Los periodistas somos muy malos

Fonsi Loaiza | 20 de abril de 2016 a las 8:57

POR FONSI LOAIZA, EN TWITTER @FONSILOAIZA

Luis Enrique no es agradable con la prensa deportiva, no recoge Balones de Oro, no le gusta invitar a comidas a los periodistas ni hablar sobre los árbitros. No es un técnico accesible para los medios de comunicación y su forma de ser no sirve para rellenar panfletos ni para vender diarios. Le gusta pasar el tiempo libre con su familia en casa o montado en una bicicleta con los amigos por la montaña. El técnico del FC Barcelona rehúye el foco mediático y detesta el periodismo vendido y servil.

Luis Enrique no es rentable para la industria comunicativa, no le gusta ponerse medallas, odia las excusas y no se ha creado ningún personaje para esta época multimediática. Tiene amor por el juego y desprecia todo lo que le fueron añadiendo los medios para convertirlo en negocio. Y quizá por eso no haya tenido el reconocimiento que se merecía un entrenador con cinco títulos y todos los récords en su primera temporada en un grande de Europa.

Dicen algunos que actúa como Mourinho, y del técnico portugués tiene buen concepto como líder. “Envidio y elogio de manera desmesurada a Mourinho por su capacidad para conquistar al grupo. Sus jugadores morirían por él”, decía el asturiano. Ha tenido trifulcas con la prensa. En su época de jugador en el Real Madrid rompió una cámara que pagó por voluntad propia después de que reconocieran que le querían pisar. No le gusta que nadie pase por encima de él y de vez en cuando comete excesos y pierde la compostura como con un periodista de Diario Gol.

Todo el gremio del periodismo ha salido a defender al periodista Víctor Malo como si de una secta se tratara. Considero que ser periodista no es sentirse parte de un clan sino sufrir la soledad del que huye del rebaño, perseguir la injusticia y denunciar la mentira. Cuando un periodista engaña a sabiendas está estafando y el periodista Víctor Malo engañó en su artículo sobre la preparación física diciendo que Luis Enrique había señalado a su preparador físico.

El técnico confía plenamente en su equipo técnico. Es increíble ver cómo los periodistas deportivos no persiguen la mentira de sus compañeros ni las tropelías contra los aficionados, pero se defienden entre ellos con uñas y dientes como hacen con el poder. Sin embargo maltratan al que le dice verdades. En cuanto uno se sale un poco de las líneas del pensamiento único van a por él.

Admitámoslo. Lleva razón Luis Enrique cuando dice que muchos medios de comunicación faltan el respeto a profesionales. El periodismo deportivo está en un momento pésimo. Somos muy malos. No incrementamos la salud democrática del deporte ni aumentamos la cultura de los aficionados. Nuestras mentiras tienen inmunidad. Podemos llamar malos a árbitros, jugadores, entrenadores e hinchas. Somos parte de un sistema mafioso en el que el fútbol ha sido robado a los hinchas por los dirigentes. Podemos recuperarlo si tenemos el valor de proclamar que somos muy malos para el fútbol y que hay que resetear el periodismo, hacer limpieza y empezar de nuevo por una comunicación del bien común en el deporte.

Publicar en el Sport

Fonsi Loaiza | 31 de marzo de 2016 a las 0:40

publicarsport

El último artículo que he escrito sobre el Barça y el feminismo ha tenido muy buena acogida por el público, pero ha tenido algunos reproches por haberlo publicado en el diario Sport. Los entiendo y los celebro porque eso quiere decir que me siguen personas críticas y concienciadas que quieren cambiar el degradante periodismo deportivo actual.

No comparto la mayoría de las ideas transmitidas en los diarios deportivos hegemónicos, a los cuales critico merecidamente en infinidad de ocasiones. Además creo que su hegemonía está en cuestión ya que han perdido la credibilidad. Han dejado de lado la esencia del deporte y han apostando por la banalización del mismo. Por eso los aficionados ya no creen en ellos.

El único camino que tenemos ante este panorama desolador es el de la construcción de un verdadero contrapoder que sobrepase a los medios de comunicación tradicionales. La comunidad del deporte necesita medios democráticos y periodistas comprometidos. Esta cuestión se ha de formular en clave colectiva para generar entre todos un periodismo deportivo del bien común y no del negocio de unos privilegiados.

