PACO MOLINA. Un relato inédito de Pepe Griñan

Fernando Santiago Muñoz | 27 de septiembre de 2010

[caption id=”attachment_5339″ align=”alignleft” width=”275″ caption=”Paco Molina en la actualidadPaco Molina en la actualidad

”Paco

Éramos dos hermanos. En realidad éramos cuatro, pero mis hermanas no iban al fútbol. Lo hacíamos nosotros dos con nuestro padre. El fútbol nos evadía de aquellas semanas que empezaban el lunes y que no terminaban hasta el sábado ya bien vencida la tarde. Vivíamos entonces en esa  certidumbre que convierte el futuro en una historia ya contada. Era como si los merecimientos estuvieran muy por encima de lo recibido, como si la vida se hubiera olvidado de las oportunidades. Solo los veranos conseguían acercarnos un poco a lo imprevisible, a lo que encerrábamos en nuestros sueños. Pero los domingos de aquellos inviernos interminables había fútbol. Y eso cambiaba las cosas aunque fuera solo por unas horas.

Aquel día mi padre lió dos cigarrillos más de los que cabían en la petaca. No fue un cálculo equivocado ni una distracción. Durante unos instantes los dos pitillos quedaron sobre la página del periódico entre los restos de la picadura. Luego encendió uno y se metió el otro en el bolsillo superior de la chaqueta. “Éste, dijo, para celebrar el primer gol de Enriquito Collar”. Cuando pronunció la palabra gol le salió de la boca un torrente de humo como si con él hubiera querido empujar el balón hasta el fondo de la red. Jugábamos contra el Madrid de Di Stefano. Mi madre se lo debió imaginar al ver que habíamos comido atropelladamente. Así que, mientras nos metía los bocadillos en el bolsillo del abrigo, mirando con sorna a mi padre, apostilló: “Ese Gento es mejor que Collar, ¿verdad?” Mi hermano y yo abucheamos sus palabras mientras nos poníamos el abrigo, los guantes de lana y el pasamontañas.

Era febrero y hacía ese frío intransigente del Madrid de los años cincuenta. La glorieta, en las primeras horas de la tarde del domingo, parecía abandonada; como si la gente hubiera querido cerrar los ojos ante la inminencia del lunes. Su quietud solo se rompía, de vez en cuando, por algunas parejas que, andando con la lentitud de quienes saben que el destino no se mueve, iban al cine de la Flor. Al bajar las escaleras del metro, dirección Cuatro Caminos, solo se oyeron nuestros propios pasos, mucho más acelerados que los días de colegio, y los nombres, cantados a dúo, de la alineación de aquel Atleti: desde Pazos, en la portería, a Collar, en el extremo izquierdo.

Metropolitano

El Metropolitano era un campo casi subterráneo cavado en un desmonte. Nosotros, que éramos socios sin asiento, íbamos a la zona del gol sur donde la parte más alta de las gradas estaba ras por ras con la calle de atrás del estadio. Éramos los aficionados más constantes y nos concentrábamos en ese recinto que iba bajando desde ahí hasta dar en un ligero terraplén que venía a separar nuestra zona de la de los abonados que veían sentados el partido. Mi padre, al igual que hacían sus amigos con sus hijos, nos pasaba la valla para poder sentarnos delante de ella, en el desmonte, y ponernos así a resguardo de las avalanchas que solían producirse. En ese espacio fronterizo nos reuníamos un puñado de niños. Nos sentábamos en el suelo, sobre un pañuelo que llevábamos con solo ese propósito y hacíamos grupo según las afinidades que se habían ido delatando partido a partido. Los distintos jugadores rojiblancos eran los que servían para forjar amistades entre nosostros. Pero todos nos uníamos en la intransigencia con  lo que  sentíamos como más irreconciliable con nuestros sentimientos. Y eso para todos nosotros era el Madrid. El que, precisamente, se medía a nuestro Atleti en esa fría tarde de febrero.

