El Coronel Mario Yepes

Fonsi Loaiza | 14 de junio de 2014 a las 17:54

yepesPOR FONSI LOAIZA

En el fútbol y en la vida hay dos caminos a seguir. Lo añadido o la esencia. La cacharrería o la orfebrería, lo indigno o lo indignado, lo superficial o lo profundo. El Tiki Taka, Deportes Cuatro y Jugones o Informe y Acento Robinson, Panenka, Líbero. Cada uno es libre de escoger la ruta que desee. Existen relatos de fútbol que son poesía, no se matizan, fluyen como el mar cuando llega al río, se sienten. Como la historia de la Colombia de Pékerman y Mario Yepes. Un equipo de grandeza que se ha confeccionado a base de llantos, desconsuelos y sufrimiento.

El gran capitán Mario Yepes lloró desconsolado en el vestuario tras la eliminación de la Copa América frente a Perú en 2011. Así lo contaba el bueno del exseleccionador Maturana: “Empieza a llorar en el camerino y les dice a los muchachos, llorando, que ellos no sabían lo que le costaba a él entrenar para poder estar a la altura de ellos, que él pensaba que esa era su última Selección y estaba muy dolido porque los habían eliminado, que se habían frustrado sus sueños. Termina Mario y sigue llorando, viene Camilo Zúñiga y habla: “Mario, no se preocupe, que nosotros vamos a correr por usted, ponemos todo lo que usted no pueda poner, pero lo necesitamos aquí con nosotros. Este es un grupo de amigos y esa es la verdadera fortaleza de esta Selección”.

En el vestuario arroparon a Yepes. Y finalmente la selección cafetera se clasificó con dos goles suyos ante Paraguay para el Mundial. Con 38 años es el primero para este Mariscal de la defensa. Es diez años mayor que Piqué y Ramos, pero en su primer partido de la cita mundialista parecía tener diez años menos que ellos dos contra Holanda. Los compañeros no lo dejan expuesto a campo abierto, corren por él y Yepes se muestra imperial al corte.

Hace tres años Yepes no se sentía futbolista válido para el combinado nacional y ahora se ha consagrado como el líder de la zaga en el Mundial. Colombia tiene relato, posee realismo mágico. Este Mundial también servirá de homenaje para el más grande escritor latinoamericano del siglo XX (Gabriel García Márquez). Sin el gran Gabo ni Falcao los coroneles no serán Aureliano Buendía ni el Tigre, sino este tipo honesto al que todos adoran en Colombia por su compromiso. Un futbolista de verdad, sin artificios.

POR @FONSILOAIZA


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