Mitin en La Algaba
Plaza de toros de La Algaba, más de mil personas debajo de una carpa en la que por una vez el tiempo le da la razón a los meteorólogos y hace frío. En el cartel, Gaspar Llamazares, Diego Valderas, Juan Manuel Sánchez Gordillo y Sebastián Martín Recio. En la retaguardia, la diputada Concha Caballero.
Así, rodeado de fuego amigo, celebró Valderas el acto central de la campaña andaluza. Y se notó. Primero, Llamazares se va sin nombrarlo de nuevo en su discurso (desde su caravana me confirman que la palabra Valderas no ha salido de su boca en toda la campaña); después, Martín Recio y Sánchez Gordillo están durante largos minutos sobre el escenario. El candidato empieza a mirar al reloj pensando que el retraso está más que premeditado, para cansar al público.
De cualquier forma, tiene poco que hacer. Sánchez Gordillo juega en casa y se nota: es el que se lleva los mayores vítores, aplausos, ánimos y enciende al público con su discurso, por denominarlo de alguna manera, peculiar. Cuando acaba, sin presentar a Valderas, el abrazo sobre el escenario parece más un momento de lucha libre.
Ante ese panorama, Valderas no puede dejar escapar algo en su discurso: “Si no nos esperamos en una esquina unos a otros seremos invencibles”. Habrá que ver cuántos hay a la vuelta de la esquina el 10 de marzo.


