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El fondo del alcalde

Fernando Santiago Muñoz | 13 de agosto de 2017 a las 4:48

Ojo al dato

Fernando Santiago Muñoz | 13 de agosto de 2017 a las 3:46

Internet

Fernando Santiago Muñoz | 13 de agosto de 2017 a las 3:42

Fachachá de Cadipsonians

Fernando Santiago Muñoz | 13 de agosto de 2017 a las 2:41

La utilidad del SAS

Fernando Santiago Muñoz | 13 de agosto de 2017 a las 1:38

IMG_2367Playa de Rota. ¿Alguna de las sábanas que desaparecieron en Córdoba?

Ya se entrena en las dunas de Cortadura

Fernando Santiago Muñoz | 13 de agosto de 2017 a las 0:37

La web del Ayuntamiento no se actualiza

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 5:37

Despacito versión chirigota

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 5:27

Juana no está en mi casa. Por Elisa Beni en El Diario.es

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 4:36

No, Juana no está en mi casa. Es una pena porque allí donde se encuentre creo que no la están ayudando como es debido. Si Juana hubiera estado en mi casa, la habría intentado convencer con todas mis fuerzas de que no asumiera el error fatal de cometer un delito. Ahora ya es tarde. Cometer un delito y convertirse en prófuga de la justicia penal era la peor elección que podía hacer, sobre todo por sus hijos. Ahora los ha convertido en rehenes de su condición de huída y se arriesga a ser castigada con entre dos y cuatro años de cárcel y a ser inhabilitada para ejercer la patria potestad sobre ellos entre 4 y 10 años. ¿Qué va a ser entonces de sus hijos? Si Juana ingresa en prisión o si pierde la patria potestad perderá a sus hijos durante un largo periodo. ¿No es eso lo que intenta evitar a toda costa? ¿Quién piensa que eso es lo mejor para ellos? ¿Cómo quienes la rodean y tienen conocimiento penal no la han conseguido convencer de la magnitud del error que está cometiendo?

No, Juana no está en mi casa. No está tampoco en casa de ninguno de los bien pensantes que se levantaron poniendo un hashtag que les hace sentirse humanos y empáticos pero que no responde a una verdadera reflexión informada sobre la cuestión. Muchos de los que lo han hecho también fueron Charlie, aunque después han demostrado una y otra vez no entender de qué va la libertad de expresión. Algunos fueron incluso activistas de las primaveras árabes y ahora no sabrían decir qué ha pasado después en aquellos países. Ni les importa. En el mejor de los casos, muchos han compartido su empatía y su comprensión, su humanidad y su compasión con el dolor de Juana, pero quizá sin pensar en que los actos individuales, cuando devienen en masivos, pueden tener consecuencias. Una de ellas, sobre la que merece la pena reflexionar, es la de hacer creer a esta mujer —cuya confusión, dolor y aturdimiento todos podemos comprender— que con un apoyo mayoritario de la opinión pública puede luchar contra el sistema legal. Otra hacerle que sienta que sus decisiones, como ahora la de convertirse en una prófuga de la Justicia, se verán atenuadas por el respaldo popular. Y eso, hay que decirlo clara y rotundamente, es mentira. Mentira. Al final cada uno volverá a su vida y Juana quedará a solas con la suya y con la consecuencias de su actos. Así funciona la realidad y así debe funcionar.

Todos hemos convenido, desde el momento en que somos ciudadanos de un Estado de Derecho, en que cuando se producen conflictos, del género que sea, en nuestra convivencia y no podamos resolverlos mediante el acuerdo, serán los jueces los encargados de dirimir las diferencias. Además en casi cada acto de nuestra vida estamos aceptando qué jueces serán competentes para ello. No se si todos se han fijado pero al final de todos los contratos que firmamos —del móvil, de la agencia de viajes,de la luz— se recoge nuestra aceptación de los tribunales en los que dirimiremos cualquier diferencia. En el caso de Juana es evidente que existe un conflicto, puesto que sus razones y las de Francesco sobre sus hijos comunes divergen y, por tanto, no queda sino que sean los jueces quienes decidan de acuerdo a la norma. No aceptar eso es más subversivo, radical y destructivo que rajar ruedas de autobuses de turistas, no lo duden. Además, Juana aceptó que los jueces que tuvieran poder para esa decisión fueran los italianos, desde el momento en que eligió que un italiano fuera el padre de sus hijos y vivir con ellos en ese país. Pretender que la solución a los problemas de Juana puede darse en algún otro ámbito es falso, desestabilizador y peligroso. “La superación de los actos propios como medio de solventar los problemas constituye un avance del Estado de Derecho de modo que no cabe tomarse la Justicia por su mano”, en esa frase de la resolución civil de la Audiencia de Granada ordenando a Juana entregar a sus hijos se resume, en lenguaje jurídico, todo lo que acabo de expresarles.

