de delegado de Asuntos Sociales subvencionando fuertemente a una entidad que acaba de contratar a su cónyuge de gerente.

Pues estábamos ilusionados con un Espadas renovado que, por fin, estaba dispuesto a reclamar la herencia socialista. Ynada menos que en un acto con los altos mandos del partido, con eso que se llama Ferraz, dicho con mucha insistencia en la zeta final, aunque lo de la zeta suene malamente. Dijo Espadas: “¿Deuda? Yo veo equipamientos e instalaciones de las que disfrutan hoy los sevillanos y que hicieron otros socialistas, mientras que el actual alcalde ha obtenido superávit en las cuentas porque no ha gastado un euro en la gente”.

¿Han oído?”Otros socialistas” Ahí quedó. Allí estaba Del Valle, sentado en lugar preferente como jarrón chino del socialismo hispalense, al que se le invitó a saludar. ¿Pero por qué no estaba el alcalde socialista que ha gobernado doce años la ciudad? ¿Acaso ha habido algún alcalde de algún partido que haya gobernado tres mandatos consecutivos la ciudad? ¿Oes que la herencia a la que se refiere Espadas sólo la dejó Del Valle? Ah, claro, quedespués de Del Valle pasamos a Alejandro (con la jota bien aspirada, con fuerza), de Alejandro a Soledad y de Soledad directamente a Zoido… No hay más alcaldes socialistas. ¡Sólo Del Valle! En la rampa de lanzamiento de Espadas, sólo estaba don Manuel entre los antiguos alcaldes de Sevilla, como un viejo profesor entre tanto joven aparato, como un recuerdo de la antigua escuela, como un testimonio venerable. A Alfredo Sánchez Monteseirín no le invitaron a ocupar una silla junto a Del Valle. Tanto hablar Espadas de la herencia, que en el PSOE lo han interiorizado, han reducido a Monteseirín a la condición de “causante”, que es como se llama jurídicamente al espichado que deja bienes y deudas. Monteseirín es el ausente de Fibes, como el régimen tuvo su ausente. Debe haberle ocurrido como a Manuel Garrido, el compositor nonagenario, autor de las Sevillanas del Adiós entre muchas otras letras celebérrimas, que dejó uno de los mejores titulares de la prensa local de los últimos años: “Ya no me llaman, creerán que me he muerto”.

Monteseirín hace tiempo que ya se pasea por Sevilla sin aguantar miradas aviesas. El 12 de octubre hasta fue al cierre de la temporada taurina en la Real Maestranza. Pero está visto que en el PSOE aún incomoda su presencia en ciertas fotografías, no vaya a ser que tenga que dejar las llaves y el móvil antes de cruzar bajo el arco de seguridad de los juzgados. Espadas no quiere posar junto al ex alcalde, pero sí lo hace abierta y generosamente con Del Valle. Monteseirín aún tiene que coger pátina y tornar su perfil al blanco y negro para que su partido lo perdone y le retire el carro de la nieve.

–Alfredo, no te he visto en Fibes. ¿Te han invitado?

–No. Se les habrá pasado.

Tampoco estuvieron Chaves ni Griñán, todos esos “otros socialistas”. Lo dicho, tanto hablar de la herencia, que ya no lo llaman. Habrán perdido el móvil. Yhan puesto el disco de las Sevillanas del Adiós, pero sin que se muera nada del alma. Política.

Moreno Bonilla, Lampedusa en el PP: Becerrita y el atrio macareno

Carlos Navarro Antolín | 15 de mayo de 2014 a las 17:36

DÍA ANDALUCÍA PARLAMENTO
Dicen las malas lenguas que Susana Díaz anda ya poniendo velas al santerío para que Moreno Bonilla sea el candidato del PP andaluz a las próximas autonómicas, porque ya hay quienes tienen dudas sobre su capacidad de aguante en el cargo. El malagueño se ha encontrado una sede regional en la que cuesta un mundo romper inercias, efectuar cambios sustanciales y crear nuevos hábitos. Dicen también que Juan Ignacio Zoido anda buscando esos dos o tres proyectos empresariales que le den fuste a su mandato más allá de cifras gélidas sobre la reducción de la deuda viva y el alto grado de ejecución del presupuesto, que las tiene; pero que también pone velas para que Juan Espadas repita como candidato. Qué cosas: la presidenta y el alcalde están encantados con su rival. Zoido no se parece en nada a Espadas, por mucho que en su día nos vendieran parecidos razonables. ¿Se acuerdan cuando los pérfidos diseñadores enfrentaban las fotografías y las venteaban por las redes, esquina Alfaqueque? Cuantísima maldad había en la pregunta que algunos sevillanos formulaban a sus amistades de fuera: ¿cuál de los dos es el señor malísimo del PP? Y la gente dudando. Espadas es el vecino formal y serio que en el ascensor te da los buenos días sin concesiones, se coloca de perfil y con una mano busca la llave y con la otra sostiene la talega del pan. Zoido te da los buenos días, te pregunta por la familia, te da la barrila con el fútbol, sale del ascensor, sostiene la puerta con el pie y sigue erre que erre con la charla. El éxito de los 20 concejales de Zoido fue ese pie en la puerta del Macpuarsa de turno de tantos bloques de vecinos de esos barrios de Dios. Por eso Urbanismo financia los nuevos ascensores en las barriadas, para que Zoido pueda poner el pie.

Por seguir con las diferencias y con los parecidos, hay que ver lo que se empieza a parecer a Arenas este chico nuevo del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla. Dicen que tiene estética de Siempre Así, pero cada día responde más y más a la factoría de Arenas en todo, menos en lo de las invitaciones compulsivas a comer. No cambia nada en el partido, cultiva las camisas celestonas con las mangas a media altura y se ha abonado rápido al atrio macareno, con Manolo García, y al restaurante Becerrita hasta en las noches de Feria, que se ve que el hombre no se ha entendido muy con el bullicio del albero. También en eso sale a Javié. En todo igualito que Javié, pero sin fotógrafos y sin abrazos con la lengua mordida y levemente asomada. A los únicos a los que se echa de menos de la etapa anterior del PP andaluz es a Los Rafaeles, Salas y Carmona, que antes salían con más frecuencia a denunciar tropelías de la Junta con sus papeles y sus guiones la mar de bien elaborados. A Los Rafaeles les han reducido la cuota de pantalla en San Fernando, con la de titulares que daban y lo bien que salían en ese minutillo raspado del informativo de Canal Sur. Pero por lo demás, ¿ustedes han notado algún cambio en la sede de la calle San Fernando? Que le pregunten a Manolo García y a Jesús Becerra. En el PP andaluz todo sigue igual. Así está de contenta Susana. Y así está de contento Zoido, que sigue poniendo el pie en la puerta del ascensor. Ascensores, más ascensores.