No sé qué fue lo que me hizo ponerme de pie a los pocos minutos de empezado el partido. Fue una escapada de Collar que desbordó a su marcador por la banda. Probablemente me acordé del cigarro que mi padre había guardado en el bolsillo. El caso es que, tras el centro del extremo, el balón rebotó en Marquitos y quedó a los pies de Molina que, sin pensárselo dos veces, lanzó un cañonazo que entró, por alto, en la portería del Madrid. Casi al instante estábamos todos dando saltos de alegría y gritos de júbilo, mientras los que teníamos a nuestras espaldas trataban de resistir la avalancha que inexorablemente provocaba cada gol del Atleti. Cuando nos volvimos a sentar, mi amigo Juan, del que mi madre solía comentar que era un jaimito, dijo frotándose las manos: “Vaya golazo de Paco”. Nunca le había oído a nadie llamar Paco a Molina. Así que le corregí: “No ha sido Paco; ha sido Molina, el número 8, ¿no lo ves?”. “Pues eso, me contestó: Paco. Paco Molina”.  Me sorprendió esa intimidad de Juan con el interior derecho rojiblanco. “¿Y por qué sabes tú que se llama Paco?”, le pregunté con cierto malhumor. “Porque mi abuelo era amigo de su padre”. Me pareció el colmo de los embustes: “Vete ya! Si Molina es chileno y tus abuelos son catalanes”. “No es así. Molina es español y sus padres y abuelos también. Pa que te enteres, listo”. “Te lo has inventado”, dije para zanjar la discusión. Me iba a contestar cuando una internada de Miguel estuvo a punto de terminar en el segundo gol. Ahí quedó la cosa.

El partido terminó con el único gol de Molina y la victoria del Atleti sobre el Madrid. A pesar de que hacía mucho frío no quisimos hacer cola para coger la camioneta que llevaba a Quevedo. Preferimos andar hasta el metro de Cuatro Caminos. Entonces no se jaleaban las victorias como ahora. Al acabar el encuentro volvía a hacerse presente la inminencia del lunes y los movimientos se hacían más lentos y las formas más grises, como si se estuviera ensayando el mundo inerte de los días laborables.

El bulevar de Reina Victoria había sido bautizado como la senda de los elefantes porque, al término de los partidos, lo recorríamos los aficionados del Atleti dando trompadas. Aquella fue, en cambio, una tarde distinta y el tono oscuro de los abrigos se veía más alegre con las risotadas de los aficionados. Todos tratábamos de prolongar una victoria que sería pronto un recuerdo. En varios balcones se podía ver un movimiento de visillos y por la acera central mi padre nos llevaba a mi hermano y a mí de la mano y juntos comentábamos las jugadas más emocionantes. Las recreábamos convirtiendo a sus protagonistas en héroes. Le pregunté a mi padre por el pitillo que se había guardado en el bolsillo y, como me esperaba, se lo había fumado. “Pero el gol, le dije, no fue de Collar sino de Molina”. “Bueno, contestó, pero la jugada fue de Enriquito. Y tápate la boca”. No le hice caso y volví a tirar hacia abajo del pasamontañas: “Papá, ¿a que Molina es chileno?”. Mi padre se me quedó mirando un buen rato sin saber qué contestar. Se demoró meditando la respuesta y al final concluyó: “Es verdad que ha jugado con la selección nacional de Chile, pero es español”. “¿Y cómo es eso?”, volví a preguntar. “Comiendo”, dijo mi padre. Ni una palabra más.

Quise hacer un nuevo intento en el metro pero el ruido me impidió hacerme entender. Además iba tanta gente en el vagón que mi padre no podía agacharse para hablarme. Así que di por zanjada la cuestión. Solo volví a ello en otros partidos en los que, al salir a colación el nombre de Molina, yo, para dármelas de entendido, solía llamarlo por su nombre de Paco.

