Un aniversario crítico

Iván Gómez | 1 de febrero de 2016 a las 13:21

El aeropuerto cumplirá el sábado 48 años de historia. Concebido con una inversión de 350 millones de pesetas como motor para el desarrollo turístico y logístico de la provincia, las instalaciones de El Alquián han jugado un papel fundamental en el desarrollo socioeconómico de Almería, si bien desde el inicio de la crisis económica no acaba de remontar el vuelo. En su aproximación al medio siglo de actividad ha sufrido un grave retroceso y cerró 2015 con uno de sus peores registros en las últimas dos décadas. Después de un repunte del 5,6% en la estadística de 2014 con la que frenaba en seco siete años de pérdida de viajeros, afrontaba el último ejercicio con la intención de consolidar una tendencia alcista que acabó siendo un espejismo. El _MG_1327.JPGpasado año fue un jarro de agua fría a sus aspiraciones con un retroceso del 7,2% de los pasajeros en relación al ejercicio anterior que lo estigmatizó como uno de los pocos aeródromos del país que no se han podido beneficiar del crecimiento de casi el 6% de la red nacional de AENA en su conjunto alcanzando el segundo mejor dato de la historia aeronáutica del país con 207 millones de usuarios. De hecho fue el único de Andalucía que perdió pasajeros y permitió que el aeropuerto de Granada le arrebate el cuarto puesto del ranking regional en viajeros y operaciones, algo que no ocurría desde 2009. Málaga sigue liderando el tránsito aéreo de la comunidad con más de 14,4 millones de pasajeros, de los que una proporción creciente de turistas internacionales de vuelos directos y chárter acaban en la provincia de Almería tras sufrir largos viajes en autobús, denominados tránsfer en el argot turístico porque así lo han acordado las administraciones y empresarios hosteleros con los grandes turoperadores europeos. En segundo lugar lo ocupa el de Sevilla con 4,3 millones, siendo el tercero el de Jerez con 823.177 pasajeros y en cuarta posición se cuela el aeropuerto vecino de Chauchina con 707.268 viajeros. Almería cierra la clasificación andaluza con 691.488 viajeros.

Para encontrar un dato tan bajo en la estadística provincial, por debajo de los 700.000 usuarios, habría que remontarse veinte años atrás, al registro de 1996 cuando las instalaciones eran mucho más precarias y con menos de la mitad de la capacidad que tiene hoy después de la inversión de más de 37 millones que realizó el Ministerio de Fomento en la segunda legislatura de Zapatero para convertirlo en un aeropuerto de vanguardia. En aquellos años previos a la crisis precisamente tocó su techo, siendo su mejor dato hasta la fecha los 1,2 millones de pasajeros de 2007, prácticamente el doble de los contabilizados en 2015. Tan sólo por el aeropuerto de Palma de Mallorca pasaron 553.682 usuarios en el fin de semana más importante de agosto, es LOCALdecir, casi todo el año entero de operaciones en Almería se consigue con un sábado y domingo de vuelos en las Baleares. El de Almería es uno de los 15 aeropuertos españoles que han perdido viajeros. Los otros 33 crecen al amparo de las propias leyes de demanda y oferta del mercado y de las medidas implementadas para reactivar destinos y nuevos mercados por las administraciones públicas y el gestor aeroportuario, iniciativas que en la provincia no acaban de cuajar. Hoy más que nunca, camino de los cincuenta años, es necesario que las instituciones en su conjunto, no sólo las que tienen competencia directa, se impliquen en la revitalización del aeropuerto. Más allá de las mesas de debate, como la convocada a principios de 2014 por la Consejería de Turismo, o de los análisis que viene haciendo propio comité de coordinación aeroportuaria para Andalucía en su conjunto hay una realidad palpable y es que el aeropuerto vive uno de sus peores momentos y sus proyectos no están dando resultado. Es evidente que la estacionalidad del turismo también castiga a las cifras de operaciones, pero contrasta el pésimo registro de 2015 con los excelentes datos de visitantes y pernoctaciones cosechados por la provincia en un año de record.

Cuando los hoteles y playas cuelgan el cartel de completo la terminal sigue desierta con el consiguiente riesgo y perjuicio para las 36 empresas que acoge y los 418 empleos que genera. Al filo de lo imposible. Del milagro agrícola, que durante las cuatro últimas décadas logró convertir a una provincia árida y desértica en la despensa hortícola de Europa, al milagro turístico por el que la cifra de pernoctaciones y visitantes no ha dejado de crecer a pesar del considerable déficit en comunicaciones. Sin Alta Velocidad y con un aeropuerto que ha registrado su peor dato en los últimos veinte años. Dos pruebas evidentes de la fuerza del destino Costa de Almería, que no ha dejado de crecer a pesar de competir con el resto en desigualdad de oportunidades. En agosto, mes turístico por excelencia, apenas dos mostradores de facturación. En los últimos años se había conseguido frenar la ECONOMÍA-AEROPUERTO DE ALMERÍAsangría provocada por la caída de la aviación comercial provocada por la crisis, pero en el año de la recuperación el batacazo de las estadísticas ha sido colosal. Meses en rojo uno tras otro, con la excepción de los dos últimos, por la eliminación de las conexiones regulares a Birminghan, Londres, East Midlands y Dusseldorf, de los chárter de Belgrado, Helsinki y Oslo y la huida de Air Berlín en Palma (si bien el vacío fue cubierto después por Air Nostrum) echaron por tierra las aspiraciones aeroportuarias de una provincia que, además, vio difuminarse las líneas de Primera Air que traían a turistas escandinavos porque decidieron orientar sus conexiones a zonas turísticas más económicas ante el incremento de la demanda, y por consiguiente, subida de precios del sector almeriense. Tan sólo un par de notas positivas, la de los vuelos nacionales, sobre todo por el aumento de frecuencias de Air Nostrum a Madrid y el nuevo a Mallorca, y los chárter del Imserso, además de refuerzos puntuales de aerolíneas como la de Thomas Cook a Reino Unido y Bélgica. De hecho, Londres y Bruselas tendrán 16 y 10 vuelos semanales, un importante crecimiento de la conectividad, si bien se concentra en dos destinos y no permite remontar el vuelo. La temporada de invierno mantiene una tendencia al alza, según la programación de vuelos y asientos, que podría mantenerse en verano, sobre todo, si las administraciones toman cartas en el asunto.

  • Kalu

    No está mal, el turismo ayuda a España. Hay que promocionar mas nuestra tierra.