En este sentido, no creo que el combate se gane luchando como monjes dogmáticos y onanistas formando parte de una minoría heroica sino convenciendo a la inmensa mayoría. A veces mal pensamos que cuanta menos gente nos lee más razón llevamos. Yo quiero que mi mensaje lo escuchen no sólo los jóvenes estudiantes de periodismo (para ello me doctoro) también los que compran el Sport, los que ven El Chiringuito y las mujeres que cambian de canal cuando aparecen los deportes machistas en las noticias de TV. Si queremos un verdadero cambio necesitamos el acompañamiento del mayor número de personas. Y para ello hace falta persuadir con argumentos progresistas que luchen en todos los espacios del discurso, también en estos aparatos comunicativos.

Además dentro de los medios de comunicación tradicionales hay siempre honrosas excepciones que en su parcelita de dignidad hacen cosas magníficas. También debemos hacerles ver que deben dar un paso al frente y posicionarse en contra de la deriva que han tomado los medios en los que trabajan.

Es importante que nuestro mensaje no sea cooptado. No podemos acabar pareciéndonos a lo que criticamos. Lo primero que hice al ver el espacio que tenía mi artículo y el culo de Miley Cyrus en la web fue decirlo públicamente. El propio Ernest Folch, director del diario, me dijo que necesitaban fiscalización y una crítica fuerte y que no me cortara un pelo. Para escribir en el Sport no me pidió que cambiara, me dio libertad. Se lo agradezco. Otros tienen miedo y censuran. No sólo depende de mí publicar en el Sport sino de directores que se atrevan a publicar mis artículos. Y seguiría publicando si me dejaran hacer el periodismo que me gusta y siento. Como dijo el gran Dante Panzeri: “Me hago responsable de lo que escribo y no de las empresas en las que escribo”.

Cómo marca goles el fascismo a través de los medios deportivos

Fonsi Loaiza | 19 de marzo de 2016 a las 13:09

POR FONSILOAIZA

racismo

Surgen los monstruos en la mayor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial. Mientras el mundo viejo no termina de morir y el nuevo tarda en aparecer, el fascismo se propaga por Europa. Las humillaciones a mendigos se han extendido a lo largo y ancho del viejo continente en la semana de Champions y Europa League. Los episodios se han ido repitiendo por grandes capitales europeas. Han quemado billetes en la cara de mendigas en Madrid, se han meado encima de ellas en Praga y les han tirado monedas como si fuera maíz para palomas en Barcelona. El fiel reflejo de la Europa más ruin e insolidaria.

El deporte en general y el fútbol en particular son los mejores entrenamientos que tenemos para conocer a los pueblos. Nada espejea mejor a nuestras sociedades. La idea de la Europa fraternal está muriendo y se observa en penosos comportamientos y actitudes en los partidos de fútbol que congregan a miles de personas. El fascismo está metiendo goles por toda Europa. Las malditas élites siempre acaban refugiándose en él para engañar a los pueblos, para defender sus privilegios, para demonizar a las clases populares de otros lugares para acabar dividiéndolas. El deporte es lo primero que empieza a utilizar el fascismo como propaganda y los medios corporativos españoles le están haciendo el trabajo sucio.

Los medios españoles han dado asco y vergüenza con la xenofobia y el chovinismo mostrado con el tema del dopaje y Rafa Nadal, que se defiende mejor solo. Los periodistas nos dicen ama a tu país, a tu selección y a tus deportistas pero odia a Francia, convirtiendo así una lacra como el dopaje en patriotismo barato de pandereta. Nada dijeron cuando se rompieron las pruebas de las Operaciones Galgo y Puerto ni de que la USADA (Agencia Antidopaje de EEUU) demostrara que España era pionera en dopaje y que la mayoría de deportistas que se dopan acuden regularmente a nuestro país para obtener sustancias prohibidas.

Las lamentables imágenes de los aficionados del PSV en Madrid burlándose de mendigos nos trajeron a la mente la representación dantesca del periodista Manolo Lama en Deportes Cuatro hace seis años haciendo exactamente lo mismo. Una acción con la que hubo impunidad. Algunos tienen inmunidad por servir a los amos de la comunicación. El periodista deportivo ha ganado en todo este tiempo más de 10 millones de euros y su programa ha sido multado con más de 600.000 euros por publicidad encubierta.

