Teresa Rodríguez por la ruptura de España

Fernando Santiago Muñoz | 14 de septiembre de 2017

DEL “DAÑO IRREPARABLE” AL 1 O. POR EL DERECHO A DECIDIR. TERESA RODRÍGUEZ Y MIGUEL URBAN EN LA VANGUARDIA

“El PP recurre al Constitucional el Estatuto catalán para impedir ‘un daño irreparable”. Así titulaba El País del 1 de agosto de 2006 el recurso que ante el Tribunal Constitucional presentaban los dirigentes de ese partido contra la reforma del Estatut que había sido acordada por el Parlament catalán, luego parcialmente amputada por el parlamento español y finalmente aprobada en referéndum en Catalunya. La resolución del Tribunal Constitucional llegaría casi cuatro años después anulando 14 artículos e interpretando restrictivamente otros 27 de ese Estatut. Rajoy, Acebes y Sáenz de Santamaría, aunque no enteramente satisfechos, aplaudían esa decisión mientras Rodríguez Zapatero, entonces presidente del gobierno, constataba que con ese desenlace se producía “el final de la descentralización política”.

No podía sorprender, por tanto, que pocos días después, el 10 de julio de 2010, una manifestación ciudadana recorriera las calles de Barcelona alrededor del lema unitario “Som una nació: Nosaltres decidim” para mostrar la indignación ciudadana ante esa sentencia. La conclusión de que se había cerrado la puerta a una vía federalizante de reforma del Estado autonómico para Catalunya condujo al desarrollo de un mucho más amplio y plural movimiento soberanista e independentista que el existente hasta entonces, llegando a arrastrar incluso a una formación como Convergència, partido que hasta entonces había sido pilar necesario para la gobernabilidad del régimen y también afectado, como hemos podido comprobar luego, por diversos escándalos de corrupción. Una formación que, pese a algunos análisis interesados de uno u otro lado, sólo es una parte, y no la mayoritaria ni hegemónica, de ese movimiento.

El anuncio de la convocatoria de un referéndum el próximo 1 de octubre por el Govern de la Generalitat, con el apoyo de la mayoría del Parlament, en torno a la pregunta “¿Quiere que Catalunya sea un Estado independiente en forma de república?”, es en realidad la respuesta al “daño irreparable” que el PP hizo al pueblo catalán con su recurso ante el Tribunal Constitucional. Es muy probable incluso que hoy muchos y muchas dirigentes del PP reconozcan en privado que fue ese recurso –y, sobre todo, la campaña desplegada en torno al mismo- un error por haber acabado siendo el principal responsable de haber contribuido decisivamente a un ascenso del independentismo en Catalunya a lo largo de todos estos años.

Sin embargo, a pesar de la inmediata reacción ciudadana frente a lo que Javier Pérez Royo ha denominado “ruptura del pacto constitucional” derivada de la citada sentencia, desde que el PP llegó al gobierno en noviembre de 2011 (después, por cierto, de la contrarreforma exprés del artículo 135 de la Constitución) no ha habido esfuerzo alguno por buscar un nuevo marco de negociación, como le recomendaba el propio Tribunal Constitucional en otra resolución de marzo de 2014. Todo lo contrario: la defensa fundamentalista de la letra de la primera parte del artículo 2 de la Constitución (“la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”…, dictada por la jerarquía militar en 1978) ha sido siempre el “argumento” recurrente, acompañado de una nueva tendencia a la recentralización política y financiera e incluso de ataques a la lengua catalana con el ministro de Interior, de triste recuerdo, Fernández Díaz a la cabeza.

Mientras tanto, hemos visto desarrollarse en Catalunya manifestaciones multitudinarias y pacíficas durante todos estos años e incluso una consulta popular el 9-N de 2014 que, pese a no ser reconocida por el Estado, contó con la participación de más de dos millones de personas. La falsa ilusión en que este movimiento cayera en la frustración y en la división ante la cerrazón del gobierno, pese a que éste ha contado siempre con el apoyo de la cada vez más extensa y beligerante caverna mediática y de los jefes de Estado europeos, ha acabado conduciendo a un rotundo fracaso.

