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Ecologistas en Acción sobre las corbetas

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 5:55

La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de rechazar los más de 900 millones de € procedentes de la venta de 400 bombas láser al corrupto y dictatorial Gobierno de Arabia Saudí, merece todo el apoyo de Ecologistas en Acción y no debe ser ninguna artimaña de “postureo”. Sin embargo, para ser plenamente coherente, debería estar acompañada de un replanteamiento global de toda la política de venta de armas a este petro-estado y a todos los que conculcan impunemente los derechos humanos.

La decisión del Gobierno español de vender cinco corbetas al trono saudí, que con seguridad serán empleadas en la guerra contra el pueblo yemení, es éticamente rechazable, a pesar de la pretendida justificación de que creará una importante carga de trabajo en los astilleros de Navantia de San Fernando y Ferrol.

No se trata solamente de un contrato por 2.000 millones de €, sino de todo un programa de colaboración bélica con este gobierno autocrático, que pasa por la creación de una compañía conjunta, Industrias Militares de Arabia Saudí, la remodelación del puerto de Yeda, el mantenimiento de los buques y la instrucción de los marinos saudíes en San Fernando. Y se une a la constante venta de piezas de artillería, municiones y bombas por parte del Gobierno a Arabia Saudí.

Asistimos a un grave conflicto entre el derecho al trabajo en las empresas de construcción naval de la Bahía de Cádiz y los derechos fundamentales a la vida y a la libertad de los receptores y víctimas de ese equipamiento bélico. No podemos actuar como colaboradores necesarios en la masacre que perpetra Arabia Saudí contra Yemen, que ya arrastra un desolador balance de 10.000 muertos desde 2015. Además, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y las Naciones Unidas han documentado presuntos crímenes de guerra de la coalición encabezada por Arabia Saudí en Yemen, un conflicto en que ha habido decenas de bombardeos ilegítimos y criminales de hospitales, escuelas, mercados y mezquitas.

Esta connivencia del Gobierno español con la violación de los derechos humanos se incardina en una escalada del presupuesto de Defensa para este año, que aumenta un 11 %, incluyendo el pago de los Programas Especiales de Armamento.

Es incomprensible y rechazable la aprobación que ha suscitado este contrato de armamento en los sindicatos y algunas fuerzas de izquierda, como el alcalde de Cádiz, Jose Mª González, cuando existen alternativas reales de empleo civil a la construcción naval militar. Una mínima conciencia solidaria y un obligado compromiso por la paz exigen de las fuerzas progresistas la búsqueda de alternativas al paro endémico del sector de la construcción naval que no pasen por reforzar la fabricación de instrumentos de agresión bélica. La solidaridad con las víctimas de la guerra y el apoyo a los trabajadores del sector naval son gestos hipócritas si no van acompañados del compromiso por una cultura y una economía basadas en la paz y la solidaridad.

La dicotomía entre fabricar artefactos bélicos o productos para el uso civil tiene respuesta adecuada; de esta forma, dejaríamos de actuar como colaboradores necesarios en la masacre que perpetra Arabia Saudí contra Yemen. La deconstrucción naval y la energía eólica off shore (fuera de la costa) son las dos alternativas necesarias para el mantenimiento y ampliación de la “carga de trabajo” en los astilleros de Cádiz, que harían innecesaria la deriva belicista de construir instrumentos de violación de los derechos básicos de las personas.

El PEMAR (Plan Estatal Marco de Residuos) identifica una oportunidad real de hacerse con un mercado casi virgen: el reciclado ecológico de buques (deconstrucción naval), evitando achatarramientos infames como ha perpetrado Turquía con el portaaviones Príncipe de Asturias. Este desguace sin las debidas condiciones se ha adjudicado en 2,4 millones de €, una cantidad que hubiera venido muy bien a las depauperadas arcas de Navantia. Y en el caso de la energía eólica off shore, entraríamos a formar parte de la cadena de valor de esta energía limpia: construcción, equipamiento, instalación, mantenimiento, suministro, reparación… de aerogeneradores en el mar, una oportunidad desaprovechada en Navantia, que sólo se limita a la construcción de subestaciones y estructuras de soporte a los parques eólicos marinos.

De esta forma, contribuiríamos a desarrollar una cultura de paz, resolveríamos déficits ambientales importantes y ofreceríamos un buen puñado de puestos de trabajo para hacer sostenible a la construcción naval, seríamos solidarios en los compromisos de reducción de emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) y conseguiríamos descender las escandalosas cifras de paro que padece nuestra población, que recientemente han vuelto a subir. Y pondríamos coto al escandaloso y criminal incremento de las exportaciones de armas que sigue nuestro país.

