Archivos para el tag ‘Transición’

El dinosaurio y el bebé

Manuel J. Lombardo | 24 de septiembre de 2012 a las 22:05


El hecho de que una película como Madrid 1987, escrita y dirigida por David Trueba y protagonizada por José Sacristán y María Valverde, haya pasado sin pena ni gloria por la cartelera, habría de hacer saltar todas las alarmas sobre la nula capacidad de absorción de nuestra institución cinematográfica de todo aquel cine medianamente adulto o mínimamente serio que se salga del habitual redil formulario de los productos realizados para asaltar la taquilla el primer fin de semana.

Que se sepa, Trueba es un cineasta (La buena vida, Soldados de Salamina, La silla de Fernando) y un escritor reconocido, Sacristán una leyenda viva de nuestro cine y nuestro teatro, y María Valverde uno los rostros jóvenes más fotografiados y promocionados de la última década. Sin embargo, juntos apenas han conseguido llamar la atención de 6.500 espectadores en el fugaz paso de la cinta por las salas.

Por suerte, Anagrama, casa habitual de las novelas de Trueba (Abierto toda la noche, Cuatro amigos, Saber perder), acaba de editar una caja que incluye tanto el guion original como la película en DVD, prueba del nuevo destino que tal vez le espera a todo ese cine de cierta vocación marginal (o, al menos, no necesariamente masiva) que vaya a producirse en este país en los próximos años.

Así las cosas, rodada en formato digital con exiguo presupuesto y apenas un par de localizaciones, Madrid 1987 vuelve su mirada a los primeros años del desencanto (socialista), a la España de la cultura del pelotazo, Rumasa, Jesús Gil y el atentado de ETA en Hipercor, no tanto con un tono nostálgico como con la necesidad de buscar algunas posibles respuestas a la actual crisis nacional, una crisis, me temo, que no es sólo económica.

Un viejo, cínico y desencantado novelista y columnista de prensa, un personaje hecho a trazos de Francisco Umbral, Manuel Vicent y Rafael Azcona, y una joven estudiante de Periodismo en cuyo personaje puede adivinarse a la generación del propio Trueba, juegan al juego de la seducción y la palabra fabuladora entre las cuatro paredes del cuarto de baño cutre del estudio que un amigo le ha prestado a éste para culminar sus faenas amorosas.

Miguel y Ángela tensan y destensan la cuerda del deseo y el duelo intelectual a golpe de diálogo lúcido y ritmado, expanden los límites de ese único espacio de azulejos verdosos y toallas sucias para trazar no sólo el relato de una pequeña batalla romántica y generacional, sino para desentrañar también, a mitad de camino entre la decepción, la ironía y la esperanza (ese final, a paso firme), los flecos de una Transición incompleta que se nos antoja aún demasiado cercana, con olores, tonalidades y sabores todavía familiares.

Madrid 1987 coquetea con la teatralidad metafórica de Samuel Beckett con unos personajes de una inteligencia y una locuacidad en vías de extinción para la ficción de nuestros días, carne hecha de palabra literaria de altos vuelos que, en el mejor de los casos, Sacristán y Valverde consiguen convertir en una gran pieza de teatro de cámara, y en el peor, en una excesiva, visible y algo mecánica retahíla verbosa.

Siempre discreto, tal vez algo temeroso del sostenimiento del plano y las tomas largas, y pudoroso aunque elegante en su manera de filmar los cuerpos y el sexo, Trueba confía plenamente en su propio texto y en sus dos actores para camuflarse, tal vez emulando esa misma concepción de estilo invisible que pone en boca de Miguel, tras una puesta en escena que algunos podrían llegar a tachar de funcional pero que, sin embargo, extrae petróleo ya refinado de un espacio y unos elementos tan limitados.

En el ejercicio de lectura en paralelo del guion que posibilita esta edición, pueden apreciarse las pequeñas variantes y alteraciones de texto en boca de Sacristán y Valverde y el preciso y cuidadoso sentido de la descripción y el gusto por el detalle asociativo del Trueba escritor.

