UNA SEMANA SIN LAS TABLAS DE CÁDIZ SURF PADDLE EN LA CALETA(Preguntas a Capitanía Marítima y al Ayuntamiento de Cádiz) Por Fernando Pérez Monguió

Fernando Santiago Muñoz | 11 de agosto de 2017

2017-08-11-PHOTO-000007662017-08-11-PHOTO-000007652017-08-11-PHOTO-00000764
No caeré en un ejercicio apocalípticamente nostálgico ni en una impostación
exagerada porque ni La Caleta dejará de ser La Caleta porque no haya rutas guiadas de
Paddle Surf, ni estamos ante el Watergate gaditano. Tampoco me cegaré en un
laberinto de subjetividades perdido por la amistad que me une a Moisés Carmona desde
que éramos unos chiquillos que jugaban al fútbol en el Tiempo Libre. Nada de eso.
Huyo de escenarios bucólicos que ya no lo serán, de exclusivas que aspiren al
Pulitzer y de un apoyo incondicional a un colega que lo está pasando mal y que
necesita ayuda. Nada de eso me mueve. Lo garantizo con mi palabra por delante.



Lo siguiente que voy a escribir encierra a partes iguales indignación por lo
ocurrido a un gaditano de mi generación que me contó la injusticia que denuncia
estar sufriendo, y pena porque no deja de simbolizar un paradigma de lo que le
ocurrió con el PP y le está ocurriendo también ahora con Podemos a miles de paisanos
que tuvieron que emigrar por la falta de oportunidades en la capital gaditana.
Moisés Carmona –licenciado en Administración de Empresas, con algún que otro Máster,
y con prácticas en muchas empresas y bancos– tuvo que emigrar hace unos años a
Francia porque aquí se le resistía el trabajo. En una estación invernal pirenaica,
pulía las tablas de esquí o snow. Cuando llegó la primavera, se iba a una estación
náutica y enseñaba a los niños franceses paddle surf, surf o kitesurf. Esto es: 6
meses ganándose la vida con deportes de invierno, y los otros 6 con deportes
náuticos. Así estuvo 2 años.



Con el dinero que logró ahorrar, regresó a Cádiz con la idea de implantar el modelo
de escuela del país vecino en La Caleta. Obtuvo permiso de la Demarcación de Costas
para poner una modestísima –pero dignísima– carpa; se gastó todo lo que tenía para
comprar 10 tablas de paddle surf, remos y chalecos de seguridad; obtuvo el permiso
del Ayuntamiento de Cádiz para descargar a diario el material –porque ni el club
Caleta ni un instituto cercano le cedieron o alquilaron un pequeño trastero–; se dio
de alta como club deportivo ‘Cádiz Surf Paddle’ y se sacó un seguro de
responsabilidad civil. Usó las redes sociales como única manera de publicitar rutas
guiadas y poco a poco, gracias a su perseverancia, al boca a boca, comenzaron a
llegar bañistas de todas las edades que aprendieron a manejarse sobre una tabla en
las agradecidas aguas de La Caleta. Incluso la revista Viajeros de El País le dedicó
un reportaje como uno de los atardeceres más espectaculares sobre el agua.



Todo iba bien, salvo por el dueño de la Escuela Suroeste –que opera desde el Club
Caleta–, Juan Carlos Muñoz, quien no ha parado desde entonces de insultarlo
(“sinvergüenza”), menospreciarlo (“muchachito”), hostigarlo con su lancha e incluso
amenazarlo de muerte (fue condenado judicialmente en sentencia firme por delito leve
de amenazas a pagar una multa de 360 euros y a no poder comunicarse durante 3 meses
bajo ningún formato con Moisés). Según Carmona, el primer día que llegó a La Caleta
le dijo: “Lo que hagas o quieras hacer, o lo haces conmigo o no lo harás”. Y como no
cedió ante ese chantaje, amenaza o lo que sea, Muñoz –conocido como el Carli de La
Caleta– le hizo la vida imposible hasta que lo consiguió el pasado viernes.