O se echa abajo todo este entramado mediático y se destruyen estos medios corporativos para sustituirlos por otros que defiendan la comunicación como un bien público, o el deporte seguirá en manos de privilegiados, que quieren a bufones en la TV para continuar lucrándose de un sistema delictivo.

Ahora mismo se está persiguiendo a todos los aficionados al fútbol. Los precios de las entradas, el fútbol moderno, las SAD, el reparto televisivo no son de izquierdas ni de derechas, sino de estafadores y de estafados. Los dirigentes nos han robado el fútbol y lo han convertido en un mezquino negocio en el que participan como organizaciones criminales. Los dirigentes son inteligentes y hacen un gran trabajo para sus intereses. Saben cómo dividirnos a los aficionados en los medios corporativos. Por eso criminalizan a todos los hinchas.

El único camino para avanzar contra el fascismo es unir a todos los hinchas en torno a la declaración de los derechos humanos y que los nuevos medios generen amor por la cultura del deporte y siembren un nuevo modelo democrático. Woody Ghutrie llevaba en su guitarra: máquina de matar fascistas. El fútbol puede ser el arma que mate al fascismo en Europa o el arma que utilice el fascismo para volver a matar en Europa. La izquierda tiene que dejar de ver el fútbol de manera clasista como un lugar para bárbaros.

Debemos mirar el deporte con los ojos de Mandela. Él supo matar el fascismo a través del deporte.

Retratados por los futbolistas

Fonsi Loaiza | 10 de febrero de 2016 a las 12:18

Después de que Dani Alves y Neymar se rebelaran contra la ignorancia de ciertos “periodistas” y abrieran la espita de las críticas, los futbolistas Casillas, Piqué y Morcillo han continuado incendiando las redes sociales. Incluso han dado lecciones de ortografía. Los jugadores han dicho basta. Han empezado a rebelarse contra la estupidez y la mentira. Y esto es sólo el inicio porque ya no necesitan a los medios tradicionales para comunicarse con los aficionados.

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El fútbol necesita toda la inteligencia de los jugadores para que sea un elemento cultural en manos de aficionados y no un mero negocio de la clase privilegiada. Por eso los profesionales han de instruirse, formarse y concienciarse.

El periodismo deportivo no ha cumplido su tarea de contrapoder. Salvo honrosas excepciones, se ha convertido en el sindicato del crimen contra las aficiones. La prostitución intelectual y la incultura abundan en los medios de comunicación.

A día de hoy el poder mediático es un poder tóxico para las gradas y para las personas que sienten el fútbol como un deporte. Los del negocio-basura han quedado retratados y al desnudo. Sólo quieren que consumamos mierda.

Hace falta una alianza entre aficionados, deportistas y periodistas. Nos toca convertir la información deportiva en patrimonio de todos, compartiéndola y poniéndola en común entre todos.

Dictadura y trama mediática en el fútbol

Fonsi Loaiza | 19 de enero de 2016 a las 17:11

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Denuncié a Josep Pedrerol ante la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales el pasado mes de septiembre y es dicha institución la que deberá tomar las medidas pertinentes. El caso está todavía en stand by y ha tenido cierta repercusión. Apareció en Iusport, la web del derecho deportivo en España. Y el entrenador Javier Clemente puso en su cuenta de twitter que Pedrerol tenía bastante miedo porque lo estaban investigando. Es difícil que cierren el programa. Decía Galeano que la justicia es como las serpientes y sólo muerde a los descalzos, pero al menos algo hemos conseguido.

El compromiso ético del periodismo es el compromiso con la verdad y creo fervientemente que el programa El Chiringuito está fuera de toda legalidad vigente, ya que vulnera el derecho fundamental de los ciudadanos a la información. Pedrerol parece que tiene derecho a mentir. Si un carnicero vende carne podrida en su establecimiento comete un delito y cierran su carnicería. Sin embargo, Pedrerol puede vender información podrida aunque afecte gravemente a la salud democrática del deporte.

