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Una muy mala noticia

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 11:57

Ese templo de la auténtica gastronomía provincial como es La Gallega, de San Fernando, cierra para desgracia de los amantes del buen comer. Una pena muy grande porque era la antítesis del amaneramiento y el postureo que defiende Ángel León y sus seguidores. A La Gallega se iba a comer, no a vivir una experiencia sensorial que poder contar a los amigos. No se qué vamos a hacer. No nos dejes solos, Elvira.

Franquicias. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 6:51

La identidad de una ciudad la hacen los establecimientos propios que imprimen originalidad y la convierten en diferente a otras. En todos los centros de todas las ciudades del mundo hay los mismos restaurantes y las mismas tiendas, debe ser la globalización. En aquellas donde sus comerciantes han sabido renovarse y ofrecer algo distinto, ese sello de distinción y diferencia las hace originales y por lo tanto ,atractivas. Está bien que San Juan de Dios se llene con Volapié, McDonald’s, Burger King y si seguimos un poco más 100 Montaditos y alguna otra. No pasa nada porque haya en el centro Mango, Zara, Spagnolo y tantas otras cadenas, de ropa o de garrapiñadas. También hay gente que busca eso pero los mismos precios y la misma oferta la encuentran en todas y cada una de las ciudades de manera uniforme. Para el consumidor local está bien porque tiene más posibilidades, pero no va a venir turismo para tomarse un Big Mac. Las visitantes esperan encontrar cosas distintas que no haya en su pueblo, desde restaurantes con ofertas de gastronomía de la zona hasta tiendas que le ofrezcan algo singular, sobre todo en el centro. Un par de eso que ahora llaman emprendedores quieren montar un restaurante carnavalesco (signifique esto lo que signifique, que diría Millás) en el Estadio.Le auguro un pésimo futuro. Nadie va a ir hasta La Laguna para ver espectáculos de esta naturaleza ni a comer un filete al pasodoble con pellizco ni un guiso al contraalto mientras algún octavillita se desgañita en el escenario. Opino  yo, desde luego, que soy cualquier cosa menos un emprendedor. Asunto diferente sería montar el establecimiento por el centro, al estilo de La Cava, que ofrece muchas mañanas espectáculos flamencos para los cruceristas con más dignidad que la que baila sobre una tabla en la Catedral, que también la mujer tiene derecho a buscarse la vida, faltaría más.

No es un drama que abra McDonald’s, lo es que La Nueva Ola o el Samuel no termine de arrancar, por decir algo, o que el Sardinero se especialice en esas paellas precocinadas para que los turistas se crean que están degustando un manjar español y muy español hecho por españoles. O que cerrase La Pila Vieja, el Velardes Plaza, el Pedrín, La Palma del Hondillo, el Español, el Mikay o Los Pabellones. No se trata de la nostalgia, se trata de que haya más tiendas como Isi y que prosperen Angelita , El Chicuco, La Cepa, Sopranis, Joselito, Rafael, el Bar de Los Caracoles y Sobrina, por decir algo.

Fernando Santiago

Nueva Asociación de Vecinos

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 5:26

Balneario-Cortadura, los vecinos del Paseo Marítimo y calles adyacentes. Surgida a raíz de la puesta en marcha del carril bici y las consecuencias en el aparcamiento. El presidente es Emilio González de la Muela.

Campo de las Balas

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 4:18

Quedan 23 días

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 2:17

Reguera en el Momart

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 2:15

Han puesto por Canalejas unas luces de color

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 1:13

Aparcamiento

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 0:40

Otros tiempos

Fernando Santiago Muñoz | 8 de diciembre de 2019 a las 0:11

Johnny Marchena en los altares

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 7:34

Junto con ese eufemismo llamado “agrupaciones punteras” parece que está muy preocupado también el empresario linense Johnny Marchena, organizador de muchas de las giras de las más famosas agrupaciones de carnaval por los pueblos de Andalucía. La pela es la pela y si al final no está Canal Sur corre peligro el negocio. Este empresario es el que organizó en el Momart aquel famoso espectáculo llamado La Finalísima al que llegaron  unos inspectores de trabajo y muchos de los integrantes de las agrupaciones punteras huían por las ventanas porque tenían menos papeles que una liebre. Ese es el nivel.

Hasta La Vanguardia

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 7:25

En Barcelona se hacen eco de este grandísimo problema que aflige a la sociedad gaditana.

Casa Mediterránea. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 7:23

CASA MED 3Recuerdo ahora una remota conversación, durante la cual un amigo glosaba las suaves delicias del Mare Nostrum y yo contesté que prefería la infinitud del océano de mi niñez, él replicó: tú has visto demasiados mapas, desde las playas la línea azul del horizonte marino siempre resulta muy lejana. El arquitecto portugués Alvaro Siza comentaba que adora Cádiz pues la siente como una ciudad atlántica, y en efecto esta fortaleza marina huele y sabe a océano, pero las telúricas fronteras de las geografías litorales, muy al contrario de aquellas que dibujan las cartografías políticas, resultan fascinantemente imprecisas. Cádiz es océano, pero también puerta del Mediterráneo, Mark Twain sostenía que Cádiz y Tánger son las ciudades más antiguas del mundo pues se levantaron para custodiar el mar de Ulises, desde entonces ambas disfrutan una exquisita dualidad, como la representada por las Torres Mirador de Cádiz y los Alminares de Tánger, frente al azote de los húmedos vientos de poniente. Precisamente el modelo de ciudad compacta de arquitecturas prismáticas es una constante de las múltiples culturas que han florecido en las riberas mediterráneas. En su ensayo “Arquitecturas sin arquitectos” el autor Bernard Rudofsky (1905-1988), que fue profesor en Yale, se refiere a estas construcciones vernáculas que considera inmutables e inmejorables, contundente afirmación de este clásico desmitificador de la Historia de la Arquitectura.

