Triste final de campaña
Hace un rato les contaba la intención de Diego Valderas de cerrar en Bollullos la campaña electoral. Eso era antes de que sucediera lo que nunca nadie hubiera deseado: el terrorismo irrumpía una vez más en campaña, provocando al principio el desconcierto y después el dolor y la repulsa de todos los partidos.
La noticia llegaba a IU de forma indirecta y los teléfonos echaban humo a mediodía, preguntando sobre los pasos a seguir. Finalmente, PSOE y PP decidieron suspender los actos previstos para el cierre de la campaña. IU no puede ser menos, aunque Valderas proclama que “ETA no puede marcar la agenda política”. Poco sabía el candidato que cuando esta mañana decía la suerte está echada era literalmente así.