No me gustan los ataques ad hominem. Pero realmente es un cadáver periodístico, que se niega a ser enterrado, y que su momia pulula en los canales de televisión, como si fuera una marioneta de Florentino Pérez. Es una costumbre extendida en el sector. Muchos de su estirpe no son periodistas, son vividores del periodismo que se prostituyen intelectualmente. Porque una cosa es vivir del periodismo y otra bien distinta es ser periodista. Es un hábito que llega a las televisiones de ámbito público. Ahí vemos a Siro López en las públicas catalana y española o a los ínclitos de la mentira Manolete y Roberto Gómez.

La verdad que no tengo miedo al ruido que pueda hacer la trama mediática existente entre palcos de fútbol y platós de televisión contra los hinchas de los equipos. Tengo miedo al silencio de algunos aficionados que siguen viendo estos programas degradantes contra sus clubes. Tengo miedo al silencio de compañeros de profesión y al silencio de becarios que se callan por temor al paro eterno y a la precariedad absoluta.

Ha llegado la hora de despertar. La hora de apelar a la dignidad y a la honestidad. La hora de ser luchadores conscientes y dejar de ser cómplices de esta estafa que sólo beneficia a una élite corrupta, que busca ansiosamente sus intereses de poder y capital. Una élite que ha convertido el deporte en un sistema inmoral. En cleptocracia, en un gobierno de ladrones. Y por eso, esta élite de privilegiados quiere a los bufones de su corte en los programas de TV. Por tanto, tienen que comprar a periodistas para que no se hable de lo que roban a los aficionados. Un ejemplo es el de Eduardo Inda que ha fichado para su diario a Javier Iglesias, persona que reconoció en juicio de la Trama Púnica que Florentino les pagaba para contrarrestar la información negativa.

Los periodistas debemos canalizar toda la fuerza que tiene el deporte para ser una sociedad más culta. Estamos para servir a los hinchas porque sin ellos nada es el fútbol. Estamos para contribuir y ayudar al conocimiento de las diferentes comunidades de aficionados.

Por eso, creo en las mujeres y hombres de bien que son destructivos del mal. Y digo primero a las mujeres porque sin feminismo no habrá revolución en estos tiempos y el deporte es el gran bastión del machismo. Estos programas cosifican a la mujer y la convierten en un objeto sexual. Es una enorme noticia que aparezcan TTs contra el Chiringuito, que personas desde abajo construyan nuevas formas de comunicarse y que gente de arriba como Dani Alves o Jackson Martínez se indignen con la basura y mentiras que fabrican programas y diarios. Debemos aprovechar que ahora los periodistas no hablamos a una masa, sino que hablamos con personas individualmente y podemos interactuar con ellos.

Los programas que denunciamos son los que producen la violencia. Las instancias gubernamentales se equivocan al no ir a las causas sino a las consecuencias. La violencia no se erradica confiscando pancartas, megáfonos y tambores en las gradas ni haciendo cacheos al entrar en los estadios. Los verdaderos vándalos llevan micrófonos y están en los platós. Unos vándalos que sólo sirven como payasos en una dictadura mediática. Una trama para que la élite de los palcos le arrebate el fútbol a la gente que de verdad lo ama.

Unidos en la protesta contra el precio de las entradas

Fonsi Loaiza | 7 de octubre de 2015 a las 9:58

arsenalliverpool

En Inglaterra los hinchas de todos los equipos de la Premier y en la Championship se han rebelado contra los precios abusivos de las entradas (74€ de media). En España (70€, 2º país con las entradas más caras) en lugar de aunar fuerzas para intentar derrocar a los amos, los aficionados seguimos todavía enfrentados. Los periodistas no han hecho su trabajo (hacer más cultos a los apasionados del fútbol, aumentar la cultura democrática en el deporte, posicionarse contra los poderosos y ser el puente de los seguidores con el equipo) y los directivos de los clubes defienden a sus anchas sus intereses de clase privilegiada en los palcos.

Esta semana hay parón en la Liga de Primera División y diversas entidades se reúnen en la FASFE (Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español) para debatir. Podría ser un aliciente para organizarnos y hacer lo mismo que los aficionados ingleses en torno a esta idea concreta de unos precios en los que prime el sentido común.