Tesis

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 5:29

¿Alguien se ha tomado la molestia de cotejar el trabajo pagado por Aguas de Cádiz a Carlos Guillén y la tesis de Ramoní propiamente dicha? Tiene toda la pinta de que lo de Montón es poco, pero habría que cotejarlo. A ver, alguno de los asesores del alcalde, a trabajar.  ¿Estará en Teseo sector abierto o sector clausurado? Por preguntar ná má, que diría el Becario.

El blog de Salustiano Gutiérrez

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 4:54

Viajar y leer:antídoto contra el fatalismo. Juan Eslava Galán. Introducción 1. Cuestiones previas

Este verano además de preparar, como las hormiguitas, post para el invierno he leído y viajado, me parece el mejor antídoto contra el fatalismo. Uno de los libros ha sido el de Juan Eslava Galán. “Mil sitios que ver en España al menos una vez en la vida”.

La verdad es que me ha encantado y lo mismo que él dice que ver lugares y monumentos es una excusa que esconde el verdadero motivo de viajar; comer y beber, yo me he buscado la excusa para compartir con los lectores de este blog aquellos pasajes que me han llamado especialmente la atención. Para ello me he inventado esta sección, que tiene previsto unos ochenta post, aunque la verdad es que  en esto pasa como en todo, se sabe como uno empieza pero no como termina. Se trata de poner en relación lo que dice Eslava Galán con Benalup-Casas Viejas, para ello le he pedido colaboración a amigos que conocen ese lugar o lo he hecho yo mismo.
En la contraportada del libro dice el editor del jienense: “Juan Eslava Galán sostiene que el dinero mejor gastado es el que invierte uno en viajar. Gran viajero y entusiasta partidario de escapar del terruño y merodear por el miceláneo mundo (paradójicamente la mejor manera de conocer tu propia tierra y su gente) reconoce sin embargo que como en la casa de uno no se está en ninguna parte y que ese es uno de los placeres del viaje: regresar al sillón de orejas y al familiar botijo aromatizado con anís”. Y esa es la tesis central de esta sección, la mejor manera de conocer Benalup-Casas Viejas es comparándolo con otros lugares. Para ello dentro de la sección he creado diversos apartados. Además de la introducción, hay espacio para los acontecimientos históricos, benalupenses en España, curiosas coincidencias, modelos turísticos, la nostalgia como principio del miedo, patrimonio material, recursos naturales, tradiciones, pueblos  vecinos, gastronomía, fiestas… De tal forma que la comparación de estos aspectos entre diversos lugares de España y Benalup-Casas Viejas nos sirva para profundizar en el conocimiento que tenemos de nosotros mismo, y, como dije al principio, para admirar la prosa, el humor, la ironía, la profundidad de Eslava Galán.
Hay otro aspecto que me interesa resaltar en este primer artículo introductorio. He pedido la colaboración de amigos y conocidos míos para que me ayuden a hacer estos post. La verdad es que la respuesta ha sido magnífica y voy a seguir haciéndolo cuando afronte lugares que yo no conozca o sepa de alguien que sí los ha visitado. Por ahora tengo ya los escritos de Miguel Sen, Antonio Ramos Espejo, Norberto Morillas, Paqui Barberán, José González Benítez, José Luis Gutiérrez Molina, Vicente Peña Romero, Ricardo Montés, Agustín Coca Pérez, José Julián Martínez Gracia, Fernando Santiago Múñoz, Luisa Fernanda Sánchez Pérez-Blanco, Ximena Prieto, Miguel Roa, Javier Ugarte, Moisés Ruiz, Carmen Barberán, Gemma Durán, Nono Fernández Sánchez, José Enrique Ribelles, Pepa Barrios, Manuel Jesús Sánchez González ” Pelukas”… Bastante más se han comprometido a mandarme su pequeño artículo. Me faltan las siguientes ciudades Barcelona, Córdoba, Arcos de la Frontera, Íllora, Montefrío, Sanlucar de Barrameda, Gibraltar, El Puerto de Santa María, Arévalo, Alcala la Real, la ruta del vino de Rueda, Casares, Marbella, León, Salamanca, Zamora, Altamira, Grazalema, Teruel, Palmar de Troya o Santiago de Compostela. Si alguien se anima… me lo dice, le mando lo que escribe sobre ese sitio Eslava Galán y él redacta de 10 a 20 renglones con las ideas que le parezcan más oportunas.

