Iván Gómez | 2 de octubre de 2011 a las 20:10
Al borde del colapso. La mayoría de los ayuntamientos almerienses están atravesando una delicada situación económica que los tiene contra las cuerdas, sobre todo a los más grandes, y pone cada vez más difícil a corto y medio plazo su supervivencia financiera. Si no se busca una solución razonable y estable que reequilibre el modelo de financiación serán pocos los municipios que se salven de una quiebra técnica. “La cosa es más seria de lo que parece, a lo largo de los próximos meses van a reventar las cuentas de más de un pueblo de la provincia”, argumenta Juan Fernández, presidente de Local del sindicato CSIF, tras analizar recientemente con la Diputación Provincial la problemática de los impagos a trabajadores y también a los proveedores. De hecho, en el mes de julio la institución tuvo que facilitar tres millones de euros a los consistorios más asfixiados por la crisis para que no dejaran las nóminas sin pagar. En la provincia de Almería son ya casi una treintena los municipios que en los últimos meses han tenido problemas y conflictos por impagos a empleados públicos y a sus concesionarias. “Los ayuntamientos han vivido de unos ingresos adicionales que ya no están y ahora no cuadran las cuentas”, explica Paco Almansa de la Federación de Servicios Públicos del sindicato UGT.
Los consistorios alcanzarán el próximo año un momento para olvidar, un auténtico sufrimiento para los alcaldes que salieron de las urnas en las municipales del 22 de mayo principalmente por tres motivos: la caída de ingresos propios, los recortes de las administraciones regional y estatal a pesar de que han derivado algunas de sus prestaciones y competencias a los consistorios y la gravosa liquidación del Estado, tras los balances negativos de los últimos años. El primero de los factores se debe al parón de la economía que vienen padeciendo desde 2008 y que ha provocado el desplome de la construcción, una de las principales vías de ingresos adicionales de los municipios. Esa caída del consumo e ingresos tributarios también ha provocado que las previsiones económicas del Gobierno se traduzcan en las liquidaciones negativas para los últimos años. Las erróneas previsiones del Ministerio de Hacienda en base a la participación de los municipios en los ingresos estatales les llevó a adelantar un dinero superior al que debían percibir y ahora existe una deuda millonaria. La Diputación debe al Estado la friolera de 26 millones tan sólo de la liquidación de 2009, casi 12 la capital y en torno a cinco tanto Roquetas como El Ejido. Y otros tantos que deben a la Diputación. En el conjunto de la provincia hay una deuda de 17 millones, de los que nueve corresponden a las seis localidades con más habitantes. Jarro de agua fría que vacía aún más unas arcas locales que están tiritando. A pesar de que 52 de los 102 pueblos de la provincia cerraron el pasado año con más ingresos que gastos, según el Ministerio de Economía y Hacienda, la asfixia crece por momentos y todo apunta a quiebra técnica como también ocurre con la Diputación que ha pasado de tener un 44% de nivel de endeudamiento a un 121%.
Los sindicatos son más que conscientes de que hay que reequilibrar las cuentas y lamentan que sean los empleados públicos los que empiecen a pagar por años de mala gestión y falta de previsión. De hecho, ya suman problemas de impagos en casi una treintena de municipios de la provincia, que se suman a EREs, jubilaciones forzosas, presiones y amenazas, recortes en las cláusulas y garantías de los convenios colectivos, privatizaciones… Precisamente ayer se movilizaron convocadas por los sindicatos UGT y CCOO más de diez personas en Sevilla, llegadas desde las ocho provincias,en contra de los recortes de los servicios públicos. Entre las demandas de los sindicatos está que se financie adecuadamente a los ayuntamientos a través de una política fiscal progresiva y justa, que se depuren responsabilidades en la mala gestión del dinero público, que las cuentas sean transparentes con presupuestos participativos, que se pongan en marcha planes de ajuste y ahorro energético, que se reduzcan los cargos de confianza y asesores y que se eliminen los gastos superfluos, entre otras. “Una fuente o rotonda se pueden construir al año siguiente, pero un trabajador no puede estar un año sin cobrar”, argumenta Juan Fernández de CSI·F Almería. Cada vez hay menos luz al final del túnel.
Listado de municipios que han tenido algún conflicto laboral o impago en los últimos meses:
Iván Gómez | 25 de mayo de 2011 a las 18:16
El mapa de la provincia nunca fue tan azul. Las siglas del PP ondean en medio centenar de municipios (46 con mayoría absoluta y otros cinco con mayoría simple) desde las elecciones locales celebradas el domingo y podrían ser casi 60 cuando se culmine el proceso de negociaciones ya iniciado en la quincena de pueblos pendiente de los futuros pactos de gobierno. El líder del Partido Popular andaluz, Javier Arenas, siempre ha tenido claro que los vientos de cambio soplarán desde la provincia al resto de la comunidad y los almerienses, como ya hicieran en las pasadas autonómicas, le han vuelto a corresponder, esta vez con un apoyo sin precedentes, un 50,43% de los votos. Feudos históricos de la izquierda como Huércal Overa, Pulpí, Viator, Huércal de Almería, Macael, Olula y Alhama, entre otros, han apostado por el cambio y votaron mayoritariamente a los populares.
