De infarto
Desesperante, lento y al final de infarto. Así ha sido el recuento de votos de las elecciones autonómicas, que ha mantenido a los periodistas entre el aburrimiento y la ansiedad por no poder cerrar a tiempo nuestras informaciones. A estas horas intempestivas a las que escribo (las 3:15) el recuento todavía no ha finalizado, está al 99,90 por ciento.
Y si lento se ha hecho para todos los partidos, especialmente difícil ha sido para Izquierda Unida. Hasta pasadas las 1:15 horas no comparecía Diego Valderas para hacer una valoración de los resultados. El motivo era la precariedad del escaño por Huelva, jugado a unos centenares de votos con el PSOE hasta el último momento, igual que ocurrió en 2004.
Mientras tanto, otros líderes de IU han aprovechado la noche para hacer leña del Llamazares caído, instándolo a dimitir y acusándolo de casi acabar con Izquierda Unida. El ruido de los cuchillos afilándose nos ha distraído del tedio durante algunos minutos, aunque el interés estaba en el escaño de Valderas. Finalmente, lo ha conseguido y será parlamentario por Huelva. Al final el puro le ha traído buena suerte; más que al resto de los fumadores de la sede a los que el frío en la calle nos ha dejado el cuerpo cortado.