Madrid 1987 – David Trueba  – Anagrama – Caja: DVD + Libro (guion) – 103 mins./136 págs. – 24’95 euros

———————————————

Metrópolis (versión de Giorgio Moroder) – Fritz Lang – DVD/Blu-Ray- 1927/1984/2010 – Divisa – 15/18 euros  

Después de editar la versión más completa conocida de este clásico del cine alemán a partir de materiales encontrados en la Filmoteca Argentina, Divisa recupera también la versión, ensamblada en 1984 y retocada en 2010, del compositor Giorgio Moroder, una suerte de filme-sinfonía techno, hoy plenamente vigente en sus texturas sonoras electrónicas y su registro digital, con canciones interpretadas de Freddie Mercury, Pat Benatar, Adam Ant, Bonnie Tyler o Jon Anderson. A prueba de puristas y ortodoxos.

 

San Benny el carterista / Mi hijo, mi héroe – Edgar G. Ulmer – Versus/CinemaBis – 152 min. – 11’95 euros.

La Historia del cine le ha hecho su hueco de gloria al director de origen austriaco Edgar G. Ulmer (1904-1972) como uno de los más prolíficos (y mentirosos) directores de la serie B hollywoodiense, ocasionalmente capaz de rodar (en apenas unos días) pequeñas obras maestras en las condiciones de producción menos favorables (Detour). Versus recupera ahora dos de sus filmes menos conocidos, ambos inéditos en España, las simpáticas comedias de redención San Benny el carterista (1951) y Mi hijo, el héroe (1943).

España lejos de España

Manuel J. Lombardo | 10 de abril de 2012 a las 6:56

La edición de un nuevo libro sobre el cine español de la Transición coincide con un ciclo en el Anthology Film Archives de Nueva York

El cine y la Transición política en España (1975-1982). Manuel Palacio (ed.). Biblioteca Nueva. 270 págs. 16 euros

Gracias a Twitter, nuestro nuevo amigo y confidente, descubrimos el ciclo que la prestigiosa Anthology Film Archives de Nueva York que fundara y dirige Jonas Mekas dedica esta semana al cine español de la Transición, Spanish cinema of the early post-Franco era (1975-1983), en el que podrán verse algunos títulos esenciales y sobradamente conocidos de aquel periodo como El Sur, de Erice, El desencanto, de Chávarri, Arrebato, de Zulueta, El diputado y El pico, de Eloy de la Iglesia, Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón y Laberinto de pasiones, de Almodóvar, junto a otros no tan difundidos o apreciados como El anacoreta, de Juan Esterlich, Ocaña, retrato intermitente (foto de apertura), de Ventura Pons, y Manuela, de Gonzalo García Pelayo, cineasta al que algún día habrá que reivindicar en su justa importancia como una de las rarezas más gozosas, irregulares, iconoclastas y libres del cine español de aquellos y otros tiempos.

Comisariado por el profesor universitario Gerard Dapena, este pequeño ciclo (necesariamente incompleto: el público neoyorquino ya conoce y valora a Pere Portabella, Paulino Viota o Basilio Martín Patino mejor incluso que nosotros) viene a recordarnos las circunstancias sociales, políticas y culturales de un país en proceso de transformación que precisamente dio sus mejores y más valientes frutos creativos cuando más inestable y confusa era su situación, aviso para navegantes de estas procelosas aguas de la cultura oficial que se abren hoy ante los recortes y las restricciones que sólo pueden afectar a la creación ya previamente institucionalizada en sus formas y modelos.

Y es que buena parte de aquellos títulos y buena parte de su vigor, su aire de época o su radicalidad lingüística nacieron de una urgencia, una necesidad de libertad y unas circunstancias precarias que nada tienen que ver con ese cine de calidad que sólo quiere hacer industria, un cine adocenado y encorsetado en modelos viables que dicta su propia sentencia de muerte desde sus estructuras de producto que quiere contentar a todos y no molestar a nadie.

Resulta muy oportuno para refrescar la memoria y poner un poco de orden a aquel tiempo el libro que también acaba de editarse, El cine y la transición política en España (1975-1982), una publicación nacida de dos seminarios celebrados en la Universidad Carlos III de Madrid y coordinada por Manuel Palacio que pone en pie la circunstancias, el contexto, las figuras, vías creativas y derivas de un cine nacido de la necesidad de emanciparse de un pasado oscuro, de coger aire del exterior para respirar en casa y de la voluntad de retratar o fabular esa realidad escondida o silenciada por el régimen franquista.