Al poco de aquella victoria sobre el Madrid, creo que fue en la temporada siguiente, Molina regresó a Chile y yo sentí una inexplicable sensación de pérdida, como si me hubiera dejado un amigo. Su generosidad en el terreno de juego, su forma de hacer todo fácil lo hacían, es verdad, poco visible. Pero el Atleti, sin él, parecía distinto, un poco más distante. Sólo pude recuperar ese ritmo categórico de las alineaciones aprendidas de memoria cuando Adelardo se hizo dueño del 8 que dejó Molina. Pero, todavía hoy, suelo recordar a aquel interior derecho que fue siempre oscurecido por la fama de otros delanteros; a aquel Paco Molina que, con solo nueve años, esto lo supe mucho más tarde, se vio en la necesidad de embarcar en Francia, a bordo del Winnipeg, donde su familia pudo huir de la saña del fascismo. Desde entonces y hasta muchos años después Madrid fue, como dijo Dámaso Alonso, una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). Solo mi Atleti, los veranos en la sierra y el cine de programa doble me permitían soñar con los imposibles que luego llegaron.

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  • TOCOCO

    Bonita narracion….lo q me ha echo gracia fue la contestacion de tu padre a la pregunta,como? y te dice ..comiendo….jajajja

  • Fernando Santiago Muñoz

    Tococo: pero el cuento es del Presidente de la Junta, no mío. No es mi historia, sino la suya. En 1957 yo no había nacido.

  • Un becario de Vejer

    Seguro que para empatarle el partido a Don Jose Antonio, Don Javier de Olvera va a escribir la historia del Sevilla desde los tiempos de Campanal.

  • David

    Me ha parecido un relato enternecedor

  • Selva Otero-Pizarro

    HECHO de hacer con H, no es del verbo echar.

  • Pedazo invento "Con la Venia"

    A este relato lee falta ambiente…

  • Hans

    Griñan, una buena persona. Siempre le recuerdo como el artífice de la reparación a las víctimas del VIH. Aquellas personas que fueron contagiadas con productos farmaceúticos,los cuales procedían de Estados Unidos.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Becario: y la delantera stuka.

  • Un becario de Vejer

    NO le conocí. En la delantera del Sevilla recuerdo a Scotta. Creo que era argentino. No debe ser el mismo, porque Scotta jugó a mediados de los setenta con Biri-Biri y Superpaco. Quizás tambien con Antonio Alvarez al que ayer cesó su amigo, don Fernando. Me parece un exceso despedir a un entrenador en la quinta jornada, la verdad. Y pensar, señora Indalo, que su Real Madrid mantuvo en el banquillo a Miguel Muñoz mas de una decada. ¡Que tiempos!

  • elmendalerenda

    El fútbol no es lo mio, pero he de reconocer que la historia es para estar sentado con un buen cafe y un cigarro.

  • tococo

    SELVA; tienes razon,perdon por mi error.

  • piero

    Becario, la “delantera stuka” era el sobrenombre que recibía el ataque del Sevilla allá por los años cuarenta: Pepillo, Campanal, Raimundo…

    Por lo demás, casi somos de la misma quinta (yo nací un poquito después) y creo que reuníamos los mismos cromos (que por entonces se llamaban estampas…).

    Por cierto, que entre los mitos sevillistas que usted cita también tendría cabida el portuense Enrique Montero, perdido para el fútbol de élite precisamente en un Trofeo Carranza. Gran director de orquesta, que movía la batuta con destreza de aquí para allá…

  • Selva Otero-Pizarro

    Becario, Scotta es argentino pero creo recordar que también jugó en Brasil, entre otros…

  • Selva Otero-Pizarro

    Tococo…me sentó fatal corregirte pero me hieren los ojos estos errores…espero lo sepas entender…

  • Fernando Santiago Muñoz

    Menda: es una historia sobre el franquismo y el exilio. El Atleti es el MacGuffin

  • Fernando Santiago Muñoz

    Conocí a Pepillo en el Málaga. No sé si es el mismo. Jugaba en el allí al final de su carrera, con Garay, Otiñano, Ben Barek, Chuzo y un joven Velázquez cedido por el Real Madrid.

