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La mirada del otro

Carlos Navarro Antolín | 24 de septiembre de 2017 a las 5:00

caja negra 24

SE miraron frente a frente las dos Sevillas en la Plaza del Salvador, como se miraron dos caballos en la Feria de Sevilla, mire usted qué maravilla. Uno sintió la mirada del otro. ¿Quién era el otro? La misma pregunta se hicieron los sevillanos en aquella exposición que puso cara a cara a los dos giraldillos en el otoño de 1998: el original y la copia, el verdadero y el falso, el antiguo y el moderno. Se miraron esta semana Montañés y Muñoz. Las dos emes (sin hotel) de la Sevilla de dos polos. Muñoz y Montañés. Juan y Antonio. Antonio y Juan. El maestro del barroco y el Varoufakis hispalense. El hombre que esculpió a Dios (ay, Fernando Carrasco) y el que inventó lo del hábitat urbano para la nomenclatura de un cargo que toda la vida de Dios se llamó Urbanismo. Las dos Sevillas en el andamio. Sevilla a vista de Montañés en la plaza con veladores, bebedores de cerveza en vertical, palomas y otros pájaros. Este Muñoz, Atila de los veladores que por donde pasa no crece la hierba de la cochambre de mesas y sillas, se ha puesto a limpiar monumentos en la ciudad donde sobran las estatuas, las placas y los soldaditos de plomo, donde quieren ponerle ahora otro monumento a la duquesa de Alba. La mirada del otro es la imagen perfecta que prueba que ambas ciudades se necesitan como agujas de reloj, como el alpiste al canario, como el pico gordo a la ensaladilla, como el incienso al carbón, como la nata al palo, como la avalancha a la Madrugada, como el albero a la Alameda, como la melva a Zoido, como las mangas largas a Espadas, como las aspirinas a los Plenos municipales. Ningún alcalde puede tener un modelo único de ciudad, claro que no. En Sevilla coexisten varios modelos, conviven, se cortejan tanto como se repudian, una vida cotidiana marcada por los roces y las filias, donde nunca se sabe quién es el otro, pero donde siempre ambos se están mirando entre guiños de afecto y acusaciones de asfixia, colapso y hartazgo.

Se miraron esta semana dos visiones de la ciudad que se atraen como polos de un imán (sin mezquita): el bronce de Montañés, Inmaculada Concepción en su regazo, y las chaquetas entalladas de Muñoz, con forro interior y botonadura de diferentes colores.
Torrijos restauró el monumento a la Purísima cuando era delegado de aquella cosa bautizada como Infraestructuras para la Sostenibilidad. Muñoz nos va a dejar a Montañés de dulce. La izquierda desprecia el precioso mobiliario del Salón Colón, pero cuida los iconos de la Sevilla más tradicional. Esta progresía se pirra por la Sevilla de postal, las torrijas y las tortas de aceite. Y la derecha se harta después de invitar al rojerío a llevar cristos y vírgenes sobre sus hombros. Las dos Sevillas se necesitan. Sin ti no soy nada, parecen decirse mutuamente a lo Amaral mientras el alcalde, otra vez, se pone celosillo porque Muñoz sale de nuevo bien parado ante las cámaras.

Dicen las malas lenguas –que en Sevilla copan el padrón– que Muñoz en realidad quería quitarle la jamuga a Montañés en aplicación de la ordenanza de veladores. El hombre que esculpió a Dios, el hombre que dejó la Campana como la dehesa de Tablada. La eternidad de Montañés frente a la política efímera. El barroco frente al minimalismo. La Plaza del Salvador frente a la Alameda. Se miraron frente a frente, como se miran cada día, como dos ciclistas se vigilan en el mismo pelotón, como dos modelos reales de la misma ciudad, como dos caras de la moneda del mismo mercado. Como dos giraldillos de una sola Catedral.

Varoufakis y el gobierno de Espadas

Carlos Navarro Antolín | 12 de junio de 2015 a las 5:00

Paseo por Sevilla con Antonio Mu–oz, concejal del PSOE
LO suave que han ido las negociaciones para la investidura de Espadas, ¿se ha dado usted cuenta? Parece que nadie recuerda las tensiones de 2003 y de 2007 para negociar el reparto del poder entre el PSOE de Monteseirín y la IU de Torrijos. Monteseirín, glotón de la política, exigió estar en todas las mesas de negociación, pese a que esas tareas se dejan para los escuderos de calidad, para los hombres del aparato, para los fontaneros. La IU de entonces chuleó todo lo posible. Hasta llegó a exigir despachos en Urbanismo, de tal forma que Monteseirín duplicó la estructura de la Gerencia: un vicegerente para IU, una oficina de la bici para IU y una oficina para inquilinos en situación de riesgo para IU. Juan Espadas no se sienta en todas las negociaciones. No se mancha en todas. Para los momentos delicados tiene a su Varoufakis particular, su fiel Antonio Muñoz. A Muñoz se le está poniendo cara de delegado de Urbanismo, de delegado de Turismo, de portavoz del grupo socialista y de no se sabe cuántos cargos más. Que dicen que Muñoz será el Gregorio Serrano de la nueva era de la Plaza Nueva, pero más estilizado, merendando tortas de aceite y sin chaqué para las procesiones. ¿Pues no que dicen que le quieren encajar también Cultura? Y eso que Espadas tendría para Cultura a una chica que se llama Miriam Díaz, que para eso es la secretaria de Cultura de la Ejecutiva Regional del PSOE andaluz. Y para Deportes tiene a Inmaculada Acevedo, que trabaja en el Instituto Municipal de Deportes desde antes de los tiempos del largo pontificado de Monteseirín. Por cierto, a Monteseirín se le espera el sábado en el Salón Colón, en lugar preferente para asistir a la toma de posesión del nuevo alcalde. Hace cuatro años fue el ausente. Y ahora se hará presente, muy presente. El morbo entre maceros está servido.