Un libro colectivo y multidisciplinar que asume nuevos y variados enfoques, de la historiografía clásica (con el texto seminal de Julio Pérez Perucha y Vicente Ponce publicado en 1985: Algunas instrucciones para evitar naufragios metodológicos y rastrear la transición democrática en el cine español) a los hoy inevitables Estudios Culturales (y su preocupación por la “afectividad, la sexualidad y la etnicidad” en algunos títulos emblemáticos), con el fin de recorrer las Escrituras (Portabella y su cine de “modificación política”, Almodóvar en el seno de la “cultura progre y la movida madrileña”, El desencanto entre la “memoria histórica y el psicoanálisis” o una nueva interpretación de Arrebato a la luz de los estudios de género y el estrellato), las Representaciones (la comedia sentimental, el cine erótico clasificado S, el cine de mujeres y feminista de Pilar Miró, Cecilia Bartolomé o Josefina Molina) y las Memorias (la figura de Franco, la Guerra Civil como tema recurrente, la reapropiación del archivo histórico en nuevas plataformas como Youtube) de un cine de transición y en transición, de una “breve pero apasionante Edad de oro del cine español”.

 

Y ahora, por el mismo precio, cuatro recomendaciones sonoras para la semana:

 

Take Shelter – David Wingo – Milan Music – 46 min. – 18 euros

Sumamos al tejano David Wingo, líder de la banda de rock fronterizo Ola Podrida y colaborador de David Gordon Green (George Washington, All the real girls), a nuestra más selecta lista de nuevos compositores a seguir de cerca. Su música para Take shelter, el segundo largo de Jeff Nichols, rememora texturas sintéticas y modos propios de un Cliff Martinez para dibujar un paisaje del extrañamiento y la amenaza del fin del mundo con aires de electrónica vintage, atmósferas densas y una precisa integración orgánica de las cuerdas que intensifica el núcleo dramático del filme.

 

The Lorax – John Powell – Varèse Sarabande – 46 min. – 18 euros

El británico John Powell suma y sigue un nuevo título a su imparable carrera como compositor de referencia de la nueva era de la animación digital tridimensional, de la saga de Shrek a las entregas de Happy feet. The Lorax sigue de cerca a uno de sus mejores trabajos, Horton hears a who!, con su habitual arsenal multicolor que remezcla todo lo que se le ponga por delante en una nueva superficie sonora brillantemente producida: el pop, el rock, el jazz, el lounge, los ritmos latinos y, cómo no, la música de cine sinfónica y coral de toda la vida.

 

Ben-Hur (complete edition) – 5 CD – Miklós Rózsa – FSM – 366 min. – 50 euros

Buenas fechas estas para dar cuenta de la que parece ser la edición definitiva de una de las bandas sonoras míticas del viejo Hollywood: cinco compactos y seis horas de música que incluyen, sobra decirlo, todo el material compuesto por Rózsa y ejecutado por la orquesta y coros de la MGM convenientemente restaurado, junto con los descartes, pruebas de grabación y versiones discográficas alternativas (Savina y Kloss). Para todos los detalles está el ensayo de 28 páginas de Jeff Bond. Coleccionistas apúrense, sólo se han imprimido 4.000 copias.

 

Jane Eyre – Bernard Herrmann – Naxos – Adriano/Slovak Radio Symphony Orchestra – 67 min. – 6’99 euros

Poco a poco, el económico y siempre estimulante sello Naxos ha ido absorbiendo referencias del catálogo de Marco Polo, su serie más selecta y cara. Así, con nueva portada, reaparece ahora a razonable precio el score completo de Herrmann para la Jane Eyre de 1943 dirigida por Robert Stevenson, quintaesencia musical del carácter romántico, brumoso y victoriano que distingue al compositor norteamericano. Si bien el sonido de la Slovak Radio Symphony Orchestra con Adriano al frente podría ser más brillante y matizado, esta es la grabación de referencia.