  • TOCOCO

    Selva..sin ningun problema

  • Un Becario de Vejer

    Caramba, desconocia completamente del todo que la delantera del Sevilla de esa epoca era conocida como Stuka. Por curiosidad, ¿porque se la llamaba asi?. He de decir tambien que la descripcion de Enrique Montero “gran director de orquesta que movia la batuta con destreza de aqui para allá” me ha devuelto el recuerdo del mitico y memorable coro Los Concertistas -el mejor sin duda de la historia del carnaval de Cádiz- en el que salió mi paisano el de la radio. ¿Usted tambien Señor Piero?

  • Fernando Santiago Muñoz

    Becario: yo me acuerdo de Los Concertistas Desconcertados, del Fletilla creo que era, pero “con el violín, con el violón y con el tirón , a ver si entra uno con dos cojones y lo arregla tó”. Y eso que el Fletilla fue de la CNT que si llega a ser de Falange… Pero bueno, como usted sabe yo de carnaval no tengo ni idea.

  • pepe

    Los stuka eran los aviones bombarderos de Hitler que empezaron a usarse contra la República en la guerra civil por la llamada Legión Cóndor. La delantera sevillista era del año 40; es decir de cuando Franco impartía doctrina a favor de la causa nazi. Luego, cuando la derrota del Eje obligó al régimen a maquillarse, lo de stuka pasó a mejor vida

  • piero

    Señor Becario, en efecto, fuí orgulloso componente de esa mítica agrupación, de la que no se sabía qué admirar más: si el vistoso colorido de sus ropas o la angelical afinación de sus voces.

    Y se queda usted corto: no sólo fue el mejor coro de la historia del carnaval (eso se da por descontado) sino que podía mirar a la cara, sin desdoro, a conjuntos como el Orfeón Donostiarra o los Pequeños Cantores del Viena. Otro día hablaremos de la indudable importancia de “Los Concertistas” (original de Galán y Bretón, si la memoria no me engaña) en la evolución de la música pop durante los años ochenta.

  • Un Becario de Vejer

    Anote, don Fernando.

    Una patada en la boca
    Una piña bien da en un ojo
    siete golpes en los riñones
    una pierna y un brazo roto.
    Eso es lo que se merece
    quien critica a mi ciudad.

    Porque no le hacen justicia
    a mi tierra la gaditana
    EN LA TELE Y EN LA RADIO
    dedicandole un gran programa
    dentro del cual se recoja
    la historia de mi ciudad
    trimilenaria, llena de gracia
    y de antiguedades
    que las civilizaciones anteriores
    dejaron en la ciudad.

    La dama de Cádiz, el circo romano
    junto con la cabeza
    del gran Cesar Trajano
    las piedras valiosas,
    griegas y fenicias
    y otras muchas más cosas señores
    que en el Museo pueden ver.

    Es la letra de un tango del simpar coro Los Concertistas del año 1981. ¿Cabe mayor defensa de gaditania, dios mio de mi alma? ¿Tiene parangon esta encendida loa a Cadi-Cadi?

    Este tango lo cantó en el Falla mi paisano el de la radio. ¿Porque no le hacen justicia a mi tierra la gaditana en la TELE Y EN LA RADIO, dedicandole un gran programa? Y por supuesto que el que ose criticar a Cádiz le damos la del pulpo. Eso cantó el tio con candor juvenil de sus ya lejanas diecisiete primaveras y con el corazon henchido de gozo gadita, mientras su voz clamaba por un mayor protagonismo mediatico para la ciudad de sus amores y entretelas. Tela.

  • Un Becario de Vejer

    Por favor, señor Piero, cuando vea a mi paisano el de la radio que fue compañero suyo de coro, identifíquese. Hagalo de forma sigilosa, en clave y tomando las debidas precauciones para que no les detenga la Policia. El delito de alarma social que cometieron los componentes de ese coro aun no ha prescrito.

