Laura Mármol7 de Marzo de 2008 a las 6:38 pm
ETA ha acabado a tiros con la campaña electoral. Al final ha ocurrido y la banda terrorista ha irrumpido de la forma más macabra en las jornadas previas a la cita con las urnas, asesinando al ex concejal socialista Isaías Carrasco.
Los periodistas que seguimos a Chaves hemos presenciado hace apenas dos horas la que es, sin duda, la imagen de esta campaña. Rodríguez Zapatero estaba en el escenario del pabellón polideportivo del campus de la Universidad de Málaga cuando saltó la noticia. Rondaban las 13.40 horas. Periodistas y autoridades conocíamos ya la información del atentado, pero el presidente del Gobierno aún no sabía nada. Seguía forzando la voz para arrancar los aplausos de los malagueños. Todo el mundo estaba inquieto, pero el candidato a revalidar La Moncloa continuaba con su discurso.
“No le deis una alegría a quien quiere que no vayáis a votar”, decía Zapatero como colofón al mitin y ante la euforia del público. Lo que no sabía es que Chaves portaba la noticia que sí que acabaría con su alegría. El candidato a la presidencia de la Junta se apresuró a subir al escenario y ahí se produjo la imagen a la que me refería antes.
Chaves comunicó los datos a Zapatero al oído. En ese momento, el rostro del presidente del Gobierno sufrió una mutación. Expresión descolgada, ojos cargados y color blanco en la piel. Una persona helada, con el cuerpo cortado, en definitiva.
Chaves, que se dio cuenta de la imagen gélida del líder nacional, se apresuró a devolverle al pabellón, en el que mentalmente ya no estaba. Le tomó del hombro e hizo un gesto de pequeño zarandeo. Nada. Zapatero empezó a saludar, pero su cabeza ya se había ido de Málaga. El dirigente andaluz se afanó en marcar más su despedida para suplir la carencia de su compañero de filas.
Ha sido cuestión de segundos. No ha habido regodeo como otras veces. El presidente ha tomado un vuelo destino Madrid. Chaves se ha desplazado hasta Estepona, donde ha citado a la prensa para hacer una declaración institucional en calidad de responsable de la Junta.
Vamos de camino, en el autobús. Luego les cuento.