A mi no me vale más el corifeo de opiniones de miles de personas, sin datos ni fundamentos jurídicos en casi todos los casos, que el criterio profesional y basado en la norma de cuatro jueces. Es evidente que el Convenio de La Haya de 1980 es un buen convenio y que se redactó para evitar los secuestros de niños por parte de progenitores extranjeros porque ese problema existe. Si ese caso se produce ahora o no sólo pueden decirlo los magistrados que han tenido en sus manos todas las pruebas que nosotros no tenemos. En esto no entra ni la ideología ni el posicionamiento personal ni ninguna otra cuestión. Se equivocan los que quieren convertir a Juana en un campo de batalla para la reivindicación porque, insisto, al final cada uno se irá con su pancarta y será ella la que se quede con el marrón. Yo soy feminista —feminazi reconocida para los descerebrados que acuden cada día al juzgado de Granada— y no por eso dejo de ver cual es la situación real.

No afirmo que Juana no tenga nada que hacer, en absoluto, pero las únicas armas con las que tiene sentido defenderse son las que le da la ley. Yo hubiera animado a Juana a presentar una demanda de custodia, a demandar unas cautelares, a haber pedido quizá al Ministerio de Justicia ayuda para la agilización de la tramitación de estas cuestiones en Italia, que para eso tenemos magistrados de enlace. Cualquier cosa que le permitiera la ley tras asumir que, hasta ahora, no ha conseguido probar a los magistrados que exista un “peligro cierto” para sus hijos por estar con su padre. Así lo expresan los jueces basándose, entre otras cosas, en las propias manifestaciones de su hijo mayor.

Hace mucho tiempo que me enseñaron que ninguna de las partes de un pleito da toda la información cuando lo relata. No es ni siquiera por mala fe, es porque su perspectiva de la realidad es unívoca. Sólo un juez independiente, con los hechos y la norma en la mano, tiene alguna posibilidad de acercarse a la verdad. No dudo en absoluto de los magistrados que han visto el asunto, porque no hay motivo alguno para hacerlo, ¿qué ganarían o perderían con prevaricar en este caso? Sí dudo de que Juana haya sido bien asesorada y también del sentido de convertir su caso personal e íntimo en un caso mediático porque esa es una decisión consciente apuntalada por personas concretas. Tengo publicado un libro de Comunicación para abogados en el que hablo de las circunstancias en las que la comunicación de litigios puede convenir para hacer ganar el pleito de la opinión pública a un cliente aunque se pierda el pleito legal. Juana no es una empresa ni un personaje público, no tiene otro pleito que ganar que el de conservar a sus hijos y en ese debieron centrarse desde el principio.

No, Juana no está en mi casa ni en la de la mayoría de vosotros. Juana está sola ante la realidad y ante su destino y sólo puedo desearle que alguien con sororidad, cabeza y empatía le explique cual es su verdadera situación y la convenza de lo que más le conviene. Por ella y por sus hijos. Qué queréis, soy de contar las verdades aunque no sean populares.

Ignatius

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 4:01

Un cuento cubano. Por Julio Malo

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 3:56

CARLITOS MARX_Fotor_Fotor

La literatura de trasmisión oral es anterior a la escrita y parece pervivir
más en el tiempo; Vladimir Propp (San Petesburgo 1895- Leningrado 1970)
explica en su libro “Las Raíces Históricas del Cuento” que estas
narraciones populares son reflejo de ancestrales modelos propios de
sociedades matriarcales (el hada, la bruja), anteriores al mundo patriarcal
del neolítico. La Ilíada y la Odisea, atribuidas al poeta jonio Homero,
fueron escritas en el siglo VIII aC, y relatan hechos relativos a la guerra
de Troya, la cual según Herodoto tuvo lugar en torno a 1.250 aC, así que
fueron trasmitidos durante cinco siglos mediante tradición oral. También la
vida y prédicas de Jesús de Nazaret no se escriben a través de los
Evangelios, tanto en los canónicos como en los apócrifos, hasta más de un
siglo después de los acontecimientos que relatan, los cuales se trasmiten
durante ese tiempo de forma oral. En el mundo moderno hay una forma de
narración oral satírica que en España llamamos chistes y en América Latina
cuentos; sorprende cómo estas historias cortas se repiten a lo largo y
ancho del mundo. Recuerdo un viaje entre Cancún y Puerto Vallarta, donde
John Huston rodó en 1964 “La Noche de la Iguana”, con Ava Gadner y Richard
Burton. El conductor mexicano se pasó el viaje contando historias de
gallegos, idénticas a las que aquí se cuentan con personajes de Lepe.



