Déjà Vu
Día 13
Y tengo la extraña sensación de que esto ya lo he vivido.
Y en una fábrica de aparatos de climatización, no debería haber frío. Y un …, cuando los grajos vuelan bajo. No he estado nunca en estas instalaciones. Ni en Montilla, pero la conozco como si hubiera nacido allí, capital del frío polar, gracias a un muy buen amigo, tan noble como intenso.Y para toda la vida.
Y a Arenas a estas alturas se le ha congelado el discurso, como si lo hubieran criogenizado hace un mes y lo sacaran ahora. Aunque con ocho kilos menos. Compartimos agujeros nuevos en el cinturon. Jugamos a adelantarnos al candidato y no fallamos. Si al acto y al mitin diario le sumas un encuentro digital con los lectores, en mi caso, casi podemos recitar a dos voces el programa. Literal.
Y un día más, un hotel. Desconocido. Me llamaron desde el diario y me preguntaron dónde estaba. Miré a las paredes y no encontré referencias. Córdoba, tardé en contestar. Y de nuevo se hospedan socialistas con nosotros, como en Jaén. Chaves en la suite de la 125. A dos plantas y dos serenatas. Y una vez más eliminan al Madrid de la Champions en octavos.
Y un día más, sueño. Y un día más, copas. Y coincidencia con la caravana de compañeros del PSOE, como el primer día en Cádiz. Y un día más, no duermo.
Y después de tantos días, una convincente sensación de familiaridad. En pocos días, volveremos a la normalidad. Miraremos atrás y sonreiremos, pensando en el pasado, hoy presente. Y ya estará vivido. Y seguiré, pensando en ti.