Es necesario construir un movimiento transversal desde Primera al fútbol regional contra Tebas y sus amiguetes. A él le han subido un 25% el sueldo y pasará a cobrar 425.000€ limpios sin contar viajes y dietas. Tebas es la persona que mejor vive del fútbol debido al descontrol existente. Cobró por bombero y por pirómano. Con las concursales se hizo de oro (a más de 200.000€ por cada concurso y defendiendo a sinvergüenzas como Piterman, Lopera o Ruiz Mateos) y ahora cada hora y media de su vida gana 72.75€ limpios por ser presidente de la Liga, lo mismo que a nosotros nos cuesta una entrada para ver a nuestros equipos durante otra hora y media, en un país con más de 4 millones de parados y con uno de cada cinco trabajadores pobres. Esa es la Patria que defiende Tebas, la de su bolsillo.

Pensemos colectivamente para que el bramido en los estadios, y fuera de ellos, suene sin complejos como un grito de guerra, como leonas que defienden su camada. Defendamos lo que es nuestro y unámonos en la protesta para que se abra un proceso popular. Sin nosotros, el fútbol no es nada. #Tebasveteya

FONSI LOAIZA, es periodista, de la generación del 90, colabora en CTXT y ha escrito en El País.

Para contactar: E-MAIL fonsiloaiza@gmail.com WhatsApp +34 670794551 O Facebook https://www.facebook.com/fonsi.loaiza.7

Apoyan: Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español @FASFE http://fasfe.org/ @Foro_MDM http://mdm.mforos.com/ Coherencia Fútbol @contraddictione https://twitter.com/Contraddictione Miguel Galán, candidato a la presidencia de la RFEF.

Un fascista en traje y corbata gobierna nuestro fútbol y se lo roba a los aficionados

Fonsi Loaiza | 2 de octubre de 2015 a las 17:00

ultra

Javier Tebas Medrano es uno de esos personajes siniestros que se han subido al tren de la política del fútbol porque fueron vagones de cola en la política. Tebas militó en Fuerza Nueva y fue Jefe Provincial de Fuerza Joven en Aragón, las juventudes de la formación de extrema derecha, que defendía actuar con la gallardía y la energía necesarias para defender los valores de la patria. ¿Se imaginan en Alemania a un expolítico nazi dirigiendo la Bundesliga? El actual presidente de la LFP no reniega de su pasado: “No estoy arrepentido de haber militado y mi pensamiento, sentimiento y valores por España son los mismos”.

La Liga española está dirigida por un señor fascista confeso, que hace todo lo posible por cargarse el fútbol, y que teme las manifestaciones populares de los aficionados. Tebas no apoya la democracia y excluye a los destinatarios del fútbol dejándolos sin posibilidad de expresarse. Lo próximo que quiere hacer es denegar el acceso a aficionados visitantes con indumentaria de sus equipos. Tiene el discurso franquista inyectado en sus venas. Mientras dice que los grupos radicales mezclan el fútbol y la política, él comenta que si se rompe España, se rompe la Liga y que si Cataluña se va de España sus jugadores serían extracomunitarios. Él nunca ha parado de hacer política, política franquista, a partir del fútbol y el control de los medios. Emplea el clásico ‘No hagan política, que ya la hago yo por vosotros’.

El ego de Tebas es tan grande que no cabe en los estadios. Por eso los ha vaciado. Para seguir saqueando el deporte con la complicidad de los periodistas ante esta putrefacción. Tebas tiene una estrecha relación con José Ramón De la Morena. La hija del director de El Larguero trabaja en el departamento de Proyectos Estratégicos de la LFP y en la Dirección Ejecutiva del Proyecto LFP World Challenge, anteriormente trabajó como analista financiera en Nueva York para Dragados, filial de ACS de Florentino Pérez.

Tebas ha sido defensor de chorizos como Lopera, Del Nido, Ruiz Mateos o Piterman, al que eximió de responsabilidades porque “bastante tenía con entrenar”. Los clubes pequeños no se pueden quejar de sus tropelías, basa su poder en el sometimiento: amenaza con sacar cadáveres del armario, ya que controla los tentáculos y las cañerías del fútbol. Se llevó en torno a 200.000 euros por cada club al que asesoró en Ley Concursal y cobraba a los clubes 45.000 euros mensuales porque supuestamente defendía un reparto justo de los derechos de la televisión.

Ahora los dirigentes de los clubes españoles han decidido subirle el sueldo un 25% por su “buena gestión”. El sueldo de Tebas, sin contar las dietas, pasará de 340.000 euros anuales a 425.000 euros.

