Pemán nunca existió. Por Antonio Burgos

Fernando Santiago Muñoz | 4 de enero de 2018

En 1976, el poeta y director teatral Luis Balaguer publicó en la colección Adonais un delicioso libro, escrito en gran parte a modo de las coplas del Carnaval gaditano. Se titulaba así, “Las coplas de nuestros Patronos San Servando y San Germán”. Que son los Patronos religiosos de la ciudad de Cádiz, y que, como San Simón el Estilita, saludan al que va a entrar en la ciudad trimilenaria por sus Puertas de Tierra sobre sendas columnas. Balaguer, que era un guasón como buen gaditano, dijo en aquel libro de poemas que la Cuna de la Libertad, aparte de estos dos Patronos religiosos tenía otros dos, líricos: San Alberti y San Pemán. Lo que no podía imaginar Balaguer en 1976, en pleno fervor de la reconciliación nacional de la Transición, era que Cádiz iba pronto a borrar virtualmente de su santoral lírico a uno de sus dos Patronos, y se iba a quedar sólo con el otro. Que los abogados del diablo del pensamiento políticamente correcto iban a elevar cada vez más en sus altares a San Alberti, mientras que a San Pemán le iba a ocurrir como dicen que le ha pasado a San Jorge, que han concluido que nunca existió y que en su vida mató no digo ya un dragón, sino ni una cucaracha. Con lo cual estoy pensando que quizá Balaguer y muchos más estábamos equivocados, y que Pemán no solamente no era santo de la devoción literaria de su tierra, como Alberti, sino que nunca existió. O al menos cada día hay muchos que se empeñan en que nunca haya existido, por la saña con que se dedican a borrar su memoria.

Ya en 2015 el Ayuntamiento de Jerez aprobó quitar del Teatro Villamarta el busto de Pemán que rendía memoria a quien en aquellas tablas estrenó, nada, cuatro pamplinas, como “Cuando las Cortes de Cádiz”, “El Divino Impaciente”, “La viudita naviera” o “Los tres etcéteras de Don Simón”. No conformes con esa goma de borrar la memoria de Pemán, ahora el Ayuntamiento de Jerez le quita el título de Hijo Adoptivo al gran escritor que le dedicó su famosísimo poema “Feria de Abril en Jerez”. Sí, el de “Feria de Jerez!/¡Rumbo y elegancia de esta raza vieja/ que gasta diez duros en vino y almejas/ vendiendo una cosa que no vale tres!”.

Y, paradójicamente, mientras San Pemán es retirado del santoral literario de Cádiz y su provincia, en El Puerto de Santa María le acaban de dedicar durante tres días un ciclo cultural en homenaje a San Alberti. ¿Por el centenario? No, por los 115 años del nacimiento del “Marinero en tierra”. Nada, que Pemán no existe, que no existe más que Alberti. Pemán nunca escribió “Feria de Abril en Jerez”, ni esas obras de teatro, ni los himnos de la Armada o del Ejército del Aire. Ni el Rey Don Juan Carlos nunca le concedió el Toisón de Oro en 1981 “queriendo dar un relevante testimonio de mi real aprecio a esta ilustre figura de las letras españolas, en atención a los deseos de mi augusto padre, por los servicios que le ha prestado durante muchos años y en gracia a su lealtad a la Institución Monárquica”. Le han colocado a Pemán el marchamo de “franquista” y de “falangista”, dos cosas que nunca fue, mientras que a Alberti le han puesto la santa aureola civil de la democracia y de la libertad. Olvidándolo todo. Olvidando la checa de Bellas Artes. Olvidando sus versos a Stalin. Olvidando que aplaudió la entrada de los tanques soviéticos frente a los ideales de libertad de Hungría o Checoslovaquia. Olvidando que jaleó al dictador Castro cuando más cubanos estaba fusilando en La Habana. Y si sobre el Alberti estalinista de la línea dictatorial del PCE se ha extendido la generosidad misericorde de las palabras de Azaña, para otros, como para Pemán, no hay ni paz, ni piedad, ni perdón. Que Pemán defendiera las libertades democráticas de España en el Consejo Privado del Conde de Barcelona, frente a Franco, es algo que hay que olvidar. Pemán no existe. No existen el San Alberti y San Pemán. Existe San Alberti y el demonizado Pemán.