  • piero

    Conteniendo a duras penas el temblor de mis dedos, transido de emoción al recordar aquellos inspirados versos, le aseguro, señor Becario, que saludaré a su paisano vejeriego cuando le vea por el barrio…

  • Indalo

    Efectivamente Sr. Becario, ¡que tiempos aquellos! los de Miguel Muñoz jugador formando la linea media con Zarraga y posteriormente como entrenador con un buen palmarés de titulos y de remate la selección ¡la roja!.
    En relación con el relato de mi paisano Sr. Griñan, aunque soy algo más joven y del equipo contrario recuerdo alguno de sus comentarios como la celebre gradona del Metropolitano, la senda de los elefantes y las celebres camionetas que llevaban al estadio desde distintos barrios de Madrid. En lo futbolístico nombres ilustres desde Pazos en la portería hasta el ala infernal formada por Peiró y Collar.
    Muy buena la anécdota de ” “¿Y cómo es eso?”, volví a preguntar. “Comiendo”, dijo mi padre. Ni una palabra más “. Algo muy propio de aquella época.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Indalo: a mí también me mandaban a callar de manera tajante. Serán los padres de la posguerra… Cualquiera manda a callar a mi hija.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Piero sigue en activo, que yo sepa.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Piero y Becario: y yo que no me acuerdo de ese coro… Qué cabeza la mía. Creo que salía en el programa de Rivas el otro día, en Onda Cádiz.

  • elmendalerenda

    Señor Becario yo conoci a un componente del coro los Concertistas, pero la verdad sinceramente no me acuerdo de su nombre (hace tantos años) creo que fue por el 81 como usted bien dice ya que mi memoria me juega malas pasada.Yo tenia ya mis años y el era solo un chaval que prometia en esto del Carnaval, creo recordar que años siguiente volvio a salir en otros coros pero yo me marche de Cadiz y le perdi el contacto… bueno no le voy a dar a usted la murga con mis recuerdos.
    A le comento esto porque veo que usted se sabe alguna letrilla de este coro.

  • Un Becario de Vejer

    Don Antonio Rivas, ¿tiene usted imagenes del coro Los Concertistas? ¿Y usted señor piero?

  • piero

    Señor Becario, tengo alguna imagen mental que intento borrar desde hace años, pero no lo consigo…

    Y de las otras no tengo ninguna, se siente.

    Por cierto Fernando, hace ya cuatro añitos que, por fas o por nefás, no salgo con mi callejera, así que realmente creo que más bien estoy ya en las clases pasivas. Y no me ha quedado ni pensión ni nada…

  • Fernando Santiago Muñoz

    Piero: ¿pero no escribes? ¿saliste 25 años para el antifaz de oro?

  • piero

    Fernando, por suerte para el carnaval de Cádiz abandoné esa costumbre hace ya un tiempecito.

    Y para los 25 años me faltaron quince minutos, cachis…

  • Maria Francisca Molina

    Esto va para Pepe Griñan:

    Estimado, junto con saludar, quiero comentarle que me encanto su relato, sobre todo porque deja muy bien a mi Padre (Paco Molina), quien sin duda fue un gran Futbolista y sigue siendo una gran persona. Es muy bonita su historia, cuando llego a nuestras manos, mi papà estaba muy emocionado y en estos momentos le escribo yo, porque el no tiene correo electrónico, pero si le gustaría saber el suyo para poder escribirle unas palabras, yo soy la hija menor pero vivimos todos en Antofagasta, Chile (mi Madre, hermana, papa), una vez más mencionarle que me gusto mucho su historia y me hubiese encantado estar en su lugar para poder alguna vez haber visto jugar a mi Papá, lamentablemente me tuvo cuando ya era entrenador, que esté muy bien y ojalá me pueda enviar su correo, cariños.

    Francisca Molina

  • Fernando Santiago Muñoz

    Francisca Molina: le pasaré el texto a Pepe Griñán junto con tu correo por si él quiere escribiros.