Tampoco la tímida apertura del PSOE de Pedro Sánchez al reconocimiento de la “plurinacionalidad” ha logrado apoyos significativos en Catalunya, hasta el punto de que la propia postura de Sánchez ha vuelto a virar hacia el apoyo a la cerrazón de Rajoy tildando el referéndum de ilegal y dejando la puerta abierta a la retirada de las urnas por parte de la policía. El problema no es el de encontrar un ”encaje” de una nación cultural en una nación política española sino el del reconocimiento en condiciones de igualdad de la identidad nacional catalana, la española y del resto de nacionalidades empezando por las ya reconocidas en la actual Constitución: gallega, vasca y andaluza. Incluso en la sociedad española está aumentando el porcentaje de personas, sobre todo menores de 45 años, que se muestran favorables a permitir la celebración del referéndum catalán tan persistente y mayoritariamente reclamado. Éste es un avance muy significativo y que, en buena medida, se debe al concurso político de una fuerza como Podemos.

“Sólo queda reconocer la legitimidad de la convocatoria del referéndum y que sea la ciudadanía catalana la que decida si quiere o no separarse del Estado español”

No cabe pues dejarse engañar por quienes descalifican con las peores acusaciones a esos millones de personas que de forma persistente a lo largo de todos estos años han reclamado el derecho a decidir su futuro, incluida la independencia. Agotadas la vía federalizante del Estatut y la búsqueda de un referéndum pactado con el Estado –como se hizo en los casos de Quebec y Escocia–, sólo queda desde el punto de vista democrático reconocer la legitimidad de la convocatoria del referéndum el próximo 1 de octubre y que sea la ciudadanía catalana la que decida si quiere o no separarse del Estado español para, como sería deseable, poder llegar luego a un nuevo tipo de relación, basada en la voluntad y no en la fuerza, entre todos los pueblos del Estado español.

Consideramos, además, que nuestro apoyo es coherente con lo que se decía en el Manifiesto fundacional de Podemos ante las elecciones europeas de mayo de 2014: “Una candidatura que, frente a unos gobiernos al servicio de la minoría del 1%, reivindique una ‘democracia real’ basada en la soberanía de los pueblos y en su derecho a decidir su futuro libre y solidariamente. La democracia no nos da miedo a las y los demócratas; estamos encantados de que escoceses y catalanes puedan hablar y decir qué futuro desean. Por tanto, que apoye la celebración de la consulta convocada en Catalunya para el 9 de noviembre”.

Frente a quienes contemplan aterrados, desde arriba, el referéndum del 1 de Octubre como una especie de cataclismo, los y las de abajo deberíamos contemplar la escena, como un momento impostergable para la recreación democrática, la redefinición de las lógicas de la participación en política entre iguales. Porque estamos convencidas de que la celebración libre y con todas las garantías posibles del referéndum el 1 de octubre, y no su prohibición, contribuirá –sea cual sea su resultado– a la profundización de la democracia y supondrá un estímulo para quienes fuera de Catalunya seguimos apostando por el derecho a decidir sobre todo lo que afecta a nuestras vidas y a nuestros derechos y libertades frente al régimen y a la troika. Ha llegado el momento de abrir los candados de la transición del 78 que se justificaron con el “ruido de sables”. El primero de esos candados es el modelo de Estado, pero quizá luego vengan otros como el fin del régimen del olvido y la impunidad de los crímenes del franquismo, la necesidad de que derechos sociales como la vivienda y el trabajo sean efectivos y obligatorios para los poderes públicos o la jefatura de estado hereditaria y congénita. Queremos abrir candados, sí. Pero si el gobierno del partido más corrupto de Europa ha decidido con la connivencia del no tan nuevo PSOE de Pedro Sánchez poner candados a colegios electorales y secuestrar urnas en una vergonzosa proyección de dictadura orweliana, por lo menos, que no lo haga en nuestro nombre ni en nombre de la democracia.