En las tres temporadas que lleva como presidente en la Liga solo se han llenado 26 estadios. En ese tiempo la Bundesliga (281) y la Premier (227) han superado los 500 estadios llenos. Además, la diferencia entre el que más cobra y el que menos por los derechos de televisión (Barcelona 160M€ – Eibar 13,8M€) es abismal, comparada con las de la Premier (Chelsea 138,6M€ – Queens Park Rangers 90,8M€) y la Bundesliga (Bayern 50,6M€ – Paderborn 19,9M€).

Javier Tebas intenta lavar ahora su imagen diciendo apostar decididamente por el fútbol femenino y la transparencia. Cuanto menos sospechoso. ¿Sabrá Tebas cuánto gana el equipo campeón de la Liga femenina? 1.352€. Casi lo que mismo que cobra él al día por el cargo que ocupa por saber medrar (1.164€). ¿Transparencia? Como le recriminó en su día el periodista Javier Ares es justamente la persona que mejor está viviendo a costa del fútbol debido al descontrol que existe.

Y es que el fútbol vendió su alma al diablo con las SAD para volverse 100% empresarial. Los empresarios se adueñaron del fútbol y se lo robaron a la gente por completo, quitando de en medio al aficionado de la gobernanza de los clubes. Hace falta ir recuperando los clubes para un fútbol popular y de integración. Como dice la Federación de Accionistas y Socios del Fútbol Español (FASFE) la solución está en las gradas. Y es que aunque le pese al fascista de traje y corbata, las aficiones son lo único insustituible del fútbol porque hay fútbol sin democracia, ni patria sin pueblo.

Las mujeres, líderes indiscutibles en Audiencias

Fonsi Loaiza | 26 de junio de 2015 a las 11:46

EVENTOS DEPORTIVOS EN EL MES DE JUNIO RETRANSMITIDOS POR TELEDEPORTE CON MÁS DE 200.000 ESPECTADORES.

1.) ESPAÑA – COSTA RICA. 959.000 espectadores. F.GRUPOS MUNDIAL DE FÚTBOL.

2.) BRASIL – ESPAÑA. 823.000 espectadores. FASE DE GRUPOS MUNDIAL DE FÚTBOL.

3.) FC BARCELONA – UNICAJA 593.000 espectadores. SEMIFINAL ACB.

4.) UNICAJA – FC BARCELONA 569.000 espectadores. SEMIFINAL ACB.

5.) UNICAJA – FC BARCELONA 476.000 espectadores. SEMIFINAL ACB.

6.) ESPAÑA – BIELORRUSIA 415.000 espectadores. FINAL DE CONSOLACIÓN EUROBASKET.

7.) EL POZO – INTERMOVISTAR 400.000 espectadores. FÚTBOL SALA.

8.) ESPAÑA – MONTENEGRO. 394.000 espectadores. CUARTOS EUROBASKET.

9.) FRANCIA – ESPAÑA. 387.000 espectadores. SEMIFINAL EUROBASKET.

10.) HUNGRÍA – ESPAÑA. 373.000 espectadores. EUROBASKET.

11.) ESPAÑA – ESLOVAQUIA. 318.000 espectadores. EUROBASKET.

12.) COREA DEL SUR – ESPAÑA. 307.000 espectadores. F.GRUPOS MUNDIAL DE FÚTBOL.

13.) FC BARCELONA – UNICAJA. 286.000 espectadores. SEMIFINAL ACB.

14.) SERBIA – ESPAÑA. 279.000 espectadores. EUROBASKET.

15.) INTERMOVISTAR – ELPOZO 252.000 espectadores. FÚTBOL SALA.

16.) ESPAÑA – RUSIA. 245.000 espectadores. EUROBASKET.

17.) ESPAÑA – FINLANDIA. 238.000 espectadores. CLASIFICACIÓN EUROPEO BALONMANO.

18.) ALEMANIA – FRANCIA. 234.000 espectadores. CUARTOS MUNDIAL DE FÚTBOL.

19.) FC BARCELONA – ELPOZO. 224.000 espectadores. FÚTBOL SALA.

20.) FRANCIA – COREA. 222.000 espectadores. MUNDIAL FÚTBOL.

21.) RUSIA – ESPAÑA. 219.000 espectadores. JUEGOS BAKÚ WATERPOLO.

22.) CROACIA – ESPAÑA. 215.000 espectadores. EUROBASKET.