  • Isabel Molina Moreno

    Hola me llamo Isabel Molina y vivo en Navàs provincia de Barcelona y soy prima de Francisco Molina Simón, hace muchos años que mis hermanos y yo no teniamos noticias de él, por eso nos hemos emocionado mucho al leer este articulo en el diario as, cuando estaba jugando en el atlético de madrid manteniamos contacto con él. Recuerdo que la abuela de Francisca, que se llamaba Isabel y su tia Luisa estuvieron en casa cuando yo tenia 7 años, conservo fotos de ellas y de Francisco cuando jugaba con el atlético de madrid.
    Deseamos que le digas a tu padre si nos recuerda, mi padre Pedro Molina Ruiz, era hermano del su padre Paco Molina Ruiz.
    Mis hermanos són Francisco, Pedro y Miguel Molina, Francisco mi hermano mayor tiene la misma edad que tu padre.
    Deseo que si puedes te pongas en contacto con nosotros, o si el señor Fernando Santiago Muñoz fuera tan amable de poder ponernos en contacto se lo agradeceriamos, ya que el tener noticias de nuestros familiares nos a echo mucha ilusión, un abrazo y muchos besos para Francisco, su mujer y sus hijas.
    Esperamos noticias. Lo dicho, estamos muy contetos.
    Isabel Molina

  • Fernando Santiago Muñoz

    Isabel Molina: te mandaré el correo electrónico de tus familiares en Chile.

  • Isabel Molina Moreno

    Fernando Santiago, en nombre mio y de mis hermanos le agradecemos su ayuda. Y queremos felicitar también al Señor Pepe Griñan por su relato, y darles las gracias a ambos porque han hecho posible que los recuerdos y las preguntas que todos nos hacemos con el paso del tiempo sobre que hsran las personas que en un tiempo formaron parte de nuestras vidas, en este caso tenga respuesta.
    Atentamente Isabel Molina

  • e

    Para Fernando Santiago:Darles las gracias por el reportaje que escribió, sobre mi marido Paco Molina Simon, nos emocionamos mucho ,que mi hija menor Francisca no titubeó,en escribirles, ya recibió el correo de Pepe Griñan,pero más emocionado está Paco de saber de unos primos de Barcelona, así que yo les mandaré el mío, para que lleguen a éste, ya que Francisca no vive con nosotros, mi nombre es Eliana

  • eliana plaza avalos

    Para Fernando Santiago:Darles las gracias por el artículo, que escribió sobre mi Marido Paco molina Simon, como igualmente a Dn Pepe Griñan, se lo haremos saber por correo, ya que le llegó a mi hija Francisca´, él se a emocionado mucho, ya que a raíz de esto escribió una prima de él, la cúal le mandaré mi correo para que llegue directamente a nosotros, ya que Francisca nuestra hija menor no vive con nosotros, me llamo Eliana. Atte,

  • Fernando Santiago Muñoz

    Eliana: cómo me gustaría conocer a su marido. Tengo muchas imágenes del Metropolitano porque mi padre fue socio del Atlético de Madrid en aquella época. Me pareció una historia hermosa.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Isabel: he de confesarte que no conocía a Paco Molina como jugador del Atleti pero la historia que contaba Pepe Griñán era extraordinaria, me emocioné mucho al leerla y al saber que Paco Molina vive.

  • Juan Matrás

    Hermosa historia y espectacular oportunidad de conectar a familiares después de tantos años. Gracias a Fernando Santiago por dar a mi ídolo del ayer y camarada y amigo de hoy, Paco, la alegría y emoción de establecer contacto con quienes comparten su sangre y su raza. Hago mía esta vivencia de Paco y la comparto, con su permiso, tal como hemos compartido nuestro inolvidable paseo por Andalucía, nuestro gusto por la copla y la vibrante jornada en que España logró la Copa del Mundo

  • Fernando Santiago Muñoz

    Juan Matrás: me alegro de haber puesto en contacto a la familia y haber difundido la historia de Paco Molina, gracias a Pepe Griñán, claro.