Sigamos con la quiniela del gobierno. La lidia con el sindicato de Policías (Seguridad) y con Tussam (Movilidad) recaerá en Juan Carlos Cabrera, que asumirá además las funciones de delegado de Fiestas Mayores, donde puede contar con colaboradores como Miguel Bazaga, concejal saliente, y hasta con, tachín, tachín, Carlos Bourrellier, actual presidente del Consejo de Cofradías que no oculta sus ganas por aceptar nuevos retos si llega el caso. Ojo con el actual gerente de Tussam, Manuel Torreglosa, que está muy bien visto por los dirigentes socialistas. Podría seguir en la empresa o ser destinado a otras funciones, aunque los recortes salariales que tendrá que aplicar el nuevo gobierno pueden dificultar la partipación de determinados profesionales. Torreglosa ha conseguido en la empresa de Tussam lo que parecía un imposible: la paz social. Está cantado que Carmen Castreño asumirá funciones de delegada de Economía y Empleo; el veterano Joaquín Castillo tiene papeletas para Hacienda, donde el gerente que deja el PP, Eduardo León, es el mismo que estaba en los tiempos de Monteseirín. León tiene muchas opciones de seguir en el puesto y convertirse en el decano de los gerentes.

El médico Juan Manuel Flores suena para la parcela de asuntos sociales y para la portavocía adjunta del grupo político. Y está claro que Adela Castaño encajaría más en Participación Ciudadana, con varios distritos a la vez, que en áreas como Cultura. La aritmética manda a la hora del reparto de los distritos: hay once a asignar entre un máximo de diez concejales si se tiene en cuenta que Espadas es el alcalde. Si el Varoufakis local se carga de competencias, ya son nueve concejales para asumir los distritos, por lo que no sería descabellado vaticinar que habrá ediles destinados a la atención de más de uno y de dos. A 48 horas de la toma de posesión, nadie ha pedido entrar en el gobierno de Espadas, ni ha exigido estructuras paralelas. Hasta el arzobispo de Sevilla ha lanzado un aviso de cordialidad al recordar que él se entiende bien con gobiernos del PSOE y del PP. La derecha casi no tiene plañideras de su derrota (a la que siguen llamando victoria en el derecho a la última voluntad) y en el PP aún están a la búsqueda del albacea del gobierno de los veinte concejales y 13.000 veladores.
Esto, por el momento, se parece muy poco a aquellas tensiones de 2003 y de 2007, a esas interminables reuniones en los hoteles de Triana y de la Cartuja, o frente a la estación de Santa Justa. De aquellos tiempos sólo queda una chica llamada Susana Díaz, que estaba en la mesa de negociación con IU en 2007. Hoy tenemos a Varoufakis, pero sin reportaje en el papel couché con el Partenón de fondo. Por ahora le esperan las caracolas de la Gerencia, algo más áridas que el Partenón, pero donde algunos se han pasado cuatro años haciendo la estatua con pañuelito en el bolsillo. A Espadas, eso sí, lo vigilará una troika de señores que tienen poca pinta de lucir chaqué. Y no sabemos si merenderán o repartirán tortas.