Teresa Rodríguez es una activista y diputada por Podemos en el Parlamento de Andalucía.

Miguel Urbán Crespo es cofundador de Podemos y ahora ejerce de eurodiputado por esta formación.

  • Gustavo

    Como diría Tarradellas; “En política se puede hacer de todo menos el ridículo”. Y estos dos personajes lo hacen de sobra.

  • YO ACUSO

    “Activista y diputada….”yo que pensaba que era profesora de secundaria.Animo a la lectura de un interesante articulo publicado en EL País el 16 de octubre de 2014!!!! por Martin Ortega Carcelén sobre el eufemismo del que llaman derecho a decidir.

  • Alfonso

    Ajá como hay gente que pide votar eso es lo mas democratico del mundo, aunque se salte la Ley. Pues nada, sería gracioso por ejemplo que el pp planteara un referendum para ilegalizar a podemos, esgrimiendo el derecho a decidir, aunque se incumpla la Ley. La activista Rodriguez no se negaría viendo estos argumentos (ah y el 135 aunque no venga a cuento).

  • Briseida

    Ni estos saben otra cosa que no sea el vivir del cuento y aprovechar todo charco para adquirir su propio protagonismo y vivir toda la vida de acciones ridículas como está para que sus carteras no bajen de cuánto cobran ahora a costa de nuestros impuestos.
    En especial esta activista vividora, solo tiene una calificación política cuál es OPORTUNUSTA DESPRECIABLE.

  • Gustavo

    ¿Y el Kichi qué dice de todo esto?: de momento calla (twitter), disimula con la bandera de España en la Plaza de Sevilla, no vaya la oposición a montarle un moción de censura por separatista…

  • Jesus

    Lo curioso de esta pandilla es que han llegado donde han llegado gracias a las leyes y al sistema político que dicen aborrecer. Dña Teresa podría solicitar la independencia del cantón de Rota.

  • Carlos

    Teresa : Cuando seas mayor te leeré.

  • Océano

    Ufff menos mal que mis hijos ya no van al instituto.

  • Océano

    Teresa y Jose Maria González, sería posible que por transparencias y todo eso, nos mostrarais la declaración del IRPF del 2016?. Es que hay unos dimes y diretes con eso de las donaciones y la tributación de las mismas.

  • Gustavo

    Esta activista, personaje ridículo donde los haya (la líder política peor valorada de Andalucía), va a reinventar aquello de: ¡Teresa y cierra España!

  • Un Tal Iván

    Me sorprende que una supuesta defensora de las libertades como Teresa Rodriguez se postule por un referéndum de autodeterminación para separar a los pueblos en lugar de para unirlos.

    Sra. Rodriguez: ¿no estaba usted en contra de las fronteras?
    ¿Quiere quitarlas en Ceuta pero ponerlas en el Ebro?

    ¿A qué juega? ¿A ser progre? ¿A seguir la corriente?
    ¿O es que no entiende nada de que va el anticapitalismo?

    La independencia de Cataluña es un farol con el que la alta burguesía catalana viene chantajeando a los trabajadores españoles desde hace años.

    Y ahora se utiliza como moneda de cambio por una clase política corrupta como forma de afianzarse en el poder.

    Por eso me extraña que una mujer con una supuesta cultura de izquierdas defienda un atraso tal como el referéndum catalán que divide al pueblo catalán y le distrae de exigir responsabilidades a sus gobernantes, que son los responsables de su situación.

  • Yomismo

    N9 hay nada más antagónico que ser de izquierdas y nacionalista. Se ve que en Rota no se lo explicaron.

