Cuerpo a cuerpo
Noveno día andalucista. Top playero.

Llegamos a Carboneras, donde, según servidor, se encuentra la mejor playa de Andalucía, la de Los Muertos, en dura competencia con otro puñado de maravillas del Cabo de Gata a las que es mejor no acudir como carivinieri, que no con los caravaneros.

El Algarrobico ni mucho menos está en el top playero, pero es paradigma del desmán urbanístico por su polémico hotel. Es normal que nadie advirtiera que se estaba construyendo un edificio mayor a una catedral. Quizá se hizo a escondidas. Para espías de la TIA.
Julián Álvarez se monta en una excavadora y bromeamos con lo que puede estar pensando el guarda de seguridad: ¿Por qué en mi turno Dios mío? El andalucista exige a Chaves que corra con los gastos, lo cual es una faena a tenor del dinero que tiene en la cuenta el aspirante a la reelección.
Un minuto en el bus para detenernos al otro extremo del pueblo, en la mal llamada desaladora porque se trata de una desalinizadora. Periodistas y políticos debemos conjurarnos para no pegarle patadas al léxico.
Al César lo que es del César. Álvarez acomete la campaña a porta gayola. En El Algarrobico dos personas que se presentan como periodistas le proponen un conato de discusión. En el bus hasta la desalinizadora va con los caravinieri y también almuerza con la canalla, lo que es habitual. Por lo que cuentan los compañeros, el resto de candidatos no le imitan. Los periodistas no comemos. Si acaso nuestras preguntas y el de CA es el que se atreve con ese morlaco.
Los periodistas sí comemos en realidad. Por la noche, sólo tras la ración de calamares, el bloguero recuerda que a mediodía también los comió de entrante. Perderemos la cabeza en esta campaña. Si no ha sucedido ya.



3 de Marzo de 2008 a las 3:30 am | Enlace permanente
[...] Me siento un bandolero. Hoy en Utrera, donde gobierna Curro Jiménez, y ayer en El Algarrobico. [...]
3 de Marzo de 2008 a las 2:33 pm | Enlace permanente
¿Por qué los políticos no han dicho nada sobre este acto de terrorismo urbanístico?