La izquierda cuando besa

Carlos Navarro Antolín | 28 de noviembre de 2014 a las 19:55

El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, ha anunciado este viernes su dimisión a IU tras su imputación en dos causas judiciales
Estos camaradas son como costaleros de cofradías de capa, que al arriar el paso en el templo, salen pringosos y sudorosos y, hala, se ponen a pegarse besos de abuela, con mucho aparato sonoro, mucho lagrimeo de emoción incontenida y mucho tatuaje en el brazo regordío. Estos concejales de IU se besan como ciudadanos de la antigua Yugoslavia para diferenciarse de la derecha opresora y capitalista, que es más adicta a los abrazos. “¡Un abrazo, un abrazo!”, dice Luis Miguel Martín Rubio cuando va hablando por el móvil y quiere saludar a alguien sin pararse a la misma vez que sube la barbilla. Abrazos da Zoido cuando envía recuerdos por casa a los vecinos. Arenas es el rey de los abrazos de la ceja levantada, que lo del arqueo de la ceja lo inventó Arenas mucho ante que ZP, pero como la derecha nunca sabe sacarle partido a sus propios logros, pues llegaron los señores del márketing de ZP y crearon toda una seña de identidad del zapaterismo.
La izquierda envuelve sus dimisones con el celofán de los besos. Dimitió Torrijos hace justo un año y se besó con Pepi Medrano. Ha dimitido José Manuel García y se ha besado con Pepi Medrano. La Medrano es como los cofrades del Valle cuando están apenados en la Anunciación sin salir por la lluvia y se hartan de recibir en su casa los pasos empapados de otras cofradías buscando refugio. A Pepi le pasa lo mismo: sin moverse de su sillón de concejal va a ver pasar media lista electoral de IU a su lado. A la mujer la mandaron el otro día al Pleno más sola que la Soleá de Rodríguez Buzón camino del Ayuntamiento ni por sus camaradas acompañá. Y lo pasaría tan mal que no se lo perdona a José Manuel García, al que ha largado con un beso. García es el político que toma la palabra en el Pleno y es toda una reivindicación de la antigua Carta de Ajuste de TVE, aquella que perdimos. Sigue pendiente que alguien funde una asociación de amigos de la Carta de Ajuste para que el Gobierno la reponga a determinadas horas. Lo bien que se dormía con la Carta de Ajuste puesta en el televisor, con sus colorines y con su generosidad de darte gratis la hora. Lo bien que se podía aprovechar el turno de palabra de García para bajar a tomar café en los Plenos. A García lo perdemos a golpe de beso de la Medrano como perdimos la Carta de Ajuste. Una pena honda nos carcome, una angustia interior nos oprime el pecho, una hemorragia de tristeza nos consume.
Viendo las fotos del besuqueo de los camaradas, Pepi Medrano también recuerda al socialista Bernardo Bueno. En las crisis del PSOE sevillano de los últimos años, cuando alguien preguntaba en qué bando había que colocarse, la brújula perfecta era la de Bernardo Bueno, ese señor que siempre tiene cara de Transición, de haber salido de un capítulo con voz de Victoria Prego. La corriente en la que estuviera Bernardo Bueno era la que ganaba. No fallaba. “Tú ponte donde Bernardo”, le dijeron a uno. Pues a Pepi le pasa lo mismo con sus besos. Cuando Pepi besa a un camarada, ya se sabe lo que pasa: que ponen la Carta de Ajuste. Y después viene Espinete con los abrazos.
José Manuel García, concejal de IU

Zoido, la hora de los halcones

Carlos Navarro Antolín | 23 de marzo de 2014 a las 5:00

Algunos ajustes, pequeños cambios. Lampedusa en el gobierno local. El alcalde no es hombre de aventuras. Queda un año para las elecciones municipales y ya ha avisado a su grupo municipal de la necesidad de ir planteando algunas estrategias. Es la hora de ir forjando algunas decisiones, de elaborar el mensaje con el que se intentará un segundo asalto al poder, de tener prevista la defensa frente a posibles imputaciones judiciales de miembros del gobierno y de desanillar a algunos halcones, los mismos que le ayudaron a alcanzar la Alcaldía por medio de tres vías: la denuncia reiterada (a veces histriónica, a veces en los juzgados) de irregularidades del gobierno de PSOE e IU, la proyección al máximo de su figura personal y el aprovechamiento de una coyuntura política nacional marcada por la caída libre en la que se hallaba el PSOE de Zapatero. Una vez con el poder absoluto en el Ayuntamiento, los halcones dieron paso a los gestores. Acabada la contienda, Zoido no dudó en poner al frente a hombres de paz, a perfiles muy técnicos para gestionar el presupuesto. Los políticos puros y duros quedaron relegados a papeles secundarios, muy bien maquillados en algunos casos, pero de escaso brillo. No nos engañemos. Y algunos quedaron muy desencantados. Al alcalde difícilmente le oirán hablar de cuestiones de partido, de estrategias, de nombres al alza o de nombres a la baja y mucho menos de quinielas para la próxima lista electoral. Son asuntos que le provocan una verdadera incomodidad, huye de ellos como el perro del agua. En la Feria de Abril de 2012 le preguntaron por las intenciones de unos jeques árabes que acudieron a la ciudad con la vista puesta en unas inversiones. Ni mú. “¿A ti te gusta que el alcalde de tu ciudad sea discreto, verdad?” A pesar de ese hermetismo, de ese deseo de no provocar heridas por alguna de las decisiones que ya tiene en mente y de esa intención siempre imposible de tratar de quedar bien con todo el mundo, en este último año hay algunas claves que resultan ya nítidas en la Plaza Nueva.