La provincia castigó duramente al socialismo almeriense y pocos candidatos del PSOE han superado las duras embestidas de la crisis, el paro y la pésima percepción del Gobierno que a día de hoy tienen la mayoría de los ciudadanos. El partido que fundó Pablo Iglesias ha caído a 412 concejales (58 menos que en las municipales de 2007) y ya se ha iniciado un debate interno en el que ya se buscan los culpables de una situación antes de que sea demasiado tarde. En el grupo de supervivientes al revolcón popular están los alcaldes de Vícar, Albox, Benahadux, Fiñana, Serón y Abla, siendo el resto regidores de los pequeños pueblos del interior de menos de mil habitantes. El caso de Vícar es verdaderamente significativo, el único bastión de los socialistas en el corazón de un Poniente atrapado en azul. Estos alcaldes son los que debería tomar el PSOE como ejemplo de años de trabajo, cercanía con sus vecinos y una estrategia electoral algo más acertada que la marcada por la dirección provincial y, sin embargo, si se mira atrás con perspectiva algunos de los supervivientes son a los que menos se ha tenido en cuenta.
Al contrario que en los comicios anteriores, y como viene siendo habitual, las elecciones dejaron a un ganador y a un claro perdedor, un PSOE bastante tocado. “Las victorias tienen muchos padres, mientras que la derrota es huérfana”, lo dijo John F. Kennedy en un discurso el 20 de enero de 1961. Cincuenta años después se mantiene su reflexión porque el PP ya ha exhibido los nombres de las personas que más han contribuido al abultado resultado electoral, entre los que destacan Paco Góngora en El Ejido, Luis Rogelio en la capital y por supuesto el de Gabriel Amat en el conjunto de la provincia, y el PSOE sigue sin querer saber dónde están los culpables de su involución. Los socialistas se han visto atrapados en azul, sin capacidad de autocrítica y a solo un año de las elecciones autonómicas y generales. Entre las claves de la contundente derrota electoral hay que destacar las siguientes:
– La crisis económica. No hay un sólo dirigente del PSOE que aún no haya aludido a la complicada situación económica del país para explicar la debacle electoral. El Gobierno no ha logrado frenar la escalada de parados y en la última legislatura, que acaba en 2012, se ha generado un descrédito entre la ciudadanía insalvable para la mayoría de alcaldes socialistas. No obstante, una decena de los candidatos del PSOE que vienen gobernando en municipios de la provincia como Vícar, Benahadux o Albox han superado todas las adversidades logrando mantener el sillón de la Alcaldía. El propio líder del PSOE de Almería, Diego Asensio, tiene claro que sería un error achacar al paro y la crisis los malos resultados electorales sin analizar otros posibles factores como la relación de la provincia y los almerienses con las diferentes administraciones y la estrategia del partido en su conjunto.
- El segundo alcalde más votado del país. El candidato del PP de Almería, Luis Rogelio Rodríguez, ha sido el segundo alcalde más votado de las capitales de todo el país, con un 58,5% de los votos. Tan sólo ha recibido más apoyo el alcalde de Murcia. El primer edil almeriense completará como mínimo un ciclo de 12 años al frente del consistorio almeriense y en la legislatura que comienza será prácticamente un rodillo con 18 concejales frente a los siete de la candidatura socialista de Juan Carlos Usero, el peor resultado de la historia del PSOE en la capital. Mucho deben cambiar las cosas en el Grupo Municipal Socialista, prácticamente desaparecido en la última legislatura, para que comience a levantar cabeza al menos como oposición. El trabajo desarrollado por algunos de los candidatos del PP en la última legislatura ha sido el mejor aval con el que presentarse a las municipales. El PP ha conservado la mayoría de sus alcaldías, algunas incluso con una delicada situación económica. En el municipio de Huércal de Almería, en el que se presentaban 11 formaciones políticas, el PP se quedó a doce votos de la mayoría absoluta y posiblemente cierre un acuerdo con uno de los diferentes movimientos vecinales que ha conseguido representación. Después de 32 años de gobierno de izquierdas, esta alcaldía tan importante para IU en las últimas legislaturas pasará a manos del PP, todo un símbolo de la respuesta de los ciudadanos a las pésimas políticas que se han venido aplicando.
– Participación. El PSOE aseguró que si la abstención era alta los más perjudicados en la cita con las urnas serían los socialistas. La participación en los comicios fue del 65%, tres puntos superior a la de 2007, a pesar del buen día de playa, las comuniones y el posible efecto del movimiento del 15-M. El municipio con mayor participación fue el de Alicún, con más del 96% de los electores y los de mayor población (Almería, Roquetas y El Ejido) en los que menos votantes acudieron a las urnas, una tónica habitual.