.) ESPAÑA – SUECIA. 215.000 espectadores. EUROBASKET.

.) INTERMOVISTAR – ELPOZO. 215.000 espectadores. FÚTBOL SALA.

25.) SUIZA – CAMERÚN. 201.000 espectadores. MUNDIAL FÚTBOL.

(* Deporte femenino en Negrita).

Un total de 18 eventos de deporte femenino han tenido una audiencia superior a los 200.000 espectadores en el mes de junio en la cadena Teledeporte. En TVE deberían reflexionar. Se trata de un número nada despreciable y con una gran variedad de deportes (Fútbol, baloncesto, balonmano y waterpolo). Existen valores cuantitativos y cualitativos evidentes de un cambio importante de tendencia. Estamos en el minuto 1 de una posible transformación profunda. Las mujeres están tomado la Bastilla deportiva en el gran bastión del machismo, han luchado contra todo tipo de injusticias, se han sacrificado el doble y se han incorporado al deporte de élite a base de fuerza de voluntad. En ese tiempo, ¿qué hemos hecho los hombres?

En las redacciones todavía se puede escuchar que el deporte femenino ni es deporte ni es femenino, y en los periódicos “deportivos” aparecen más modelos en ropa interior que mujeres deportistas. Como explica la especialista en temas de género Juana Gallego: “Hace falta voluntad política dentro de los medios de comunicación para combatir el machismo. Es necesario una decisión de un editor que diga que no saldrá el culo de una deportista en su periódico o en su web para conseguir más ventas o visitas”.

El triunfo de las deportistas debe traer un cambio social que diga adiós a la España rancia y carpetovetónica de los Quereda, Villar y compañía.

El partido del becario deportivo

Fonsi Loaiza | 13 de junio de 2015 a las 13:05

POR @FONSILOAIZA

Los becarios son la prueba más evidente del triunfo del neoliberalismo y del sálvese quien pueda reinante en nuestros cerebritos capitalistas y neuronas individualistas. Pagar por trabajar. Callar por miedo al paro eterno. Los becarios son la fuerza de trabajo explotada y gratuita por y para los oligopolios de la comunicación.

El becario deportivo llega a la redacción y no sabe qué tipo de partido se va a encontrar. Ha vivido la previa como si fuera la Champions. En los días previos ha visto Primera Plana de Billy Wilder, ha leído el los cínicos no sirven para este oficio de Kapuscinski, se sabe de pe a pa el libro de estilo y ha memorizado todos los deportes que habrá en verano.

Su cuerpo es un zoológico, se entremezclan mariposas en la barriga y pajaritos en la cabeza. Es su Champions particular, la que había soñado desde que era niño y para la que se había preparado a conciencia desde que tenía uso de razón.

—Siéntate por ahí de momento —le dice el jefe, el maestro por el que ha elegido estar allí.

Él se sienta y no abre la boca. Sabe que no existe para los demás y que no va a rascar bola. Sin embargo, piensa que igual puede impresionar. Propone un tema que conoce, y tiene la suerte de que lo más seguro es que se lo publiquen. Se lleva tres noches sin dormir, dos se las pasa enteras en la redacción y el artículo se acaba publicando.

El artículo ha gustado y llegan algunos enhorabuenas. No se podía haber comenzando mejor. Minuto 5 de partido e inicio soñado.

No ha descansado y cree que descansará trabajando. Llega el fin de semana y decide ir a la redacción.

—¿Qué haces por aquí? No hace falta que vengas— le replican.

(Todavía no sabe que esa maldita frase será la que más veces escuchará a lo largo de su estancia)

El becario no entiende porque le hacen esa pregunta y sonríe. Vive en una nube en la que sólo existe su compromiso con el periodismo y con la vida que había soñado: aprender y poder trabajar en lo que no considera un trabajo sino una devoción.

Van pasando los días y cada vez se siente más solo, pero no desiste en su intento. Llega por la mañana y se va por la noche, lee todo lo que cae en sus manos. Lucha. Quiere cantares de gesta y en la vieja redacción sólo se escuchan baladas tristes.

Minuto 45 y empieza a estar cansado de estar descansado y de no tener nada entre manos. Ayuda en lo poco que le piden. Se indigna con lo que ve. Una becaria se ha ido antes de tiempo porque para no hacer nada lo mejor es irse a otro sitio.