Poder absoluto. El PP de Sevilla acaba de salir derrotado (¿Humillado?) del último congreso regional. Todos se han caído en favor de Málaga. Pero hay caídas de bruces en el asfalto y caídas en una entreplanta. Zoido se ha caído en la entreplanta de una poderosa Alcaldía. Es el más fuerte de su partido en Sevilla. Tendrá absoluta libertad para confeccionar la lista, sin un Arenas ya que le cuele a uno de esos independientes con los que demostrar su influencia. Sevilla es su fortín. Ynada indica que el líder regional, Juan Manuel Moreno Bonilla, quiera empezar con mal pie en la provincia que le recibió ese frío que es marca de la casa hispalense.
JORNADA TECNICA GRUPO JOLY. DEPURACION DE AGUAS RESIDUALES EN ANDALUCIA: PERSPECTIVA ACTUAL Y NUEVOS RETOS. JAVIER LANDALanda se cae. El número dos del glorioso mayo de 2011, el de los 20 concejales, no repetirá en la lista electoral de 2015. Ha sido un fiasco. Es delegado de Relaciones Institucionales, presidente del Pleno y cabeza política del Real Alcázar. Zoido le ha ido recortando las competencias. El alcalde ha tenido que externalizar la captación de inversiones después de que el catedrático acabara enfrentado con el economista Rafael Salgueiro, hombre clave en la Zona Franca. Landa le ha generado a Zoido más problemas que soluciones. Aún se recuerda cuando expulsó a un fotógrafo profesional de un Pleno y hasta el conflicto generado con el Curso de Temas Sevillanos al negarle la cesión del Alcázar. ALanda lo metió Javier Arenas con la vitola de decano de la facultad de Económicas y para responder a los fichajes de la sociedad civil que acababa de hacer el PSOE para la lista de Juan Espadas. Landa no ha dado el resultado esperado en varias de las negociaciones que se le han encomendado. Y su participación en primera fila en algunos actos del partido no le computarán como méritos. Lo que sí gusta es que la presidencia del Pleno siga recayendo en alguien que no haya tenido cargos políticos con anterioridad por aquello de que el perfil sea lo más neutral posible. Es muy probable que el nuevo número dos proceda del actual equipo. El gran auriga del alcalde es el concejal Gregorio Serrano. Y entre las mujeres, María del Mar Sánchez Estrella, que es quien ocupa la presidencia delPleno en ausencia de Landa. En cualquier caso, nunca se olvide que Zoido es reacio a designar un vicealcalde. Ni siquiera tiene hoy un concejal de Presidencia, a pesar de que lo contemplaba en el programa electoral. En el corral de Zoido, el único gallo es él. La escuela de Arenas se nota en uno de sus principales discípulos.

Pocas bajas. De acuerdo con el estilo Zoido, no están previstos más de dos o tres cambios en la lista. Nueve de los diez tenientes de alcalde repetirán salvo sorpresas. Todos, menos Landa. A la concejal Evelia Rincón le pueden ofrecer un puesto en el organigrama municipal, pero es posible que fuera de la lista electoral ysiempre que se alcance de nuevo el gobierno. La satisfacción con la delegada de Hacienda, Asunción Fley, es máxima, por mucho que no sea un ejemplo de comunicación política. Maximiliano Vílchez sigue representando al hombre sin pasado en cuestiones urbanísticas, lo que supone una garantía para el alcalde, aunque ha tenido crisis de fe por las que ha querido dimitir en alguna ocasión. Fley y Vílchez son los dos grandes gestores del ejecutivo, los tecnócratas que nunca serán reclutados para la trinchera política, pero que son claves para el modelo de gobierno de un alcalde que tampoco procede de las bases electorales: “Yo nunca he estado en Nuevas Generaciones”, dijo en un acto público delante del mismísimo Moreno Bonilla.

El aparato del partido. La mayoría de los componentes del comité de campaña de 2007 y 2011 repetirán como tales. La figura del presidente del PP de Sevilla, Juan Bueno, quedará dedicada a dos frentes que desbordan a cualquier político: la Delegación de Seguridad y Movilidad y la campaña electoral en los 104 municipios de la provincia, donde el PP sigue sin crecer lo suficiente como para soñar con los 55 diputados que le darían el acceso a San Telmo. A Zoido le interesa la paz sindical que ahora mismo se vive en la Policía Local, donde el ambiente se ha calmado tras la llegada de un político como Bueno y la marcha obligada del edil no electo Demetrio Cabello por aplicación de la Ley de Grandes Ciudades. Ironías del destino, a Zoido le ha terminado beneficiando el pronunciamiento del TC que declaró inconstitucionales los ediles a dedo por mucho que tuviera en alta estima al ex comisario de la Policía Nacional.

¿Imputados? Nunca hay que olvidar que la juez Alaya sigue adelante con la instrucción del caso Fitonovo, que investiga un posible cohecho en la adjudicación de contratos en Medio Ambiente, Parques y Jardines. El secreto del sumario –que va para nueve meses– no ha impedido que haya trascendido por un error de la magistrada el pinchazo de los teléfonos de varios miembros del Ayuntamiento. Entre ellos, todo indica que los de dos concejales del gobierno. ¿Cesaría Zoido de manera fulminante a un concejal de su gobierno si resulta imputado? Depende, dicen en el PP. La reacción pasaría por estudiar a fondo el auto de imputación. Se parte de la base de que no es lo mismo una imputación a cargo de la Guardia Civil (como la que recae ahora mismo sobre Joaquín Peña, el director general de Medio Ambiente que fue destituido de forma fulminante en cuanto trascendió la implicación en el caso) que una imputación a cargo de la juez, en la que pueden entrar muchas variables. Cualquier tibieza en la reacción podría pasarle factura a un alcalde que hasta ahora ha sido especialista en zanjar polémicas con cierta celeridad (enchufes de familiares en los distritos, azulejo en la zapata de Triana, proyecto de instalación de un helicóptero en Los Bermejales, etcétera).