Conocí un cuento original de Cuba que nunca había escuchado en ningún otro
lugar. Relata la llegada de Carlos Marx a los infiernos; a la semana se
presenta ante Satanás el demonio jefe de su caldera, visiblemente afectado:
“No puedo más, ése de las barbas ha revuelto a los pecadores; comenzaron
por exigir sólo ocho horas de fuego al día, curación de quemaduras por
cuenta de la Seguridad Social, un mes de vacaciones en el Cielo. Han
conseguido que algunos diablos se sumen a la huelga, la caldera ya ni se
enciende”. Lucifer entonces ordena que trasladen al judío alemán al temible
Séptimo Círculo; trascurrida otra semana se presenta su responsable y la
situación que describe parece ser la mayor catástrofe jamás acaecida en los
Avernos. Caldera apagada, mientras pecadores y diablillos se encuentran
reunidos en asamblea permanente. Belcebú adopta una decisión que supone
ingeniosa, pide que Marx acuda a su despacho y dice: “Don Carlos, hemos
cometido un error que debe ser subsanado, examinado de nuevo su expediente,
deduzco que para nada es usted un pecador; su sitio no es éste sino el
Cielo, ahora mismo redacto un documento y será trasladado a la Gloria
Eterna”.



Pasan los días, Lucifer observa inquieto los cielos y nada parece ocurrir.
Esperaba cómo ese tipo, a quien su madre reprochaba que despilfarrase su
vida escribiendo El Capital en lugar de amasar un capital, armara en el
Paraíso alguna trifulca parecida a las organizadas en los infiernos; decide
entonces mandar a un joven demonio para comprobar la situación. El diablejo
golpea la puerta donde habitan los Bienaventurados; abre San Pedro y le
saluda con su habitual cordialidad: “Hola simpático demonio, ¿qué te trae
por aquí?”, y éste responde: “Nada, sólo preguntar cómo les va a ustedes
por estas santas nubes celestiales”. El Padre de la Iglesia responde que
todo va bien: los arcángeles tocan largas trompetas, los serafines rasgan
sus liras, los querubines afinan flautas; y todo discurre con beatífica
normalidad. El cándido súcubo queda perplejo y solo se le ocurre preguntar
por Dios Padre. San Pedro alza el puño y responde: “Camarada, Dios no
existe”.

Burger King

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 2:55

Abogados

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 1:54

Manuel Valle Barragán sobre La Caleta

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 0:45

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A veces me imagino cuando ese
popurrit de mi vida ponga fin a sus acordes y las ultimas cuartetas que se fueron
escribiendo con el paso de los años por mi divagar por este mundo tan mundanal como
será la famosa puerta celestial que me tocara cruzar,cuando ese caronte,en su barca
me dé mi ultimo viajecito que será sin regreso y sea mi estancia eterna por los siglos
de los siglos,imagino que esa entrada celestial las que todos hemos de cruzar algun
día,es como la de la foto,la entrada con ese arco que al cruzarlas te transportan a
la misma gloria,no sé si San Pedro saldrá a recibirme pero aquí en la tierra cada
vez que voy a Cádiz y cruzo sus puertas me da la bienvenida un Dios eterno que sus
fieles como yo aún lo seguimos adorando,don Paco Alba.Ojala y de aquí a que rinde
cuentas con ese que está ahí arriba,me haga ese regalo de tener una entrada en el
cielo como esa de la foto,la entrada a mi Caleta,la misma que al cruzarlas te
transporta con su hechizo caletero a las puertas de la misma gloria. Qué manera más
gaditana de poner fin para siempre a ese carnaval de nuestra vida,con un requiem al
mas puro estilo de tres por cuatro,con un bonito pasacalles llenando el cielo de la
mañana con millones de papelillos y serpentinas,pero para eso queda mucho mi
popurrit de mi vida va  ahora por la segunda cuarteta y escribiendo la
tercera,tiempo queda para hacer una remodelacion allí arriba y como decía Antonio
Martín el día que yo me muera y llegue ahí arriba por favor al igual que cuando iba
a Cádiz y cruzaba las puertas de mi Caleta,me encantaría poder cruzarlas por última
vez,para sentir que dejé mi cielo en la tierra llamado Cádiz para vivir eternamente
en ese cielo eterno llamado Cádiz."