  • Blanca Elena Matrás

    Ayyyyyyyyyy!!! Estoy que lloro. Por esas cosas de la vida, en el año 2008 coincidimos con Paco y Eliana en Barcelona (también vivo en Antofagasta, Chile) y con uno de mis hijos (residente en Barcelona) tuvimos el placer y honor de llevarlos a Suria, pueblo natal de Paco, lugar al que no había regresado desde que con sus nueve añitos partió al exilio junto a sus padres y hermanos, en 1939. La verdad es que casi podría escribir un libro con las emociones que nos produjo ese viaje al pasado. Sólo lamento no haber sabido entonces de sus familiares, tan cercanos, que viven en Catalunya, habría sido maravilloso para nuestros queridos amigos reencontrarse con ellos.

    Espero que este encuentro se produzca en un futuro cercano.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Blanca Elena Matrás: si alguna vez Paco Molina viene a España me gustaría conocerlo y presentarle a Pepe Griñán. Y si he podido contribuir a que se reencuentre la familia, será una satisfacción.

  • Patricia Inostroza Munster.

    Somos sobrinos de Paco Molina Simón,mi marido es hijo de Diego Molina S,he leído el relato y lo encontré muy interesante,me imagino Paco Molina debe haberse sentido muy emocionado con este relato.En Chile se le recuerda como un gran jugador y los entendidos del futbol aún lo recuerdan.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Espero Patricia que os podáis poner de acuerdo y conoceros. Sería un orgullo para mí haber contribuido a ello.

  • Isabel Molina Moreno

    HOLA, PATRICIA SOY ISABEL Y SI TU MARIDO ES HIJO DE DIEGO MOLINA HERMANO DE PACO TAMBIEN SOMOS FAMILIA, YO SOLO CONOCI A PACO Y A SU HERMANA LUISA CUANDO HERA MUY NIÑA,PERO MI HERMANO MAYOR ME A DICHO QUE PACO TENIA DOS HERMANOS MAS. YA ME DARAS MAS DATOS.

  • RAMÓN DE LA TORRE

    Gracias a que al igual que él, soy un emigrante, tengo la dicha de conocer y más que eso, de ser un gran amigo de Paco, a quien conocí en sus años cercanos a su retiro y hoy de compartir, tanto en nuestras casas como en el Centro Español de Antofagasta, en donde gracias a todo su historial, se le ha premiado con el premio Hispanidad y un gran recuerdo, después de una obra teatral, donde una parte estaba dedicada a él y a su forzado viaje a estas tierras.
    Recuerdo también en mis años de rapaz, en mi verde Galicia, haberlo tenido en las láminas de los álbuns que acostumbrábamos coleccionar.

  • María Isabel Molina González

    Estoy feliz y doy gracias a Dios por la tecnologia que nos permite establecer lazos a traves de las ditancias.Soy descendiente de esta familia que emigro de España hace tantos años. Paco Molina es hermano de mi padre Diego ya fallecido. Es el único lazo que aún une a la familia con el viejo continente. Siempre he querido conocer a la familia de mis abuelos Francisco e Isabel y espero qu ahora se pueda ralizar mi sueño. Escribánme a mi correo y a ti Tío Paco, aqui desde Viña Del Mar te envío un besote por ser tú el que permite éste contacto… Muchos besos

  • Isabel Molina Moreno

    Hola Maria Isabel, soy Isabel prima de tu padre al cual no tuve la suerte de conocer, pero si que conoci a tu abuela Isabel atu tia Luisa y a tu tio Paco,y la casualidad nos a puesto en contacto como tu dices” Gracias a las nuevas tecnologias”.
    Espero que Fernando Santiago como ya hizo con tu tio Paco nos ponga en contacto,yo le voy a estar eternamente agradecida, y con la familia de tus abuelos, que somos tu familia puedas realizar tu sueño un abrazo Isabel

  • Amadeu Olives Santamaria

    Tube la suerte de conocer a Paco cuando visito Súria, su pueblo natal, allá en el año 2008. A raiz de esta visita pude hacerle una entrevista que fue publicada como reportage sobre el exilio de los surienses al finalizar la guerra civil española en una revista local, e indagar mas sobre su vida futbolistica de la qual quede enormemente sorprendido, y mas aun que un nativo de mi población hubiera llegado tan lejos en sus exitos con el balón.
    Ignoraba por completo que en el vecino pueblo de Navàs viveran familiares de Paco Molina, me gustaria poder contactar con ellos.
    Saludos i abrazos a la familia Molina.