Urbanismo. Zoido se enfrenta al último año de gobierno con el ambiente caldeado en la Gerencia, lo que tiene influencia directa en proyectos que pretende acelerar para su rentabilización electoral. Ningún empleado público firma ya licencias con la alegría de épocas pretéritas después de haber visto a varios compañeros hacer el paseíllo en los juzgados por diversos casos, amén de la propia cúpula de la Gerencia, imputada en el caso de la venta de los suelos de Mercasevilla. Para más inri, el alcalde afronta estos meses la renovación a la baja de un convenio colectivo que ha sido calificado como uno de los mejores de Europa.

 

Zoido y Beltran Perez ante de su comparecencia por la dimision d¿El sexto hombre para la campaña?

Cachorro preclaro que fue del partido, lleva meses detrás del burladero político a la búsqueda quizás de un perfil plano (¿gris?) para los tiempos de zozobra que supone el horizonte electoral en cualquier formación política. Puede ser el sexto miembro del comité de campaña, pues se le reconoce nobleza, olfato político y esas cualidades propias de quien está muchas horas en la calle. Metió el pie en el área en los años de la dura oposición y, al igual que Curro Pérez, no recibió la recompensa esperada.  El hoy portavoz del gobierno (Curro Pérez) quería ser delegado de Urbanismo. Yel hoy delegado de Participación Ciudadana (Beltrán Pérez) quería ser portavoz del gobierno. Los dos halcones,  pese a ser tenientes de alcalde, se quedaron desdibujados en un gobierno tan extenso como fuertemente presidencialista. Zoido movió las fichas con el aval de un resultado histórico y nadie rechistó. Por su propia personalidad, el alcalde evitará cualquier feo o gesto que suponga una marginación pública. Pero a los finos observadores no se les escapa un detalle: no incluyó a Beltrán Pérez ni en la ejecutiva regional que él presidió, ni en la que ahora lidera Moreno Bonilla donde el alcalde tuvo su cuota sevillana. Ysí se acordó de Alberto Díaz, Gregorio Serrano, José Miguel Luque, Curro Pérez y Jesús Maza.

 

Entrevista con el delegado de Fiestas Mayores, Gregorio Serrano.Los fijos en un comité de campaña

Los concejales Gregorio Serrano y Curro Pérez; el jefe de gabinete, Alberto Díaz, el vicepresidente de las empresas municipales, Jesús Maza, y el director de Comunicación del Ayuntamiento, Santiago Martínez-Vares (auténtica pesadilla del PSOE en la pasada campaña), tienen plaza fija cuando suena el tam-tam electoral. Habrán de saber hacer llegar al electorado varios mensajes en el año que resta. Las alusiones a la herencia recibida de Monteseirín y Torrijos trufarán un discurso (deuda oculta y rosario de proyectos bloqueados) al que habrá que sumar varios cortes de cinta relacionados fundamentalmente con la iniciativa privada (todo lo vinculado con la reconvertida Ciudad de la Imagen en el Higuerón Sur) y la difusión de los logros conseguidos, fundamentalmente en la puesta en orden de las cuentas municipales. La Navidad de 2014, la última previa a las elecciones, tendrá especial importancia. Pueden venir ayudas extras de los frentes judiciales que tiene abiertos, por ejemplo, el ex portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos (venta de los suelos de Mercasevilla e irregularidades en la lonja), al igual que se pueden producir tropiezos serios con la instrucción del caso Fitonovo, que ya se cobró la destitución de un director general de la era Zoido.

La pascua del alcalde

Carlos Navarro Antolín | 29 de diciembre de 2013 a las 5:00

zoido sierpres
Zoido sigue recogiendo afectos por la calle, como ese alcalde que parece hecho a la medida de una ciudad que le gusta sentir la proximidad de sus autoridades, tengan capelo, bastón de mando o alta graduación. Se detiene en la mañana navideña del sábado con todos los viandantes que exigen su minuto de gloria, se para con la trabajadora de Lipasam que faena por Sierpes (¿Cómo funciona la barredora?), saluda uno a uno a los camareros de Ochoa, se preocupa de que los escoltas también desayunen… La barredora funciona. Y la marca de Zoido parece que también. La política del me alegro de verte es epidérmica y superficial, pero tiene la enorme ventaja de ser la primera vía por la que un alcalde sentiría el rechazo ciudadano en caso de producirse. Y Zoido sigue recorriendo Sierpes sin una sola muestra de desafecto. Acaba de despedir a Torrijos, sobre el que pesa una condena y dos imputaciones, sin hacer leña del árbol caído. Tal vez porque en los próximos meses tenga que enfrentarse él mismo a situaciones incómodas que pueden afectar, cuando menos, a dos tenientes de alcalde con motivo de la instrucción de la segunda fase de la Operación Madeja, que investiga la entrega de regalos, dádivas o comisiones a funcionarios por la obtención de contratos municipales y que ha incluido el pinchazo de una serie de teléfonos municipales, digámoslo así en general: municipales.
Un teniente de alcalde pudo haber cometido el pecado de recomendar que se atendiera a cierto empresario. Y el otro no habría puesto todo su empeño en acabar con un sistema heredado de la etapa anterior y cuyo nombre habría sido utilizado con desahogo por algún funcionario trincón. Hay quienes aseveran que todo esto es anecdótico si se compara con lo que puede haber sucedido con los contratos de obras de carreteras adjudicados por la Diputación Provincial. El PP teme que la juez impute a alguno de los dos tenientes de alcalde, lo que obligaría a una crisis de gobierno, pues al alcalde le bastó la mera imputación de la Guardia Civil para echar al director general de Medio Ambiente y ex concejal del PP, Joaquín Peña, que ni siquiera estuvo detenido. El secretario general del PP de Sevilla, Eloy Carmona, siente el aliento de la fiscal jefe de Sevilla por supuestas irregularidades en un contrato del Ayuntamiento de Tomares que está avalado por la intervención municipal. Por mucho que no haya sospechas de mangazos, sino simples faltas del tacto debido, la sola imputación de alguno de sus concejales obligaría a Zoido a enseñarle nuevamente la puerta a alguno de sus colaboradores, en este caso cargos públicos. Sólo así podría seguir recorriendo Sierpes con la cabeza alta, aunque llevara la procesión por dentro.

