Política en el taxi
¿Hay alguien en el mundo a quien le guste más hablar de política que a un taxista? Y cuando se embalan, ¿de qué lado se ponen? Sólo le diré que es difícil pillarles oyendo la SER o con un ejemplar de El País entre las manos.
En Cádiz, además, con su gracia innata, todo toma una dimensión aún mayor. El profesional del transporte público que me llevó hasta el hotel donde Chaves celebraba el acto de arranque de campaña se ofrecía a darme “unos eurillos” para que yo se los diera a “Manué pa que tenga con que tirar palante”, y es que “el pobre, qué lástima, sólo tiene 3.000 euros en el banco”.
Eso sí, tampoco fue condescendiente con los contrincantes. “No tiene a nadie en frente”, decía. Así respira la calle.


