Archivo de autor

Excelente cartel no seleccionado

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 7:30

Mi modesta (e innecesaria) opinión

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 7:11

En este alud de gente que opina con tanta convicción sobre la sentencia, la mía no creo que aporte la menor claridad al asunto. No soy experto en derecho y me niego a evaluarla como parte del denominado procès.  Hay mucha gente que ha leído la sentencia completa, que siguieron el curso del juicio a diario y que tienen mucho más conocimiento que yo, desde Pablo Ordaz a Arcadi Espada, Vidal Folch o Ignacio Camacho, por citar legos en derecho pero conocedores de la situación y capaces de explicarse con brillantez. Hay muchos con formación jurídica que saben interpretar la sentencia con rigor y precisión. Yo he intentado leerla entera pero no he podido, habré conseguido leer como la mitad de sus cerca de 500 folios, si soy sincero.

Debo decir en primer lugar que es un sentencia sobre unos hechos concretos explicados en la misma y sobre la conducta de 12 personas. La sentencia no tiene como fin contentar a nadie ni buscar una solución al procesismo catalán. Lo digo por aquellos incautos, como Pablo Iglesias, que han dicho que la sentencia “no ayuda a buscar una solución”. Pues claro, no es su objetivo. Se trataba de ver qué delitos habían cometido una serie de personas (algunos, huidos, no han sido juzgados aún) que llevaron al pueblo de Cataluña, en su conjunto, a unos niveles de enfrentamiento social inaceptables.

En segundo lugar conviene recordar que en Cataluña viven cerca de 8 millones de personas, 2 millones quieren la independencia, más o menos. Y una parte de esos dos millones se movilizan. Quienes salen a la calle no representan al pueblo de Cataluña. Por otra parte en España somos 48 millones de ciudadanos que tenemos todos los mismos derechos. La soberanía reside en el conjunto del pueblo español, no en quienes salen a la calle en Cataluña más o menos agresivos.

No sabría decir si los delitos cometidos fueron rebelión o sedición. Sí tengo el convencimiento de que se cometieron graves delitos que debían ser juzgados. Que quienes los cometieron debían ser condenados  y ellos asumir con gallardía la consecuencia de sus actos, cosa que no han hecho, escondidos tras las movilizaciones de algunos, carne de cañón de quienes viven como reyes en Waterloo o Lledoners. Tenía la vaga sensación , por lo leído, que la rebelión, tal y como está tipificada, no era el delito en cuestión. Pero era una sensación nada más. A raíz de la respuesta de Vox y de los que han salido a las calles en Cataluña, no ha contentado a los más extremistas. Me parece un poco raro la parte argumental de la sentencia donde dice que en realidad lo que se pretendía con todo lo que ocurrió hace dos años era presionar al Gobierno de España y no la independencia en sí misma, lo que ha llevado a ser más o menos magnánimos con la sentencia. No sé, no sé. Aquello tenía la pinta de que iba en serio , hasta que se aplicó en 155.

Me soprende que haya gente de izquierdas fuera de Cataluña que apoyen el procesismo y vean con simpatía a los independentistas y a sus líderes. Es un movimiento reaccionario, xenófobo, que se desliza hacia la violencia como se ha podido comprobar. Un proceso alentado por la burguesía catalana. El nacionalismo va en contra de la esencia de los valores de la izquierda Por otra parte, pretender darle la razón a unos cuantos sobre la mayoría me parece sorprendente. Dos millones no pueden prevalecer sobre 48. Vale que haya gente de izquierdas que quieran una república, que luchen contra las grandes empresas y contra el mainstreem europeo. Lo puedo entender. Pero no que se pongan contra la voluntad del conjunto de los españoles. Esa izquierda lo que hace es justificar el motivo por el cual estarán siempre fuera de las decisiones de gobierno. La izquierda debe defender al conjunto de los españoles y de manera especial a los más humildes, no a los reaccionarios líderes independentistas. Creo yo.

Dicho todo lo anterior: no soy ningún experto en temas jurídicos, observo, leo y, como tengo este espacio, doy mi opinión. Ya sé que de manera innecesaria.

Mañana

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 6:29

Lo de ayer

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 6:13

El muelle

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 4:54

Nostalgia

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 3:52

Reivindicación

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 2:52

Renovación

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 2:49

Entre catedrales

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 1:41

La Marea

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 1:30

Campaña

Fernando Santiago Muñoz | 15 de octubre de 2019 a las 0:43

Ahí

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 19:51

Toda la vida es cine

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 17:43

Convocan a los medios y luego no les dejan entrar

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 17:43

Nuestros sabios y artistas otros países los recordarán. Por Fernando Santiago

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 6:05

“Está Cádiz reluciente, de monumentos plagada, unos de fecha reciente y otros que otra gente ya nos legara.” (Los Cegatos con Botas. 1983) . Cuando nos queramos dar cuenta no habrá esquina de Cádiz que no tenga el nombre de un comparsista o un chirigotero. Está bien que la ciudad pueda recordar a sus héroes populares, podría hacer como el Cádiz y dedicarles una puerta a cada uno en el Falla, y si se acaban las puertas se abren algunas otras. La carrera entre Adelante Cádiz y el PSOE por quedar bien con la familia y amigos de Manolito Santander es de los esperpentos mayores que se han podido ver en la ciudad. Traficar con el sentimentalismo de la gente es algo repugnante. La familia del chirigotero hasta la fecha ha mostrado una discreción y un sentido común extraordinario, a diferencia del espectáculo que se ha producido en alguna otra ocasión reciente con capillas ardientes, vellos de punta, pasodobles en la puerta del Falla y toda la parafernalia emotiva, lágrimas y dedos señalando al cielo, todo incluido. No digo que no merezca algún reconocimiento del mundo del carnaval el chirigotero de La Viña, pero vamos a poner el listón a un nivel que cada vez que muera un autor o un componente famoso de alguna agrupación va a ser imposible no dedicarle algún lugar en una ciudad que como no crea nuevas calles que tiene que inventar espacios. Los jardines situados en la plaza de la Reina podrán tener el nombre que digan los concejales, que para eso fueron elegidos, pero al final pasará como con los de la plaza Asdrúbal, que nadie sabe que se llaman de Blas Infante.

Comprendo que es difícil resistirse a la emotividad del momento, que los políticos no son capaces de poner sentido común sino que piensan que agasajando a los familiares se abren un camino ante la opinión pública que igual de otra manera no tendrían. No sabemos qué piensa el PSOE del Plan Plaza de Sevilla, que antes rechazó y ahora va a aprobar, si ha cambiado de opinión en apenas 6 meses sobre el mismo convenio y cuál es el motivo de este cambio. Por el contrario sí sabemos que el PSOE local piensa que es muy importante ponerle a unos jardines el nombre del chirigotero fallecido. Esperemos que los actuales autores y componentes nos duren mucho tiempo porque en Cádiz falta sitio para tanto oportunismo. Mientras tanto le daban un importante premio al científico gaditano Jesús Martínez Linares que ha pasado sin pena ni gloria, quizás porque no ha pisado cada escalón, cada rincón de mi Carranza.

Fernando Santiago

Varela recibe la bandera republicana

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 5:22

¡Blam, blam!

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 5:09

Joya escondida en Santa Cruz

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 4:55

La vida sigue igual

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 4:46

Santa Maria del Mar

Fernando Santiago Muñoz | 14 de octubre de 2019 a las 2:57