Golpes de maza

Carlos Navarro Antolín | 10 de octubre de 2013 a las 5:00

* Oído en la Plaza Nueva. “José Antonio García Cebrián está subiendo su cotización dentro de IU, tiene buena imagen por su labor eficaz en la Consejería de Fomento y Vivienda desde su puesto de número dos, volcado en el plan para llevar los carriles bici a todas las áreas metropolitanas de Andalucía. En el post-torrijismo que necesariamente se avecina, puede tener un papel destacado. Recuerda que no era un figura del agrado de Antonio. Y Antonio cuenta ya los telediarios y se ha comprado la tarjeta de Tussam para que le salgan más baratos los viajes en tranvía hasta los juzgados del Prado”.

* Confirmadísimo en la Gerencia de Urbanismo. Las mesas altas que Robles Laredo colocó para un privilegiado cóctail en plena Plaza de San Francisco no contaban con ninguna licencia municipal. La cuestión es si existe algún tipo de bula, porque de otra forma no se entiende que cada dos por tres se combinen lámparas, mesas bajas, mesas altas y otras estructuras en la vía pública sin que nadie intervenga para hacer cumplir las ordenanzas, cuando a muchos bares de los barrios los traen fritos si colocan sin licencia una televisión para dar los partidos de fútbol.
Local cerrado en Avenida
* Movimientos en el comercio. Hard-Rock Café se interesó ante Urbanismo por el local de la Avenida del edificio Santa Lucía, de lo cual hay documentación oficial, pero está apurando las opciones de hacerse con uno, ya reformado, en la misma zona, que abarataría la operación. El Caballo deja la calle Antonia Díaz y se muda a Adriano, al local que acogió Jara y Sedal. Un importante empresario, emergente y con muy buenas relaciones con el alcalde, ha comprado la casa de Antonia Díaz donde ha estado El Caballo todos estos años.

* Movimientos en la hostelería. La Azotea abrirá negocio en Mateos Gago, donde la saturación de veladores es incorregible. Y en la Avenida, milla de oro del café y los helados, ya hay un primer caído. El establecimiento Ferreti, que ha estado cuatro años nada menos que en la privilegiada esquina con Santo Tomás, ha echado el cierre. Vean la foto y compruébenlo.

* Ocurrido hace una semana en el establecimiento hostelero de la planta alta de las setas de la Encarnación. En la reunión estaban un ex altísimo cargo de la Junta de Andalucía, un ex alto cargo municipal con escaño en el Parlamento y el presidente de una importante federación deportiva. La conversación no tardó en derivar en la figura de la presidenta de la Junta de Andalucía, a la que si no le hicieron un traje faltaron pocas costuras. Cuentan que ese presidente tuvo que pedir moderación en unas opiniones que, por otra parte, sus contertulios nunca han ocultado en cuantos foros y tribunas públicas han frecuentado. ¿Tendrán ya constancia en San Telmo de esa aviesa charla? ¿Quién se ha ido la lengua? ¿Quizás para ganar un match-ball ante La Que Manda?

¡A por el filtrador del PP!

Carlos Navarro Antolín | 12 de julio de 2013 a las 18:40


Los peperos hispalenses celebraron ayer, con la fresquita de las seis de la tarde, una junta directiva provincial. La junta directiva provincial, para que se entienda, es como el comité ejecutivo pero con unos cuantos barandas más. Y el comité ejecutivo es lo que conocemos por el aparato. Y el aparato es el que de verdad manda en el partido y en las instituciones que gobierna el partido. Si usted se dedica a la política y un buen día le da un aire y se le ocurre enfrentarse al aparato, tenga por seguro que dura menos que una croqueta de cola de toro de Becerrita. El aparato del PP en Sevilla se llama Juan Bueno. Y en Andalucía se llama Juan Ignacio Zoido. Y Zoido acudió a la apertura solemne (Gaudeamus igitur) de la junta directiva provincial que se celebró en la sede regional de la calle San Fernando, donde la sombra del ciprés (Arenas) es alargada. El presi regional y alcalde de Sevilla anunció que de forma habitual acudirá a estas reuniones (es inteligente en eso de no perder la relación con el aparato) y aludió a las filtraciones a la prensa de los contenidos que se tratan en estas sesiones a puerta cerrada. Incluso dijo, oh misterio, que el filtrador de la última ejecutiva no estaba entre los presentes y que ni siquiera había excusado su asistencia. Aquello sonó como las búsquedas en google, que va usted acotando los conceptos y cada vez salen menos resultados. Ustedes se preguntarán qué ocurrió en esa última ejecutiva. Pues nada del otro mundo. Fue el día en que Zoido dijo la frase que expresa con rotundidad lo hartito que está, con razón, del embrollo regional en que lo ha metido la espléndida Doña Cospe. “Estoy negro”. Como para no estarlo. Y según Zoido, el militante infiel que contó todo aquello no estaba ayer en la junta directiva provincial. Y, lo que es peor, ni siquiera se molestó en llamar al aparato para decir que dejaba el asiento vacío. La mitad de los asistentes interpretó el tirón de orejas al supuesto filtrador como una broma y la otra mitad como un mosqueo serio.

