Reyes Magos. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

En todos los países hay personajes mágicos que le traen juguetes a los niños: Papá Noel, Santa Claus, el Olentzero o los Reyes Magos . Inventos de los adultos para abusar de la inocencia de los niños. Por supuesto son fiestas maravillosas donde todos los que tienen hijos o nietos disfrutan con la ilusión de los pequeños. Es una extraordinaria pero es de la gente mayor. Resulta entrañable y digno de admiración la gente que se involucra para que aquellos pequeños cuyos padres tengan menos capacidad económica puedan disponer de unos regalos acorde con el resto aunque yo diría que más que “ningún niño sin juguete” lo importante es “ningún padre sin trabajo” , “todo trabajador con un salario digno y un empleo estable”, sin restarle ni un ápice de mérito al trabajo abnegado de quien se esfuerza para obtener medios económicos con los que satisfacer la demanda de juguetes para las familias con menor nivel de renta. Es sorprendente para mí los codazos para ser rey mago, tampoco entiendo el clasismo consistente en que una cosa son las personas que encarnan a los reyes y en otro nivel social el llamado Cartero Real, por no hablar del hecho de que , al menos en Cádiz, ninguna mujer haya sido Reina, reducida al papel de Estrella de Oriente, personaje creado como reflejo de la exclusión de una parte de la sociedad en la fiesta. Dicho lo anterior desconozco el interés que puedan tener Alejandro Sanz y la Niña Pastori en encarnar personajes en Cádiz. La foto del viernes con dos sillas vacías en el salón de plenos lo que deja de manifiesto es la falta de compromiso de ambos para con aquello con lo que se han comprometido, por no hablar del lío que se formará el día 5 de enero en la Cabalgata ante la nutrida legión de seguidoras del cantante de Moratalaz. Como cantaban Los Lacios: “cada uno tiene sus gustos”, si a ellos les gustaba su Mari Loli, al cantante le gustará encarnar durante unas horas al personaje de la tradición católica española. Quizás algún año la Asociación de Reyes Magos elijan alguna mujer para Reina, algún refugiado subsahariano para encarnar a Baltasar o alguna persona de escasos recursos económicos para representar a cualquier rey. Lo que ha batido todos los registros ha sido la tarjeta de felicitación de Vox en la que no había ningún rey de raza negra, en contra de la tradición española que con tanta vehemencia dicen defender. Primero se excusaron con que era una prueba, luego que si en verdad en los Evangelios no se decía que hubiera ningún negro. Un mamarracho.

Fernando Santiago

Blam blam car

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

Glorieta

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

Ana Mestre se mete a monja

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

El Cochecito Leré

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

Palmera pública en terraza privada

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

El goloso en llamas, nuevo blog de Antonio Hernández Rodicio

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

El goloso en llamas

A ver si me explico bien en este primer post porque cuando uno se dedica a la comunicación profesional le cuesta saltarse las barreras y abrirse en canal, dejarse ver por dentro. El difícil ejercicio de ser uno, sin las barreras del del oficio, que nos protegen, camuflan y trazan el perímetro exacto de seguridad con el oyente o el lector. Pero intentémoslo: vamos allá.

Se come, se bebe y se ríe para ser feliz. O se hace precisamente por eso, porque se es feliz. No se trata de alimentarse. Hablamos de otra cosa. El deleite de poner en juego los cinco sentidos, el placer de compartir y la alegría de multiplicar lo compartido hablando y riendo. Pocas cosas me hacen (¿nos?) tan feliz como la experiencia en torno a la mesa, sorprenderse por el nuevo sabor, emocionarse con la sabiduría del cocinero: el sabor, el olor, la textura. El rito. Va de eso. Eso es. Va del ritual de vivir el tiempo libre que nos deja la vida para vivirla. Y va de la memoria, siempre agazapada pero infalible. Testigo de lo que hemos sido y vivido, de dónde venimos, de los aromas de la casa familiar y de la miga de pan tierno y caliente con aceite de oliva y azúcar. De unos calamares rellenos que olían desde la calle.

De esto va este blog, con un nombre sin más pretensiones que estimular y compartir. El goloso en llamas. En llamas: lo que la modernidad llamaría on fire. Eso: ¡encendidos¡ con pasión¡ Siempre dispuestos a incendiarnos, a arder de placer en un fogón. Homenaje al gran Paco Leal, marqués de La Perola. Mítico, Paco. Un crack a fuego lento.