  • Jose Alcaide Lopez

    sr. Fernando Santiago Muñoz mi nombre es Jose Alcaide Lopez, mi madre Matilde Lopez Molina era prima hermana de Paco. Mi abuela Rosa Molina Ruiz era hermana del padre de Paco.
    le escribo para perdirle si me podia facilitar el correo de o direccion del Sr Paco, o hijas, vivo en Puerto Sagunto (valencia), el y su mujer estuvieron aqui cuando Paco jugaba al en el Atleti, y junto a mis hermanos Manuel (ya desaparecido), Paco y yo hemos intentado ponernos en contacto con el para saber de su vida.
    agradecido de antemano por tan enorme alegria de volver a saber de la familia, un amigo para siempre.
    mi correo:
    pit_jose@hotmail.com

  • Cesar Fuertes Burgo

    A Eliana muchas gracias por el correo que me enviaste por el cual me he enterado de lo que se ha escrito sobre tu marido, a quien vi jugar en el Metropolitano en mi juventud,pero nunca lo tuve en aquella epoca cara como en los años 80 en Calama. Me lo presento su cuñado en Calama.Alli me mando mi empresa a trabajar a la mina mas grande del mundo a cielo abierto la mina de Chuquicamata. Alli hicimos una gran amistad continuada en Antofagasta donde las dos familias nos cambiamos a vivir.Desde alli escribimos una carta al Registro Civil de su pueblo, Suria pidiendo una partida de nacimiento para solicitar la ciudadania española pues la habia perdido cuando obtubo la chilena.El Registro Civil de Suria nos contesto a vuelta de correo con la solicitada partida.Con ella tramito la perdida nacionalidad española y con el pasaporte español lo tuvimos en España en el año 2008 para recordar su paso por este pais cuando estuvo jugando durante cuatro años en el At.de Madrid.Qué cambiado lo encontró todo. El mes que estubo con Eliana le permitieron comparar la España que el dejó con nueve años, la que dejó después de cuatro años jugando en el futbol español y la España del 2008. Cuando se fué de vuelta a Chile, tuvimos mi hija Mónica yo la suerte de despedir al matrimonio en la Puerta del Sol en Madrid frente a la boca del Metro Calle Mayor.
    Me puse muy triste al despedirme de unos grandes amigos que conocimos en Chile y con los que trabamos una gran amistad durante diez años en aquel hermoso pais- César Fuertes

  • Isabel molina moreno

    Hola,sr Fernando Santiago llevo dias queriendole enviar un mensaje, gracias a su diario supimos de mi prino Paco Molina y ponernos en contacto con él, con correos fotos y llamadas nos estamos poniendo al corriente de las cosa que teniamos atrasadas y lo mejor de todo es que van a venir, ni se puede imaginar la alegria tan grande que sentimos mis hermanos y yo y por eso quiero hacarlo participe de este acontecimiento y darle las gracias por todo, reciba mi agradecimito y un abrazo Isabel.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Isabel, me alegro mucho. Si viene Paco Molina me avisáis para que vaya a ver al presidente de la Junta de Andalucía.

  • Isabel molina moreno

    Hola Fernando:

    Soy Francisca, la hija de Paco, te cuento que estamos en España con mi Papá, la verdad tienen un itinerario muy aplio porque se quedan hasta fines de junio, haber si se ponen de acuerdo para la junta.

    Saludos

  • Fernando Santiago Muñoz

    Llámame a la Asociación de la Prensa de Cádiz y lo organizamos.


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