Hace una semana, la Policía Local le requisó las tablas atendiendo a un
requerimiento de Capitanía Martítima “de cese de la actividad consistente en la
explotación comercial de artefactos flotantes hasta que no cuente con la preceptiva
y previa autorización de funcionamiento de Capitanía”. Exhorto de Capitanía tras
varias denuncias de Muñoz. Una actividad comercial que el presidente de este club,
Moisés Carmona, rechaza que se le impute a su escuela, que no alquila material
náutico, sino que “desarrolla una actividad deportiva con sus socios” como club
inscrito en el Registro de Entidades Deportivas desde el 19 de enero de 2016.



Así las cosas, planteo las siguientes preguntas a Capitanía Marítima y al
Ayuntamiento de Cádiz:


¿Le ha exigido Capitanía Marítima a las 7 escuelas náuticas –privadas y públicas-
que siguen operando en Cádiz -Glass y Surf School, Cádiz Surf Center, Hopupu Surf
Club, Escuela Náutica Municipal de Cortadura, Club Marítimo Gaditano La Caleta,
Escuela Surf Cádiz y Offshore Surf School Club los mismos requisitos que a Club
Cádiz Surf Paddle?


¿Estas escuelas –publicitan en folletos, cartelería y redes sociales no solo clases
sino el alquiler de material- disponen todas de lanchas de seguridad?


Después de 72 horas de sordina –luego exigen, como debe ser, trasparencia al resto
de administraciones–, ¿por qué el Ayuntamiento no informa de las licencias o
permisos que tienen estos clubes y escuelas? ¿Lo sabe y no informa? O ¿no lo sabe y
no quiere saberlo?


¿Ha ofrecido el Club Caleta y el Club Suroeste sus servicios náuticos con todas las
licencias preceptivas en las últimas 2 décadas?


¿Por qué la Policía Local confisca un material y no lo inmoviliza simplemente si
pisa La Caleta como exhorta Capitanía?


¿Actúa siempre la Policía Local ante denuncias anónimas, como ha ocurrido en este
caso, porque el precedente puede ser muy peligroso?


¿Te pueden requisar un material de tu propiedad sin darte al momento ningún
documento que autorice esa actuación?


¿Te pueden confiscar un material sine die, sin fecha de devolución, cuando es de tu
propiedad y tú puedes usarlo para tu disfrute personal?



Se me ocurren muchas más preguntas, pero la más importante que no deja de torpedear
mis pensamientos: ¿regresará Moisés Carmona a Francia? Espero que no le obliguen a
emigrar. ¡ÁNIMO GADITANO! ¡ÁNIMO AMIGO!

  • Grumete

    Este señor, para tener tanta titulación empresarial y anunciando el cobro de sus “lo que sea” sobre las tablas, debería conocer la normativa.
    Esto es jauja, la normativa, la legislación no la pasamos por el forro.

  • Astarté

    Cansa ya el temita de la escuela Paddle Surf Cádiz. A mí no me vende usted la moto. Este señor será todo lo emprendedor que usted quiera, pero si su “emprendimiento” se basa en saltarse las normas y engañar diciendo que es un club deportivo cuando está encubriendo una actividad comercial sin observar las normas de seguridad mínimas, entonces no es un emprendedor sino un “espabilao”. A él y al resto de escuelas deportivas deben exigírseles normativa de seguridad, que luego vienen las tragedias. Suerte que hasta la fecha no haya pasado nada grave.

  • Océano

    Yo no es por nada,pero tanta entrada sobre este tema a qué viene?

  • Océano

    Mi pregunta al Sr. Monguió sería, ¿tendrán que irse los trabajadores de INGRASA a trabajar a Francia?.

  • moises

    No se quien eres:::pero me gustaria conocerte……

    te adjunto mi numero y quedamos cuando quieras….y te lo explico con mas detalles….hay que hablar con propiedad….antes de criticar….

    eres del clan del karli?? venga llamame 679446197

  • moises

    No se quien eres:::pero me gustaria conocerte……

    te adjunto mi numero y quedamos cuando quieras….y te lo explico con mas detalles….hay que hablar con propiedad….antes de criticar….
    llamame 679446197

  • Pablo

    Desde luego la adminsitracion debe ttatar a todos igual, sino se cae en la arbitrariedad y mas cosas…..


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber