Mi 4 de Diciembre de 1977

Meli Galarza | 4 de diciembre de 2012 a las 12:43

Aquel domingo yo tenía 7 años de edad. Podría decir que ya era una niña consciente de infinidad de cosas de las de los adultos, de esas que, según dicen, una niña no tiene porqué saber, aunque discrepo de tal afirmación. Ya me sabía la internacional socialista, el himno de Andalucía y gritaba por la ventanilla del coche, no sin ser consciente de la inquietud que provocaba en mi madre, “Disolución de los cuerpos represivos”.

Mi madre iba a la manifestación y yo quería ir con ella. “Hoy no -me dijo. Quedaos jugando que yo vuelvo en un rato”. Para mí, iba contenta, con la alegría, con el entusiasmo contagioso que provoca luchar por la justicia, por la libertad. Me contrarié, no quería jugar, quería estar allí con ella, quería formar parte de algo que percibía con la intensidad intuitiva de la infancia importante. Seguramente jugaría y me olvidaría de la contrariedad con esa misma capacidad infantil. De eso no me acuerdo. Lo siguiente que recuerdo es su miedo en la mirada, sus lágrimas, su estupor al llegar a casa.

Compartirme contando aquel día es mi pequeño homenaje a quienes sí estuvieron, pero sobre todo a García Caparrós. Apoyo sin fisuras que le nombren hijo predilecto de Andalucía que ya va siendo hora, que ya han pasado 35 años. Y, sigamos levantados (y levantadas) pidiendo libertad (y justicia) por Andalucía, España y la Humanidad, que últimamente los cuerpos represivos se están excediendo como antaño.

 

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