 

Las tesis de Rudofsky inspiran al arquitecto italiano Gio Ponti y al catalán Jose Antonio Coderch la idea de cómo las raíces de la modernidad se encuentran en la arquitectura mediterránea, piensan que copiar el arte popular conduce al pastiche, pero extraer su esencia permite depurar la nueva arquitectura, basada en la verdad, modestia, alegría y belleza que se contienen en las auténticas arquitecturas del pasado. Ponti, Coderch y Alberto Sartoris se esfuerzan en divulgar esa idea que humaniza el estricto funcionalismo de la Bauhaus, y la difunden a través de la revista Domus que Ponti dirigía desde 1927. Ya en los años 50 los tres profesionales se conocen en Barcelona con motivo de la V Asamblea Nacional de Arquitectos, a partir de entonces Coderch se convierte en corresponsal de la revista donde comienza a publicar su propia arquitectura, y además las de Federico Correa, Alfonso Milá, Antonio Bonet, Josep Maria Sostres y Oriol Bohigas. De esta manera, a través de la revista Domus, arquitectos de España e Italia reinventan la casa mediterránea desde los principios de la modernidad y del ingenio de la arquitectura tradicional.

Desde el pasado 2 de octubre, el madrileño Museo ICO presenta la exposición Imaginando la casa mediterránea, Italia y España en los años 50. La muestra presenta la obra de quince arquitectos italianos y españoles, una colección de imágenes de excelentes fotógrafos como Casalli, Catalá Roca y Maspons, así como material del archivo Coderch donado por sus herederos al Museo Reina Sofía. En aquellos años, pese al clima de obscurantismo que envolvía España, este movimiento cultural introduce aires de modernización que se sirve de la tradición mediterránea como instrumento para la renovación de nuestra arquitectura, que así se incorpora al debate internacional. La muestra comisariada por Antonio Pizza permite conocer interesantes proyectos de esa época y ese entorno. El recorrido expositivo se cierra mediante la última vivienda construida por Rudofsky en Frigiliana (Málaga), cuyos planos fueron firmados por Coderch. Resulta atractiva la presencia de croquis, dibujos, proyectos, obras, revistas y una serie de vídeos tomados en hermosas obras, como la Casa Ugalde y la Casa Rovira, de Coderch.

Julio Malo de Molina

Sobre pactos

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 6:47

Vivienda

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 5:07

La antigua cárcel

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 1:09

José del Toro

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 0:39

Obras en la muralla

Fernando Santiago Muñoz | 7 de diciembre de 2019 a las 0:10

Espectacular

Fernando Santiago Muñoz | 6 de diciembre de 2019 a las 16:19

Trampas en el solitario. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 6 de diciembre de 2019 a las 6:49

Eso que ahora llaman “agrupaciones punteras” son las más famosas , las que están profesionalizadas o semiprofesionalizadas, con muchos de sus componentes que tienen como principal fuente de ingresos las actuaciones por los diferentes pueblos de Andalucía, no se crean ustedes nada de lo de cantarle a Cádiz. Ellos son los que más pierden por el hecho de que Canal Sur no retransmita el Concurso y ellos serán los que presionarán al alcalde para que se llegue a un acuerdo y lo conseguirán, no le quepa a nadie ninguna duda. Al fin y al cabo son sus amigos, muchos de ellos colegas desde hace décadas, algunos de los que cantaron “Si yo fuera el alcalde de Cádiz”  hace 4 años en la calle Rafael de la Viesca cuando por sorpresa la candidatura de Podemos obtuvo 8 concejales. Pronostico que el alcalde bajará  el listón de sus declaraciones y se pondrá a buscar un acuerdo con Canal Sur, caso de que Onda Cádiz no llegase a algún acuerdo con algún otro operador nacional o regional.

Todo este galimatías de la retransmisión del Concurso tiene algo perverso: el Ayuntamiento ha decidido pagarse a sí mismo, por resumirlo. Onda Cádiz, empresa municipal cuyo presupuesto se nutre de las transferencias municipales, le va a pagar al Patronato del Concurso, órgano descentralizado del propio Ayuntamiento, por retransmitir una actividad en un teatro municipal. Aparte del mayor o menor riesgo económico que pueda suponer la apuesta para Onda Cádiz  se trata de una medida  absurda. Yo creo que el Concurso lo debería organizar el Ayuntamiento sin intermediarios, sin procopios que decidan en lugar de los concejales, sin venganzas por la tontería esa de retransmitir la cantera que solo interesa a los papás y las mamás de los niños que cantan. En las bases del concurso se debería especificar que los derechos de comunicación pública se los queda en exclusiva Onda Cádiz. Caso de que revendiese todos o parte, ese dinero podría entregarse a las agrupaciones en función del número de veces que cantasen en el teatro, por no decir que nos estamos volviendo locos con la importancia que le damos a una solemne majadería carente por completo de importancia. Ya lo cantaron Los Carreros: está aquí el Telesur no den la nota, hay que obedecerles o no vienen más. Les recomiendo que no le presten la atención al concurso: es un aburrimiento de tomo y lomo. Salgan a la calle durante el carnaval y mientras tanto lean un libro o vean una buena serie.

Fernando Santiago

Qué tiempos

Fernando Santiago Muñoz | 6 de diciembre de 2019 a las 5:21