Lo siguiente

Fernando Santiago Muñoz | 12 de agosto de 2017 a las 0:35

Muy contentos de haberse conocido

Fernando Santiago Muñoz | 11 de agosto de 2017 a las 19:25

UNA SEMANA SIN LAS TABLAS DE CÁDIZ SURF PADDLE EN LA CALETA(Preguntas a Capitanía Marítima y al Ayuntamiento de Cádiz) Por Fernando Pérez Monguió

Fernando Santiago Muñoz | 11 de agosto de 2017 a las 13:34

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No caeré en un ejercicio apocalípticamente nostálgico ni en una impostación
exagerada porque ni La Caleta dejará de ser La Caleta porque no haya rutas guiadas de
Paddle Surf, ni estamos ante el Watergate gaditano. Tampoco me cegaré en un
laberinto de subjetividades perdido por la amistad que me une a Moisés Carmona desde
que éramos unos chiquillos que jugaban al fútbol en el Tiempo Libre. Nada de eso.
Huyo de escenarios bucólicos que ya no lo serán, de exclusivas que aspiren al
Pulitzer y de un apoyo incondicional a un colega que lo está pasando mal y que
necesita ayuda. Nada de eso me mueve. Lo garantizo con mi palabra por delante.



Lo siguiente que voy a escribir encierra a partes iguales indignación por lo
ocurrido a un gaditano de mi generación que me contó la injusticia que denuncia
estar sufriendo, y pena porque no deja de simbolizar un paradigma de lo que le
ocurrió con el PP y le está ocurriendo también ahora con Podemos a miles de paisanos
que tuvieron que emigrar por la falta de oportunidades en la capital gaditana.
Moisés Carmona –licenciado en Administración de Empresas, con algún que otro Máster,
y con prácticas en muchas empresas y bancos– tuvo que emigrar hace unos años a
Francia porque aquí se le resistía el trabajo. En una estación invernal pirenaica,
pulía las tablas de esquí o snow. Cuando llegó la primavera, se iba a una estación
náutica y enseñaba a los niños franceses paddle surf, surf o kitesurf. Esto es: 6
meses ganándose la vida con deportes de invierno, y los otros 6 con deportes
náuticos. Así estuvo 2 años.



Con el dinero que logró ahorrar, regresó a Cádiz con la idea de implantar el modelo
de escuela del país vecino en La Caleta. Obtuvo permiso de la Demarcación de Costas
para poner una modestísima –pero dignísima– carpa; se gastó todo lo que tenía para
comprar 10 tablas de paddle surf, remos y chalecos de seguridad; obtuvo el permiso
del Ayuntamiento de Cádiz para descargar a diario el material –porque ni el club
Caleta ni un instituto cercano le cedieron o alquilaron un pequeño trastero–; se dio
de alta como club deportivo ‘Cádiz Surf Paddle’ y se sacó un seguro de
responsabilidad civil. Usó las redes sociales como única manera de publicitar rutas
guiadas y poco a poco, gracias a su perseverancia, al boca a boca, comenzaron a
llegar bañistas de todas las edades que aprendieron a manejarse sobre una tabla en
las agradecidas aguas de La Caleta. Incluso la revista Viajeros de El País le dedicó
un reportaje como uno de los atardeceres más espectaculares sobre el agua.



Todo iba bien, salvo por el dueño de la Escuela Suroeste –que opera desde el Club
Caleta–, Juan Carlos Muñoz, quien no ha parado desde entonces de insultarlo
(“sinvergüenza”), menospreciarlo (“muchachito”), hostigarlo con su lancha e incluso
amenazarlo de muerte (fue condenado judicialmente en sentencia firme por delito leve
de amenazas a pagar una multa de 360 euros y a no poder comunicarse durante 3 meses
bajo ningún formato con Moisés). Según Carmona, el primer día que llegó a La Caleta
le dijo: “Lo que hagas o quieras hacer, o lo haces conmigo o no lo harás”. Y como no
cedió ante ese chantaje, amenaza o lo que sea, Muñoz –conocido como el Carli de La
Caleta– le hizo la vida imposible hasta que lo consiguió el pasado viernes.