-¿Y usted qué opina?
-A mi lo que de verdad me interesa es lo de la croqueta de cola de toro, oiga.

Por lo demás, el presidente regional se refirió ante la militancia a algunos casos de actualidad, como el de Bárcenas, del que dijo que nada de lo que trasciende ahora es nuevo, y de los frentes judiciales que padece la Junta de Andalucía, sobre los que mantuvo su discurso acerca de que en breve habrá más novedades penales. Por enésima vez aludió a que nadie le marcará los tiempos a la hora de la designación del candidato a la Junta de Andalucía. Eso, para después del verano, como las asignaturas de los cateados. Dicen algunos peperos en privado que a José Luis Sanz, alcalde de Tomares, se le está poniendo cara de futbolista que calienta la banda…
Todos aplaudieron. Prietas las filas. Zoido se fue. Nos quedamos sin saber quién es el filtrador, quién es ese pedazo de maleducado que ni siquiera excusa su asistencia. La junta directiva provincial siguió su transcurso. Pero hay que reconocer que sin Zoido no es lo mismo. Alguno se quedó con las ganas de oír alguna referencia al periplo por Bruselas. El alcalde no dijo ni pío sobre el restaurante de la célebre mariscada de Torrijos, por delante de cuya puerta pasó en la noche del martes cuando venía de cenar con Teresa Jiménez Becerril y el resto de la delegación sevillana en el Chez Leon. ¿Saben lo mejor? Que aquello sigue siendo un sitio de yantar, pero ya no es una marisquería. Cualquier día trinca Robles ese negocio. Y se van a enterar los belgas de lo que son los veladores. Ríanse de la rendición de Breda y sus lanzas (Juan).

Torrijos y el tiempo de convento

Carlos Navarro Antolín | 12 de junio de 2013 a las 11:23

Al perro flaco de los plenos en el Salón Colón le han salido las pulgas de los insultos de sindicalistas de Mercasevilla a concejales del PP. Hace tiempo que los Plenos dejaron de ser una cita de debate político sobre los problemas de los sevillanos de a pie para ser el espejo de una clase política degradada a la búsqueda del tobillo del contrario más que de la solución de las contingencias cotidianas. El orden del día que importa es el de las manifestaciones en el andén del Ayuntamiento. Antes, con Monteseirín. Y ahora, con Zoido. Los Plenos están decadentes, huelen a las chirlas podridas que los trabajadores de la Lonja esparcen por las escalinatas principales, suenan a la estruendosa megafonía que busca hacer inaudibles las intervenciones de los capitulares y saben a los frutos secos con los que los concejales soportan las interminables horas que duran unas sesiones que no despiertan interés alguno. Si a esta evolución de las asambleas plenarias se añade la caída en picado del prestigio de la clase política, los descarados chanchullos en una empresa pública y la condición de político amortizado, tardorrevolucionario y pasado de rosca del portavoz de IU, el resultado es el que todo el mundo ha podido ver gracias a las cámaras de TeleSevilla. En los Plenos se ha pasado en muy poco tiempo de llamar perro a un periodista al te espero a la salida de unos energúmenos que mientan a la hija de un concejal. Y con la insólita complicidad de dos representantes públicos que están obligados a todo lo contrario y que parecen disfrutar con la acción que se predica del poco tiempo que queda de convento. Habrá que suprimir los plenos, porque la reeducación de algunos, como decía Calvo Sotelo, es un imposible metafísico. Y en el Ayuntamiento, antiguo convento de San Francisco, hay recortes en la compra de papel higiénico.