Pero me gustaría insistir especialmente que una vez que se publique el post, como todos, pero estos más si caben, estarán abiertos a las incorporaciones y los comentarios de los lectores. Seguro que de esta forma enriquecemos el contenido del post y de la serie. Se me plantean dudas de si monumentos o paisajes de Barcelona, La Coruña o Madrid por ejemplo  pueden caber en un blog de temática local. Ese es el gran reto, que salvaré si consigo la complicidad de lector. Vuestra participación es imprescindible para estrechar la relación entre lo que cuenta Eslava Galán y como lo percibimos aquí en Benalup-Casas Viejas. Será la única forma de que esta serie tenga interés para los lectores. Este siempre ha sido un pueblo de idas y venidas, de viajeros que llegan y se van y creo que lo vamos a seguir siendo, por ello me ha parecido interesante empezar esta aventura con el libro de Eslava Galán.

Os dejo con la introducción de su libro: “Soy consciente de que los españoles viajamos para comer y beber (aunque siempre con otros pretextos, lo sé), por eso he tenido en cuenta las excelencias gastronómicas de cada lugar… Siempre he pensado  que el dinero mejor gastado es el que invierte uno en viajar y que si el español estuviera más viajado estaría más tolerante y por lo tanto menos desdichado. Así como don Pío (Baroja) afirmaba que el carlismo se quita leyendo, me atrevería yo a afirmar que la intolerancia y la cerrazón se quitan viajando. Además, el viaje siempre nos brinda momentos de felicidad y armonía, ¿qué más le podemos pedirle a la vida?”

Del tabique del Libi

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 3:50

Ataque al patrimonio

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 2:49

El alcalde estrena manager

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 1:48

Levante

Fernando Santiago Muñoz | 13 de septiembre de 2018 a las 0:30

Mojarritas

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 21:25

Muy bueno

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 9:42

El cualquierismo

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 9:03

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Había que buscarle algo a Alfredo Sánchez Monteiseirín. El pobre. Desde que dejó la alcaldía de Sevilla a manos del PP no había tenido ningún carguete. Le han elegido para la Zona Franca de Sevilla, ese puesto de tanta responsabilidad y donde se trabaja por amor al arte. Eso sí que es arte. Como dicen los políticos: para eso vale cualquiera.

¿Cuándo dimite Ramoní?

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 8:59

Ha dimitido la ministra de Sanidad por irregularidades en su máster. Dimitió la presidenta de la Comunidad de Madrid por el suyo. Está siendo investigado Pablo Casado por su máster. Pero ahí sigue Ramoní con su doctorado y el pago de Aguas de Cádiz al director de su tesis. Sin mover una pestaña. Dice Ramoní que me va a poner una querella por haber puesto que se había quejado por las entradas de Ricky Martin. Fantástico, así llamamos a declarar a algún compañero suyo del PP para que nos cuente lo que decía Ramoní.

El mamarracho del microbús

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 8:56

Según se acercan las elecciones los políticos se ponen más nerviosos y si encima las posibilidades de un buen resultado son lejanas , alcanzan niveles que rayan en el ridículo. Le pasa a Juancho Ortiz y la prueba evidente es la propuesta de que se ponga un microbús para ir de Josefina Pascual a Santa Teresa: 300 metros que según parece no pueden hacer los niños, pobrecitos. Hay una solución más fácil aún: el San Rafael está a menos de 100 metros. El Carlos III a 200 metros.  Ahora bien, lo del microbús es pa matarse.

Es cierto que la Junta debería haber programado la obra para hacerla en verano, como todas las obras en los colegios. Hasta ahí todo el mundo de acuerdo. Pero estamos convirtiendo a los niños en minusválidos. Si al final tienen que andar cada día 300 metros no creo que nadie se vaya a morir. Por favor, un poco de sentido común. Menos propaganda, menos oportunismo.

Café del Correo sobre elecciones anticipadas y corbetas

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 7:27

Prietas las filas

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 6:44

No se puede pasar

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 4:45

Nombres

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 4:44

Después del Piojito

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 3:43

Más sobre Santa Gadea

Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 1:45

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Fernando Santiago Muñoz | 12 de septiembre de 2018 a las 0:25

¿Se sabe algo del doctor Ramoní?

Fernando Santiago Muñoz | 11 de septiembre de 2018 a las 8:43

Nuestra clase política tiene complejo de no ser nadie ni servir para nada. Parece que muchos se quitan ese complejo acumulando títulos inservibles o regalados. Le pasó a Cifuentes, a Casado y a Montón. No olvidemos el Caso Ramoní . Deberían todos tener el ansia de acumular títulos para lucir en el curriculum y no les importó que se los regalaran o incluso pagarlos con dinero público, más grave aún. Si alguien está dispuesto a cometer tamaña tropelía, tal privilegio, es complicado dejarlos al cuidado del bien común, del dinero público.