—Lo mejor que podríamos hacer es unirnos. Hacer nuevos medios. Escribir en nuestros blogs—, comenta en una conversación entre becarios enfadados.

Los diarios tradicionales han demostrado que solo tienen intereses. Son pesados como el Titanic en tiempos ligeros y están a la deriva como barquitos de papel en el nuevo océano periodístico que se abre con redes sociales, blogs y nuevos medios cooperativos.

—Pasan de los becarios y de la gente y la gente pasará de su mierdas— opina abiertamente.

No quiere contagiarse de baladas tristes y piensa que el deporte femenino es un tema que hace falta reivindicar y por el que merece la pena luchar.

Es por ahí por donde encuentra un hueco para publicar casi todos los días. Siente la adrenalina del día a día y del no parar. Lo da todo y muere por lo que hace. Llegan felicitaciones de todo tipo y de todos sitios (las que menos del lugar en el que está). Está orgulloso de su trabajo, pero no muestra alegría sino desapego hacia la maquinaria de la empresa.

Cuando compañeros de la profesión, amigos y familiares le dicen cómo se lo está currando y que no le dejarían escapar, él sabe perfectamente que el partido está perdido. Le habían censurado un artículo, no había cobrado por nada, le habían reñido, se había saltado jerarquías y había reclamado al defensor del lector.

—A ver si te sustituye una becaria que esté buena—
—Se ha creído que es la polla en vinagre—
—No habíamos tenido nunca antes problemas con ningún becario—, fue de las últimas frases que escuchó antes de marcharse.

Llegó el último día. Era su cumpleaños, el becario no quiso dar más problemas y se fue sin despedirse. Las personas con las que se trabaja no tienen la culpa y les agradecerá todas las innumerables enseñanzas, pero con los medios tradicionales hay que ser combatiente y no agradecido.

Como escribe el gran Pascual Serrano en La prensa ha muerto: ¡viva la prensa! De cómo la crisis trae medios más libres: “Los periodistas de los grandes medios son como los albañiles en la construcción, solo se limitan a poner los ladrillos sin poder elegir el lugar ni la calidad de los materiales”. Serrano se ríe cuando un periodista dice que a él nunca le censuraron. “Probablemente lo contrataron porque sabían que no hacía falta censurarle nada”, explica.

Las empresas tradicionales de opresión, parte de la estafa denominada crisis, se han encargado de eliminar el espíritu crítico a todos los jóvenes becarios que saben que triunfa el servil o el que encuentra un enchufe.

Ramón Lobo da un consejo a los jóvenes becarios: “Lo mejor que os puede pasar es que os echen cuanto antes”. No merece la pena jugar el campeonato de la sumisión. Hace falta rebeldía, salirse del rebaño, saber que todo está perdido y que hay que empezar el partido de nuevo para que entre todos tomemos la bastilla informativa que merece el deporte. Como explica Luis García Montero: “Tener un trabajo no es tener un oficio”. Por eso o intentamos cambiar el periodismo de los medios tradicionales o nos cambiará a nosotros.

El Dios laico

Fonsi Loaiza | 31 de mayo de 2015 a las 1:06

himno

El fútbol es la religión del siglo XXI, por ello le damos especial trascendencia a los rituales y a los himnos sagrados. Ese aire legionario no le hace nada bien al fútbol. Recordemos que incluso Messi fue increpado en Argentina y calificado de pechofrío por no cantar el himno nacional en 2013.

Ayer Messi hizo sonar el himno de la religión del fútbol con su gol ante el Athletic ante el que hasta el nacionalcatolicismo español tuvo que rendirse y claudicar. Las cruces todavía siguen en nuestras escuelas, pero Messi, que mira al cielo buscando a su abuela cada vez que marca y lleva tatuada la Sagrada Familia en el brazo, se ha convertido en nuestro primer dios laico. A Messi no le importa ni la solemnidad ni el rito ni el transcendentalismo. Sólo disfruta jugando al fútbol con la pelota.

Antes de morir el gran escritor Eduardo Galeano dejó grabada una frase que no deberían olvidar en tiempos convulsos los que se aferran ciegamente a una bandera o a un himno: “A los que quieren salvarnos hay que decirles que en el único mesianismo que creemos es en el de Messi, que es el único que no es peligroso”.