Goloso. Pues sí. Muy goloso en el sentido del disfrute, del apetito, de la excitación ante los estímulos del yantar . Goloso en proceso de contención permanente y razonable. Ni foodie, ni gourmand  ni crítico ni gastrónomo ni nada de eso. Para llevar a gala tales apelaciones hay que saber mucho y yo carezco de esos conocimientos. Soy disfrutón, curioso y torpe cocinillas,  aunque gran lector y tozudo practicante de esta religión sin pecados, porque soy muy autoindulgente con los pecados veniales: me absuelvo a diario. Y también tolero muy bien todo el catálogo pecaminoso en el que sucumbimos los bípedos siempre que no se haga daño a nadie. En fin, ma confieso gran aficionado a las cosas de comer, de beber, de charlar, de cantar y de disfrutar.

Y en este Goloso (que no coloso) no necesitamos ni a un Paul Newman ni a un Steve McQueen que nos salven del incendio que ocasiona el chile habanero en el paladar.

De esto va este blog. No hay aspiraciones raras: ni ejercer dicterio alguno, ni apostolar, ni puntuar platos ni suspender una ensalada templada porque llega a la mesa con dos grados menos de lo que dicta la ortodoxia. Tampoco va El goloso de cosas impúdicas como contar calorías: decía el sabio Emilio López Mompell que todos los regímenes son totalitarios, pero sobre todo los de mil calorías. El que la lleva la entiende. ¿Cómo perder el tiempo en esas cosas cuando tenemos a nuestro alcance unas sardinas asadas? Hay que centrarse en lo trascendente: lo felices que somos hablando de las cosas que nos hacen felices, de la buena gente que comparte estas satisfacciones.  Emocionémonos, disfrutemos y compartamos.

Estáis invitados.

Gracias por vuestra compañía. Ojana para todos. Pero pagamos a escote.

PD. Profundos agradecimientos y convidá para Paco Gómez, quien diseñó el blog definitivo, lo puso en marcha y tuvo la paciencia de adiestrarme en lo básico. A Iñigo Sastre, cómplice de la primera etapa. Y al gran Jaime Pandelet, siempre presto para que una ilustración oportuna ilumine cualquier propósito. Os debo una o dos.

Una de los nuestros

Fernando Santiago Muñoz | 15 de diciembre de 2019

Reyes

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

Con estos bueyes aramos

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

Carlos Flores. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

C Flores 1_FotorA veces sorprende el escaso reconocimiento concedido a personajes que han desempeñado un papel relevante en el desarrollo de nuestro pensamiento cultural y científico. Conocí personalmente a Carlos Flores a través de su hijo, también profesor e investigador de la arquitectura, especializado en un movimiento tan interesante como el Constructivismo Soviético, el cual para muchos historiadores preludia el Movimiento Moderno, el estilo arquitectónico de nuestra época. Carlos Flores hijo dirigió en el Colegio de Arquitectos de Cádiz un ciclo de conferencias acerca de la arquitectura en Rusia durante los años veinte. Paseábamos los tres por el barrio de La Viña y observamos que se encontraba en demolición una casa cuya fachada ya muy transformada presentaba poco interés, sin embargo Carlos padre se fijó en una cruceta de fundición que aún se conservaba para proteger un óculo, la pieza deslumbró la mirada del investigador que mejor ha documentado la historia de la arquitectura popular española. Tan singular como poco reconocible vestigio de los oficios del metal en el siglo XVIII, hubiera acabado en un vertedero, si el ojo clínico de Carlos Flores no lo hubiese descubierto.

 

Carlos Flores nació en Cuenca en 1928, me confesó que le había tocado estudiar arquitectura en los grises tiempos de posguerra. La contienda dejó un panorama académico y profesional desolador. Bernardo Giner de los Ríos y Oriol Bohigas citan a más de cien arquitectos exilados, entre quienes se encontraban los más vinculados a la vanguardia moderna, que el nuevo régimen asimilaba a la España vencida. Si a esta lista añadimos los fusilados y muertos en combate, no quedó nadie para continuar con la modernidad, y los pocos que quedaron cambiaron su arquitectura. He escuchado en varias ocasiones a Carlos lamentar que en su escuela de Madrid solo enseñaban a proyectar según cánones clasicistas, apenas él y pocos compañeros rebuscaban en viejas publicaciones las obras de Mies, Gropius o Meier, y conseguían hablar con algún superviviente como García Mercadal. Más aún, el contacto con lo que ocurría al otro lado de nuestras fronteras supuso el descubrimiento de una arquitectura bien ajena a la que enseñaban en las aulas. A fuerza de buscar, el joven Flores descubre un lenguaje acorde con su época. Así comenzó los primeros pasos de lo que sería una larga carrera como historiador y crítico.