Hace una semana, la Policía Local le requisó las tablas atendiendo a un
requerimiento de Capitanía Martítima “de cese de la actividad consistente en la
explotación comercial de artefactos flotantes hasta que no cuente con la preceptiva
y previa autorización de funcionamiento de Capitanía”. Exhorto de Capitanía tras
varias denuncias de Muñoz. Una actividad comercial que el presidente de este club,
Moisés Carmona, rechaza que se le impute a su escuela, que no alquila material
náutico, sino que “desarrolla una actividad deportiva con sus socios” como club
inscrito en el Registro de Entidades Deportivas desde el 19 de enero de 2016.



Así las cosas, planteo las siguientes preguntas a Capitanía Marítima y al
Ayuntamiento de Cádiz:


¿Le ha exigido Capitanía Marítima a las 7 escuelas náuticas –privadas y públicas-
que siguen operando en Cádiz -Glass y Surf School, Cádiz Surf Center, Hopupu Surf
Club, Escuela Náutica Municipal de Cortadura, Club Marítimo Gaditano La Caleta,
Escuela Surf Cádiz y Offshore Surf School Club los mismos requisitos que a Club
Cádiz Surf Paddle?


¿Estas escuelas –publicitan en folletos, cartelería y redes sociales no solo clases
sino el alquiler de material- disponen todas de lanchas de seguridad?


Después de 72 horas de sordina –luego exigen, como debe ser, trasparencia al resto
de administraciones–, ¿por qué el Ayuntamiento no informa de las licencias o
permisos que tienen estos clubes y escuelas? ¿Lo sabe y no informa? O ¿no lo sabe y
no quiere saberlo?


¿Ha ofrecido el Club Caleta y el Club Suroeste sus servicios náuticos con todas las
licencias preceptivas en las últimas 2 décadas?


¿Por qué la Policía Local confisca un material y no lo inmoviliza simplemente si
pisa La Caleta como exhorta Capitanía?


¿Actúa siempre la Policía Local ante denuncias anónimas, como ha ocurrido en este
caso, porque el precedente puede ser muy peligroso?


¿Te pueden requisar un material de tu propiedad sin darte al momento ningún
documento que autorice esa actuación?


¿Te pueden confiscar un material sine die, sin fecha de devolución, cuando es de tu
propiedad y tú puedes usarlo para tu disfrute personal?



Se me ocurren muchas más preguntas, pero la más importante que no deja de torpedear
mis pensamientos: ¿regresará Moisés Carmona a Francia? Espero que no le obliguen a
emigrar. ¡ÁNIMO GADITANO! ¡ÁNIMO AMIGO!

Bronca en el carnaval

Fernando Santiago Muñoz | 11 de agosto de 2017 a las 11:53

Ramoní

Fernando Santiago Muñoz | 11 de agosto de 2017 a las 11:43

Yo creo que Ignacio Romaní (Ramoní le llamaba el difunto Emilio López, aunque a él no parece gustarle mucho.Mala suerte) debería tener un poco más de pudor. En lugar de echarle al alcalde la culpa de la situación del Estadio debería hacer autocrítica por las mentiras que lanzó el PP sobre que el nuevo estadio no iba a costarle ni un euro a los gaditanos. Lo dijeron por activa y por pasiva, en el pleno y en conferencias de prensa, en Onda Cádiz y en las pantallas LED, en la prensa escrita y en la radio. Hasta la saciedad cuando resulta que es mentira. En lugar de echarle la culpa al alcalde deberían hacer autocrítica sobre lo que ellos han hecho mal y sobre la cantidad de mentiras que nos largaron. Luego estaría bien que algunos de esos lumbreras económicos que han fichado los de Podemos del medio rural andaluz y que van de grandes economistas, que se ganen el jornal con algo más que insultar a todo lo que se menea y hagan la cuenta de cuánto ha costado el estadio. Igual es que con un alcalde tan cadista no quiere quedar mal con la peña del Fondo Sur.

Puente en colores

Fernando Santiago Muñoz | 11 de agosto de 2017 a las 11:36