  • Trueno

    El artículo 2 de nuestra Constitución continúa diciendo : “Y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la SOLIDARIDAD entre todas ellas”. Y de eso se trata, Teresa, de quienes quieren acabar con esa solidaridad, palabra que tanto usas en tus encendidos discursos.
    Y quienes lo pretenden, y sabe una mujer inteligente como tu, es un movimiento contario -lógicamente- a la igualdad de todos, que no para de alentar la división de la ciudadanía para obtener aún más privilegios para ellos a costa de recortar derechos de todos los demás. Y es que son un pozo sin fondo. Un movimiento además con pretensiones de superioridad racial e histórica.
    ¿Qué papel pintáis en este movimiento que no tiene un atisbo de izquierdas?
    Por otra parte, y como soléis,seguís avivando el espectro del franquismo (articulo 2..”dictado por la jerarquía militar de 1978″), porque, qué sería de vosotros sin él?.
    Por último,¿cómo pensáis cubrir las necesidades básicas de vuestros desheredados con la secesión de la región más rica de España?

  • Uantuzri

    Un político, sobre todos los de izquierdas que no roban cuando empieza, se mete a político para trabajar por lograr lo mejor para España y los Españoles.
    Lo mejor para España, para muchos catalanes y para el resto de los españoles es que España no se desmembre.
    Para algunos catalanes sí, para esos burgueses que os están manipulando y que lo primero que van a hacer es amnistiar a quienes tú ya sabes.
    Es una incongruencia y un contrasentido que un político Español atente contra la unidad, la grandeza y la libertad de España.

  • Gustavo

    La simpleza del alcalde sobre el asunto, el pobre no da para más (pleno 30/06/2017)…

  • Gala

    Os habéis venido arriba. Todos a una.

  • Gustavo

    Otro que tal baila: Pablo Iglesias (con tal de echar a Rajoy se alía con los enemigos de España): “Visca Catalunya lliure i sobirana!”. Lo que no se sabe es lo que opinarán al respecto el Barón Rojo (el teniente general del Aire José Julio Rodríguez)…

    http://www.rtve.es/alacarta/videos/telediario/iglesias-clama-diada-visca-catalunya-lliure-sobirana/4214346/

  • Gala

  • Océano

    Gala,Y yo lo vote, fijate y resulta que un decreto de 1977 esta por delante de la constitución de 1978, ennnnnn?
    El chaval no se ha enterado que el independentismo desde hace un año pierde el fuelle, eso si gritan más, y se le olvida la educación recibida por los chavales en aquella nacionalidad..
    Aún así ha dicho algunas cosas coherentes.

  • Trueno

    Para mí, los conceptos izquierda y nacionalismo son incompatibles.
    El argumento de Anguita expuesto en el vídeo que aporta Gala, está recogido en su libro “Atraco a la memoria” (2015). Hay una clara advertencia de la ausencia en el debate sobre el desafío soberanista de cuáles son las CONSECUENCIAS reales que acarrearía al pueblo catalán y al español la secesión de la región más rica de España. Conviene subrayar esto último.
    Los independentistas dibujan un horizonte celestial alejado de las consecuencias reales, y prometen una (otra) arcadia feliz, tomando, en la práctica, a la mayoría del pueblo catalán por imbéciles.
    Del libro antes citado, extraigo unos párrafos que contienen algunas matizaciones importantes : “la izquierda catalana nacionalista, si quiere ser consecuente, debería exponer con toda claridad las razones históricas, culturales e ideológicas de su opción, pero enriqueciéndolas con su proyecto económico y social y, desde luego, con un mínimo talante de solidaridad con el resto del Estado. Si no lo hace así se convierte en un apéndice del nacionalismo burgués”.
    Todavía estamos esperando cuáles son esas razones.


Comentar


Nombre (Obligatorio)

Correo electrónico (Obligatorio)

Página web (Opcional)

El autor, en este espacio, se limita a recoger la opinión y contenidos de los lectores, por lo que no se hace responsable de los mismos. Si encuentra algún texto ofensivo, erróneo o alguna opinión que no sea respetuosa, le rogamos que nos lo haga saber