 

  • JUAN CONTRERAS

    Es tan burda esa demostración de sectarismo, que merece todo el desprecio. Ahora bien, ¿ donde están las instituciones de la capital censurando tal vileza ?
    Un simple comunicado, una queja, una protesta, se echa de menos.
    en una ciudad culturalmente decadente.
    Como dijera el poeta, …a la tacita de plata, se le derrama el café.

  • pepe

    durante muchos años San Alberti era un demonio que fue liberado del infierno por la Democracia, no leia yo a D Antonio, quejarse de que solo habia un Santo y ese era Peman, en cualquier caso hay una ley de Memoria Historica, y sobre todo, la voluntad soberana de las “mayorias”

  • Joselete

    ¡Ay, si los maestros republicanos pudieran hablar!
    A. Burgos ha sido injusto con Rafael Alberti. A ambos poetas por sus obras les conoceremos.

  • Fernando Santiago Muñoz

    Pepe: debes ser muy joven y además no haberte informado bien. Antonio Burgos formó parte de la Junta Democrática en la Dictadura.

  • Uantuzri
  • Vecino

    No solo incultos, sino mamarrachos tardoprogres. Burgos, en los tiempos dificiles, manejó su pluma defendiendo a Andalucía y las libertades mucho más que los tontos de hoy en la barrera.Lean un poco,por favor.

  • Joselete

    …y Celia Villalobos era proclive al Partido Comunista y mirad por dónde va.

  • Marcador simultáneo dardo

    ..Y FS era de IU

  • Fernando Santiago Muñoz

    Marcador: hasta que me echaron.

  • Gala

    Interesante. El Pemán franquista
    Fue un vulgar poeta, dramaturgo mediocre y un articulista ligero. Un autor menor que brilló en la peor época de la historia de España, el franquismo, dada su afección al régimen que le nombró por decreto presidente de la Real Academia de la Lengua. Consiguió la cumbre de la fama con la serie televisiva El Séneca donde Antonio Martelo desgranaba un supuesto costumbrismo andaluz lleno de tópicos reaccionarios. El tiempo ha cumplido justicia, ha sabido guardar en la memoria la obra de muchos contemporáneos suyos como Alberti, Lorca, Cernuda, Alonso, Aleixandre y tantos otros que pagaron con la muerte, el silencio o el exilio sus ideas democráticas o su apoyo a la República. Mientras sus contemporáneos huían de España o eran fusilados en las cunetas, él escribía en el Poema de la Bestia y el Ángel una alabanza a la guerra y al ejército sublevado. Su afición al carnaval gaditano (que aparece en La Viudita Naviera), la forja de tópicos como el de Lola la Piconera en Cuando las Cortes de Cádiz, su apoyo a la cofradía del Nazareno y su apego a las tradiciones de Cádiz le convirtieron en un héroe local. Sobre la faceta política de Pemán se quiere pasar de puntillas, como si no se hubiera dedicado a ella, como si su defensa de la monarquía, una vez asentado en España un Rey constitucional, lo lavase todo. Pemán fue un entusiasta defensor de todas las ideas reaccionarias del siglo XX español. Apoyó a los dos dictadores del siglo, Primo de Rivera y Franco, fue dirigente del partido del primero, la Unión Patriótica. Fue diputado de la CEDA durante la República y apoyó todo tipo de sublevaciones contra el gobierno legítimo de España. En cuanto se produce el golpe de estado de Franco, se integra como responsable de educación y cultura en la Junta de Burgos y comienza la depuración del magisterio español que tanta calamidad trajo a muchas familias y desastre a la educación en España(…)

    https://elpais.com/diario/2006/07/31/andalucia/1154298128_850215.html


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