Oda a Casillas

Fonsi Loaiza | 30 de diciembre de 2013 a las 1:15

Dijo el portero argelino y Premio Nobel de literatura, Albert Camus, que todo cuanto sabe con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres se lo debía al fútbol. El deporte rey es una de las primeras aproximaciones que tienen los niños a la vida en sociedad. Para Javier Marías, no ver saltar al césped a Iker Casillas es como no ver hacerlo a Di Stéfano cuando él era pequeño. He perdido cierto sentido de pertenencia con el Real Madrid por el maltrato y la persecución de un sector del madridismo hacia uno de mis ídolos de la niñez. Creo en la lealtad a los héroes de la infancia y detesto la cobardía de los mediocres y sus ataques en jauría desde el anonimato. Por eso hoy quiero romper una lanza en verso a favor del mejor portero del mundo que sufre en sus carnes las ofensas de mezquinos y desmemoriados. He visto carteles con la palabra topo antes de llegar a su pueblo y me duelen en el alma. Los genios luchan en soledad y no necesitan rimas ni palabras, pero siempre es conveniente decir lo que uno piensa y siente. Escribo por necesidad fisiológica, porque me lo pide el cuerpo, no por intereses ni para agradar. Prefiero que me llamen cursi a demagogo. Prefiero caminar para ser yo mismo. Prefiero una sonrisa comprometida a un aplauso inmerecido. Prefiero defender a los honestos que complacer a los farsantes.

 

Oda a Casillas

Quisiera convertirme en Alberti y escribir una oda como la de Platko.

Y cantar que su vuelta fue la vuelta del viento.

Que su vuelta fue la vuelta al corazón de la esperanza.

 

¡Iker Casillas!, castellano de valor, abulense del pueblo de Navalacruz.

No se deja llevar por los falsos encantos y en el trabajo y la lucha se ha forjado.

Santo de bondad como sus paisanos Santa Teresa y San Juan de la Cruz.

 

¡Iker Casillas!, como el Quijote acomete a cada paso  lo imposible.

¡Iker Casillas!, puso fin a nuestro destino trágico.

Librado del amargado demonio, siniestro y tétrico,

Las algaradas, cruzadas y persecuciones siguen perennes.

Pero, ¡oh, capitán blanco! No se preocupe: Caín nació en España.

Aquí se desprecia al hermano, desde la trinchera del odio.

 

¡Iker Casillas!, orgullo del madridismo nostálgico.

Ha demostrado la grandeza y saber estar del Real Madrid

sin perder el tiempo en atacar a los que tanto lo odian.

Los dioses ni se jubilan ni guardan rencor; hacen y callan.

 

En el patio del colegio me pedía ser Iker Casillas bajo los palos.

Nunca con los pies tuve destreza y quise hacer con las manos

todo lo que no podía hacer con mis torpes piernas.

 

De sus guantes aprendí que de fútbol se podía escribir.

Su camiseta me enseñó que la dignidad nunca está en juego,

que en todo oficio lo importante son los principios.

 

Se equivocaba Quevedo, el dinero no nos hace caballeros.

Joderá siempre a los más mediocres su verdadero mérito.

El valor de levantar trofeos sin despegar los pies del suelo.

 

Por Fonsi Loaiza @fonsiloaiza en twitter

  • Angel Luis

    Expresas con tus palabras lo que yo y muchos otros sentimos hacia Casillas y su situacion. Iker no es perfecto y ha cometido erroes, algunos me pesan hasta a mi, como la no celebracion del gol de CR7 al City, pero ha demostrado en muchas ocasiones que es madridista, y por tanto, dudo mucho que haya intentado perjudicar al club. Siempre recordare lo bueno que dio y dara al Madrid y sabre criticar y posiblemente perdonar sus errores, pues grande y se lo merece.

  • rombo y achique

    Un poema muy bello. Sobre el mismo tema, les dejo este enlace: “Vindicación de Íker Casillas” http://duartemanzalvos.com/2013/08/29/vindicacion-de-iker-casillas/


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