– La guerra socialista. Aunque llevan meses apostando por la unión de todas las fuerzas hasta después de las municipales, era más que evidente la crispación que ha existido entre la dirección del partido y algunos sectores más críticos. Es más, la relación de la Ejecutiva Regional del PSOE que lidera Griñán ha sido directa y cercana con algunos alcaldes y todo lo contrario con los líderes del socialismo almeriense. El ruido de las voces críticas comienza a incrementarse y posiblemente los decibelios sean muchos en las próximas semanas. Unos y otros comenzarán a tomar posiciones a partir de la reunión extraordinaria que celebra el Comité Federal del PSOE el sábado. Los descontentos dentro del partido en la provincia cada día son más y después de la tormenta no llegará la calma.
– La integración de GIAL. El líder del PP almeriense, Gabriel Amat, ya sabía cuando inició el proceso de integración con el partido de Juan Megino (GIAL) que tenían mucho que ganar y poco o nada que perder. Ayer se demostró que en los municipios en los que se ha producido la integración, fruto de la desaparición de la formación independiente, el PP ha salido fortalecido. En la capital no sólo han sumado los dos escaños que obtuvo GIAL en los comicios de 2007, han ganado cinco ediles, pasando de 13 a 18. Es más, en otros pueblos como Carboneras, a pesar deno llegar a un acuerdo de integración, los independientes que procedían de GIAL (ahora GICAR) pactarán con el PP para que no gobierne más el PSOE.
– El auge de Izquierda Unida. La formación se ha vuelto a consolidar como tercera fuerza política de la provincia logrando meter cabeza en dos ayuntamientos tan importantes como el de Roquetas y El Ejido. En la capital aumentan a dos concejales y suman 33, 11 más que en las municipales de 2007. Eso sí, han perdido uno de sus principales bastiones, el de Huércal de Almería después de una convulsa etapa de dimisiones y transfuguismo.
– El descalabro del PAL. Fue, sin duda, una de las respuestas más contundentes de los ciudadanos, en este caso ejidenses. El voto de castigo a Juan Enciso, implicado en la Operación Poniente, ha sido determinante en una victoria aplastante del PP. El PAL bajó ayer a sólo 7 concejales (cuatro en El Ejido) frente a los 61 ediles y ocho alcaldías que consiguió en 2007 siendo la tercera fuerza política de la provincia. El futuro apunta más bien a la desaparición porque la oposición genera un duro desgaste y la mayoría de los hombres y mujeres de la provincia que la formación política tenía en sus filas ya han abandonado. El macrojuicio que a lo largo de la legislatura se celebrará será determinante para conocer si Juan Enciso, todo un histórico de la política almeriense, tiene sus horas contadas como dirigente de un partido en peligro de extinción.
– Movimientos vecinales y extranjeros. Los grupos de ciudadanos que han surgido en los últimos años están cobrando fuerza y logran cada vez más presencia en el seno de los ayuntamientos. Tan sólo en Huércal de Almería, el PP tendrá que llegar a acuerdos para poder gobernar con alguno de los nuevos partidos. Grupo Independiente del Pueblo, Vecinos de Huércal de Almería y Alternativa Ciudadana por Huércal sumaron el domingo dos concejales cada formación y serán la llave del futuro gobierno. El Grupo Independiente de Enix logra 3 concejales y hasta 4 contabilizan los Independientes por Dalías y la Agrupación de Electores de Alcudia. Por el contrario, los partidos formados por ciudadanos extranjeros en el Levante y Almanzora, principalmente por británicos, apenas han conseguido representación y no tendrán peso específico en los futuros gobiernos municipales.
– Urbanismo ilegal. Los grupos ecologistas vienen denunciando las malas prácticas de algunos ayuntamientos desde hace años. Recientemente situaban en el punto de mira los de Cuevas del Almanzora, Mojácar y Vera, llegando a pedir que se anularan sus convenios urbanísticos, y sólo el último ha sido castigado en las urnas, a expensas de posibles pactos. También le ha podido pasar factura al de Huércal Overa su política del ladrillo y casi seguro que también al alcalde del Algarrobico que ya tiene las horas contadas porque tiene más votos pero será víctima del pacto de PP y GICAR. El todavía alcalde de Zurgena, imputado en la Operación Costurero, también ha sufrido el revés de la ciudadanía.
- Las encuestas. El verdadero sondeo siempre es el de las urnas, pero en la mayoría de municipios se han cumplido las encuestas. En Almería en lugar de 17 concejales, el PP ha conseguido 18, pero la victoria aplastante fue reconocida en los sondeos previos por todos. En Níjar y Roquetas más de lo mismo. La única excepción fue la encuesta realizada por el Partido de Almería (PAL) que decía que rozaban la mayoría absoluta (13 concejales) en El Ejido y al final se han quedado en cuatro. En el mismo municipio el PP hizo otro pronóstico sobre su victoria que al final se ha cumplido, la gran sorpresa de las elecciones municipales del 22 de mayo de 2011.