 

Las principales obras de Carlos Flores, “Arquitectura Española Contemporánea” de 1961, y la enciclopédica “Arquitectura Popular Española”, comenzada en 1973, revelan esa búsqueda de las raíces de la coherente modernidad en las ancestrales formas de la arquitectura vernácula más auténtica, en consonancia con las tesis que luego defiende el profesor Bernard Rudofsky. En la primera de las publicaciones citadas, Flores muestra los nuevos caminos que habían adoptado buen número de obras durante los años 50 en España, a través de una extensa selección de imágenes de un centenar de proyectos realizados por arquitectos españoles durante esa década, con fotos de Francesc Catalá-Roca, Pando y Kindel. Este volumen de Carlos Flores obtuvo gran acogida, tanto por profesionales, como por parte del público interesado en la arquitectura moderna; una de sus consecuencias fue la puesta en valor de la arquitectura española más allá de nuestras fronteras. James Richards, celebró su publicación mediante elogiosa reseña titulada “La España de Carlos Flores” en la influyente “The Architectural Review”. En los viajes que emprende en años sucesivos, acumula miles de fotografías y escritos que dan paso a los cinco extensos tomos sobre la arquitectura popular española.

 

Julio Malo de Molina

Que Mercedes Colombo se pase por la Plaza Viudas

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

¡Organización!

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

C´s

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

BIC

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

El Historiador de Veedor se busca un gañotazo

Fernando Santiago Muñoz | 14 de diciembre de 2019

Gran ojana del Historiador de Veedor al dueño del lugar donde pasa la mayor parte de su tiempo. Suponemos que el gran Chicón le hará una rebajita.

Nuevo blog

Fernando Santiago Muñoz | 13 de diciembre de 2019

Pronóstico

Fernando Santiago Muñoz | 13 de diciembre de 2019

Paso atrás del Chaquetillato

Fernando Santiago Muñoz | 13 de diciembre de 2019

Andrés Núñez iba a ser diputado provincial tras la renuncia del exalcalde de Vejer Pepe Ortiz. Hasta la fecha estaba liberado como asesor del grupo popular de la Diputación, no se sabe si con el Skoda o sin él, en todo caso no había puesto un pie en el Palacio en 5 meses, todo un récord: deja un trabajo al que no había ido. Había por ahí rumores de una operación contra Antonio Saldaña, El Lavadora, con el fin de cargárselo como portavoz del PP en la Diputación y como líder del partido en Jerez. Operación que queda en suspenso tras la Tocata y Fuga de Andrés.

Los viejos comunistas. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 13 de diciembre de 2019

Dicen que en China, uno de los cuatro países de todo el mundo donde gobierna un partido comunista, si defiendes el capitalismo vas a la cárcel y si lo practicas te haces millonario. Es decir, el comunismo fue un proyecto del siglo XX que fracasó de manera estrepitosa, por eso ya no existe. Quedan algunos residuos esparcidos por el mundo transformados en otros partidos evolucionados hacia la socialdemocracia radical. Ni una sola vez en la historia un partido comunista ganó unas elecciones, todos los países que gobernó fueron fruto de guerras, revoluciones o la imposición de un ejército extranjero. Digo todo esto para mis amigos José Joaquín León y Enrique Montiel que cuando hablan de Podemos se refieren a este partido como comunista cuando no es cierto. Que un pequeño grupúsculo en el interior de Unidas Podemos se llame Partido Comunista no quiere decir que esa coalición lo sea. Sí hay una corriente llamada Anticapitalista, a la que pertenece el alcalde, varios de sus concejales y Teresa Rodríguez, que provienen del trotskismo aunque no me atrevería a asegurar que ellos mismos se calificaran así. Digo más: la política que intenta poner en marcha Adelante Cádiz a lo más que podríamos calificarla es a socialdemócrata, por mucho que ellos hablen de impugnar el sistema y toda esa gestualidad. En resumen, redistribuir la riqueza, prioridad en la acción de gobierno para los sectores más desfavorecidos de la población, apoyo a los servicios públicos, separación entre Iglesia y Estado (si exceptuamos procesiones y medallas a las vírgenes a lo que José María González no le ha hecho ascos). Ahí no hay ni comunismo ni nada que se le parezca. Ya digo: el comunismo se intentó en el siglo XX y quedó demostrado que no sirve, provocó hambrunas, muertes y calamidades sin cuento, junto con una lucha abnegada y valiente a favor de la democracia en los países regidos por una dictadura, como fue el caso español. La democracia liberal es el peor sistema político si exceptuamos todos los demás, en frase atribuida a Churchill. Yo diría incluso que Podemos se parece más al peronismo argentino: esa mezcla de política asistencial y populismo . Tan es así que el jefe del gabinete de Pablo Iglesias ha dejado su cargo para ser ministro en el nuevo gobierno de Argentina. Incluso si se quiere se puede decir que sus dirigentes son bolivarianos, de cuando apoyaban a Chávez, Correa y Evo Morales, los dos últimos caídos en desgracia. En ningún caso comunista. Los viejos comunistas pueden dar fe .

Fernando Santiago