Indulgencia y penitencia

Carlos Navarro Antolín | 29 de abril de 2013 a las 11:14

Alguna lápida debería premiar con indulgencias totales o parciales la asistencia a los plenos del Ayuntamiento, soporíferas exhibiciones de política low cost donde se golpea la lengua española, se subliman los planteamientos ridículos, se abusa del y tú más y se manosean con una facilidad pueril los asuntos de la política nacional para tratar de sacar rédito (risas en off) en el ámbito local.
Una concejal veterana ya como Josefa Medrano (IU) perdió varios minutos en exigir una corrección tan fundamental en la gestión de la ciudad como que el distrito Bellavista-La Palmera sea así denominado y no como el distrito La Palmera-Bellavista. Es lo mismo, pero no es lo mismo, como dijo aquél. Medrano aludió poco menos que a los años de lucha vecinal para conseguir tan preciado trofeo de la justicia social. Los fachas de La Palmera que vayan citados por detrás, ¡hombre ya! El socialista Juan Manuel Flores, líder de la oposición interna al líder de la oposición (han leído bien), refirió a la Cospedal y a los nazis en su intervención en la moción de reprobación a la consejera Cortés, la que se despachó en su primera audiencia con notarios y registradores dejando claro su ateísmo en materia de propiedad privada.
Por fin oímos al concejal Rafael Belmonte, destinado por Zoido al inclemente frente de Bellavista. Yseguimos esperando la oportunidad de conocer el timbre de voz de algunos miembros del gobierno. El alcalde hizo la estatua. No habló en todo el Pleno. Por eso Torrijos le llamó en varios ocasiones “el alcalde mudito”, que suena a título de novela. Y Espadas se abonó a la gracieta de Torrijos. No fue la única vez que le siguió la rueda. Torrijos también puso al alcalde de perfecto delegado de Fiestas Mayores: “No se pierde un sarao. Pero gobernar, no gobierna”.
Juan Bueno denunció los 47.000 desahucios siendo Juan Espadas el consejero de Vivienda de la Junta. Mirando al galeno Flores le indicó que el responsable de aquello estaba “abajo a la izquierda”, en alusión al lugar en la bancada del portavoz socialista. Espadas se envolvió en una halo de misterio antes de anunciar la extracción de un conejo de la chistera: una fotografía de Zoido jugando al tenis en los preparativos de la pasada final de la Davis. Dijo que Zoido aparecía dando un revés. Error. Era un drive. Que esto sí que no es lo mismo, no como lo de la Medrano con la Palmera y Bellavista.
Un grupo de taxistas increparon al sheriff Cabello, delegado de Seguridad y Movilidad. Fueron desalojados de forma pacífica. Trabajadores de Mercasevilla protestaron en la Plaza Nueva. Yel Defensor del Ciudadano, José Barranca, se tragó otro Pleno. Recibió más elogios a su informe de gestión, máxime tras la foto de los dos policías locales jactándose del fajo de actas de la grúa, lo que confirma las desaplicaciones en el cuerpo.
La oposición arremetió con habilidad contra el gobierno en materia de vivienda usando los últimos datos del informe de la Defensora del Pueblo Español, Soledad Becerril. Si el PSOE e IU se tomaran la molestia de leer el informe de Barranca, podrían apretar aún más la puya no usando ya a una figura de prestigio como la de la ex alcaldesa, sino al propio Defensor designado por Zoido. Pero eso sería altura de miras. Al final hay que agradecer que no se televisen los plenos. Mejor que en la emisora local sigan reponiendo la cinta de la Semana Santa de 2010. Penitencia para ganar indulgencias.

Más peligro que el PP un sábado

Carlos Navarro Antolín | 17 de diciembre de 2012 a las 0:05

La clave del gato encerrado del gobierno de los 20 concejales no está en que te cuelen el presupuesto en mitad del puente celeste de la Purísima con el turisteo nacional trabajando el montadito. Ni tampoco está en que el gobierno de la mayoría absolutísima, que rima con Purísima, cuele los formularios del tasazo judicial en las páginas del BOE… de un sábado. El sábado, sabedete, Gallardón nos la mete. Se dice que hay ‘agosticidad’ cuando se sacan del cajón en pleno agosto los decretos que afectan al bolsillo. Lo de Gallardón es una nueva modalidad. Política de sabatina, por no salirnos de la ortodoxia, no vayan a acusarnos de déficit de eclesialidad. Ojú. A Gallardón se le dirá lo que se le quiera decir, pero el hombre ha conseguido que el Colegio de Abogados agarre la pancarta cual torero la esclavina y salga a los medios de la vía pública a manifestarse contra el tasazo, que ya estaba bien eso de manifestarse intramuros, en el patio del colegio, que hace tiempo que sonó ya eso de la libertad sin ira.
Pero donde el PP nos la ha colado bien colada (la piña) ha sido este fin de semana. El delegado de Urbanismo de la mesura, de la tila alpina y de las grageas de valeriana, nos ha metido cuarto y mitad con el convenio de colaboración que va a firmar el Ayuntamiento de Sevilla con las siguientes compañías: Telefónica Móviles España, Vodafone España, France Telecom España y Axion Red de Banda Ancha de Andalucía. ¿Y todo para qué? Para que los sevillanos tengamos cobertura en los móviles durante la Feria de Abril. Ni un sevillano sin caseta, ni un sevillano sin cobertura en el móvil. Para que ni usted ni yo podamos presentar en fase de alegaciones ante el gorrón de turno aquello de no te pude recibir en mi caseta porque me quedé sin cobertura. Sólo falta que el reverendo Maximiliano, concejal de Urbanismo, regale cargadores de baterías de móviles y no podamos ya alegar ni siquiera la falta de pilas. Y nos lo cuelan en sábado. El PP se carga la esencia de la Feria, nos recorta la capacidad de regate y atenta contra las libertades del feriante. Si al final tiene razón Torrijos, mente preclara de la política municipal: nos estamos plegando a las grades compañías. Diga usted que sí, don Antonio. La derecha nos obliga al extremisno. ¡A apagar directamente los teléfonos!